Blogia

ametralladora

Porque EEUU no está solo en la guerra contra el terrorismo.

El asunto de las alianzas internacionales y la imágen de EEUU en el extranjero ha sido principal tópico de debate en las elecciones presidenciales de este año. Se ha puesto gran énfasis en los discursos políticos sobre que necesitamos "reconstruir nuestras alianzas" y "restaurar la credibilidad de EEUU" en el mundo. Y muy poco se ha dicho sobre la coalición de 30 naciones liderada por EEUU y Gran Bretaña o sobre las fuerzas de seguridad de 35 países en Afganistán, reforzando así el mito de que EEUU está aislada y que es odiada en el mundo.

Ante semejante avalancha de retórica engañosa, podría ser disculpable que el público americano creyese que la alianza transatlántica ya ni existe.

La realidad es muy diferente. Estados Unidos retiene el apoyo político de muchos aliados clave de Tokio a Varsovia. Peleando la guerra contra el terrorismo, EEUU ha reunido una de las más grandes coaliciones internacionales que haya visto el mundo. Saber llevar semejante coalición mundial es, por supuesto, una tarea extremadamente difícil. Requiere un liderazgo hábil aunque su fuerza esté limitada por una falta de capacidad militar, tecnológica y humana por parte de los miembros de la coalición. Comparándola con cualquier otra alianza a lo largo de la Historia, la coalición liderada por EEUU es un extraordinario éxito.

En los últimos años, la política exterior norteamericana no ha sido inspirada por un irrefrenable unilateralismo, como lo han sugerido sus críticos. Hay un gran apoyo internacional para las metas y los objetivos en Irak, como lo demuestra la resolución 1546 aprobada por unanimidad por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. América ha encabezado el enorme esfuerzo internacional para reconstruir Irak y para negociar la condonación de su enorme deuda. La decisión de ir a la guerra en Irak fue tomada sólo después de años de complicadas negociaciones en el Consejo de Seguridad de la ONU y después de no menos de 17 resoluciones.

La alianza anglo-americana

La alianza anglo-americana continúa funcionando como una sociedad notablemente exitosa entre dos grandes naciones fundadas sobre pilares comunes de herencia, cultura y visión. El hecho de que el Reino Unido -segunda potencia militar y diplomática así como cuarta economía mundial- esté hombro a hombro apoyando a Estados Unidos en la guerra contra el terror, simplemente destruye la teoría que EEUU es una superpotencia solitaria y sin amigos.

El Reino Unido ha sido clave en la Guerra para deponer a Sadam Hussein, desplegando 45.000 soldados en el Golfo. Fue el despliegue militar más grande de Gran Bretaña desde la Segunda Guerra Mundial y ésto representa la tercera parte de sus fuerzas armadas. Más de 8.000 tropas siguen en Irak y los británicos administran actualmente la región sur del país que incluye la ciudad de Basora. 60 militares británicos han muerto en Irak de los cuales hay 22, muertos en combate.

La Coalición Internacional en Irak y Afganistán

Hay más de 145.000 tropas de la Coalición provenientes de más de 30 naciones sirviendo en Irak. Ésto incluye a 23.000 de personal no militar. Varios miles de soldados de la Coalición están en este momento camino a Irak, incluyendo 3.000 de Corea del Sur. Además hoy en día hay 229.000 iraquíes en las nuevas fuerzas de seguridad del país.

La Coalición incluye a 21 naciones de Europa y 9 de Asia y Australasia. 12 de los 25 miembros de la UE están representados así como 16 estados miembros de los 26 que pertenecen a la OTAN. La oposición francesa del Presidente Jacques Chirac y del Canciller alemán Gerhard Schroeder a la coalición liderada por EEUU no debe ser vista como representativa de Europa en su totalidad porque en realidad, la mayoría de gobiernos europeos han respaldado la decisión americana de liberar al pueblo iraquí.

La OTAN, a pesar de la negativa inicial de Francia, ha acordado ayudar en el entrenamiento de las fuerzas de seguridad iraquíes. Un equipo de la OTAN irá muy pronto a Bagdad. Además, la OTAN ya ha dado entrenamiento y apoyo logístico a la División Multinacional encabezada por Polonia en el centro-sur de Irak. En estos momentos se están manteniendo conversaciones entre EEUU, Irak y Arabia Saudí para establecer una fuerza de seguridad adicional en el país diseñada para naciones musulmanas.

