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Política

Zapatero, dispuesto a negociar la cosoberanía de Ceuta y Melilla.

Zapatero, dispuesto a negociar la cosoberanía de Ceuta y Melilla.  El presidente Rodríguez Zapatero tendría decidido abrir negociaciones con Mohamed VI para diseñar el futuro de Ceuta y Melilla en el caso de ganar las elecciones del 9 de marzo, aseguran fuentes marroquíes cercanas al Palacio Real. La estrategia diseñada por Zapatero estaría motivada por dos cuestiones cruciales: garantizar la permanencia y los intereses de los españoles residentes en ambas ciudades, y resolver definitivamente un "problema" que arrastran los diferentes gobiernos desde el comienzo de la Transición democrática hace 30 años.

La abrupta respuesta de Marruecos a la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla, con la llamada a consultas de su embajador, demuestra, a juicio de fuentes diplomáticas españolas con experiencia en los entresijos de las relaciones entre Madrid y Rabat, que "el colchón de intereses económicos y diplomáticos creados por España no ha servido para congelar las reivindicaciones de la monarquía alauí sobre ambas ciudades de soberanía española".

La idea de resucitar la "célula de reflexión" propuesta por Hassan II en la década de los 90 y bien vista por el entonces Presidente Felipe González, ya está en marcha. Se trata de un plan que se ha venido gestando desde que el PSOE ganó las elecciones en marzo de 2004 y Rodríguez Zapatero llegó a La Moncloa. Uno de los primeros pasos en esta dirección lo dio el presidente del Gobierno cuando, aun Secretario general del PSOE, nombró a dos diplomáticos para reforzar al entonces responsable de Relaciones Exteriores del Partido Socialista, Manuel Marín.

La designación para esta misión de Miguel Angel Moratinos y de Máximo Cajal, fue acogida con evidente satisfacción por Rabat. No sólo porque se hizo en plena crisis hispano-marroquí por la decidida intervención del presidente Aznar en Perejil, sino porque ambos diplomáticos eran considerados en el Palacio Real alauí como "excelentes amigos" de Marruecos.

El primero desde los años en los que estuvo destinado en la representación diplomática española en Rabat, y el segundo cuando publicó su libro "Ceuta, Melilla, Olivenza y Gibraltar, ¿dónde acaba España?" (editorial Siglo XXI, 2003), en el que se mostraba partidario de las tesis marroquíes. El entorno de Mohamed VI entendió que el mensaje de Zapatero era claro: "cuando llegue el momento, hablaremos de Ceuta y Melilla". Y Rabat tomo buena nota de las palabras de Cajal cuando escribía: "hay que remediar una situación que me parece básicamente injusta. Una situación colonial que es una afrenta a Marruecos y un elemento de desasosiego y mala conciencia nacional para España, que se agita en cuanto se menciona el tema. Hay que reintegrar la integridad territorial a Marruecos".

La "solución" que proponía el embajador Cajal era, ni mas ni menos, que devolver las dos ciudades a "su dueño legítimo, que es el Reino de Marruecos" en un plazo de 20 años. La astucia de Marruecos para arrinconar a Rodríguez Zapatero y ponerle ante la obligatoria disyuntiva de relanzar la "célula de reflexión", ha sido la de recordar, en todos los foros que ha podido, así como en los medios de prensa especializados y en trabajos académicos, que las voces que en España han pedido que se negocie la restitución de las dos ciudades, vienen desde el momento mismo de la Transición política, e incluso antes.

El PSOE ya lo incluyó en su programa
En sus memorias, Verstrynge señala (pág.0) que "en el Libro Blanco para la Reforma Democrática elaborado por Godsa, en un capítulo dedicado a la política exterior, la comisión ad hoc preconizaba el retorno de Ceuta y Melilla a Maruecos".

Rabat también se ha preocupado por recordar que en el programa electoral diseñado por Alfonso Guerra para las elecciones de 1982, en las que el PSOE ganó por mayoría absoluta, se contemplaba la negociación entre España y Marruecos sobre Ceuta y Melilla. El entonces número dos socialista estimaba que el crecimiento demográfico de los musulmanes de las dos ciudades, superior al de los españoles, traería la solución por si misma.

