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Cuando el proceso es la senda de la traición.

Cuando el proceso es la senda de la traición.

¿Queda algún pacto por incumplir, alguna palabra que quebrantar, algún consenso por romper, alguna alianza que traicionar? ¿Faltaba alguna deslealtad más? Sí. Lo supimos ayer: A la misma hora en que Zapatero proponía el Pacto el Pacto Antiterrorista, a la misma hora en los terroristas asesinaban y él condenaba los crímenes, representantes del PSOE se reunían y pactaban a escondidas con los facinerosos abertzales. Muchas veces: 25 según el diario proetarra Gara.

El doble juego y la traición parecen tan flagrantes, que hacen ineludible que el presidente del Gobierno asuma personalmente, sin testaferros ni circunloquios floridos sobre la paz, la responsabilidad de dar una explicación.

Como bien dijo ayer la vicepresidenta primera, los políticos «deben contestar todas las preguntas». Fue una lástima que no se atuviera a sus palabras y se negara por tres veces a responder a los periodistas que pedían su opinión acerca de lo publicado por «Gara».

A estas alturas ya no sirve de nada fingir firmeza, ni dedicar desplantes a las filtraciones batasunas, pues si la vicepresidenta no contestó alegando que «esa información no existe» al proceder de un partido ilegal, deberá entonces aclarar -mejor Zapatero que ella- por qué sí existía Batasuna, a pesar de ser ilegal desde 2003, para negociar un alto el fuego con ETA y, lo que es peor, el futuro político del País Vasco y, por tanto, de España.

Fue Patxi López, y no María San Gil, quien se reunió públicamente con Otegi -procesado por dirigir la organización terrorista ETA/Batasuna- y otros proetarras en un hotel de San Sebastián.

La versión que difunden ahora desde las Moncloa y propagan los periodistas afines es que esas reuniones se produjeron, aunque "a título personal de Jesús Eguiguren", que habría actuado sin representar al PSOE.

Es muy poco verosímil porque, como Gara refeja en una minuciosa cronología, las conversaciones entre Otegi y Eguiguren tenían contenido político y hablaban sobre asuntos como la creación de una mesa de partidos.

Es evidente que Eguiguren no podía hablar de estas cuestiones a título personal sino como representante del PSOE y con el consentimiento de Zapatero. Eguiguren era secretario de Relaciones Institucionales y ahora es presidente del PSE, lo que descarta que alguien pudiera pensar que no mantenía esos contactos en nombre del partido.

Si Zapatero quiere dejar patente que él no estaba informado y que esas reuniones eran una iniciativa de Eguiguren, como también sostiene su entorno, lo tiene muy fácil: basta que le pida hoy públicamente la dimisión de todos sus cargos.

No lo va a hacer, porque todo indica que el presidente tenía conocimiento de esos contactos y los utilizaba para su estrategia política. Es de puro sentido común.

Se confirman los peores temores sobre la implicación del PSOE en una negociación con ETA a través de Batasuna, en la que los socialistas aceptaron el carácter «político» del «conflicto» y la necesidad de un acuerdo para superarlo. Es decir, ETA se habría legitimado históricamente ante los socialistas.

Tales contactos fueron posibles únicamente gracias a un ejercicio insospechado de doble moral por parte de Zapatero y de la cúpula del socialismo vasco, pues al mismo tiempo que celebraban esas reuniones clandestinas, firmaban un Pacto Antiterrorista que apostaba por negar toda naturaleza política a ETA y por su derrota incondicional.

La falta de escrúpulos que requiere el mantenimiento de esta deslealtad con el Estado y con la sociedad es un drama para la democracia española, porque significa que el que era el principal partido de la oposición jugaba a dos bandas y, al tiempo que recibía información privilegiada de la lucha contra ETA en la mesa del Pacto Antiterrorista, trazaba con Batasuna la ruptura del orden estatutario y constitucional mientras ETA ponía muertos sobre la mesa.

Según «Gara», en 2002, el año en que ETA mató entre otros a Silvia Martínez, de seis años, en Santa Pola, y al edil socialista, Juan Priede, en Orio; el año en que el Congreso, con el voto del PSOE, decidía que se ilegalizara el entramado batasuno, en ese año, dirigentes del PSE pactaban con Batasuna que en el País Vasco lo que realmente entorpecía la convivencia era un problema político de reconocimiento de los derechos del pueblo vasco. Estaban negociando lo mismo que ETA había convenido con el PNV en el acuerdo de Estella.

