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Mentiras del Gobierno español (Zapatero PSOE) sobre los presos cubanos.

Mentiras del Gobierno español (Zapatero PSOE) sobre los presos cubanos.

La lectura dominical de la prensa ha descubierto una de las mayores indignidades que como argumento haya podido dar en alguna ocasión cualquier gobierno. "Fuentes" del Ministerio de Asuntos Exteriores español (PSOE)dijeron a una periodista que viajaba junto al titular de esa cartera, Miguel Ángel Moratinos (PSOE), que la decisión de excarcelar a un grupo de presos políticos cubanos y traerles a España estaba tomada al menos desde enero.
Las mismas "fuentes" (no cabe descartar que se trate del propio Moratinos, o alguien que transmita lo que él personalmente le encargue que diga) sostienen que la muerte de Orlando Zapata Tamayo y la huelga de hambre de Guillermo Fariñas habrían "dificultado" la puesta en marcha de la medida.

Este argumento es, simplemente, insostenible. Si ya existía la voluntad de excarcelar a parte de los presos políticos, se los podría haber excarcelado mientras Orlando Zapata Tamayo estaba en huelga de hambre, y se hubiera así salvado su vida. Como vienen insistiendo los propios presos exiliados a la fuerza en España, si no están ahora en prisión es sólo gracias a Zapata Tamayo, Fariñas y las valerosas Damas de Blanco con la Iglesia Católica. Son las acciones de estos dos hombres y ese grupo de mujeres lo que ha logrado poner contra las cuerdas a la dictadura de los hermanos Castro.

Durante la primera mitad de este año, la imagen internacional del régimen comunista cubano se hundió como nunca antes. Zapata, Fariñas y las Damas de Blanco lograron mostrar al mundo el verdadero rostro de la tiranía castrista. Eso explica la excarcelación y expulsión a España de parte de los miembros del Grupo de los 75 (condenados durante la Primavera Negra de 2003) que todavía quedaban en prisión. Y decimos "parte" a sabiendas de que el Gobierno español sostiene que se va a "liberar" a todos ellos. Lo sostenido por el tándem Zapatero-Moratinos es, como poco, improbable. Hay al menos diez de esos presos políticos que han rechazado venir a España. Para ellos, la puerta de la prisión sigue cerrada.

Dice Moratinos que cuando terminen estas excarcelaciones no quedarán presos políticos en Cuba. Es falso. La medida tomada tan sólo afecta a los miembros del Grupo de los 75. Incluso aunque se excarcelara también a los que se han negado a venir a España, quedarían otros 125 presos políticos en las prisiones cubanas. También dice el ministro que con estas liberaciones ya no tiene sentido mantener la Posición Común Europea (que no implica sanciones y sí, que los gobiernos europeos dialoguen con la disidencia). De nuevo falso. Establece una relación causa-efecto inexistente. Dicha Posición es anterior a la Primavera Negra, con lo que muchos de los presos políticos de entonces seguirán en prisión, y además no sólo habla de los opositores encarcelados: pide reformas democratizadoras y medidas relacionadas con el respeto a los Derechos Humanos que no han tenido lugar.

El Gobierno español ha aceptado desempeñar el papel de cómplice. Disfraza de acción humanitaria y vende como mérito de su política de concordia lo que no es más que una operación política destinada a ayudar al régimen castrista en un mal momento. La situación en la que se mantiene a los recién llegados a España demuestra una absoluta indiferencia ante su sufrimiento, y se les intenta, desde las instituciones controladas por el Ejecutivo, desorientar y dividir. Se busca, además, dispersarles geográficamente. El objetivo de esto último no es otro que impedir que creen aquí, en su exilio español, un grupo fuerte de oposición al castrismo.

Carme Chacón y Felipe González nos perdonan la vida.

Carme Chacón y Felipe González nos perdonan la vida.

  La producción teórica de nuestros políticos es más bien exigua, aunque tengan laboratorios de ideas a los que generalmente hacen menos caso que a los guionistas de frases para titulares. Por eso es estimable el esfuerzo insólitamente compartido entre la joven ministra de Defensa, Carme Chacón, y el veterano líder socialista, Felipe González. Ambos han firmado un artículo en el diario El País de irresistible reflexión.