El Palacio Real alauí ha diseñado una "hoja de ruta" de las negociaciones que quiere emprender con España una vez que Rodríguez Zapatero ganase las elecciones. Dicho documento, al que se ha tenido acceso , se marca como objetivo la creación de una "comisión técnica" bilateral que solucione los problemas económicos y sociales en los entornos de ambas ciudades, antes de abordar la "negociacion política" para la que Rabat preconiza, entre otras alternativas, la "cosoberanía hispano-marroquí" de Ceuta y Melilla. Esta fórmula permitiría a Mohamed VI plantar junto a la española la bandera del reino en las dos ciudades y los Peñones de Alhucemas, Vélez de la Gomera y las Islas Chafarinas, y aprovecharse de las ventajas económicas y fiscales que la UE otorga a las dos ciudades. De ahí que el aparato de poder marroquí haya decidido apostar por la continuidad de Rodriguez Zapatero al frente del poder.

Ya sabemos como fué el 2007, pero, ¿que pasará el 2008?

Ya sabemos como fué el 2007, pero, ¿que pasará el 2008?

 En cuanto a las próximas elecciones, que son la pieza clave de casi todos los cálculos, el paisaje más probable es este: una victoria insuficiente del Partido Popular. No es una hipótesis que hayamos visto en una bola de cristal: es el producto aritmético de combinar los resultados de las últimas elecciones municipales –la pasada primavera- con los sucesivos sondeos de opinión de este año, incluidas las necesarias correcciones de tendencias. Las otras posibilidades son algo menos probables (una minoría mayoritaria del PSOE) o francamente improbables (una mayoría absoluta de Zapatero). 

 

