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¿SINDICATOS O MAFIAS?

¿SINDICATOS O MAFIAS?

 Los principales sindicatos UGT y CCOO no viven ni pueden vivir de las cuotas de sus escasos afiliados, sino del dinero público y del chantaje a las empresas. Gracias a ello disponen de grandes medios y de numerosos liberados. Jamás han publicado sus cuentas de ingresos y gastos, al parecer están exentos de esta obligación elementalísima.

 En las empresas, sobre todo las públicas, se ocupan de gestiones innecesarias en su mayoría, desde las vacaciones al control de los puestos y cargos, usurpando las labores de la dirección de personal, justificando cursillos poco útiles, pero que les permiten controlar a la gente y ejercer el favoritismo con los compañeros más afines a ellos. En caso necesario se imponen por medio de piquetes llamados informativos pero que en realidad son amenazantes y a veces abiertamente violentos, contra los trabajadores que no piensan como ellos: están convencidos de que todos deben seguir como borregos sus ideas pobres y anacrónicas, de un marxismo barato. Sus acomodados jefes mantienen esas ideas sobrepasadas y nefastas, totalitarias, que les llevan a pensar que tienen derecho a arruinar a las empresas con exigencias irrazonables, a imponer su voluntad a los trabajadores y hasta a “reventar” una ciudad: vedlos ahí, perjudicando a todo el mundo, chulos y matonescos, con su lenguaje de macarras. Están convencidos de que las leyes y los derechos de los ciudadanos no cuentan para ellos, de que pueden pisotearlos con impunidad,  que pueden contribuir a profundizar una crisis traída y empeorada por un gobierno de ideas semejantes a las suyas, que les ha pedido “cariño y comprensión”. Son radicalmente antidemócratas, la expresión misma de lo que no debe ser la democracia. Bajo una imaginaria defensa de los trabajadores defienden simplemente sus privilegios y actúan como agitadores a sueldo de algún partido. ¿Hasta cuándo?

El nuevo y carísimo juguete de Evo Morales.

El nuevo y carísimo juguete de Evo Morales.

Cuando se trata de servirse del dinero del estado como si fuera propio, ningún progre se muestra apocado. Rodríguez Zapatero se compró un Falcon 900; lo mismo hizo su homólogo boliviano, Evo Morales: hasta en ese vulgar detalle de pequeñoburgueses presuntuosos se comportan igual. Obviamente, hizo lo propio Chávez, el hombre de las grandes ideas continentales, adalid del socialismo de los sinvergüenzas.
 
El costo de operación del nuevo juguete del inca boliviano, que saltó de la bicicleta al jet, es de 102 dólares el minuto. Un viaje de cinco horas cuesta la módica suma de 30.600 dólares, sin tomar en cuenta los gastos de aeropuerto, personal, mantenimiento, etc.

El campesino se da gustos que ningún mandatario boliviano se dio jamás. El presidente Gonzalo Sánchez de Lozada usaba su pequeño avión privado para viajes oficiales y cargaba el combustible que utilizaba a las arcas públicas; y fue por ello tan duramente criticado, que casi le cuesta la presidencia. Pero que el jefe de la mafia cocalera use aviones ejecutivos desde antes de llegar al poder, con dinero que nunca ha revelado de dónde sale, no es motivo de cuestionamiento.

La bonanza, en Bolivia, produce pasmo. Mientras los narcos trabajan impunemente, los gobernantes saquean a gusto las arcas de las empresas nacionalizadas, repletas de dinero. Tienen la ventaja de que las materias primas están en demanda.

Los progres están viviendo la misma suerte que tuvieron los gobernantes militares en los 70, cuando los petrodólares llovían. Los bancos no sabían dónde colocar la plata árabe, y la prestaban a los regímenes latinoamericanos a bajo costo. Con los bolsillos llenos, nadie quería cambiar las dictaduras por la democracia.
Pero los militares cayeron y la historia se repetirá. Como dice el rey Salomón en el Eclesiastés: "Vanidad de vanidades, todo es vanidad. (...) Lo que ha sido es lo que será, y lo que ha sido hecho es lo que se hará. Y nada nuevo hay bajo el sol".

Los excéntricos gustos del humilde campesino han aumentado con su poder irrestricto.