En Afganistán, la OTAN es responsable del comando y la coordinación de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad para Afganistán (ISAF). En estos momentos hay 6.400 tropas de la OTAN de 25 países miembros, 9 de países socios de la OTAN (Albania, Austria, Azerbaiyán, Croacia, Finlandia, Irlanda, Macedonia, Suecia y Suiza) y Nueva Zelanda (país no perteneciente a la OTAN ni a EAPC). Todos ellos cumplen funciones en ISAF. Además, hay 18.000 tropas americanas y 2.000 de las Fuerzas de Coalición llevando a cabo operaciones de combate en Afganistán.

Conclusión

Es muy importante que el Presidente comunique adecuadamente esta realidad sobre los esfuerzos de la Coalición Internacional liderada por Estados Unidos. El no hacerlo correctamente sólo sirve para alimentar el antiamericanismo en el extranjero y devalúa los esfuerzos de los aliados americanos en Irak y Afganistán.

Bajo ninguna circunstancia se puede afirmar que los Estados Unidos están solos librando esta guerra contra el terrorismo en sus diversos frentes. En Irak mantiene el apoyo de muchos de sus aliados tradicionales, incluyendo el Reino Unido, Italia, Australia y Japón y ha generado casi respaldo universal de las naciones de la "Nueva Europa" que incluyen Polonia, Hungría y la República Checa, ayudando así a cambiar el balance de poder que ostentaban París y Berlín. En Afganistán, todos los miembros de la OTAN toman parte de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad para Afganistán (ISAF).

La meta de Al Qaeda y de los grupos terroristas que operan en Irak es debilitar la Coalición Internacional y el éxito de los terroristas intimidando a España y las Filipinas para que se retiraran de Irak ha sentado un peligroso precedente. La Casa Blanca haría bien consolidando y reforzando la alianza internacional, debe hacerla una prioridad y mantener conversaciones entre los aliados sobre el futuro de Irak. Al mismo tiempo, Estados Unidos puede y debe hacer más para mejorar sus relaciones diplomáticas en Europa, Asia y el mundo árabe.

Zapatero y la religión. Creencias y política.

Empiezan a ser odiosos los ataques de los socialistas a la Iglesia católica. Quien se tape los ojos para no ver que se trata de un asunto crucial para un Gobierno sin programa, sin horizonte político y económico, es un esclavo del partido en el poder. Enfrentarse únicamente al cristianismo y a la Iglesia católica, y no a otras iglesias, sólo tiene un sentido ideológico: apropiarse, en realidad, confiscar las formas religiosas que mayor éxito han tenido en nuestra nación, el catolicismo, vaciarlas de sus genuinos contenidos religiosos y sólo religiosos, y, más tarde, recubrirse con ellas para adquirir un poco de legitimidad. La obsesión del personal socialista por la Iglesia católica recuerda il faudrait dieux ("harían falta dioses") de Rousseau para legitimar la revolución. Acaso porque Zapatero ya ha hallado ese dios en un Nuevo Hacedor de escuadra y cartabón, no quiere oír hablar del Dios de los cristianos. Lo cierto es que Zapatero y su Gobierno no dejará de cuestionar el cristianismo, porque parece haber descubierto en su especial "religión" una nueva forma de legitimación de su triste política. Si no quieren competencias liberales en nada, menos aún las habrían de querer en cuestión de dioses.