Si Rajoy gana por mayoría insuficiente, ¿qué ocurrirá? El escenario será el mismo que hemos visto en multitud de comunidades autónomas y municipios: una coalición de perdedores –socialistas y separatistas o regionalistas- podría arrebatar el poder al vencedor. Ahora bien, esto, que en el ámbito local ha venido siendo tolerable, sería mucho más difícil de aceptar en el ámbito del Estado, donde cada medida de un Gobierno de esas características vendría afectada por un toque de ilegitimidad.
Lo más natural, institucionalmente hablando, sería que una oposición mayoritaria, pero dividida, aceptara la constitución de un Gobierno en minoría, como lo fueron los de UCD en 1977 y 1979, el del PSOE en 1993 o el del PP en 1996. Pero para eso hay dos obstáculos. El primero es que estamos en una situación institucional tan alterada (reformas autonómicas, remodelación del modelo de Estado, quiebra de consensos básicos, etc.) que no hay certidumbre de que nadie vaya a comportarse con sentido de la responsabilidad. El segundo obstáculo, vinculado al anterior, es que ese Gobierno minoritario tendría que hacer verdaderas contorsiones para conseguir acuerdos parlamentarios, porque éstos sólo podrían venir de las formaciones separatistas, las cuales ya están jugando abiertamente a dinamitar la estabilidad nacional.
¿Una gran coalición?
La única manera de que ese Gobierno en minoría del PP –mantengamos la hipótesis- saliera adelante, sería que el centroderecha pudiera llegar a determinados acuerdos básicos con el Partido Socialista. Tales acuerdos básicos descansarían, en realidad, en dos únicos puntos: cierre del modelo autonómico y política antiterrorista, que son las grandes cuestiones en las que un Gobierno de la nación no debería depender de los intereses de las minorías separatistas. Pero repárese en que se trata de los dos puentes que Zapatero ha volado. ¿Es posible reconstruirlos? Con un PSOE donde Zapatero siguiera de líder, no.
En los últimos meses se ha hablado mucho de una “gran coalición” inspirada en el modelo alemán: en una situación de empate técnico, los dos grandes partidos nacionales suscriben un amplio acuerdo de mínimos. Tanto en el PP como en el PSOE (y, sobre todo, en la Zarzuela) hay quien sueña con un pacto así. La medida no sería insensata, pero hace tiempo que la sensatez se cotiza a la baja en la política española. Además, permanece el obstáculo de Zapatero: el PSOE sectario y radical de ZP no podría pactar nada con un PP al que ha tenido cuatro años sometido a un antidemocrático “cordón sanitario”. ¿Y entonces? Entonces, y siempre dentro de la hipótesis (muy probable) de que el PP gane con mayoría insuficiente, habrá que esperar a una sola cosa: la reacción de la izquierda, y no tanto de la izquierda política (el PSOE) como de la izquierda mediática y financiera.
Todo apunta a que Zapatero, en una situación de minoría, no tendría el menor empacho en proponer un pacto de perdedores con ERC, el PNV, CiU y con quien haga falta, con tal de seguir en el poder. Vendería el pacto como una prolongación de su proyecto de “modernización” (la palabra mágica de la legislatura) y ofrecería como contrapartida la confederalización del modelo de Estado. Con un Tribunal Constitucional obediente y una Justicia purgada, la jugada sería posible. Las consecuencias, sin embargo, serían letales para el Estado, y eso lo saben muy bien la izquierda mediática –especialmente el grupo PRISA- y la izquierda financiera, que ven con pavor una hipótesis de este género.
Para esa otra izquierda, que probablemente es la que más contaría en semejante paisaje, el “escenario” idóneo no es el de una especie de Frente Popular constituido sobre la base de una derrota electoral, sino el de un gobierno de centroderecha minoritario y, por tanto, vulnerable y controlado por la izquierda. En las prospecciones más afinadas –hasta lo improbable- de la “gran coalición”, el resultado final debería ser el de un Ejecutivo compuesto mayoritariamente por ministros del PP pero con un presidente socialista (no han renunciado a Solana). Esto es, seguramente, ir demasiado lejos. Para otros, sería suficiente con un PP neutralizado y un Gobierno encabezado por alguien como Alberto Ruiz Gallardón. ¿Y aceptaría esto último la “base” electoral del PSOE? Si la alternativa es ver a Carod Rovira de ministro de Asuntos Exteriores y a Josu Jon Imaz de ministro del Interior, por supuesto que la base de la izquierda española aceptaría que gobernara el más votado. Pero añadamos una cuestión nada menor: por el camino, Zapatero tendría que marcharse a su casa. La elegida para sucederle es, según dicen en los mentideros, Teresa Fernández de la Vega.
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¿Elucubraciones? Por supuesto. Pero no son irreales. Al revés, se trata de tendencias concretas, y los movimientos que se están sucediendo en los márgenes derecho e izquierdo de la política española no han perdido de vista ese horizonte. Para corregir o verificar estas tendencias, habrá que estar atentos, ante todo, a tres cuestiones: una, la estrategia de ETA, porque los terroristas serán los primeros perjudicados si Zapatero deja el poder (así son las cosas); la segunda, la evolución de la economía, que parece ir cabeza abajo varios meses antes de lo que el Gobierno había previsto (véanse las últimas cifras en el sector de la Construcción); la tercera, los movimientos en la cúpula institucional del Estado, y en particular en el Tribunal Constitucional, donde se están librando batallas cuya resolución puede ser irreversible. Los tres elementos pueden modificar los cálculos de los gabinetes de prospectiva.
Guarde usted este artículo hasta finales de marzo. Después, hablamos.

ZP cambia de estrategia para estas Elecciones Generales.

ZP cambia de estrategia para estas Elecciones Generales.
ZP cambia de estrategia: no será la economía, sino el terrorismo y el problema territorial los que decidan las elecciones
Por decirlo así, el PSOE y el PP intercambian papeles. ZP busca un pacto autonómico que “cierre la Constitución”. Nadie discute que se vecina una crisis económica, pero tanto Solbes como Taguas y Piñero aseguran que no se notará hasta  el segundo semestre de 2008. De hecho, el programa económico mantendrá las mismas líneas: salarios bajos (aún con la subida del SMI), impuestos altos y vivienda cara. Preocupa, eso sí, una inflación encubierta que la patronal cifra en el 7%. De cualquier forma, el 3,8% de crecimiento en el tercer trimestre aleja el fantasma de la crisis Jesús Caldera, director de campaña del PSOE asegura que “lo más granado del progresismo mundial” va a colaborar en el programa del PSOE, incluyendo al Nobel de Economía 2001, Joseph E. Stiglitz. Sin embargo, la economía no será la estrella de la campaña socialista. Es más, en este punto, se tratará, tan sólo, de vender los logros obtenidos durante la legislatura, y esperar, eso sí, que el paro sólo aumente de forma muy paulatina.