Chacón y González han descubierto que la Constitución del 78 y su original creación del Estado Autonómico no era más que un proyecto “federalizante”. Es decir, un tránsito hacia una España federal.
Hay que agradecérselo, pues hasta este año, y hasta el último Estatuto de Cataluña, no lo sabíamos. Porque una lectura del artículo segundo de la Constitución nos había dado la falsa impresión de que la propia norma se fundamentaba en la Nación española preexistente y prescribía su carácter unitario. O dicho en las propias palabras del texto, “la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles…”. Eso sí, con reconocimiento de la autonomía de nacionalidades y regiones, siempre bajo un único sujeto de soberanía: el pueblo español.

En realidad, lo que la Constitución quería decir, según parece ahora, es que España es un Estado reinventado bajo una idea federalizante, y cabalga hacia la federación. Y con una base de Nación que es, en realidad, un compendio de posibilidades nacionales. O, en palabras de Chacón y González, una “Nación de naciones”. La verdad es que, con la reinterpretación de estos nuevos politólogos socialistas, la Constitución jamás hubiera sido aprobada en el 78. Y ellos lo saben.

Uno de los problemas de España es que nunca resolvemos un debate. Sólo esperamos un par de generaciones para reanudarlo. Porque la bronca entre Estado Autonómico y Estado Federal ya se vivió en la República, y si no se llegó ahí al “Estado Federal” fue porque hasta los republicanos se aterraron. Bastante tuvo que ver Ortega, cuando alertó sobre la alternativa federal como destructora de la Nación española, porque ese término no es inocente. La federación en política es pacto (foedus) entre entidades soberanas, no distribución de poder (autonomía) desde un sujeto de soberanía hacia sus partes.

Es imposible que Felipe González ignore eso. Incluso que lo desconozca la ministra de Defensa (que tendrá, digo yo, que llegar a pactos o foedus con alguna tribu en Afganistán). Por lo tanto, nos la están metiendo doblada.

En cualquier caso, lo irritante de esta joven y ambiciosa guardia del PSOE y la experimentada reserva espiritual socialista es que hayan hecho un artículo para decir lo siguiente:

Primero, que el Tribunal Constitucional no tiene la menor idea de cómo tratar el problema estatutario catalán y, sobre todo, que los magistrados con votos particulares son unos reaccionarios.

Segundo: que el PP es el culpable de todo (eso estaba en el guión) pero, en este caso, por tener una escandalosa idea unitaria de España ¡como si la Constitución sostuviese tal desatino!

Tercero que los nacionalistas catalanes carecen del más mínimo sentido de la realidad, porque cuando dicen que Cataluña es una nación, no entienden realmente lo que es ser una nación. Tendrían que saber, y así se lo explican Chacón y González, que Cataluña es una nación, pero dentro de una nación. Está claro, ¿no? Y, por supuesto, es intolerable que los nacionalistas pretendan que su reivindicación nacional sea política, cuando deberían someterse dócilmente al nuevo concepto de nación de los socialistas, que es un poquito nación pero no demasiada nación.

Chacón y González se han juntado para echar una mano a su partido en las elecciones catalanas y para justificar la neoEspaña de Zapatero. Pero eso es justificable. Lo que no lo es, es que aprovechen para perdonarnos la vida a todos los demás, a quienes creemos en la España unida y solidaria, a quienes prefieren la secesión previo reconocimiento nacional, a quienes interpretan legalmente la Constitución y, en general, a quienes saben leer.

En todo caso, Chacón es perdonable, porque tal vez sueñe con presidir un Estado Federal (los cinco minutos que durase antes de las subsecuentes secesiones), pero de Felipe González era impensable que saliera ahora con este “España de entrada no”.

Para contactar con el autor: directorgeneral@elimparcial.es
JOSÉ ANTONIO SENTÍS es director general de EL IMPARCIAL. http://www.elimparcial.es

ABRÓCHENSE LOS CINTURONES. El Gobierno cambia el sistema de cálculo para que España crezca antes de las elecciones. ¡¡¡ Se creen que somos tontos !!!

ABRÓCHENSE LOS CINTURONES. El Gobierno cambia el sistema de cálculo para que España crezca antes de las elecciones. ¡¡¡ Se creen que somos tontos !!!

La capacidad del Ejecutivo para mantener el poder a toda costa no tiene límites. Expansión revela que Salgado cambia el método que usa para conocer la evolución de la economía y prepara un cambio estadístico para 2011 y 2012. Todo con tal de ganar las próximas elecciones.