El Pacto Antiterrorista no prohibía expresamente reunirse con Batasuna, pero indicaba en su prólogo que los firmantes no podían tener contactos políticos con el PNV hasta rompiera el Pacto de Lizarra, entonces vigente.

Es evidente que el PP no podía ni siquiera imaginarse que el PSOE, que se obligaba en el punto noveno del Pacto a «intercambiar información» y a mantener «posiciones conjuntas», iba a reunirse en secreto con el brazo político de ETA. Y menos después de su ilegalización.

Los hechos evidencian que el PSOE vulneró el espíritu y la letra del Pacto Antiterrorista y que ha cometido una gran deslealtad con el PP, al que apoyaba públicamente en su política de firmeza frente a ETA mientras negociaba entre bastidores con Batasuna.

Un doble juego que dice muy poco del sentido de la ética y de la coherencia del partido de Zapatero.

El FMI pide al Gobierno que garantice la "independencia" de los reguladores tras la dimisión de Conthe.

El FMI pide al Gobierno que garantice la "independencia" de los reguladores tras la dimisión de Conthe.

 ADVIERTE QUE EL CRECIMIENTO ECONÓMICO ESPAÑOL ESTÁ EN PELIGRO

 El FMI ha pedido al Gobierno de España que garantice la "independencia" de los organismos reguladores y los aparte de cualquier influencia política. Según el organismo que dirige Rodrigo Rato, los puntos de vista "divergentes" sobre la forma de tratar las OPAS sobre Endesa motivaron la renuncia de Conthe. También señala que su sustituto no ha obtenido el apoyo de la oposición. Además, advierte que el elevado endeudamiento familiar pone en serio peligro nuestro crecimiento económico. Esta advertencia se suma al informe de Morgan Stanley que pronostica una caída brusca del sector de la construcción para 2009. El gobernador del Banco de España, MAFO, asegura que las familias españolas no se preocupan por las subidas de tipos de interés.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha reclamado al Gobierno un compromiso "más claro" para garantizar una "mayor independencia" de los órganos reguladores después de que la OPA sobre Endesa haya reabierto el debate en España sobre esta cuestión.

En su último informe sobre la economía española, el organismo dirigido por Rodrigo Rato indica que los puntos de vista "divergentes" sobre la forma de tratar la OPA sobre Endesa motivaron la renuncia del presidente de la CNMV, Manuel Conthe, y su sustituto, añade el FMI, no ha obtenido el apoyo de la oposición. En este contexto, solicita al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero un mayor compromiso tanto para garantizar la independencia de los organismos reguladores como para fortalecer las autoridades de competencia.
Así, destaca que la reforma de la Ley de Competencia "fortalece los poderes de independencia" de estas autoridades y "limita" la capacidad del Gobierno de "sobrerregular" sus decisiones en operaciones sobre fusiones empresariales. 
No obstante, Alessandro Leipold negó que esta recomendación tenga que ver con las acusaciones de que el Gobierno español intentó influir en las decisiones de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. "Es un asunto pendiente desde hace mucho, que antecede a los acontecimientos recientes", dijo el funcionario.
Riesgo para el crecimiento español
Además, el argumento al que recurren habitualmente Zapatero y su Ejecutivo para avalar su gestión va perdiendo enteros. Tras la brusca caída de la actividad constructora para 2009 prevista por Morgan Stanley, ahora el FMI saca tarjeta amarilla a la economía española. Según este organismo, el crecimiento de nuestro país está en peligro debido al elevado endeudamiento familiar provocado por las hipotecas. Esto hará descender el consumo y arrastrará el crecimiento.
En su revisión anual de la economía española, el Consejo Ejecutivo del FMI, en el que están representados sus 185 países miembros, apuntó al elevado endeudamiento privado como la principal amenaza a la buena marcha de la economía española. Específicamente, al Fondo le preocupa que los españoles cada vez deban más a los bancos por el techo que les cubre, y en un momento en que las tasas de interés europeas están al alza, el organismo teme que las familias se sienten a hacer sus cuentas y decidan reducir su consumo.

Eso actuaría como un frenazo sobre el pistón económico, puesto que la institución considera que hay bastantes obstáculos para que las empresas pasen a concentrarse y a vender en el exterior ante la posible contracción del mercado interno, explicó a la prensa Alessandro Leipold, subdirector del Departamento de Europa. Pese a estas advertencias, el futuro más probable para la economía española es una "desaceleración gradual del crecimiento", según Leipold.