Sus carísimos atuendos, imitación del traje Mao y ciertas vestimentas asiáticas que nada tienen que ver con los originarios ponchos andinos, sin duda lo distinguen entre el público. Pero igual se destacaba en el pasado con su suéter de 10 dólares. El dicho de la mona vestida de seda no podría encajarle mejor.

Su razón de existir sigue siendo el fútbol, motivo por el que preparó una comisión oficial para asistir al Mundial de Sudáfrica, aunque Bolivia no se haya clasificado. El viaje de emergencia parece haber sido el disparador que desató la avidez por el Falcon.

La pasión por la pelota es irresistible para el reaccionario homofóbico socialista, que no pudo contener su fogosidad de verla rebotar en las canchas de Johannesburgo. En el pasado, un viaje por igual impulso de cualquier otro presidente hubiese sido motivo de marchas y manifestaciones organizadas por el propio Morales.

El hipócrita dictador tiene grande la boca para criticar a cualquiera, pero pocos se atreven a fiscalizar sus gastos. No es para menos: los que no le adulan corren el riesgo de perder sus bienes o sus vidas.

La Ceja, la primera en abandonar el barco.

La Ceja, la primera en abandonar el barco.

La afinidad política de los artistas es muy voluble, cosa natural en unos profesionales para los que la innovación cotidiana resulta imprescindible.
 
La lealtad a las ideas que representa un líder político no está jamás garantizada en este microcosmos, aunque en un momento dado sus integrantes hayan parecido pugnar como locos por ver quién le hace más la pelota y protagonizado escenas de adhesión inquebrantable como no se recordaban por estos pagos desde los tiempos del caudillo de España por la gracia de Dios.

Las campañas electorales que el artisteo ha servido en bandeja a Zapatero no eran garantía de que iba a contar con su favor por siempre jamás, al contrario de lo que un personaje tan dado a la ensoñación como El Pasmo Leonés podría haber supuesto. Los obreros de la cultura son progres porque lo exige el guión, y se declaran de izquierdas porque no entienden la realidad y... porque si dijeran lo contrario tendrían problemas para trabajar. Su concepto utilitario de la política no les permite abrazarse a un cadáver político como Zapatero, sino que, por el contrario, les estimula a soltar el lastre que ellos solitos se echaron sobre sí mismos, con aquellas escenas de arrobo colectivo que tantas horas de risa nos proporcionaron.

Ahora pretenden hacernos creer que las célebres imágenes en las que se les veía hacer el gesto de la ceja, prietas las filas, no eran una muestra de apoyo al Gran Hombre de Estado, sino un episodio contagioso de párkinson agudo, que provocaba que sus deditos se posaran involuntariamente en el arco superciliar en cuanto una cámara aparecía en lontananza.

Para hacerle la gracia a Zapatero en la última campaña electoral, se declararon todos ellos "partidarios de la alegría". Ahora reconocen que tal vez se pasaron de frenada, porque alegría, lo que se dice alegría, el leonés ha proporcionado bien poca.

En fin, que Zapatero ya puede ir descontando de la nómina de sus fieles a nuestros genios de las artes escénicas y colocarlos en la lista de traidores, junto con los sindicatos, los empresarios de las renovables y parte del proletariado: todos ellos le llevaron al poder porque les prometió que defendería su derecho a vaciar los bolsillos ajenos sin tocar los privilegios que se habían ganado a golpe de consigna.

"La gente de la cultura", como a estos proletarios de la subvención les gusta que les llamemos, no tenía por qué significarse de forma tan obscena con un político, por más radical, sectario y alocado que se presentara. Sabido es que los artistas han tenido muy pocos motivos de queja cuando ha gobernado la derecha, porque la subvención al progre es deporte muy practicado por los políticos centro-reformistas de toda clase y condición. Pero ocurre que vieron en Zapatero a un personaje de su mismo nivel intelectual (cortito), capaz de repetir las mismas chorradas que ellos manejan de forma cotidiana en sus análisis económicos, políticos y sociales, pero añadiendo el marchamo de autoridad que le confiere su condición de presidente del gobierno de un país desarrollado como lo era España hace unos años; y, claro, la locura se desató por completo.