Concluye otra semana de malas noticias económicas que han sido eclipsadas por el debate sobre el Estado de la Nación. Los políticos han vuelto a pelearse como los niños en el colegio mientras España va camino de la ruina.

Ya no importa que se paguen unos intereses desorbitados para colocar deuda pública (que es la forma que usan los países para pedir préstamos al exterior), que el paro siga subiendo a pesar de los maquillajes del ministro Corbacho, que más de la mitad de las cajas estén quebradas y que se avecinen más subidas de impuestos y bajadas de prestaciones sociales.

Y el presidente, en el Congreso, falta el respeto a Rosa Díez, los socialistas catalanes insultan a Rajoy empleando términos propios de locales y garitos de mala muerte, el presidente de la Cámara se olvida de sus caballos para defender a un Gobierno que se hunde y el líder de la oposición intenta esquivar cualquier cuestión que pueda perjudicarle de cara a los próximos comicios. Ya saben, ni hablar del Estatuto que rompe la unidad nacional y convierte a la Generalidad en un gobierno paralelo al existente en el Palacio de La Moncloa.

En estas circunstancias no sorprende ni siquiera el conocer las artimañas de la vicepresidenta Salgado para falsificar las cifras oficiales. Hace unos meses pillaron a Salgado con el carrito del helado presionando a los técnicos del Instituto Nacional de Estadística para manipular la tasa de paro. Y ahora el objetivo es modificar el sistema del cálculo de la evolución de la economía (el PIB) para que arroje un dato bueno en la próxima campaña de cara a las generales, siempre que no se adelanten las elecciones, claro.

Lo desvela el diario Expansión que, en un artículo para quitarse el sombrero, cuenta cómo Economía ha decidido comenzar su "revisión estadística" cambiando el método que usa para avanzar la marcha de la economía para "ver más cerca la recuperación". Se trata del Indicador Sintético de Actividad (ISA), que sirve al ministerio para realizar sus estimaciones. Es sólo una prueba, ya que el verdadero escándalo se producirá cuando llegue el "cambio técnico" del PIB, que entrará en vigor entre finales de 2011 y principios de 2012.

El diario incluye en el reportaje las peregrinas explicaciones de los técnicos del departamento que dirige Salgado, respondiendo a la máxima periodística de permitir que el acusado se defienda de las acusaciones. La principal excusa que emplean es que en realidad el cambio fue diseñado en febrero de 2007, ¡antes de las pasadas elecciones! Justo cuando el entonces vicepresidente Solbes decía que hablar de recesión le resultaba "molesto". No me digan que no tienen la cara de amianto estos sujetos.

Vayamos ahora con Cinco Días que titula a toda página: "las eléctricas tendrán que desvelar al regulador sus contratos de gas". Curiosa forma de abrir su edición de este viernes. Pero la noticia que más me preocupa es la que sentencia: "Zapatero confía en el apoyo del PNV para aprobar el Presupuesto" el próximo otoño.

Es curioso que el presidente tienda la mano a un partido que tiene menos votos que UPyD, el dirigido por Rosa Díez y que el presidente del Gobierno despreció ayer en el Congreso por tener sólo un escaño, frente a los seis de los nacionalistas vascos. ¿Cómo vamos a tener un país medianamente serio si un partido tiene más votos que otro y cinco escaños menos? Y encima el que tiene más representación de los dos en el Congreso no siquiera se considera un partido español. Tremendo.

Finalmente quiero destacar también la portada con la que cierra la semana El Economista, que avanza el aumento de la edad de jubilación defendido por Zapatero en el debate sobre el Estado de la Nación y desvela que la Caja de Ahorros del Mediterráneo rompe con Cajasur y queda en manos del Banco de España. El diario no descarta una nueva intervención del organismo que dirige Fernández Ordóñez.

Desánimo en el Ejército: Ley de la Carrera Militar recurrida, paralizada la unificación de escalas, menos plazas para suboficiales… y un demoledor artículo del general Pitarch.

Desánimo en el Ejército: Ley de la Carrera Militar recurrida, paralizada la unificación de escalas, menos plazas para suboficiales… y un demoledor artículo del general Pitarch.