Y es que así se lo han prometido a ZP nada menos que el vicepresidente económico, Pedro Solbes, y el director de la Oficina de Económica de Presidencia, David Taguas, así como la responsable de Economía del PSOE, Inmaculada Rodríguez-Piñero. La crisis ya ha llegado, en forma de paralización del crédito, pero la economía real, es decir, Juan Español, no la sentirá hasta el segundo semestre de 2008. Y para entonces, el vencedor del 9 de marzo tendrá por delante toda una legislatura.

Por tanto, la política económica del PSOE seguirá basada en salarios bajos (a pesar de la subida de las rentas más bajas vía SMI, la medida más social tomada por el Gobierno ZP), impuestos altos (España es, con ZP, el país de la UE donde más sube la presión fiscal) y vivienda cara.

Preocupa un tanto la inflación oculta, que la Patronal y los Servicios de Estudios de los grandes bancos cifran en el 7%, sobre todo en los productos básicos, en la cesta de la compra, pero es igual: el Instituto Nacional de Estadística ha certificado que la economía española creció un 3,8% durante el tercer trimestre del ejercicio, dos décimas menos que a 30 de junio, siempre en tasa anual. Eso supone que, se cerrará el año con algunas décimas menos, pero todo lo que sea creer por encima del 3% significa en España creación de empleo neto. Conclusión: la economía no preocupa.

Y ahí radia el cambio de estrategia. El PSOE se ha colocado en el lugar del PP y pretende que la lucha antiterrorista y la cuestión territorial sean la clave de la futura legislatura. Si la mayor ilusión de Zapatero en la legislatura que ahora concluye ha sido pacificar el País Vasco -y le ha salido mal- para la próxima pretende “cerrar la Constitución”, es decir un pacto de Estado, pero no con el PP, sino con todos los nacionalismos para cerrar el mapa de las autonomías, a ser posible omitiendo el concepto de España federal.  
En política terrorista más dureza, por encima de la que ejecuta el Partido Popular, todo ello hasta que ETA se avenga a negociar en otros términos.

Los Reyes viajan a Melilla, tras la calurosa acogida en Ceuta y las críticas de Marruecos.

Los Reyes viajan a Melilla, tras la calurosa acogida en Ceuta y las críticas de Marruecos.

A pesar de la reacción del Reino alauí, el Gobierno confía en que la visita Real no altere las "muy buenas" relaciones que existen con Marruecos. El día en que se produjo el anuncio del viaje de los Reyes (el miércoles por la tarde) fuentes oficiales enmarcaron la decisión en el deseo que siempre ha tenido el jefe del Estado de desplazarse a Ceuta y Melilla y consideraron que se trataba de "un buen momento" para hacerlo.

La agenda de hoy en Melilla comenzará a mediodía con los correspondientes honores en la Plaza de España, seguidos del acto solemne de recibimiento en el Palacio de la Asamblea, donde hablará en primer lugar el presidente de Melilla, Juan José Imbroda Ortiz, y posteriormente Don Juan Carlos tras recibir, como en Ceuta, la llave de oro de la ciudad. Los Reyes almorzarán a continuación con diversas autoridades y representantes de la sociedad melillense en el Hotel Melilla Puerto.
Ayer, los Reyes concluyeron su visita oficial a Ceuta descubriendo una placa en su honor en el parque Juan Carlos I. La visita comenzó al mediodía de ayer con la llegada a la ciudad, en la que 25.000 personas (un tercio de la población), según datos de la Policía Local, los recibieron copando el recorrido oficial que los Reyes realizaron hasta llegar a la plaza de África. Allí, saludaron a las autoridades y recibieron las salvas de honor, antes de asomarse al balcón del Palacio municipal a saludar a los ciudadanos que esperaban en la plaza con gritos de "ole, ole, ole, somos españoles" y de "España, España".
Posteriormente, Don Juan Carlos recibió la llave de oro de la ciudad, antes de pronunciar un discurso en el que señaló que no quería dejar pasar más tiempo sin visitar Ceuta. Después sus Majestades firmaron en el libro de honor de la ciudad antes de acudir a un almuerzo en el Parador de Ceuta en el que hubo unos 300 invitados entre autoridades y representantes de la sociedad ceutí.
Los Reyes de España terminaron la visita oficial descubriendo una placa en el parque Juan Carlos I antes de volver al helipuerto. Nuevamente allí estuvieron acompañados por numerosos ciudadanos que volvían a gritar "España, España". La visita de Don Juan Carlos y Doña Sofía a Ceuta fue seguida por más de 150 periodistas nacionales e internacionales.