En el terreno inmobiliario, el Fondo prevé que continúe la tendencia al enfriamiento hasta que "en un año o año y medio" los aumentos anuales sean similares al incremento de los ingresos de los españoles, que se han colocado en media entre el 3 y el 4 por ciento, explicó Julio Escolano, otro directivo del Departamento de Europa del organismo. La desaceleración del precio de la vivienda es una mala noticia para los constructores y agentes inmobiliarios.

La interpretación del Ministerio de Economía
A pesar de que las advertencias y recomendaciones del FMI hablan de influencia en los organismos reguladores y serios riesgos para el crecimiento de nuestra economía, el l ministerio ha subrayado en un comunicado que el del organismo que dirige Rodrigo Rato prevé un aumento de la inversión que permita un mayor dinamismo de la productividad. En cuanto a los riesgos, para el ministerio, el FMI incide en la persistencia del déficit por cuenta corriente y en el alto endeudamiento del sector privado.

En cuanto a las recomendaciones, el departamento que dirige Pedro Solbes ha destacado las que hace el FMI en política económica como son: salvaguardar la estabilidad presupuestaria, incrementar la capacidad de la oferta y la competitividad y mantener la fortaleza del sector financiero. Además, el ministerio subrayó otras recomendaciones del FMI que ya han sido anunciadas por el Gobierno como la Ley de Competencia, la desregulación de las tarifas eléctricas o el Programa Nacional de Reformas.

Asimismo, Economía incidió en que el FMI considera al sector financiero "sólido y dinámico" y uno de los principales puntos fuertes de la economía española, y admitió que el Fondo apunta al riesgo que supone la fuerte concentración de los préstamos en el sector inmobiliario.

En dos meses, el Banco de España ha vendido 80 toneladas de oro, unos 1.900 millones de dólares

En dos meses, el Banco de España ha vendido 80 toneladas de oro, unos 1.900 millones de dólares

Forzado por el déficit exterior, el supervisor reduce reservas de oro y divisas; le quedan para “doce días de importaciones”

Lo dice el conservador Daily Telegraph, líder en el Reino Unido: el déficit exterior de España ha reducido en cinco años (2002-2007) las reservas de oro y divisas del Banco de España desde los 41.500 millones de euros a 13.200. Pero aún más llamativo es que durante el corto espacio de dos meses, el Banco de España ha vendido de forma masiva 80 toneladas de oro, que calculado al valor actual de la onza habrían supuesto unos 1.900 millones de dólares en ingresos.

El autor del artículo afirma que la habitual subida del precio de oro en primavera se ha visto compensada por el aluvión de metal puesto en circulación por España. Además, el instituto emisor ha reducido sus posiciones en renta fija americana y británica, principalmente.

Desde el Gobierno ZP siempre se ha despreciado el déficit exterior con la excusa de que, una vez en la zona euro, ya no hay riesgo de devaluación, por lo que el déficit exterior es menos relevante que el fiscal y no hay que preocuparse en exceso del descenso de reservas en oro y divisas. Ciertamente es así, pero el autor del análisis, Evans-Pritchard, puntualiza lo siguiente: “Frecuentemente se supone que las reservas ya no le importan a un país adherido a la zona euro, pero esta manera de pensar pasa por alto un elemento crucial en el funcionamiento de la UME. Es responsabilidad de los 13 bancos centrales nacionales actuar como entidad crediticia de último recurso en caso de crisis, aunque no tengan control sobre los tipos de interés”.

El autor concluye que “los problemas parecen llamar a las puertas de España”, dado que las reservas se han reducido de forma tan drástica que han dejado “al país expuesto a una posible crisis bancaria en el caso de que el mercado inmobiliario pasara del ‘boom’ a la bancarrota. Las reservas del Banco de España de moneda extranjera y de oro han caído hasta alcanzar el equivalente a doce días de importaciones. Esta entidad rechazó hacer comentarios sobre las ventas, no dejando claro por qué las reservas han caído tan bajo, o dónde ha ido a parar el dinero”.

España bajo Zapatero. De ciudadanos a siervos.

España bajo Zapatero. De ciudadanos a siervos.

El PP ha sufrido ocho ataques violentos en cuatro días de campaña electoral. El dato para algunos es alarmante, para otros, como es mi caso, era previsible e, incluso, menos duro de lo pactado entre Zapatero y ETA. De todos modos, son sólo los primeros efectos hirientes que han recibido quienes aún tienen conciencia de la dignidad del ser humano. Esto es el inicio de lo que vendrá después. Prepárense. Déjense llevar por el olfato. Hagan caso a su nariz. No miren en su interior. No confundan sus bellos deseos con la perversa realidad. Salgan a la calle e intenten oler a la gente. No corran. Soporten los hedores. Sigan los instintos, aunque luego persuadan a la razón para que les ayude con sus argumentos.