Según ese mando militar, “el panorama es desolador”. Cita algunos casos: Ley de la Carrera Militar recurrida por cientos de profesionales, unificación de escalas paralizadas por los recursos, oferta de empleo público para la Academia de Suboficiales inexistente, mandos inoperantes sometidos al poder político, operaciones en el exterior mal explicadas…

Un peldaño más en esa escalada del descontento lo representa el durísimo artículo que publicó, en la Tercera de ABC, el teniente general Pedro Pitarch, calificando de tragedia y sainete la política de defensa en España.

Pitarch, que acaba de pasar a la reserva, fue uno de los militares ‘mimados’ por la actual Administración. Designado jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra en sustitución del destituido general Mena, posteriormente fue jefe del Eurocuerpo, en Estrasburgo, y de él se habló como posible JEME, un nombramiento que al final no se produjo.

Tras plantear en su artículo la defensa como un “gran teatro”, estas son las afirmaciones más destacadas:

-En Afganistán, nuestros soldados desarrollan unos papeles que no se entienden. “Porque España no está en guerra, pero los soldados españoles allí desplegados sí lo están”.

-“Es difícil entender qué razón operativa impide que los combatientes puedan emplear todos los medios y formas que podrían legítimamente utilizarse en una guerra. Ni qué razón ideológica mantiene el embozo con el que la comunicación oficial disimula una guerra vergonzante y clandestina”.

-El caso Alakrana “ha sido un paradigma de incoherencia entre el show peninsular y el drama en el mar”. A pesar del duro trabajo y brillante actuación de nuestros militares, “los resultados de una operación conducida desde Madrid llegaron a afectar negativa e injustamente al prestigio de la Armada”.

-“Algún ingenuo se pregunta todavía por qué, si finalmente la cosa habría de solucionarse pagando, no se empezó por ahí, ahorrando sufrimiento a los pescadores, angustia a sus familiares, dinero y hastío a todos por obligarnos a asistir a un sainete tan impropio”.

-A la toma de posesión de un general español como jefe de las fuerzas de la ONU en Líbano asistió “la máxima autoridad de Defensa, acompañada de un abultado séquito político-mediático-tramoyista”. Pero, mientras el anterior jefe tenía en su equipo 280 italianos, ésta sólo dispondrá de 22 españoles. “Se reproducía así la dualidad escénica, que la comunicación oficial disfrazaba con un manto de fotos y alharacas para consumo interno”.

-La Defensa es importante, “no sólo porque los errores o las incompetencias de unos podrían traducirse en costes de vida de otros”, sino porque las fuerzas armadas son un pilar de la defensa nacional.

-Si las estrellas del reparto “abusan del derroche de capacidades interpretativas (que alguna de ellas posee en grado superlativo), entonces incluso la obra teatral más sublime deviene en esperpento valle-inclanesco”.

-El reto es poner en valor el qué y el por qué de las Fuerzas Armadas y de la institución militar. Y en esta profesión, “los valores morales, aunque no son privativos de los militares, constituyen en estos un foco de especial atención”.

-Somos, antes que otra cosa, servidores del Estado y de nuestro pueblo, “y por ser además depositarios –que no dueños- de la gran fuerza legal de la nación, renunciamos voluntariamente al pleno ejercicio de algunos derechos que son de común disfrute por el resto de nuestros ciudadanos”.

-Los militares no somos ni héroes ni villanos. Somos instrumentos, no fin. Y “no nos gusta que el servicio que prestamos a España se capitalice en beneficio político de unos pocos. Por eso, no apreciamos la promoción y el fomento de entrevistas y reportajes sobre militares que, de tan empalagosos, resultan increíbles”. (Alusión al reportaje en El País Semanal con entrevistas a la cúpula de las fuerzas armadas)

-La concesión de una condecoración “resulta perversa si por su instrumentalización política provoca generalizado disgustos”. (Crítica a las medallas concedidas a los miembros de la UMD).