Ceuta hierve de fervor patriótico ante la llegada de los Reyes.

Ceuta hierve de fervor patriótico ante la llegada de los Reyes.
 Don Juan Carlos y Doña Sofía llegarán este lunes a Ceuta, una ciudad engalanada en la que sus habitantes esperan con fervor el encuentro con los Reyes y no les preocupan las protestas marroquíes. El Gobierno ceutí ha repartido 15.000 banderas entre los vecinos.

Las calles más céntricas de Ceuta, repletas de banderas, se cortarán al tráfico rodado a partir de las 11.30 horas, media hora antes de que los Reyes lleguen al helipuerto civil. La ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado, acompaña a los Reyes como ministra de jornada en este viaje.

Los Reyes llegarán al mediodía al centro de la ciudad, la plaza de África, para ser recibidos en el Palacio de la Asamblea ceutí por unas 80 personas representativas de la localidad. Allí serán recibidos por el presidente del Consejo de Gobierno, Juan Jesús Vivas y Don Juan Carlos recibirá la llave de oro de la ciudad. Será también el momento del primer discurso del Rey que, según fuentes diplomáticas, en principio no incluirá ninguna alusión a la reprobación por parte de Marruecos del viaje real.

Unas trescientas personalidades acompañarán a los Reyes en el almuerzo que se servirá a continuación en el Parador Nacional La Muralla. El menú es "secreto" aunque ha trascendido que serán "platos de la región". 

Tras descubrir una placa en el nuevo parque deportivo Juan Carlos I, Don Juan Carlos y Doña Sofía regresarán en helicóptero a Madrid para descansar en el palacio de la Zarzuela y reemprender el viaje el martes a Melilla.

Más de un centenar agentes se han sumado a los efectivos ya existentes en la ciudad de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para blindar Ceuta de cara a la visita de Sus Majestades. Un refuerzo policial que se complementa con las medidas especiales de seguridad y control que se llevan ya a cabo en la frontera del Tarajal.

El martes, tras su visita a Melilla, y cuando está a punto de cumplir 32 años de su reinado, Don Juan Carlos y Doña Sofía habrán cumplido su deseo de haber pisado todo el territorio español, representado al menos en todas sus capitales.

Un tercio de las tropas españolas en Ceuta y Melilla son marroquíes o españoles de origen marroquí.

Un tercio de las tropas españolas en Ceuta y Melilla son marroquíes o españoles de origen marroquí.

Al igual que con ETA, el viaje de los Reyes favorece electoralmente a Zapatero: ahora toca aparentar firmeza. Mohamed VI sabe que un enfrentamiento político con España desviará la mirada de Al Qaeda hacia el otro lado del Estrecho. Barrios de Ceuta y Melilla están absolutamente marroquinizados. En las dos plazas africanas es donde, por reacción, se vive el mayor patriotismo de toda España. Endesa, Altadis, ACS, Santander, Telefónica, Fadesa, BBVA son las empresas más interesadas en mantener buenas relacione con Rabat  

La decisión de ZP de que los Reyes de España visiten, por primera vez desde que subieron al Trono, en 1975, las ciudades españolas de Ceuta y Melilla sólo puede ser aplaudida. De hecho, lo más curioso de la actualidad del fin de semana es que hasta el Partido Popular se ha visto obligado a aplaudir la decisión del Gobierno. Su portavoz de Exteriores, Gustavo Arístegui, ha hecho equilibrios verbales para encontrar un reguero de crítica al Gobierno, en el sentido de que su manifestación de firmeza ante Rabat debería haber llegado antes.

Así es: este viaje beneficia electoralmente a Zapatero, que ahora necesita recuperar el voto de quienes le acusan de arrojarse en manos de los nacionalismos excluyentes. Exactamente la misma técnica utilizada para recuperar imagen de firmeza frente a ETA tras una legislatura de cesiones ante los terroristas. Ahora toca firmeza contra los violentos y patriotismo fehaciente. Después de las elecciones, ya veremos.