Nadie con sensibilidad que haga la prueba de la nariz negará que el mandato de Zapatero infecta todas las instituciones. Reducidos el legislativo a una pantomima y el judicial a una prolongación de las decisiones de unas camarillas socialistas, el sistema democrático ha sido sustituido por un "régimen de libertades" más parecido al franquismo que a una democracia avanzada. Sí, sí, la cosa actual es más cercana al franquismo que a un sistema democrático. Y esto no sólo lo digo porque el "control del poder por el poder" haya desaparecido, sino porque ahora, como en los tiempos de Franco, la plebe está contenta. Gorda y robusta, sólo piensa en las próximas vacaciones. El régimen de Zapatero ha conseguido que los ciudadanos regresen a un escalón inferior de su evolución: han regresado de su condición ciudadana a ser meros siervos.

Zapatero triunfa. Da mítines para públicos que manosean los "ideales" modernistas. "Creyentes" invertidos. Gentes que odian la religión cristiana y adoran cualquier imbecilidad. La chusma prevalece sobre la ciudadanía. La plebe se impone al hombre con conciencia pública. El civismo del español es arrollado por el semimundo de Zapatero. En esta circunstancia produce hilaridad la queja de algunos sobre el silencio de Zapatero a la hora de hablar de política. Ingenuos. Tampoco hablaba jamás Franco de política. La odiaba tanto como Zapatero. Aquél sólo maldecía la hidra judeo-masónica-marxista. Éste únicamente escupe contra el PP, o sea, con quien debería debatir, y contra la guerra de Irak.

Zapatero, pues, no habla de política. Tampoco la hace. La mata. ¿Y de violencia? Menos. Ésta es muda. Él, como los caballeros de todas las tiranías, la impone. En los mítines, siguen lamentándose los ingenuos, no habla de ETA. Normal. Lo impuesto, la violencia pactada entre el Gobierno y ETA, permanece. ETA es un partido más en el proceso electoral. Zapatero ha "legalizado" el terror. Aunque los efectos serán devastadores para toda la nación, será la oposición, el PP, quien de modo inmediato sufrirá el castigo. Sus sedes, sus candidatos, sus ideas, sus programas, sus discursos, sus tradiciones, en fin, su vida será sometida a escarnio, extorsión y violencia por parte del terror y sus compañeros de viajes, el PSOE.

Entonces, ¿de qué hablará Zapatero durante toda la campaña electoral? Pues de lo mismo que hablaba Franco: de paz, de pazzzzzzzzzzz. Comida para la chusma.


Aznar: "¿Por qué y en nombre de qué se revitaliza a ETA?"

Aznar: "¿Por qué y en nombre de qué se revitaliza a ETA?"

La política antiterrorista de Zapatero ha motivado que el ex presidente del Gobierno se haya preguntado "por qué y en nombre de qué" se revitaliza a una banda que estaba "debajo de la mesa e incapacitada".
José María Aznar ha criticado este viernes desde Canarias la impugnación de la mitad de las listas de ANV, ya que se está "subvencionando a la gente que luego señala a quién hay que matar". Además, ha denunciado la "chulería" con que "algunos –en referencia a De Juana– salen a pasear cuando les da la gana". Por todo, ha pedido a Zapatero que "no juegue con la ley ni con la vida de los demás".

José María Aznar consideró inaceptable que se impugne sólo la mitad de las listas de ANV y aseguró que la vuelta de ETA a las instituciones, "que es lo que va a pasar", es un paso atrás de "proporciones extraordinarias" y "una tragedia".

Aznar, que intervino en un mitin en Las Palmas de Gran Canaria, aseguró que "nadie" podrá decir que el PP no dio la cara y plantó batalla al terrorismo y preguntó por el motivo de la ruptura "de los consensos históricos que forjaron nuestra estabilidad y progreso".

A su juicio, lo más importante que hizo su gobierno en materia terrorista fue ilegalizar a Batasuna, "es decir, a ETA", así como expulsarla de las instituciones, lo que hizo que las siguientes elecciones fueran las más "importantes, bonitas y democráticas", pues fueron las primeras sin esta formación.

"Que ETA vuelva a las instituciones, que es lo que va a pasar si no se impide que se presenten a las elecciones -que es lo que va a pasar, apostilló-, es un salto atrás de proporciones extraordinarias", aseveró. Asimismo, tachó de inaceptable que "con los impuestos de los españoles se paguen las subvenciones de la gente que luego señala a la gente que hay que matar".