-Tampoco disfrutamos cuando, concedido un premio a las fuerzas armadas por sus operaciones en el exterior, alguien que no pertenece a ellas “se autodesigna para recibirlo públicamente, sea cual sea la comunidad autónoma donde el acto tenga lugar”. (Las casas regionales de Cataluña otorgaron a las fuerzas armadas el premio “Español ejemplar”, y la ministra de Defensa acudió a recibirlo el 6 de marzo)

-Valoramos las visitas a heridos hospitalizados, pero “rechazamos que tales encuentros se orienten hacia objetivos de promoción mediática”. (Chacón visitó en febrero, en el hospital Vall d’Hebron, a los dos soldados heridos en el último ataque en Afganistán)

-Sugeriría “cuidar los modos y los mensajes”, y “que los comediantes principales se estudiaran bien el respectivo papel”. “Casi nadie se beneficia de una obra escénica que parece un incomprensible batiburrillo de tragedia, comedia y sainete”.

-“En la pirámide militar, se supone que el vértice superior representa al resto, y los vacíos no son buenos para una institución que funciona a velocidad de régimen cuando se presenta disciplinada, jerarquizada y unida. Los vacíos siempre los ocupa alguien”.

-Secundando a Bertolt Brecht, “si el atónito espectador quisiera ver sólo las cosas que puede entender, entonces no tendría que ir al teatro: tendría que ir al baño”.

Militares que han leído lo que escribió el teniente general Pitarch lo valoran así: “El artículo es bueno. Es de aquellos que muchos quisiéramos haber escrito, de saber hacerlo”. Otros comentan que Pitarch es uno de los militares que pudieron decir o hacer algo cuando estaban en activo; “pero es un buen análisis de la situación”.

Millones de aficionados arropan a los 'héroes' del Mundial.

Millones de aficionados arropan a los 'héroes' del Mundial.

Se hicieron de rogar, pero mereció la pena. Dos horas más tarde de lo previsto llegó la Selección española al escenario de la explanada del Rey, junto al río Manzanares de Madrid, donde cientos de miles de aficionados, muchos más de los que la organización preveía, los esperaban desde hacía casi diez horas para celebrar con ellos la victoria en el Mundial de Sudáfrica, que ha convertido a España en Campeona del torneo por primera vez en su historia.

Los primeros aficionados llegaron al lugar a las 10 horas del lunes, y hasta las 23 horas tuvieron que esperar para ver a sus ídolos. Ni el sol abrasador ni el calor infernal hicieron mella en sus ánimos, y desde las 19 horas estuvieron bailando y cantando al son de los grupos que pasaron por el escenario para animar el ambiente: La Unión, Cómplices, Amaia Montero, David Bustamante y muchos más.

Los bomberos municipales regaban a los aficionados con agua para intentar aplacar los efectos del calor, pero ni después de diez horas esperando tenían ganas de marcharse. Todos luciendo banderas, camisetas, bufandas, gorras, vuvuzelas y cuanto tenían a mano que fuera rojo y amarillo, los aficionados disfrutaron de la jornada de principio a fin.

Y más rojo y gualda pusieron aún los aviones del Ejército del Aire, que surcaron el cielo de Madrid dejando estelas del color de la enseña nacional por encima de las cabezas de todos los aficionados.

Pero finalmente llegó la Selección. Tras pasar por las altas instituciones del Estado y después hacer un recorrido por unas abarrotadas calles del centro, el autobús descapotado llegó a la explanada del Rey y los jugadores subieron al escenario, aclamados por cientos de miles de gargantas y al son del tema 'Viva la Vida', interpretado por Coldplay.

Agradecimientos a la afición

Y por fin el capitán, el santo, Íker Casillas, se dirigió a la afición copa en mano. "Estoy muy encantado de estar con todos. Hemos cumplido el sueño que teníamos todos desde pequeños. Es un orgullo ser capitán y compañero de éstos, aunque sean unos cabrones", agradeció el portero titular de 'la Roja'.

Después, y casi incapaz de hacerse oír por encima del griterío, tomó la palabra el autor del gol que dio la Copa a España, Andrés Iniesta, que casi no podía ni hablar ya después de casi dos días de gritos y celebraciones. "Gracias al pulpo hemos sido campeones. ¡Viva España y viva Fuentealbilla!", exclamó.

El pichichi de la Selección, David Villa, salió enfundado en una bandera de Asturias, y tras hacer un par de pases de torero con los coros de 'olé' pertinentes, afirmó que sus compañeros "son fenómenos, son los mejores del mundo". "Viva España, viva el fútbol y somos los mejores", animó.

La pausa y la mesura la puso, como es habitual, el seleccionador nacional, Vicente del Bosque, que sonriente a rabiar pidió un aplauso para el equipo, que "no sólo ha sabido ganar, sino que lo ha hecho muy bien". "No se trata sólo de ganar, sino de cómo se hace. Y este equipo ha sido un ejemplo para todos", afirmó.