Ahora bien, como otras medidas del Ejecutivo español, estamos jugando con fuego. Hay que recordar que más de un 30% de la tropas españoles destacadas en Ceuta y Sevilla son marroquíes (la normativa permite un máximo del 7% de extranjeros en el Ejército español) o ciudadanos españoles de origen marroquí, cuya fidelidad a España en caso de conflicto directo está más que en entredicho. La historia colonial española en África está repleta de episodios de traición a España de militares y policías de origen marroquí.

Eso sí, en el PSOE consideran que el agua no llegará al cuello y que, tras las elecciones de marzo se recompondrán las buenas relaciones paz y se continuará cediendo ante los marroquíes, e incluso se plantea la posibilidad de un acuerdo para ceder otros minienclaves españoles en África como el Peñón de Alhucemas o las Chafarinas (por no hablar del islote del Perejil).

Ahora bien, nadie está reparando en que el ambiente de protesta oficial contra la visita de los reyes a Ceuta y Melilla, así como la campaña anti-española de la prensa marroquí, controlada toda ella por el rey-dictador Mohamed VI, traslada al otro lado del Estrecho las iras de Al Qaeda. Precisamente este fin de semana se ha registrado una nueva amenaza del segundo de Ben Laden, el fanático Al Zawahiri, contra los intereses estadounidenses, franceses y españoles en el norte de África. Ya en su día llamó a la liberación de Ceuta y Melilla de manos de los infieles. A Qaeda cuestiona al Régimen más o menos prooccidental del descendiente del profeta, Mohamed VI, pero aún más a España, donde obtuvo su gran victoria: consiguió cambiar al Gobierno tras asesinar a 192 españoles. A ZP se le ha terminado ya el periodo de gracia de Ben Laden.

Por otra parte, el objeto del conflicto, Ceuta y Melilla, es un territorio curioso: por una parte, entre su población se vive el mayor patriotismo español, en un país donde el patriotismo murió con Franco y ahora resucita como reacción ante los nacionalismos extremos vasco y catalán. Por otra, la dejadez de Madrid durante el último cuarto de siglo, ha provocado que la policía española no entre en determinados barrios absolutamente controlados por los musulmanes, y donde los ataques a símbolos españoles y cristianos, como las iglesias, es algo que ocurre cada día, mientras el Ejecutivo –todos los ejecutivos- madrileño mira hacia otra parte.

Existe otro arma, que Rabat utiliza con el mayor descaro: la presión sobre las empresas españolas más comprometidas con el Régimen marroquí, que incluso han formado una especie de club de amistad –amistad interesada- hispano-marroquí, que periódicamente viajan a Rabat, Casablanca y Marraqueck, para entrevistarse con autoridades marroquíes. Las compañías españolas más comprometidas en el vecino del sur son los dos grandes bancos –BBVA y Santander-, Altadis, Telefónica, Endesa, ACS y Martinsa-Fadesa.

El Gobierno buscó montar un ‘dos de mayo’ el 12 de octubre, la gente no le hizo caso y el PSOE cayó en el ridículo.

El Gobierno buscó montar un ‘dos de mayo’ el 12 de octubre, la gente no le hizo caso y el PSOE cayó en el ridículo.  Ya lo había profetizado José Blanco que estaba empeñado en que iba a haber lío porque los españoles estábamos estremecidos con lo que decía la derecha. La verdad es que a este hombre Dios no le ha llamado ni por el camino de la elocuencia ni por la senda de la profecía. Lo cierto es que la jornada transcurrió con absoluta normalidad porque normal es que en la calle se aclame al Jefe del Estado, a la bandera y al himno nacional y se abuchee a un político con el que no se está de acuerdo por más que sea el presidente del Gobierno.

Y es que hacer el ridículo es gratis en este país y si no que se lo pregunten a la vicepresidenta Fernández De La Vega en la rueda de prensa tras el |Consejo de Ministros, o incluso a Antonio Camacho que, con su vitola de secretario de Estado, dice aquello tan profundo de que “el atentado pretendía comprometer la vida de una persona”. Se había calificado de muchas maneras a los asesinos de la ETA pero eso de decir que pretenden comprometer la vida de una persona, sólo se le ha ocurrido a Camacho. Todo un hallazgo que hará fortuna.