Por ello criticó que se anuncie la impugnación de la mitad de las listas de Acción Nacionalista Vasca (ANV) y "de la otra mitad no", pues "aquí de lo que se trata es de la vida, la democracia, la libertad y los derechos humanos de los millones de españoles que nos tenemos que defender de los terroristas".

Aznar exclamó que no quiere ver a ninguno de sus representantes "sentados en ninguna institución". "Y no los quiero ver -prosiguió-, con la chulería que les llevo viendo varios años paseando por las calles, haciendo mítines, perdonando la vida a los demás, no lo tenemos por que aguantar porque la ley, la razón y el estado democrático está con nosotros", afirmó.

Aznar, que también cuestionó por qué su gobierno creó normas para que los terroristas cumplieran íntegras sus normas y ahora "algunos salen a pasear cuando les da la gana", pidió al Gobierno de Jose Luis Rodríguez Zapatero que no juegue con la ley "ni con la vida de los demás", pues "con el terrorismo no hay nada que negociar".

Rajoy dice sentirse "inmensamente feliz" por poder hablar "de lo que le importa a la gente"

Rajoy dice sentirse "inmensamente feliz" por poder hablar "de lo que le importa a la gente"

El líder de la oposición ha ganado la primera batalla mediática a Zapatero a las puertas de la campaña electoral para las municipales de mayo. Su intervención de este jueves en televisión, con cien ciudadanos haciendo de entrevistadores, fue seguida por medio millón de personas más que la del presidente del Gobierno, el pasado 27 de marzo. Más que satisfecho, Rajoy está "inmensamente feliz" porque pudo hablar "de los problemas reales, de lo que importa a la gente". Desde el PSOE ha sido Blanco el que ha intentado rebajar el éxito. Ha dicho que esa mayor audiencia no tiene importancia alguna. Como él, De la Vega también se ha aferrado a la pregunta sobre su sueldo para criticarle.

En Granada, donde Rajoy se reunió con el presidente del Grupo Popular en el Parlamento Europeo, Joseph Daul, explicó que su intervención de este jueves en TVE "fue de las mejores experiencias que he vivido a lo largo de mi vida política y me encantaría volver a repetirla". El líder de la oposición mostró su satisfacción por haber podido hablar "de la educación, de la sanidad, el nivel adquisitivo o de pensiones de viudedad". Pese a esto, lamentó que el programa "se me quedó corto". Al presidente del PP le hubiera gustado "hablar también de los autónomos, de la política de familia, de la educación, de los salarios de la gente, de su nivel adquisitivo, que son temas muy importantes", para lo que confió en que haya "más oportunidades".

La experiencia, según detalló, "me reafirmó en lo que pienso y llevo diciendo bastante tiempo, que presido un partido que se ocupa fundamentalmente del futuro, y se ocupa fundamentalmente de las personas". El presidente del PP atribuyó las críticas a su intervención televisiva, lanzadas por De la Vega y Blanco, a que "la izquierda española, que no tiene muchos argumentos que dar, ni muchos proyectos de futuro, ni tiene posibilidades de presentar una gestión, va a estar enredando con este tema".

Un sueldo como presidente del PP y como diputado

Según Rajoy, frente a la insistencia de "algunos" de "volver otra vez al pasado, yo estoy en el futuro y el programa de ayer me reafirmó la firme convicción de que nosotros estamos para defender los derechos de las personas, la justicia social y para que les vaya de lo mejor posible". Preguntado por cuánto gana, en alusión a una pregunta que una de las ciudadanas participantes en el programa le hizo en este sentido, el líder del PP, si bien eludió dar una cifra, aclaró que "como presidente del partido tengo un sueldo que complementa mi sueldo de diputado".

"Soy sospechoso de muchas cosas, pero de estar en política por razones económicas me temo que no lo soy", dijo Rajoy, quien insistió en que su principal objetivo es "trabajar para que todos los españoles puedan vivir mejor y tengan un buen sueldo".
De la Vega y Blanco, tras el sueldo de Rajoy 
La vicepresidenta primera del Gobierno ha aprovechado la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros para valorar la intervención televisiva de Rajoy. La consigna era clara: atacar al líder del PP porque no reveló su sueldo. Lo había hecho José Blanco poco antes y lo ha hecho De la Vega después. Le ha exigido "transparencia": "El sueldo de los representes públicos están en los Presupuestos Generales el Estado. Es publico y transparente, hay que decirlo porque los españoles tienen que saberlo".

