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Política

Garzón y Zapatero: La muerte como cortina de humo.

Garzón y Zapatero: La muerte como cortina de humo.

Si algo sabe hacer bien el señor Zapatero es mentir, disimular, engañar y engatusar a quienes son carne de cañón para el engaño masivo: los españoles. Durante la campaña electoral fueron numerosas las consignas perfectamente estudiadas y esparcidas por los socialistas y sus medios (o sea, casi todos) para difundir la especie de que todo esto de la crisis era un invento antipatriótico de la extrema derecha, del PP. Los españolitos, abúlicos por el fútbol y los toros, tragaron las mentiras sobre ETA y sobre la "no crisis económica".

Muchos de los votantes del PSOE, del señor Zapatero, tendrán tiempo ahora para pensar en su voto, porque posiblemente hayan engrosado las cifras del paro, y podrán analizar con calma si era verdad que la crisis remontaría en primavera, como repetían Zapatero y sus satélites mediáticos; si era verdad que "la peor previsión de paro será siempre mejor que la mejor que tuvo el PP" como dijo (mintiendo conscientemente) el presidente ante el Comité Federal del PSOE; si era verdad, en definitiva, que la crisis, el aumento del paro, la desaceleración económica, el déficit público, eran consecuencia de un contexto internacional, cuyo eje del mal era Bush, aumentado por los siempre aguafiestas del PP.

Ahora que todas las mentiras del presidente han quedado al descubierto, precisan de cortinas de humo para despistar al ciudadano, siempre dispuesto a dejarse engañar por asuntos de lo más variopinto. Y ha tocado la muerte, como asunto estrella, en sus diversas manifestaciones. Muerte al principio, con la reforma de la Ley del Aborto, muerte al final, proponiendo la Ley de Eutanasia y muerte en el pasado, con el servil bedel del Gobierno, Garzón, y su sospechosa cruzada en la Audiencia Nacional a favor de los muertos de un bando (de un solo bando) de la Guerra Civil.

Ninguna de estas reformas legislativas, ni la del aborto ni la eutanasia, son necesarias. La primera porque ya se matan bastantes niños al cabo del año, como para abrir más la veda, amparándose en un falaz derecho; la segunda
porque abrir la caza al viejo o al enfermo, no es precisamente progresar en derechos, a pesar de las campañas de enredo con que la izquierda disfraza siempre sus crímenes.

Y respecto al bedel Garzón, juez estrellado, juez con cámara y sin toga, juez cuyas instrucciones son de todo menos ejemplares, qué podemos añadir. Siempre dispuesto a aparecer en las televisiones, siempre dispuesto a echar leña al fuego, para que el humo ascienda más rápidamente y oculte los problemas reales. El juez que dicta una resolución y la contraria, sin inmutarse; que procesa a Pinochet y no a Castro; que investiga los crímenes de hace 70 años, pero sólo los de un bando, y no es capaz de indagar quién dio el famoso chivatazo a ETA.

Comienza septiembre, un año más, y todo apunta a que tendremos más de lo mismo. Mentiras, cortinas de humos y garzonadas. Menudo panorama.

PSOE. El Congreso de la cristofobia: ZP lanza a los socialistas contra la Iglesia.

PSOE. El Congreso de la cristofobia: ZP lanza a los socialistas contra la Iglesia.

Impotente ante la crisis económica, el presidente del Gobierno vuelve a la Guerra Civil del 36: aborto por plazos, eutanasia, retirada de crucifijos, divorcio express, promoción de la homosexualidad, manipulación de las mentes infantiles y marginación del varón. ZP camina hacia la dictadura con su intento de terminar con la libertad religiosa y con la independencia de los tribunales. La ultrafeminista Leyre Pajín se convierte en el icono del PSOE.

Impotente ante la crisis económica el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha lanzado contra los cristianos, aprovechando el hecho de un país en el que tres cuartas partes de los ciudadanos se confiesan cristianos pero con un grado alto de tibieza. En definitiva, de los 35 millones de creyentes, sólo 11 acuden a misa los domingos, a lo que hay que sumar el divorcio existente entre práctica religiosa y formación catequética, fenómeno que algunos teólogos han descrito como “religión a a carta”.

Éstas son las claves de la estrategia de ZP para el trigésimo séptimo Congreso del PSOE. No ha faltado ningún rasgo de anticlericalismo, más bien cristofobia, en su discurso iniciático: se ha enorgullecido de sus logros sociales en la anterior legislatura: Homomonio, divorcio express -probablemente la ley más demoledora de la anterior legislatura-, destrucción de embriones humanos utilizados como cobayas, manipulación de las mentes infantiles a través de Educación para la Ciudadanía, y con la marginación del varón a través de las leyes de igualdad y de violencia de género...