Ahora ha llegado el momento de recoger el hilo de la cometa, porque a Zapatero ya sólo le aguanta Sonsoles. El desastre que está protagonizando está llegando al extremo de hacer peligrar la redistribución de riqueza de la que vive la mayor parte de nuestros obreros de la cultura, especialmente los del gremio audiovisual, que a estos efectos siempre ha sido el más beneficiado. Y eso sí que no. Una cosa es tocarse la ceja o hacer un videoclip para defender la memoria histórica decretada por Zapatero, y otra que se les castigue a vivir del dinero que el público paga voluntariamente por ver sus obras maestras.

De momento, ya han dicho que aquello de la ceja fue una chiquillada; pero sobre lo de pedir perdón a los clientes potenciales que se sintieron ofendidos por sus diatribas contra la derecha cavernícola, de momento no se han pronunciado.

 

La Iglesia ahorra al Estado 30.000 millones de euros.

La Iglesia ahorra al Estado 30.000 millones de euros.

En la presentación de la memoria anual de actividades de 2009, la Conferencia Episcopal Española defiende la labor de la Iglesia en el ámbito litúrgico, pastoral y asistencial. Además, reconoce que es "la mayor realidad asistencial que existe en España".

El vicesecretario de Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Fernando Giménez Barriocanal, ha asegurado este jueves que el Estado ahorra miles de millones de euros y, pese a que no quiso ofrecer una cifra concreta, ha añadido que la previsión de 30.000 millones de euros "no estaba alejada de la realidad".

Durante la presentación de la Memoria Justificativa de Actividades correspondiente al ejercicio 2008, Barriocanal ha defendido la labor de la Iglesia en el ámbito litúrgico, pastoral y asistencial. Sobre este último aspecto, ha reconocido que la Iglesia es "la mayor realidad asistencial que existe en España".

También ha dejado claro que la actividad caritativa tiene su razón de ser en "el anuncio y la vivencia de la fe" y ha destacado que esta labor, a través de Cáritas o Manos Unidas, ha beneficiado a 2,8 millones de personas en cerca de 4.500 centros. En cualquier caso, ha matizado que las cifras de 2010 serán mucho más altas por la crisis económica.

En cuanto a la actividad litúrgica, Barriocanal apuntó que en 2008 se celebraron 335.484 bautismo, 244.469 comuniones, 94.109 confirmaciones, 104.010 bodas y más de cinco millones de Eucaristías. Con estos datos, justificó la presencia y labor de la Iglesia en la sociedad.

En el trabajo pastoral, según ha detallado, están implicados más de 20.000 sacerdotes, 1.500 religiosos en parroquias, 55.000 religiosos en otros ámbitos y más de 70.000 catequistas. Todas esta actividad se realiza en las más de 22.000 parroquias que hay en España.

Además, en el informe se recoge que los sacerdotes y agentes de pastoral han dedicado a los fieles más de 45 millones de horas que, si hubieran de ser contratadas en el mercado, supondría un importe de 1.860 millones de euros. Teniendo en cuenta que la Iglesia se ha gastado 680 millones, cada euro que invierte rinde más de dos veces y media (2,73).

Ahorro de 4.150 millones en educación

En el ámbito educativo, la memoria recoge que en los centros de titularidad católica estudian 1,3 millones de alumnos y cifró en cerca de 4.150 millones de euros el ahorro que supone al Estado los centros católicos concertados. Este ahorro se deriva de la diferencia entre el coste de una plaza en un centro público y el importe asignado al concierto por plaza.

También se aborda en el documento el trabajo de la Iglesia católica en el sector cultural. Así, según ha reconocido el vicesecretario de Economía del Episcopado, esta institución religiosa atiende al 33 por ciento de los monumentos existentes en España. En este sentido, ha afirmado que el patrimonio está "lejos de constituir un privilegio" y ha añadido que "está al servicio de los fines de la Iglesia". "Es escasamente rentable", ha dicho.

En este sentido, ha dicho que la Iglesia, con su patrimonio artístico y cultural, contribuye al fomento del turismo y es "una fuente económica importante" para la sociedad española. Así, ha reconocido que se gasta 50 millones de euros al año en su conservación.

Finalmente, también se ha referido a los centros de formación para seminaristas y sacerdotes, universidades y facultades eclesiásticas, y a la actividad evangelizadora en el extranjero que realizan unos 17.000 misioneros españoles.