También le ha atacado porque, según su interpretación, siguió "la línea habitual" del PP, "criticar todo lo que hace el Gobierno" y demostrar "que no tiene alternativa, que es incapaz de mostrar un proyecto ilusionante para los ciudadanos". Lo resumía en una de la frases-eslogan a las que recurren los socialistas: "Destruir sin construir", decía De la Vega. No aportaba muchas más novedades José Blanco, también se había aferrado a la pregunta del sueldo para deshacerse en críticas.

¿De qué presumes Zapatero?

¿De qué presumes Zapatero?

Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces. Así reza un conocido refrán español que se puede aplicar perfectamente a Zapatero y su política económica. El presidente del Gobierno acaba de presentar su primer Informe Económico y tanto la forma de hacerlo como su contenido revelan a las claras las graves carencias de las acciones del Ejecutivo en el terreno económico.
Cualquier balance de la gestión del Gobierno, sea en el ámbito que sea, debería presentarse ante el Parlamento, donde los diputados de uno y otro partido puedan expresar sus opiniones y ejercer las labores de control del Ejecutivo propias del Legislativo en toda democracia. Zapatero, sin embargo, ha rehuido el comparecer ante sus señorías para realizar este balance. En su lugar, ha elegido la Bolsa de Madrid para llevarlo a cabo, un hecho ya de por sí significativo que revela, claramente, dos cosas. Por un lado, pone de manifiesto algo que, a estas alturas de la legislatura, ya todo el mundo sabe, esto es, el desprecio manifiesto de ZP por el Parlamento a pesar de que durante la campaña electoral de 2004 se hartó de decir que cuando llegara a la Presidencia del Gobierno convertiría a las Cortes en el centro de la vida política nacional. Nada más lejos de la realidad. Por otro, revela que Zapatero teme lo que pueda decir la oposición, sobre todo un Partido Popular cuya gestión de la economía entre 1996 y 2004 fue de alta calidad. ZP no quiere comparaciones, y mucho menos odiosas, y, desde luego, no quiere escuchar lo que tenga que decir el PP al respecto, que es mucho, bueno y difícil de criticar por parte de los socialistas que, a fin de cuentas, llevan tres años viviendo de las rentas económicas que dejó el Partido Popular tras ocho años en el poder.
Precisamente, la primera y gran crítica que Zapatero quiere evitar es esa. Desde que los socialistas volvieron al poder en 2004, en la economía española no ha habido reformas estructurales ni nada que se le parezca. Si las cosas van bien es por la inercia del periodo anterior y porque cuando Zapatero y su asesor económico, Miguel Sebastián, quisieron tocar algo de lo fundamental para que la maquinaria económica siguiera bien engrasada, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, no les dejó hacer. En cambio, cuando el Gobierno ha actuado, ha sido para mal. Por ejemplo, después de crear, a bombo y platillo, el Ministerio de Vivienda, el problema de la carestía de los pisos en España sigue sin resolverse. Y eso por no hablar de las intervenciones del Ejecutivo en el ámbito empresarial, como en las OPAs sobre Endesa, donde Zapatero y los suyos han acabado con la credibilidad de instituciones tan importantes como la Comisión Nacional del Mercado de Valores o la Comisión Nacional de la Energía, y están destrozando, a pasos agigantados, la confianza internacional en la economía española.
Esto nos lleva al segundo gran problema para la economía de nuestro país. Zapatero presume en su informe de cifras económicas excepcionales, las mejores de la historia de la democracia, dice. Y es cierto, son bastante buenas. Pero ni son fruto de su gestión, sino de la del PP, ni resuelven los problemas de futuro a los que ya se está enfrentando nuestro país. Zapatero dice ver muchas luces verdes en dicho futuro, pero la realidad es muy distinta. Por ejemplo, aunque la inflación pueda reducirse, sigue sin resolverse el problema del fuerte crecimiento de los precios de los alimentos, un incremento que está llevándose de por medio el reducido poder adquisitivo de los pensionistas y de las familias de rentas bajas. Y este problema no se soluciona porque no ha habido reformas en la distribución comercial, ni en la mayorista ni en la minorista. Es lo que trae consigo la falta de liberalizaciones.
Zapatero también se muestra ufano con los resultados en materia de empleo, pero lo cierto es que su creación, así como la reducción del paro, están desacelerándose porque no se han producido nuevas reformas en el mercado de trabajo. El empleo hoy vive del crecimiento económico pero cuanto lleguen los tiempos de vacas flacas, el paro volverá a dispararse porque sigue sin actuarse sobre aquellos mecanismos que impidan un fuerte repunte del desempleo cuando pinten bastos para la economía española. Con la balanza de pagos ocurre tres cuartos de lo mismo. Zapatero dice que el abultado déficit comercial, el segundo más elevado de la OCDE después del de Estados Unidos, se reducirá, pero en lugar de reducir la dependencia energética del exterior, uno de los principales componentes de ese desequilibrio, ésta aumenta debido al rechazo a la energía nuclear. Además, ese déficit se compensa con los ingresos derivados de las inversiones internacionales en España, pero ¿quién va a invertir a partir de ahora en un país que hace lo que ha hecho el Gobierno con E.On y con organismos clave como la CNMV o la CNE? ¿Quién va a venir a invertir en una economía con un déficit de credibilidad como el que vive en estos momentos España?