Reina, anfitrión

Sin embargo, la gente no podía esperar para ver al anfitrión de las celebraciones nacionales desde la Eurocopa de Austria y Suiza, Pepe Reina, que cuando cogió el micro lo primero que exclamó fue: "¡España, os queremos la ostia!", para después agradecer a todos los españoles su "apoyo" y recordar al cuerpo técnico, importantísimo también en la victoria.

Después, hizo su particular presentación de sus compañeros. El Santo de Móstoles Casillas, el amigo de los famosos Albiol, el dandy de España Piqué, el padre de la Selección con 55 partidos invicto Marchena, 'sweet' Iniesta que "escribió el guión de la final y al que todo el mundo quiere", el goleador de España Villa y la batuta del equipo Xavi.

A continuación, tuvo un gran gesto hacia Fernando Torres, muy criticado por su rendimiento en el Mundial, al recordar que fue "quien marcó el gol que hizo creer y ganar este Mundial", y continuó por Cesc Fábregas, a quien Puyol y Piqué consiguieron enfundar en una camiseta del Barça.

El "incombustible" Capdevila, la "pantera de Hospitalet" Valdés -juntos los dos dejaron claro que no son ciertos los rumores que dicen que se llevan mal-, el "tobillo mágico" Matas, Xabi Alonso, que "dejó que lo hirieran por su país"; el dueño de la banda e Indio de Camas Sergio Ramos, el espartano Arbeloa y el "hombre que da juego y hace jugar, el hombre del Mundial", Busquets.

"Y la bondad en persona, el hombre correcto, el que nos ha hecho ganar la de oro, la amarilla, la que todos queríamos... ¡Vicente del Bosque!", concluyó Reina, agradeciendo además a la Policía Nacional el trabajo realizado hoy durante su escolta por toda la ciudad.

Bailes para celebrar

Después, todos a bailar en círculos el 'Campeones', hacer trenecitos y no parar de dar saltos acompañados además por un peluche de un pulpo gigante, hasta que salió al escenario David Bisbal y con su grito particular movilizó a todos los asistentes e incluso consiguió que algunos jugadores cantaran a capella un poco con él.

Y para cerrar el acto, no podía faltar el pasodoble 'Que viva España' cantado por el propio Manolo Escobar. Luego, todos los artistas que habían pasado por el escenario salieron a bailar el himno del Mundial con los jugadores, a tocar la Copa y a aprovechar lo cerca que estaban para hacerse fotos con todo el equipo.

En la carpa VIP ubicada junto al escenario veían todo el espectáculo personajes como la infanta Elena, Javier Hidalgo, Gonzalo Miró, Ramón Calderón, Paula Echeverría o el vicealcalde de la capital, Manuel Cobo.

Finalmente, de unos cañones ubicados delante del escenario salieron cintas de los colores rojigualda y los fuegos artificiales acompañaron a los jugadores mientras abandonaban el escenario, felices pero cansados y, quizá, sin haber digerido aún del todo su victoria y lo que supone para todo el país.

Al final, se acabó la celebración, pero las emociones han sido muchas y de camino a casa muchos no podían resistirse aún y seguían cantando el 'A por ellos', con la vista fija quizás en el próximo título y la próxima alegría que esta Selección dé a todo el país.

La multa es para amedrentar a Intereconomía y demás medios no afines al Gobierno. ¡¡¡CENSURA!!!

La multa es para amedrentar a Intereconomía y demás medios no afines al Gobierno. ¡¡¡CENSURA!!!

El Gobierno, a través del Ministerio de Miguel Sebastian (España), sanciona a INTERECONOMÍA por la emisión entre el 22 de julio y el 17 de septiembre en el proceso de la campaña de autopromoción presidida por el lema "Día del Orgullo Gay, 364 días de Orgullo de la gente normal y corriente".

Frente al atropello de la sanción impuesta por Industria al grupo de comunicación  INTERECONOMÍA, por 100.000 euros, la ardiente defensa a dicho grupo, de todos los ciudadanos de bien.

La libertad de expresión, queda en entredicho y el lobby homosexual se convierte en lobby censor: con la fuerza del Estado.