Visita del Papa

Preguntado por el coste material y de imagen que puede tener las dos visitas a España en poco más de un año del Papa Benedicto XVI a España, Giménez Barriocanal ha dicho que estos acontecimientos tienen "interés para la sociedad" y son una oportunidad para mostrar a España en el "escaparate" internacional.

Además, ha afirmado que aportarán un gran valor social y económico. "Estos acontecimientos revierten en la sociedad mucho más de lo que cuesta. Son acontecimientos que mueven a la sociedad y mueven a la economía", ha apuntado.

Por más que lo parezca... Zapatero no es un insensato .

Por más que lo parezca... Zapatero no es un insensato .

Las últimas calamidades del gobierno de España y la necesidad de los ciudadanos de soportar el peso del naufragio, han fortalecido la convicción popular (no me refiero al PP), de que el presidente Rodríguez Zapatero es un inútil, un incompetente que se encontró por carambola al frente de los destinos de la nación, un insensato que está arruinando económica, moral y políticamente a la sociedad que debería dirigir con prudencia en vez de devastarla con improvisadas y casi siempre clamorosas metidas de pata... etcétera. El magnífico escritor, periodista e historiador José Antonio Navarro Gisbert lo definía hace unos días, en este mismo periódico, como “Un grumete en el timón de la nave del Estado”. En definitiva, parece de común acuerdo señalar que estamos gobernados por un botarate sin ideas, sin más proyecto político que perpetuarse en el poder ni más estrategia para conseguir su propósito que la continua manipulación mediática.

 Sin embargo, no puedo compartir esta caracterización de RZ. Ni la comparto ni estoy de acuerdo en que este hombre carezca de un proyecto sólido y con visos de estabilidad para España. Bien al contrario, estoy convencido de que RZ tiene las ideas muy claras: qué pretende, qué clase de sociedad aspira a construir bajo su mandato y cómo conseguirlo.

 Cosa distinta es que su “plan estratégico” no consiga salir adelante, básicamente porque falla la esencia del entramado: el cimiento económico. También es cuestión aparte y que puede llevar a confusión sobre la real capacidad de RZ para ejercer su cargo, el hecho digamos “generacional” de que nos encontramos (y soportamos), a la hornada de políticos más mediocres, ignaros y en consecuencia osados en la historia reciente de España. No es ningún secreto que la formación teórica y el calado de la misma en RZ deja mucho que desear; se trata de un hombre de poco estudio, poca lectura e ínfimo provecho de la misma, no muy viajado ni muy vivido, bastante simplón en sus análisis sobre la realidad y decididamente encomendado a la “democratización de la cultura”, esa tendencia asoladora según la cual, cuanto más se propagan los contenidos culturales más se aligeran de rigor y profundidad, menos valor poseen y más inanes resultan. Por otra parte, y hablando de la formación intelectual de nuestro presidente, tampoco es ningún secreto entre sus antiguos compañeros de la facultad de Derecho de León que no era, precisamente, de los primeros de la clase. Hay quien afirma que, justo debido a su mediocridad, se ha rodeado de mediocres en el gobierno “de cuota” que preside, a fin de destacar entre todos ellos y no encontrar oposición a sus fabulosos planes y diseños de ingeniería social. Tampoco parece justo. Un gobierno que en realidad no es un gobierno sino un casting para un reality show de cuatro años de duración, emitido día a día en todos los medios, necesariamente debe contar con perjudicados de la LOGSE, indocumentados académicos reconvertidos en políticos de colmillo retorcido, señoritas con los méritos justos para trabajar de cajeras en un banco, alguna actriz no venida a menos porque nunca fue a más y señorones catedráticos de economía que aún están por entender la diferencia entre las fuerzas productivas y los medios de producción (por ejemplo).