Quien oculte, pues, el ataque directo, que no el enfrentamiento, del Gobierno de Zapatero a las formas de vida cristiana, citando frases bíblicas, del tipo "dadle el manto, a quienes quieran robaros la túnica", es peor que un ignorante, es un farsante. El pobre impostor de algo que existió durante muy poco tiempo en España, la llamada izquierda democrática, nunca dará su brazo a torcer. Aunque más dañino, torpe y malvado es el estulto columnista de contraportada, cuando reduce el asunto a una cuestión personal entre Rouco y Zapatero, o peor, culpa a una de las víctimas eclesiásticas del horror de su agresor. Tampoco el señor Acebes ha estado fino al calificar de payasadas los llamados "bautizos laicos". Son peor que payasadas. Son una agresión totalitaria a la separación moderna de política y religión. El ciudadano cristiano puede que actúe en política inspirado por su creencia, pero sabe, por lo menos desde el siglo XVIII, que su legitimidad sólo la adquiere en el ámbito secular de la ciudadanía. He ahí la principal diferencia entre el ciudadano cristiano, el ciudadano, y el militante socialista, seguidor de una consigna que ya nada tiene que ver con "ese nuevo espíritu religioso", que un ministro socialista de la Segunda República llamó "solidaridad obrera". Sí, en efecto, la legión socialista ya no repite consignas espirituales sino meramente ideologemas oportunistas.

En fin, quizá haya opiniones discutibles en el seno de la Iglesia católica. Quizá algún católico esté entregado a la causa del PSOE contra la Iglesia católica. Quizá algún socialista cristiano considere que la agitación y la propaganda contra la jerarquía eclesiástica seguirá dando buenos réditos electorales para su partido. Todo es posible en el seno de la Iglesia. Pero el socialismo español a todos los iguala. No distingue. Sabe muy bien lo que hace con respecto a la religión católica. No está entrando en un jardín del que saldrá malparado, como dicen los bienpensantes de derecha e izquierda. Pensar así es una ingenuidad, porque desconoce el dato fundamental de la situación del socialismo español: su absoluta carencia de conceptualización política. El socialismo, hoy, no tiene un concepto sino una obsesión: el anticlericalismo. Los más listos enmascaran el asunto con la palabra laicismo. Vieja expresión que sintetiza y resumen la ideología de los herederos de un curioso integrismo religioso, una religión secular, que confisca, reitero con todos los críticos del totalitarismo contemporáneo, los genuinos valores religiosos del cristianismo, los vacía de contenido y, posteriormente, se reviste con ellos para dominar y doblegar a la sociedad. Terrible. Mas nadie se engañe, porque una nueva forma de totalitarismo, de fascismo sin correaje, recorre España.

Cineastas de "Hay motivo". Clan... destinos privilegiados.

Nueve meses ha tardado "Hay motivo" en convertirse en "no hay motivo". Ha sido un embarazo normal y previsible. Gestado cuando mandaba el malvado PP, llega a los cines en la bondadosa era de ZP, por lo que sus autores, cineastas de pro, antes de contra, afirman que todo ha cambiado. Para bien. Imanol Uribe ya no salta "como antes" cuando ve los informativos. Sigfrido Monleón dice que una vez aprobada la adopción por los matrimonios de homosexuales desaparecen las razones que le llevaron a filmar su guión. Icíar Bollaín y Chus Gutiérrez conceden que en la sanidad y la educación, que eran objeto de sus denuncias, no pueden esperarse cambios en tan poco tiempo. Los rebeldes con causa se han vuelto corderos.

Con causa también, pues no han sido pocas las dádivas prometidas por el gobierno para compensar la buena conducta del colectivo. Y ello a pesar –o tal vez porque– los del PP no les escatimaron las subvenciones. Si hay algo contra lo que se rebelan estos cineastas, y otros colectivos de la cultura española, es el mercado. La libertad de elección de los consumidores. No pueden ellos, genios nunca suficientemente reconocidos, someterse al veredicto de esos vulgares parias que son los espectadores.

Conscientes, sin embargo, de que el papel de "rebeldes" y "víctimas" de la represión constituye un buen reclamo en ese mercado que detestan cuando no les favorece, cuidan la pose. Y así, el que ya no salta dice que en marzo la película "se distribuyó de manera atípica, casi clandestina", sin importarle que al mismo tiempo otro del grupo afirme que fueron numerosas las descargas que del producto se hicieron desde Internet. O que el Gran Wyoming sentencie que el cine español es "más contundente que el de Michael Moore, porque el efecto de "Hay motivo" sí fue devastador".