Porque los políticos se esfuerzan por quedar en ridículo lo más frecuentemente posible y si no véase al mismo Blanco en sus apariciones públicas que es ver un micrófono y es como si llegara la ´santa compaña`. O a Llamazares que habla de patriotismo de cortijo precisamente ahora que a él se le está poniendo crudo seguir en el cortijo que tenía en Izquierda Unida, con la llegada de la compañera de Valencia, Marga Sanz, que le puede montar una falla en la coalición.

Claro que cuando hay un ministro de Justicia que resume un atentado terrorista afirmando que “cuando la jugada lo aconseje, pasará lo que tenga que pasar”, uno ya espera cualquier cosa. Y si ese mismo ministro llama a la ETA “movimiento independentista vasco” pues ya se alcanzan cotas estratosféricas.

Es posible que, como dicen algunos en Ferraz, la cúpula esté de los nervios, pero hay gente, nerviosa de naturaleza, que no dice ni comete tantas memeces.

Y para eso, según las malas lenguas, Rodríguez Zapatero tiene en La Moncloa 656 asesores, que a juzgar por las ´paridas´ que salen del entorno presidencial, igual son pocos o igual son muchos, que diría Rajoy.

Lo que no se sabe si es o no una parida, es el video del presidente del Partido Popular, ese que ha grabado “por razones que todo el mundo conoce”. Está en su derecho de salir en un video y hasta de presentar “Mira quién baila” junto a Anne Igartiburu, pero algunas gentes del partido no están tan convencidas de que ese sea el camino más acertado.

Aciertos aciertos, lo que se dice aciertos, los de Ibarretxe que se echa al monte incluso aunque no esté en las campas agrestes en las que algún fin de semana se quita la corbata y comienza a desbarrar. El lehendakari –que desbarra incluso con corbata- afirma muy serio que la ETA “ha cruzado la raya hacia ninguna parte. Produce asco”. Lo cual no es mucho decir porque la capacidad de aguantar las náuseas que tiene Ibarretxe sobrepasa la de cualquiera, por muy embarazado mentalmente que esté.

Pero todo queda en la mente de los españoles que tienen una gran capacidad de retener todo lo que pasa y todo lo que se dice.

Por ejemplo en esto de la Memoria Histórica -de la que tan necesitados estamos sobre todo las nuevas generaciones, esas que no encuentran piso, esas que no saben ni les importa lo que pasó hace más de 70 años, esas que dicen en las encuestas que lo que más les preocupa es la vivienda, el paro, la inmigración, la inseguridad, la salud…- pues a esa juventud es a la que Zerolo le da clase de ciudadanía en estilo peripatético –con perdón- en plena Plaza Mayor de Madrid, a la manera de los filósofos griegos. Un sofoco lo de este edil.

Pero ahí está la Memoria Histórica, que ya verán ustedes como Victor Manuel y Ana Belén cambian la letra y se cargan la Puerta de Alcalá, que ya se sabe que Franco la tenía cariño.

Lo de la Memoria Histórica va a ser el colmo del ridículo, pero seguro que sale adelante porque Llamazares en eso es muy constante y hasta ha propuesto que los monjes benedictinos –a los que no se les ocurre más que decir Misa- se marchen del Valle de los Caídos. Seguro que sale algún ´pozero´ que se forra con el cambio del nombre de las calles, porque entre placas y callejeros y tarjetas y membretes, se nos va a poner en un pico.

Y es que nadie está libre de una tentación. Antes del desfile militar había muy malas intenciones, tantas que el ministro de Defensa tuvo que salir al paso de los intentos que había de llevarse a casa un tanque, algún que otro fusil y hasta la cabra de la Legión. Alonso fue rotundo “que nadie se apropie el desfile”.

E incluso dentro de la memoria histórica puede entrar Alfonso Guerra que sigue teniendo sus admiradores. En cuanto el ex vicepresidente mentó el artículo 155 de la Constitución, la prensa extranjera se lanzó sobre los crujidos de España y la crisis institucional es portada en los principales rotativos de por ahí fuera. Eso es influencia o memoria histórica o vaya usted a saber qué.

En todos los sectores cuecen  habas en esto del ridículo. Algunos viajan para hacerlo. Es el caso de José Tomás que se va a México a decir tonterías sobre su compañero(?) Enrique Ponce; o Joan Laporta, el presidente del Barcelona, que se va a Fráncfort para afirmar rotundo que hará del Barça una república catalana.