 El presidente Zapatero no es culto porque no necesita serlo. Ya son cultos, aproximadamente, los diligentes afectos de las “fuerzas de la cultura” que lo apoyan. Sí, aciertan: los de la ceja. Tampoco sabe de economía porque, primero, esa es una asignatura en la que se pone uno al día “en dos tardes”; y segundo, porque ha aprendido del temario lo fundamental para el desarrollo de su programa político: sabe gastar. La parte de pagar y hacerse responsable del dispendio, ya la aprenderá cuando las ranas críen cola. Tampoco es un experto en relaciones internacionales porque la pertenencia de España a la UE siempre garantiza una presencia mediática importante, que es a la postre lo que interesa y, en cierto modo, lo único que cuenta. Su amistad con Obama refuerza aún más esta presunción de que la política internacional de un país es cosa de tres fotos, cuatro viajes y, llegado caso extremo, una conversación telefónica con “el jefe” del otro lado del Atlántico. En definitiva, RZ no conoce nada con exactitud, no es especialista en nada, no ha estudiado nada minuciosamente y sus conocimientos generales sobre cualquier materia son eso mismo: generales, para un 4’2 que, en su sistema educativo, supone un magnífico aprobado. Y ni sabe ni entiende ni conoce no porque sea un pelafustán, sino porque su inteligencia (eso no se lo vamos a negar), le indica acertadamente que toda aquella sapiencia es inútil para el oficio de presidente del gobierno. Lo que importa es dar bien en las fotos, hablar con fluidez y convicción, mirar a la cámara como se mira a una madre y, sobre todo, prometer lo que la gente quiere que se le prometa, decir lo que la gente quiere oír, pensar lo mismo que piensa la vecina de la esquina y reír como ríen las marujas vespertinas ante las coces al idioma, al equilibrio estético y al sentido del decoro que propina la Esteban, de 15´45 a 20´00, en su diario programa de cotillas, putánganas y mariconcios hablando a tontas y a locas.

 Resumiendo. Para hacer lo que tiene que hacer, creer en lo que cree y soñar con una sociedad donde las clases sociales no estarán abolidas pero sí difuminadas, reconvertidas en bulliciosos colectivos; donde los ricos serán cada vez más ricos y los pobres más pobres aunque eso sí, muy contentos porque gozarán de inagotables derechos, inconmensurables ayudas del Estado y permanente estado de movilización contra “los malos” que financian el invento... para ese viaje, no se necesita más bagaje intelectual que para escribir en Diez Minutos, presentar La Noria, entrevistar a Penélope Cruz o debatir con María Antonia Iglesias. RZ no es un insensato sin proyecto de sociedad ni estrategia de futuro. Es un hombre de nuestro tiempo que responde cabalmente a la inquietud espiritual del mismo. Ni siquiera tiene la culpa de que el paisaje sea éste y no otro distinto. Él no pintó el cuadro, se dedica a contemplarlo y recrearse en el arte de la nada.

 PS./ Mientras escribía estas líneas se ha producido la votación sobre “el tijeretazo” en el Parlamento. Sale adelante la propuesta del gobierno por un voto de diferencia. Tocado queda el presidente, otra vez. Y vuelve a fallarle lo de siempre para hacer realidad su programa a largo plazo: el circulante. El día que explicaron en Conocimiento del Medio que las infraestructuras económicas determinan las superestructuras ideológicas, seguro que faltó a clase. Lo de este hombre es mala suerte. Desde que gobierna, sólo una cosa le ha salido a la perfección: el Barça.

Chávez anuncia la expropición de 80 empresas pertenecientes a banqueros venezolanos .

Chávez anuncia la expropición de 80 empresas pertenecientes a banqueros venezolanos .

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció la expropiación de 80 empresas pertenecientes a banqueros venezolanos debido a supuestos incumplimientos de las normativas vigentes contra la especulación y el acaparamiento.

El mandatario anunció en su programa dominical 'Aló, Presidente' la expropiación de los comercios pertenecientes a financieros venezolanos, entre los que se cuentan empresas del sector alimenticio, compañías de transporte de alimentos o grandes superficies.

Algunas de las empresas que previsiblemente serán expropiadas son los Supermercados Cada, que en palabras de Chávez "pasarán a manos del Gobierno nacional y de la Revolución Bolivariana"; la empresa de transporte de lácteos Los Andes (Enlandes), cuyo expropiación fue, según Chávez, iniciativa de los propios trabajadores de la empresa, o la compañía de productos de charcutería Verdugo.

El mandatario afirmó que estas expropiciones se harán "en cumplimiento estricto de la ley contra la especulación, el acaparamiento y la violación de los precios", y anunció que su Gobierno seguirá "apretando las tuercas" a los comercios que se salten la normativa vigente, informa el canal venezolano 'Globovisión'.