Gracias a estas luminarias nos enteramos de dos cosas, por lo menos: una, que los que escribimos en Internet estamos "casi" en la clandestinidad, y seguro que más que ellos, pues las vicisitudes de "Hay motivo" fueron noticia en toda la prensa escrita y en la tele; y dos, que no se han leído a Tom Wolfe. De haber hecho eso, y haber ojeado algún análisis de las elecciones norteamericanas, sabrían que uno de los problemas de Kerry fue Moore y hubieran puesto las barbas a remojar. Pero el futuro se contempla con cegador optimismo cuando uno está a punto de disponer de un programa en la televisión pagada por todos los españoles. Pagada también por los que saltan ahora al ver los informativos y no darían un duro por los productos que cocina el plantel de "ya no hay motivo".

La rebelión en los platós ha durado lo que han tardado sus inspiradores en conseguir prebendas. Son clandestinos, pero del clan destinos privilegiados. No hay motivo para que deban temer sus miembros que su sino sea como el del cineasta holandés Theo Van Gogh, asesinado por denunciar los malos tratos que sufren las mujeres bajo el Islam. Que yo sepa, ninguno de los audaces directores del clan español ha deplorado el asesinato y la intolerable presión que con ese crimen se ejerce sobre la libertad de los creadores. Hay que reconocer que tal denuncia conlleva riesgos. Sería un acto temerario y, peor aún, sin otra recompensa que la moral.

La venganza de Elena Salgado “Monterone”

La venganza de Elena Salgado “Monterone”

A la ministra española de Sanidad, Eleva Salgado, le llaman “Monterone”, el vengativo maldecidor de la celebérrima ópera de Rigoletto. Y esto porque doña Elena no perdona que los populares, al llegar al poder en 1996, le cesaran como gerente del Teatro Real, uno de los cargos más sabrosos del mundillo cultural. Entonces, no sólo se fue a los tribunales (cosa un poquito absurda tratándose de un cargo político), sino que amenazó con vengarse. Y, desde luego, lo está cumpliendo.

La cosa comenzó con la dimisión de la gerente colocada por el Gobierno Aznar, Inés Argüelles. Para ello, Salgado utilizó a su compañera la ministra de Cultura, Carmen Calvo, quien simplemente declaró no tener confianza en Argüelles, pero sin cesarla ni nombrar sucesora. Es la típica técnica del mobbing o acoso laboral. Finalmente, poco antes del verano, Argüelles presentaba su dimisión.

Le sustituía un socialista de pro, el banquero Miguel Muñiz, ex presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y consejero de Caja Madrid. Un banquero no tiene por qué entender mucho de ópera, pero Muñiz está casado con la pianista Rosa Torres Pardo y dos que comparten un mismo colchón se vuelven de la misma condición. Pero las ansias vindicativas de Salgado “Monterone” no terminaban ahí. Salgado no deja de presionar a Muñiz y a su colega Carmen Calvo para que cesen también al director artístico del Teatro Real, Emilio Sagi, y sea sustituido por el mismo director artístico que ella tuvo en su momento, Stéphane Lisser, actual director del festival Aix-en-Provence. La verdad es que el contrato de Sagi debe ser modificado por cuanto le permite estar fuera del Teatro seis meses al año, pero ésta no es la verdadera razón que mueve a Miguel Muñiz; lo que le mueve es la insistencia de su correligionaria Salgado.

Como si se tratara de una empresa privatizada, los socialistas han planteado un ataque en toda regla al corazón del Teatro Real: El patronato. Allí han colocado a Gregorio Marañón (hombre de Prisa y todo un liberal-socialista, que vaya usted a saber qué es eso), a la ex ministra Carmen Alborch, al ex ministro Jerónimo Saavedra, al director de la Residencia de Estudiantes (otro de los centros culturales del PSOE), José García Velasco y al amigo de Elena Salgado, Arnoldo Liberman.

Y a todo esto, ¿tanto le gusta la ópera a doña Elena? Pues, la verdad es que quien le aficionó a la misma fue José Ángel Vera del Campo, crítico musical de, ¿a qué no lo adivinan?, el diario El País.

Y es que el poder económico es importante, pero el cultural no lo es menos.

¿Y el “No a la guerra” en Costa de Marfil?

¿Y el “No a la guerra” en Costa de Marfil?