La sanción tiene su origen en la denuncia de un particular al Consejo Audiovisual Andaluz. Este lo elevó al ministro de Industria. Y Miguel Sebastián interpretó que los anuncios promocionales de Intereconomía vulneraban el art. 8.1 de la Ley del 94 que trasponía la directiva de Televisión Sin Fronteras que establece como publicidad ilícita la que “atente contra el debido respeto a la dignidad de las personas o discriminen por razones de sexo, raza, etc”.

Primero: el anuncio no supone un atentado contra la dignidad de nadie sino una crítica contra la ideología homosexual del Gobierno.

Segundo: el ‘promocional’ no es sino un ejercicio legítimo en la libertad de expresión, principio fundamental consagrado en la Constitución. ¿O es que hay temas tabú que no pueden/deben ser tratados? ¿No se dijo que las ideas no delinquen en relación a la izquierda abertzale?

Tercero: la sanción de Industria supone un ataque frontal a dicha libertad de expresión sin la que no es posible un verdadero sistema democrático.

Por eso, la sanción de Industria es gravísima porque supone el primer ejercicio de censura. Y de eso ya tenemos dilatada experiencia. ¡Nunca mais! Porque si permitimos la censura a los licenciatarios de televisiones, permitimos todo. La censura, como la libertad, es una puerta que se abre, pero nadie sabe cómo se cierra.

Ecuador y el socialismo del siglo XXI.

Ecuador y el socialismo del siglo XXI.

El ex marxista Bernard-Henri Lévy escribe en su libro La barbarie con rostro humano: "He dicho que el socialismo es un engaño y una decepción. Cuando promete, miente; cuando interpreta, yerra. (...) aplíquese el marxismo en cualquier país que se quiera, que al final siempre habrá un Gulag ".
 

Después de los sufrimientos indecibles de todos los pueblos sometidos a las diversas facetas del socialismo, ahora se pretende resucitar este último bajo el disfraz del "socialismo del siglo XXI", peregrina idea que desarrolló un profesor alemán de la UNAM: Heinz Dietrich Steffan.

El libro de marras está lleno de lugares comunes, y pretende "revigorizar el marxismo" con algunos ingredientes gramscianos que giran en torno a la "economía de las equivalencias", basada en la fallida teoría comunista del valor, expuesta en El Capital, que sostiene que es el trabajo el factor que determina el valor de las cosas, y refutada contundentemente por Carl Menger.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, la emprende de continuo contra el mercado, lo cual revela que a este doctor en Economía no le debieron de explicar la función elemental que desempeñan los precios como suministradores y compiladores de información; y que si los precios son falseados por el gobierno, tal como ocurre en Ecuador, la asignación de los siempre escasos recursos queda alterada y repercute negativamente en los salarios y en el ingreso real de la gente.

Correa canta loas a la justicia social, sin tomar en cuenta que, en el mejor de los casos, es ésa una expresión groseramente redundante, ya que la justicia no puede ser mineral o vegetal y, en el peor, vulnera la clásica definición de Ulpiano de "dar a cada uno lo suyo" para, en su lugar, sacar a unos el fruto de su trabajo y entregárselo a quienes no son sus propietarios.

Correa habla permanentemente de derechos, pero en verdad habla de pseudoderechos: no olvidemos que sus huestes pretendieron incluir en la Constitución ecuatoriana "el derecho al orgasmo para la mujer".

Típico de los socialismos es la permanente y reiterada intromisión del aparato estatal en el sector de la prensa independiente. Como es sabido, Correa inició una demanda contra los directores de La Hora de Quito, expropió canales televisivos y creó uno estatal, además de un periódico (El Telégrafo).

Los desaguisados de gobiernos anteriores en nada justifica que se acentúen los males presentes con nuevos embates contra los más pobres, en cuyo nombre se implantan e imponen controles y regulaciones estatales que conducen, precisamente, a la acentuación de la pobreza. Es por esto que ahora crece el trabajo informal, como una defensa frente a la maquinaria impositiva, que exprime y deglute todo lo que toca, al tiempo que el déficit fiscal y el gasto público crecen a pasos agigantados, en un contexto de marcos institucionales desquiciados en los que la separación de poderes resulta una quimera.