Chávez, por otro lado, anunció también este domingo la compra por 69 millones de euros de una nueva remesa de 18 aviones de entrenamiento chinos modelo K-8. Venezuela ya recibió seis de estos aparatos el pasado mes de marzo.

"Aprobamos la compra por 82 millones de dólares (69 millones de euros) de la segunda remesa de los cazas de fabricación china K-8. Estos aviones son para asegurar la seguridad y la defensa del país", afirmó Chávez.

Este desembolso, unido a otras adquisiciones recientes como la compra de submarinos a Rusia o de buques patrulleros a España ha llevado a Estados Unidos y a ciertos países latinoamericanos a acusar de Chávez de estar propiciando una carrera armamentística en la región, algo que él niega.

El PSOE ya tiene candidato para 2012.

El PSOE ya tiene candidato para 2012.

Después de que los españoles hayan visto en tan sólo unos días las consecuencias inevitables de la aplicación de los principios socialistas, básicamente el empobrecimiento de los obreros y el enriquecimiento vertiginoso de los cortesanos de izquierdas, es evidente que el presidente del gobierno se ha garantizado la candidatura del PSOE para las próximas elecciones generales.

Ni siquiera José Bono, teólogo aficionado y empresario vocacional, se atrevería a postularse con la herencia política que le dejaría ZP como aval. Bueno, un momento: lo mismo si se atrevería, pero como anda ajetreado con ciertos asuntillos que tienen que ver con su patrimonio, tendría serias dificultades para que los militantes del partido de los descamisaos le aceptaran como líder carismático.

José Blanco hizo el fin de semana pasado sus pinitos como futurible en el programa televisivo de referencia que ofrece Telecinco, pero la entrevista a la que se sometió confirmó que estamos ante un personaje incapaz de ejercer como ministro, y mucho menos como presidente de gobierno. Lo suyo es hacer el hooligan y culpar a los demás de la catástrofe que ha causado su jefe en solitario, no la reflexión serena, el estudio provechoso y la elaboración de propuestas sensatas para solucionar los graves problemas del país. Es un personaje tan preocupado por la propaganda, que a su éxito supedita cualquier principio, como demostró al afirmar que prefería dejar de hacer carreteras y poner líneas del AVE para que los hijos de los obreros pudieran seguir teniendo becas; como si el asfalto y los raíles tuvieran algo que ver con los baremos y los fondos de ayudas al estudio.

Zapatero será el próximo candidato del PSOE a La Moncloa porque "no hay cojones en España" que diría Aquél, a disputarle ese puesto, probablemente el menos apetecible de la política mundial, gracias al desastre en todos los órdenes provocado por el personaje. Es inútil que se le exija la presentación de una cuestión de confianza parlamentaria, el adelanto de las elecciones o la inmediata dimisión, porque los socialistas saben de sobra que no pueden dejar caer a un tipo así, aunque esté totalmente amortizado.


La destrucción de todo lo que de sano tenía el país, la devastación brutal de las perspectivas de los más desfavorecidos, el horizonte ominoso que se cierne sobre nosotros, la evidencia de que una casta de parásitos se enriquecen sin el menor pudor a costa de los demás…: todo esto es una losa demasiado pesada para que nadie en su sano juicio se postule como sucesor del peor gobernante que jamás ha padecido un país civilizado.

El único consuelo de los votantes de izquierdas pasa por que Zapatero se pegue el bofetón en la próxima cita electoral –luego de que sus compinches se lleven lo suyo en las autonómicas y municipales del año que viene– y Rajoy gobierne en minoría absoluta: así podrán volver a la calle a montar algaradas contra la derecha, esas que han decidido no hacer mientras gobiernen los suyos.

Zapatero comenzó aparentando ser un líder socialdemócrata moderado, más tarde se desveló un adolescente atolondrado y bastante sectario; en 2008 quedó confirmada su capacidad sobrehumana para la mentira, y el año pasado se mostró manifiestamente incapaz de lidiar con los graves problemas económicos; ahora es el único político del planeta Tierra, si exceptuamos a Arriola, que es más despreciado en su partido que entre las filas rivales.

