El Estado fabrica pobres: viudas y pensionistas, bajo mínimos.
La bajada del IPC se carga la revalorización de las pensiones, mientras muchas viudas “viven sin duda en el umbral de la pobreza”
Recurriendo a la filmografía de los hermanos Coen, podríamos afirmar que España ‘no es país para viejos’. De hecho, las viudas y pensionistas españoles pueden dar fe de que, con las actuales políticas del Gobierno socialista, el Estado más bien fabrica pobres. Por un lado, la fuerte tendencia a la baja de la inflación en los últimos meses echa por tierra las expectativas de una mayor revalorización de las pensiones. Además, un caso real de una pareja de pensionistas, que han visto reducida su pensión en 44 euros mensuales, constata las injustas políticas del Ejecutivo de Zapatero. Por otro lado, una buena parte del colectivo de las viudas, a pesar del compromiso de mejora asumido por el PSOE el pasado mes de junio, seguirán cobrando unas pensiones con las que “viven sin duda en el umbral de la pobreza”, tal como denuncia Enric Ollé, de la Federación de Asociaciones de Tercera Edad de Cataluña (Fatec). Con la amenaza de un IPC por encima del 5% para final de año, las viudas confiaban en que este hecho propiciara un incremento favorable a sus pensiones en 2009. Sin embargo, el descenso de los precios en los últimos meses ha dado al traste con sus expectativas. Todo apunta a que las pensiones se actualizarán en base al 2,4% del IPC interanual de noviembre, con lo que el aumento para pensionistas y viudas se quedará entre los 18 y los 37 euros mensuales, en lugar de los 74 y 181 euros que esperaban. En el caso concreto de las viudas mayores de 65 años, el aumento medio será tan sólo de 33 euros. “El Gobierno prometía un aumento del 6% para las pensiones más bajas, pero ¿a cuenta de qué?, ¿del IPC? Según se mire, las cifras quedan igual. Un aumento del 2,4% para las pensiones de viudedad significará otra pérdida de poder adquisitivo para las viudas”, se lamenta Maria Elvira Climent, presidenta del Colectivo por los Derechos de las Mujeres Viudas de Cataluña. Y es que el descenso del IPC es ficticio para las viudas, ya que se basa principalmente en el descenso del petróleo, del que ellas no se benefician. Por el contrario, los productos de primera necesidad que los pensionistas mayoritariamente consumen más bien experimentan una tendencia al alza. Así lo denuncia UGT, que considera que el aumento de los precios de la alimentación, vivienda y textil ha hecho que el IPC de los mileuristas esté en el 3,6%, y alcance el 4,5% en el caso de las viudas. “El problema es que a las viudas se les aplica el IPC general de la economía y no el que le correspondería a sus presupuestos”, denunciaba hace unos días Eva Granados, secretaria de Política Institucional de UGT. Hay que tener en cuenta que “muchas de estas viudas son mujeres que al casarse se quedaban en casa a cuidar a la familia”, recuerda Maria Elvira Climent, por lo que sus derechos con respecto a la pensión están bajo mínimos. Eran los años del baby boom, en que las familias numerosas eran muy superiores a las de años posteriores. En estos casos, la pensión de jubilación, cuando ésta revierte en pensión de viudedad, al morir el marido, se ve mermada porque el Gobierno le retiene un 48% y la mujer pasa a cobrar sólo el 52% de lo que era la pensión del difunto. El pasado mes de junio, el Congreso de los Diputados instó al Gobierno, a petición del grupo parlamentario de CiU, a mejorar estas pensiones. Pero, el compromiso que en principio asumió el PSOE en esa votación, y que afectaba a más de un millón de viudas que de esa manera pasaría de cobrar el 52% al 70%, se ha visto retrasado a causa de las negociaciones de la nueva ronda del Pacto de Toledo. “Que se dejen de complementos de mínimos. Queremos una pensión de viudedad del 70% por ley y para todas”, reivindica Climent. Por el momento, las viudas mayores de 65 años cobrarán a partir de enero 561 euros, las que tienen entre 60 y 64 años recibirán 524, y las menores de 60 años cobrarán sólo 421 euros, cifras que rozan o están por debajo del umbral de la pobreza. Hay que destacar la paradoja de que son precisamente los hijos de estas viudas, pertenecientes a la generación del baby boom, quienes están costeando las pensiones de jubilación en general. La aportación de los hijos de estas viudas tiene valor en sí misma, pero además es que son los fundamentos de la Seguridad Social. Por otra parte, un matrimonio de jubilados ha hecho llegar a esta redacción su crítica a la política del Gobierno de Zapatero y la protesta por la merma que han sufrido sus pensiones a partir del mes de mayo. Si sus ingresos anuales conjuntos en concepto de pensiones eran antes de esa fecha de 10.552,32 euros, han pasado a partir de mayo a ser de 10.020,16, o sea 532,16 euros anuales menos, lo que equivale a decir que cobran 44,35 euros menos al mes. La mujer cobraba hasta el 30 de mayo una Renta Mínima de Inserción anual equivalente a unos 400,38 euros mensuales y el marido una Pensión no Contributiva de 328,44 euros mensuales. También cobraba 95,80 euros mensuales de la Prestación Complementaria. A partir de esa fecha a ella, que cumple 65 años, le cambian la Renta Mínima por la Pensión no Contributiva, que baja hasta los 279,17 euros mensuales. Y de la prestación complementaria, 95,80 euros, pero sólo durante 11 meses. Al mismo tiempo, la Pensión no Contributiva del marido se ve reducida hasta los 279,17 euros. Cabe recordar que, en cualquier caso, el umbral de la pobreza para dos adultos en 2006 era de 10.229 euros (en 2008 aproximadamente un 4% más). Con la rebaja que han sufrido sus pensiones, han entrado a formar parte del colectivo que se mueve en la pobreza relativa.Ficticio IPC
Bajo el umbral de la pobreza
Un caso real