Otros -como son madrileños y de Hortaleza y además sabios-  hacen el ridículo sin salir de España y preguntan cuántos mundiales ha ganado Raúl.

Pues va a ser verdad que están de los nervios.

Diciendo la verdad de este Gobierno del PSOE.

Diciendo la verdad de este Gobierno del PSOE.

Hay un par de mantras que repite el presidente Rodríguez sin cesar cada vez que responde a las críticas del Rajoy por el asunto del ETA, uno es que el PP está solo en esta infame estrategia y el otro que jamás un gobierno utilizó la lucha antiterrorista para intentar desgastar al gobierno.

Veamos. La primera afirmación es cierta, Rodríguez cuenta con el apoyo de Llamazares, ese brillante estratega, ese genio del comunismo más casposo que ha conseguido dejar los más de 20 escaños que heredó de Anguita en los cinco que tiene ahora. Pero Llamazares se apunta a un bombardeo con tal de no quedarse debajo de un puente y si no que se lo pregunten a su franquicia del País Vasco donde Javier Madrazo no tiene ningún empacho en firmar lo que le ponga delante la derecha de txapela y sotana más rancia de este país, el PNV, con tal de seguir con su coche oficial. O la de Cataluña donde están en las mismas pero con Montilla y Carod Rovira.

También cuenta Rodríguez, como no podía ser de otra manera, con el apoyo de todo el gallinero nacionalista. Desde los partidos de rancia tradición aldeanista como PNV, ERC, CiU y BNG hasta los que acaban de descubrir hace un cuarto de hora que ellos también son nacionalistas, con el chollo que representa serlo con este gobierno. No se han visto en otra igual, con cuatro votos mandan un huevo.

Sin embargo, si sacamos la calculadora vemos, oh sorpresa, que el apoyo que tenía la anterior política y el Pacto antiterrorista, sumando los votantes del PSOE y el PP y sus escaños, es mucho mayor que el que representan todos los pedigüeños mencionados sumados a los votos del PSOE. O sea que hemos pasado de una política antiterrorista apoyada por más de 20 millones de votos a otra apoyada por menos de 15. Así que efectivamente el PP está solo, sólo ante el peligro. Pero ante las peticiones de unidad de Rodríguez (un pacto de todos contra ETA) es mucho mejor estar solo que mal acompañado por los que no han tenido, no tienen y no tendrán jamás la menor intención de acabar con ETA, pues su mera existencia les ha dado magníficos resultados y han recolectado toneladas de nueces.

En cuanto a la segunda afirmación, y suponiendo que lo que ocurrió entre los día 11 y 14 de Marzo de 2004 no fuera uso electoral del terrorismo -lo cual ya es suponer si nos acordamos de los gritos de "Aznar asesino", de los SMS enviados por ilustres socialistas convocando a sus huestes delante de la sede de Génova, de los ataques a sedes del PP y sobre todo de la imagen de Rubalcaba en la tele diciendo sin pestañear que "los españoles merecen un gobierno que no les mienta"- efectivamente, si olvidamos todo lo anterior, nunca se atacó a un gobierno con la política antiterrorista como lo está haciendo el PP. Aunque hay que decir también que nunca se vio antes a un gobierno que mientras firmaba el pacto antiterrorista con el PP estaba ya negociando con ETA, como ha seguido haciendo, y negando hacerlo, hasta hace tres días, si es que no sigue haciéndolo hoy mismo, con o sin atentados.

Tampoco se vio nunca que un gobierno cediera lo que ha cedido este a cambio de nada, ni que se prestase a negociaciones POLÍTICAS con una banda terrorista, ni que hiciera la vista gorda ante atentados, extorsiones, robo de armas, lucha callejera... y la barbaridad de la T4, con dos muertos, para seguir negociando. Ni se ha visto nunca que un gobierno llevara a la Comunidad Europea a Batasuna y allí la legitimara con sus votos, ni que cediera al chantaje del asesino de 25 personas, ni que diera chivatazos a terroristas de ETA que iban a ser detenidos, ni que convirtiera a la Fiscalía y a la justicia en un chicle que se estira o se encoge a conveniencia del Presidente y sus brillantes ocurrencias.

Todo esto es una novedad y Rodríguez, en una nueva versión del truco del almendruco, le pide al PP que sea "leal" y que se calle. Ver para creer.