La compañía de Zapatero contamina, su presencia resta votos y sus propuestas garantizan la derrota de cualquier candidato periférico del PSOE. Es simplemente un lastre… del que la izquierda no puede desprenderse porque no hay nadie en sus filas capaz de hacer lo que realmente necesita nuestro país.

Tiene el destino que se merece. Lástima que también lo paguemos los otros 46 millones de españoles.

¿Es usted pensionista? Que Dios le coja confesado...

¿Es usted pensionista? Que Dios le coja confesado...

Ser pensionista en el llamado Estado del Bienestar socialdemócrata es vivir con poco dinero y el alma en vilo; pero si el encargado de garantizar tu pensión se llama José Luis Rodríguez Zapatero, entonces, amigo, estás jodido.
Por alguna extraña razón, los jubilados piensan que su pensión es un dinero que el gobierno les concede graciosamente, cuando lo cierto es que el dinero de la jubilación equivale a una mínima parte de lo que cada trabajador ha ido pagando a lo largo de su vida a través de las cotizaciones sociales. Es algo tan elemental, que hasta el lector medio de Público puede –esforzándose un poquitín– comprenderlo.

El sistema de reparto característico de la socialdemocracia consiste en que los trabajadores en activo pagan la pensión a los jubilados del momento. Es la versión progre de la estafa piramidal de toda la vida; de forma que el sistema está llamado a su autodestrucción en cuanto la pirámide cambie de forma y la base sea más estrecha que los estratos superiores. Mientras hay dinero en la caja el engaño funciona, pero cuando el despilfarro característico de las socialdemocracias hiperestatistas se dispara o disminuyen los ingresos a consecuencia de una crisis, el edificio entero se tambalea.

Ocurre que, por alguna oscura razón histórica, los periodos en que la caja de la seguridad social entra en riesgo de quiebra inminente coinciden con la presencia de los socialistas en el gobierno. Con Zapatero, el fenómeno se repite, pero esta vez con el agravante de que nuestro presidente intelectualmente adolescente se ha pulido en caprichos electoralistas todo el superávit de las cuentas públicas, y ahora ha decidido meter también la mano en los bolsillos de quienes sólo cuentan con una pensión estatal para pasar sus últimos días.

El socialismo tiene estas consecuencias, por lo que no cabe acusar a Zapatero y su tropa de traicionar a su ideología, sino que, por el contrario, se comportan de acuerdo a los cánones de la misma. Cuando gobiernan los socialistas, durante los primeros cuatro años viven de las rentas del periodo anterior y en los siguientes se dedican a destruir a las clases medias, empobrecer a los obreros y hacer ricos a los prójimos, ya sea por razón de parentesco o por afinidad ideológica, a cambio de que les ayuden a seguir ganando elecciones.

Lo sorprendente es que hay pensionistas que todavía creen que la izquierda vela por sus intereses porque les sube unas décimas la pensión y les lleva de viaje con el Inserso. Tras el Zapatazo del miércoles, que les va a depauperar aún más, los hay capaces de asumir que se trata de un esfuerzo imprescindible para salvar el país, que es lo que les cuentan en los tres primeros minutos de los telediarios nacionales. Si vieran menos telebasura se darían cuenta de la enormidad de dinero que su líder carismático dilapida diariamente en gilipolleces: ministerios tan inútiles como sus titulares, subvenciones para financiar las actividades más absurdas y por ahí seguido. Sólo con eliminar el ministerio de vivienda el estado ahorraría más que con la congelación, es decir la rebaja, de las pensiones de todos los jubilados; pero ese es un dato que no les van a proporcionar los informativos de las televisiones gubernamentales y progubernamentales, que tanto da.

Después de toda una vida trabajando, el estado concede a los pensionistas una mísera pensión que tienen garantizada cuando gobierna la derecha y queda en suspenso cuando los socialistas vuelven por sus desafueros. Zapatero les da un nuevo apretón y, además de poner en riesgo inminente todo el sistema, como corresponde a un gobierno progresista, les aligera un poco más los bolsillos; pero como en el telediario dicen que es un sacrificio necesario, en lugar de ir a La Moncloa a expulsar a su inquilino a gorrazos se van al jardín a hacer tiempo para ver Sálvame De Luxe.

Sólo hay en este mundo una cosa más absurda que un obrero de izquierdas: un pensionista admirador de Zapatero. Y anda que hay pocos.