Por último, Zapatero dice con orgullo que España se ha convertido en la octava economía del mundo. Cierto, pero también lo es que ese puesto nos va a durar muy poco. El crecimiento de China, India, Brasil, Indonesia o Malasia pronto va a empujar a nuestro país hacia abajo en esta clasificación internacional y España será cada vez menos influyente en el escenario mundial. Por ello es preciso acometer reformas e incorporarse a los órganos que gobiernan la globalización, como el G-8. Pero el Gobierno ha rechazado de plano semejantes oportunidades. Por tanto, ¿dónde están esas luces verdes que Zapatero dice ver? En resumen, dime de qué presumes y te diré de qué careces.

Corrupción. Endesa y el capitalismo de Estado.

Corrupción. Endesa y el capitalismo de Estado.

Tras los últimos movimientos empresariales en la OPA sobre Endesa, muchos han creído ver una resolución del caso al más puro estilo capitalista: la alianza entre Enel y Acciona ha superado el precio ofrecido por E.On, que ha tenido que retirarse de la puja porque su oferta era insuficiente, los accionistas de Endesa venderán sus títulos al mejor postor y la propiedad de la compañía se habrá determinado en los mercados de capitales.
¿Verdad que suena bien? Ni rastro de dirigismo político ni de intervencionismo reprochable. Pura y simple libre competencia.
Lo siento, pero cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
El caso Endesa es un ejemplo de lo que pasa no en un auténtico sistema capitalista, sino en el capitalismo corporativista, también conocido como neoliberalismo o capitalismo de Estado.
El capitalismo corporativista, a diferencia del liberalismo, se caracteriza porque el Estado utiliza su poder político para influir y orientar las decisiones de los individuos. Impuestos, subvenciones y regulaciones son sus rasgos diferenciadores. Es cierto que los individuos son libres para elegir, pero están sometidos a la fiscalización, la supervisión y el control del Estado.
La OPA de Gas Natural sobre Endesa estuvo diseñada desde el principio para pagar réditos electorales a los aliados del Gobierno socialista y manejar la compañía, merced al control que los políticos ejercen sobre las cajas de ahorro. El PP se opuso a la operación so pretexto de una supuesta concentración monopolística de poder, pero lo que pretendía era conservar su influencia en Endesa gracias a Caja Madrid.
Ya expliqué en su momento por qué desde un punto de vista liberal no cabía criticar la oferta de Gas Natural sobre Endesa por el tamaño resultante de la empresa, sino únicamente por el origen y el calado políticos de la operación. Por supuesto, para un poder político cualquier recurso a la demagogia es bueno, con tal de que satisfaga sus sus aspiraciones.
La aparición en escena de E.On, el 20 de febrero de 2006, pareció dar un respiro al PP y encabritó al PSOE. La oferta de Gas Natural parecía exigua ante lo que estaba dispuesto a pagar la alemana. Si todo terminaba así, el PSOE no podría cumplir sus compromisos y, lo que era peor, tomar el control de la primera eléctrica española.
Los engranajes del Estado se pusieron en marcha para tratar de obstaculizar la operación. Al día siguiente Zapatero se dirigía en tono mafioso a Bernotat para advertirle de que el Gobierno no aprobaba la OPA de E.On. En un sector tan altamente regulado como el eléctrico, Zapatero recordó a aquél que el marco regulatorio y la rentabilidad prevista para Endesa no eran "reales".
Dicho y hecho: unos días después, el Gobierno aprobaba un decreto-ley (recordemos que, según la Constitución, sólo pueden dictarse en caso de "extraordinaria y urgente necesidad") por el que se ampliaban las competencias fiscalizadoras de la CNE, controlada por el PSOE, para abarcar la OPA de E.On. Tal era la situación de acoso que, en la reunión que mantuvieron en abril Angela Merkel y Zapatero, la canciller alemana pidió al Gobierno español que respetase las reglas. Petición que, obviamente, el Ejecutivo socialista no atendió.
En julio, la CNE aprobaba unas durísimas condiciones para la OPA, entre las que destacaban la obligación de vender el 15% de los activos de Endesa y la de ceder algunos activos a empresas españolas.