Alguien decía el otro día que hay que reconocerle a Correa que maneja muy bien la lengua indígena, que se le debe aplaudir por esto porque facilita grandemente su comunicación con los sectores desprotegidos, y que es necesario separar las cosas y diferenciarlas de otros aspectos de su gestión. Sin perjuicio de que, en el caso aludido, esa comunicación facilita la introducción de desconceptos monumentales que hacen daño a los indígenas, tiene sus bemoles eso de separar las cosas y saber reconocer lo bueno de una persona, por más que tenga otros lados tenebrosos. Pues depende del peso de los lados oscuros y de la sensibilidad de cada uno.

En cualquier caso, es triste que se insista en los modelos autoritarios, por más que se revistan con fachadas democráticas, ya que no quedan vestigios de respeto a las minorías y consecuentemente no se conoce el significado del Estado de Derecho. Los Chávez, Morales, Ortega, Castro, socios de Correa en sus fechorías, en realidad instauran una patética cleptocracia y marcan una peligrosa deriva en el continente.

Cierro esta columna con una cita de Ezra Taft Benson, de una conferencia que pronunció el 25 de octubre de 1966 pero que es aplicable a cualquier país al que se le introduzcan políticas estatistas con la suficiente perseverancia:

Cuando Nikita Kruschev visitó EEUU, lo entrevisté en mi calidad de miembro del gabinete de Eisenhower. En esa oportunidad vaticinó que nuestros nietos vivirían bajo el comunismo; agregó que nosotros sentimos rechazo a la palabra comunismo, pero que con dosis constantes de socialismo no resultaría necesario recurrir a las armas, puesto que, con el tiempo, caeremos en sus manos como fruta madura.

 

Orgullo (gay) herido.

Orgullo (gay) herido.

Cincuenta millares de personas han pisado las calles de Madrid detrás del cartel "Por la igualdad trans". El madrileño medio tendrá que hacer un esfuerzo para entenderlo. Claro, que es lo menos vistoso de este desfile. Los alardes tienen honda tradición en España, pero ninguno se ha parecido ni remotamente a este, autodenominado marcha del orgullo gay. Desnudez y sexualidad a la vista, adornadas no precisamente para pasar desapercibidos en El Corte Inglés. Hay algo de autoafirmación en todo ello, de reivindicación e incluso de imposición. Decir que tienen todo el derecho a mostrarse tan llamativos como deseen, a provocar toda la atención e incluso el escándalo de que sean capaces es una obviedad innecesaria.

Tienen derecho a todo ello, claro es. Lo que no pueden pretender es controlar lo que los demás piensen de su comportamiento. No le tiene por qué gustar a todos. No pueden prohibir a los demás que consideren que lo que hemos visto desfilar por la centenaria Gran Vía no es lo normal, lo ordinario, lo convencional. ¿Cuántos de quienes han realizado la marcha del orgullo gay consideran el espectáculo normal? Intereconomía hizo el año pasado una campaña de autompromoción con esa idea. En un spot se comparaba el día del orgullo gay con "364 días de orgullo de la gente normal y corriente".

El Ministerio de Industria, el departamento de Miguel Sebastián, se ha erigido en policía del pensamiento en España. Y no tolera esa contraposición entre las desnudeces aladas en la calle y la normalidad del ciudadano medio, por lo que ha multado a Intereconomía con 100.000 euros. La piel de Sebastián, que es así de fina. Tanto derecho tienen los participantes de la marcha a hacer lo que desean como los demás a pensar de ellos lo que les dé la gana. Pero este Gobierno no piensa así en absoluto. Le hace un traje a medida a la sociedad, y si una extremidad no entra por sus mangas, se amputa y santas pascuas. Han convertido a los homosexuales en un colectivo definido y condicionado por su condición sexual e hiperprotegido frente a cualquier consideración que no se adapte a sus propios esquemas. Los comportamientos más normales se convierten, a los ojos del Gobierno, en una perversión punible, y a los alardes más estrafalarios no se les puede contrastar con la normalidad sin castigo.

Esto de que Industria pueda multar a un medio de comunicación por no ajustarse a sus criterios es propio de la experiencia democrática venezolana, pero no de un país miembro de la Unión Europea. La cabra de Zapatero, que tira a los montes de Perijá. ¿Cómo hemos llegado a aceptar que Industria imponga multas a los medios de comunicación sin escándalo? Sin menoscabo de otros motivos más festivos, este sí que es motivo para salir a la calle.