El ataque aéreo de Francia, en respuesta a la muerte de nueve de sus soldados por un bombardeo del Gobierno de Costa de Marfil, ha reavivado con crudeza la tensión en el país y ha puesto sobre el tablero de la actualidad, aunque sea fugazmente, una de esas innumerables guerras olvidadas contra las que nadie se manifiesta por la simple razón de no estar implicadas en ellas los Estados Unidos de América.

Aquí vemos en estado puro la hipocresía de las dos varas de medir del antiamericanismo en general y de la izquierda muy en particular. El Gobierno de Chirac, que exigía en 2003 una nueva resolución de la ONU —resolución que su Gobierno se encargaría de impedir— como conditio sine qua non para que los aliados emprendieran su intervención militar contra el régimen genocida de Sadam Husein, era el mismo gobierno que enviaba tropas francesas a su ex colonia en una decisión mucho más “unilateral” que la que trataba de llevar a cabo en esos momentos el conjunto de países democráticos que secundaron a Bush contra la dictadura de Sadam Husein. Ahora —es verdad— su presencia militar en su ex colonia tiene el apoyo de la ONU, pero como también la tiene, y de manera mucho más nítida y reiterada, la presencia de tropas aliadas en Irak.

Esa doble moral ha resultado igualmente repugnante en el caso de esos pseudo-pacifistas y la mayoría de los medios de comunicación, cuyo silencio en el conflicto marfileño y su apoyo al eje franco-alemán deja en evidencia que lo del “no a la guerra” sólo lo utilizan como una irresponsable pero eficaz arma electoral que ellos administran cuando y donde quieren.

Por nuestra parte, no estamos dispuestos a arropar con los dignos ropajes de la palabra “resistencia” a quienes han decidido romper el acuerdo de paz de Linas-Marcoussis, ni vamos a secundar la demagogia antiimperialista de quienes son capaces de asesinar a civiles indefensos por el mero hecho de ser franceses o de saquear e incendiar colegios por esa misma razón. Lo que, desde luego, sí vamos a denunciar es la inmensa hipocresía mediática de quienes, con tal de desgastar a Aznar y Bush, sólo ondean el “no a la guerra” dependiendo de si están o no en la oposición y dependiendo de quién libre las guerras.

Los gays en la televisión. Homosexualidad disimulada.

Los gays en la televisión.

Los armarios están..... ¡abarrotados! De como el tiempo pone a las cosas y a las personas en su sitio, eso es algo que está demostrado por activa y por pasiva.

Cuando a finales de 1995 y principios de 1996 saltó uno de los mayores escándalos de este país en relación a los gays, muchos de los implicados organizaron verdaderas trifulcas porque ellos eran inocentes y nunca se mezclarían en semejantes temas ni situaciones.

¿Hace falta que dé nombres?, no lo creo necesario. El tiempo ha dado la razón a quienes acusaron a aquellos personajes de ser lo que eran, de estar dentro de un armario que incapaz de contener en su interior a tanta gente, reventó sus cerraduras y sus moradores salieron a raudales.

En aquella situación, se encontraron personajes famosos que se apresuraron a decir que ellos sólo pasaban por allí y que no sabían lo que sucedía. A la larga, el tiempo les ha puesto a todos en sus lugares.

Casi en su mayoría pertenecían y siguen perteneciendo al mundo de la televisión y del espectáculo. Se quisieron organizar campañas en defensa del honor de aquellas personas tan injustamente tratadas y plenamente ofendidas.

La realidad es que todos han demostrado ser grandes gays. Alguno que otro estuvo asustado durante mucho tiempo por si su nombre salía a la palestra. Tuvieron suerte y lograron que nadie les mencionara, pero ellos también eran clientes de diario en el mencionado club de gays, el Arny.

Ahora uno de aquellos clientes del que todos sabemos sus inclinaciones, presenta televisión, y para más regodeo, pretende presentar un programa en una cadena privada, un programa dedicado a sus colegas.

Espero que reine la cordura y si el lumbrera de turno da paso a la emisión del programa, lo haga en franja horaria entre las 03'00 hasta las 06'00, así las personas normales no tendremos que por error tener que ver el programa por televisión.