E.On quería comprar; el Gobierno y la CNE, ponerle tantas trabas que finalmente desistiese de hacerlo. Tal fue la cacicada que incluso la ultraintervencionista Comisión Europea protestó airadamente y exigió que las condiciones fueran retiradas.
El Gobierno, consciente de que sus intenciones estaban quedando al descubierto y de que su táctica era insostenible, decidió entonces seguir un camino mucho más sibilino.
En los mercados de capitales es común que los inversores recurran a los brokers para ocultar su identidad. Así no descubren sus cartas; y si existen oportunidades de beneficio son capaces de aprovecharlas con disimulo. Pues bien, el Gobierno se buscó su propio broker: Acciona. Así, el 25 de septiembre la empresa de la familia Entrecanales compró el 10% de Endesa.
Recordemos que E.On comunicó su intención de adquirir Endesa el 20 de febrero. Siete meses después, la alemana no había adquirido ninguna acción de ésta, mientras que Acciona se hizo rápidamente con el 10%. La razón fue que la Ley del Mercado de Valores española, con la absurda excusa de proteger al pequeño inversor, obligaba a que toda empresa que quisiera adquirir más del 25% de una compañía lanzara una OPA.
Sin embargo, como vemos, el procedimiento para lanzar una OPA es lentísimo (y carísimo). Hasta el 16 de noviembre la CNMV no autorizó la oferta pública de adquisición. En todo este período Acciona pudo ir adquiriendo porcentajes inferiores al 25% de Endesa sin necesidad de lanzar una OPA y someterse a un proceso tan rígido. Así, el 20 de octubre ya controlaba el 20% de la compañía.
No es de extrañar que el Gobierno, inserto de lleno en este cambio de táctica, intentara lavar su imagen retirando buena parte de las condiciones que la CNE impuso a E.On. Simplemente, ya no las necesitaba.
El problema es que Acciona no podía comprar más de un 25% sin presentar una OPA, así que el Gobierno, tras reunirse en Ibiza con Prodi, concertó la participación de otro actor: la empresa pública italiana Enel, que adquirió en febrero de 2007 otro 10% de la compañía. Unas semanas después, Enel compraba hasta el 24%, de nuevo sin necesidad de acudir al lentísimo procedimiento de la OPA.
Aun cuando Endesa se encontraba ya en su práctica totalidad en manos de Enel y Acciona, E.On decidió a la desesperada aumentar el precio de su oferta hasta los 40 euros por acción, lo cual fue autorizado por la CNMV con la restricción de que no podría volver a incrementar el precio de la OPA. Siendo conscientes de ello, Enel y Acciona filtraron el rumor de que ya estaban dispuestos a lanzar una OPA a 41 euros la acción, deshaciendo así cualquier posibilidad real de E.On.
Si además tenemos en cuenta el profundo control que el Gobierno sigue ejerciendo sobre las empresas eléctricas españolas (hasta el punto de que fija sus precios), ¿a alguien le extraña que E.On decidiera retirar su OPA?
No, todo esto nada tiene que ver con un sistema capitalista. E.On no debería haber sido acosada con chantajes y regulaciones políticas; y, lo que es más importante, debería haber tenido la opción de comprar las acciones de Endesa en cualquier momento en que sus propietarios hubieran estado dispuestos a vender, sin necesidad de pasar por rígidas y lentas supervisiones.
El matonismo inicial del Gobierno dio paso al aprovechamiento de la ley en beneficio de quien ha sido capaz de bordearla: Enel, Acciona y el PSOE. Quien quiera ver en todo este despropósito un ápice de libre mercado, simplemente se equivoca. Una operación con futuro empresarial ha sido sustituida por otra cuyo principal reclamo son las recompensas por el buen servicio que pueda dejar caer el Gobierno español.
De momento, la historia, como ya predijera el pitoniso Zapatero, ha terminado con un final feliz para el Gobierno. Con todo el arsenal legislativo a su favor, lo extraño habría sido lo contrario.
Así que ya sabe: si quiere invertir en grandes empresas españolas, más le vale tener buenos contactos en las altas esferas políticas. Si no recurre a las burocracias corruptas, no obtendrá resultados, por muy rentables que pudieran ser. ¡Y a esto algunos lo llaman capitalismo!