Por cierto, ¿irán a este programa todos los que se escondieron en el Arny?

El lobby rosa feroz, sale del armario.

El lobby rosa feroz, sale del armario. En España son 300.000 homosexuales hombres (maricas) y 100.000 homosexuales mujeres (lesbianas), solamente, que no nos coman el coco mintiendo con las cifras.

La estrategia de inflar cifras y datos, supuestamente estadísticos, siempre ha resultado eficaz cuando el objetivo es crear un estado de opinión favorable respecto a cuestiones de difícil digestión moral. En nuestro tiempo, la dialéctica de la cantidad siempre vencerá a la de la calidad. Así sucedió en su momento con el potente lobby de la cultura de la muerte cuando se trataba de introducir la legalización del aborto como algo excepcional pero que afectaba a «cientos de miles de mujeres». Y así viene ocurriendo con el poderosísimo e influyente lobby gay («No somos machos pero somos muchos») ante su pretensión de absoluta normalización y derecho a matrimoniarse con todos sus avíos, incluida la adopción de inocentes criaturitas. Paulatinamente nos han ido acostumbrando a desayunarnos con unas cifras que se utilizan sin el menor rigor pero que ya nadie se atreve a discutir porque proceden de donde proceden. Y así, don Pedro Zerolo, presidente de la Federación Estatal de Lesbianas y Gays, nos asaetea continuamente con el dato de que en España existen cuatro millones de homosexuales (armario más, armario menos) cifra que no procede de ningún estudio estadístico mínimamente serio sino de las mientes calientes del señor Zerolo, que no hace sino aplicar directamente la muy particular ley universal de contabilidad homosexual, según la cual: entre el 8 y el 13 por ciento de la población son personas homosexuales.

De indudable ayuda para conseguir minar las convicciones morales de una sociedad que hasta hace cinco minutos consideraba el matrimonio entre personas del mismo sexo como una asquerosita aberración, son los editoriales y comentarios que se vienen vertiendo en los medios de comunicación, que no sólo tragan ya con la normalización de la anormalidad, sino que se solidarizan con quienes afirman la existencia de una discriminación respecto a las personas de conducta homosexual, considerando que no concederles los supuestos derechos que reclaman significaría poco menos que un delito de lesa constitucionalidad y una vulneración del artículo 14, por aquello de que «Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de sexo...». Desde luego en España, el colectivo homosexual explota un victimismo gratuito que choca frontalmente con nuestra cotidiana realidad social, porque si existe alguna discriminación respecto a personas que hacen gala de su homosexualidad, tal discriminación es positiva y opera a su favor más que en su contra; sólo hay que ver el peso de su influjo en los medios de comunicación, las subvenciones públicas que tan generosamente reciben sus asociaciones y su omnipresencia en los programas de televisión donde la homosexualidad es presentada como sinónimo de buen rollito, comprensión, talante dialogante y bondad natural. Por contra, el lado oscuro y los efectos negativos, tanto individuales como sociales, que produce la «avanzada opción homosexual» se consideran tema tabú, y reo sea de anatema quien ose siquiera plantear los posibles problemas que genera.

Observando la imparable influencia del lobby rosa, el silencio cómplice de quienes ante su empuje miran para otro lado y el desarme moral de una sociedad donde lo bueno y lo malo es lo que como tal dicta el último programa basura de televisión; y escuchando las promesas electorales de ZP y las recientes declaraciones de su ministro de Justicia, no hay duda de que los españoles contaremos con el orgullo de aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo sin ni siquiera necesidad de reformar la Constitución, ya que ésta dice en su artículo 32 que «El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica», pero como no añade «entre sí» (porque las Constituciones no suelen incluir lo obvio), la puerta hacia el himeneo mariconsón (Fidel Castro dixit) queda tan abierta como algunos esfínteres de hospitalaria generosidad. Estamos a punto de asistir al gran momento de superación de una homofobia irredenta que, sorprendentemente, ha afectado a todas las culturas planetarias de la historia de la humanidad, que en su universal ignorancia han venido rechazando, o ni siquiera se detenían a considerar, el matrimonio entre personas del mismo sexo. Felizmente, y como no hay caverna que cinco mil años dure ni parlamento ni televisión progresista que lo consienta, el siglo XXI será testigo definitivo de cómo nos liberan de un nuevo lastre intolerante y avanzamos, otro pasito más, hacia el progreso en indignidad del género humano.

Que siga la locura, que se casen y adopten criaturas, que se den y que reciban libres de impuestos e IVA..., pero por favor, que no nos vendan que las prácticas homosexuales constituyen una actividad digna de ser elevada a la categoría matrimonial, ni algo de lo que hay que mostrarse orgulloso (a no ser que padecer un trastorno psicopatológico en la función sexual pueda ser causa de orgullo, claro). Que no nos cuenten más cuentos: que la verdad es la verdad dígala Agamenón o su porquero, y la anormalidad es anormalidad contabilícela Zerolo o legalícela Zapatero.

Bush llama a la unidad nacional tras conseguir una "victoria histórica".

COLEGIO ELECTORAL: BUSH, 286; KERRY, 252
Bush llama a la unidad nacional tras conseguir una "victoria histórica".

El candidato del Partido Republicano ha calificado de "histórica" la victoria que obtuvo este martes en los comicios presidenciales, que le permitirá seguir otros cuatro años en la Casa Blanca. Bush ha felicitado a John Kerry y ha manifestado su deseo de contar con el apoyo de quienes votaron por éste. "Haré todo lo necesario para lograrlo", ha afirmado. Asimismo, se ha comprometido a llegar a "todo el país".

Bush calificó este miércoles de "muy elegante" la manera en que el candidato demócrata reconoció su derrota en los comicios presidenciales. Según el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, el mandatario norteamericano definió a Kerry como "un adversario admirable y digno" durante la conversación telefónica que mantuvieron este miércoles.

Llamamientos a los partidarios de Kerry y apoyo a las "democracias incipientes" de Irak y Afganistán

"Un nuevo mandato es una nueva oportunidad para llegar a todo el país", dijo Bush en su primera comparecencia pública después de resultar vencedor en las presidenciales.

"Para hacer este país más fuerte necesito vuestro apoyo, y haré todo lo necesario para lograrlo", dijo también, pero esta vez dirigiéndose sólo a quienes se decantaron por Kerry.

Asimismo, anunció que su Administración seguirá ayudando a las "democracias incipientes" de Irak y Afganistán, "para que nuestros soldados vuelvan a casa con el honor que se han ganado".

58'8 millones de votos en las urnas y 286 en el Colegio Electoral

Los resultados arrojan una victoria de Bush en el Colegio Electoral por 286 a 252. No obstante, los resultados en Nuevo México, Iowa y Ohio están aún pendientes de confirmación definitiva.

En este último estado, uno de los grandes, demográficamente hablando, de la Unión (tiene 20 votos en el Colegio Electoral), el republicano ha obtenido el respaldo del 51% de los electores, 2,5 puntos y 136.483 votos más de los cosechados por el canditato del Partido Demócrata.

El secretario de Estado del territorio, Ken Blackwell (republicano), dijo que podría haber hasta 250.000 votos provisionales (los emitidos por personas que no figuraban en el censo), de ahí que pidiera "mucha calma" a la hora de hacer valoraciones. Según Blackwell, los resultados finales de Ohio podrían demorarse hasta 11 días. Sin embargo, el presidente del Comité Nacional Republicano, Ed Gillespie, cifró en 125.000 el número de votos provisionales, y estimó que sólo 31.000 serían válidos.

Kerry: "No hay suficientes votos en Ohio para ganar"

El secretario general de la Casa Blanca, Andrew Card, aseguró que la ventaja que lleva Bush a Kerry en el mencionado estado es "estadísticamente insuperable". En parecidos términos se expresó, por lo demás, el propio candidato demócrata: "No hay suficientes votos en Ohio para ganar".

Kerry llamó por teléfono a su contrincante para felicitarle por la victoria poco después de las 11 de la mañana (horario de la Costa Este).

El voto popular, al 99,2% del escrutinio, queda como sigue:

- GEORGE W. BUSH: 58.864.559 (51,1%)
- John Kerry: 55.293.553 (48%)
- Ralph Nader: 393.922 (0,3%)