Ya quedaba poco por inventar en esta cruzada cristófoba, así que el PSOE se ha apuntado a la eutanasia, vendía como sedación paulatina -quizás para distinguirla de la sedación acelerada del doctor Luis Montes. Además, se opta por una ley de plazos para el aborto, aunque en este caso hay trampa. De hecho, en España ya existe el aborto libre, dado que se puede abortar en las 12 primeras semanas en caso de violación, en las 22 semanas para casos de malformación y en cualquier momento, incluido el noveno mes, si existe peligro para la salud física o psíquica de la madre, que es la vía por la que se justifica más del 98% de los infanticidios.

No, el lobby feminista que controla el partido y al que utiliza ZP para mantenerse en el poder no quiere cambiar una ley de supuestos por otra de plazos, pues sabe que los 107.000 abortos perpetrados en 2007 en España, convertido en paraíso mundial del aborto. No, lo que quiere no es sustituir sino sumar una ley de plazos a la actual ley de supuestos.

Pero hay otro signo de la deriva totalitaria del Zapatismo, que se ha escenificado en el Congreso. La imagen del lobby feminista y anticlerical del PSOE, Teresa Fernández de la Vega, se ha lanzado a la yugular de la independencia judicial, poniendo en tela de juicio la decisión de la Audiencia de Barcelona, quien ha avalado la decisión de la juez que lleva el caso del tristemente famoso doctor Morín para que declaren las mujeres que han abortado. De la Vega promete que, para proteger la intimidad de las mujeres que han abortado, aprobarán un decreto que les mantendrá a salvo de lo que su compañero Álvaro Cuesta calificó como “investigaciones inquisitoriales”. En definitiva, se dispone a vulnerar, a través del BOE, el espíritu de los fallos judiciales, además de amenazar a los jueces que se atrevan en el futuro a llevar a los tribunales a los médicos aborteros.

El segundo ataque a la independencia judicial y a la división de poderes de un Estado de Derecho, llegaba horas antes. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ordenaba a la Generalitat catalana cumplir la ley y ofrecer una tercera hora en castellano a los escolares y la Generalitat se negaba a cumplir -en primer lugar- y luego reinterpretaba el fallo judicial. Pues bien, ZP colaboraba en la rebelión contra los tribunales atacando al PP que quería monopolizar “la lengua de todos”. Si a estos ataques se unen la presunción de que los tribunales fallarán a favor del Gobierno en el caso Ibarretxe -presunción denunciada por el PNV- por no hablar de la utilización del Tribunal Constitucional, con la filosocialista María Emilia Casas al frente.

No es exagerado decir que ZP camina hacia la dictadura, con su control de los medios informativos y violentando la independencia del poder judicial, que se ha puesto la servicio de la oligocracia, que ha exonerado a Emilio Botín del mayor fraude fiscal de la democracia española -las cesiones de crédito- o que ha exonerado a Alberto Cortina y Alberto Alcocer, ambos muy progresistas de una sentencia del Tribunal Supremo por estafa.
En el Congreso no se ha ofrecido ni una sola receta para salir de la crisis económica pero se ha convertido a la ultrafeminista Leyre Pajín como icono de lo que los socialistas llaman “el gran cambio ideológico para el siglo XXI”.

Dicho cambio consiste en retirar los crucifijos de los ministerios y en suprimir los funerales de Estado, pero es sobre todo, y ante la falta de ideas en economía, globalización o política exterior, la realización del único mandamiento progresista: “Abajo los curas y arriba las faldas”.

En la lucha contra la Iglesia, siguiendo los pasos de la izquierda durante la II República, el PSOE pretende terminar con la educación religiosa. Por el momento, Zapatero no anima a quemar iglesias como hicieron sus antecesores en los años treinta pero está creando un ambiente -esta vez sí,sociaql-en la que cualquier ataque a la Iglesia, a su apimono o a los principios cristianos, será silenciado o justificado. No es casual que. Aunque se mantengan en secreto,se estén disparando las profanaciones de sagrarios, iglesias y monumentos.

Rajoy asegura a aquellos que tienen dudas e incertidumbres que no les va a fallar.

Rajoy asegura a aquellos que tienen dudas e incertidumbres que no les va a fallar.
El líder del PP, Mariano Rajoy, aseguró que es "consciente" de que el Partido Popular ahora vive "momentos de incertidumbre" pero garantizó a todos aquellos que tienen "dudas" e "incertidumbres" de que no les "va a fallar". Además, recalcó que se presentará al Congreso Nacional de junio porque "se lo ha pedido la mayoría" del partido y tiene claras "las ideas, principios y convicciones" del PP.

  Así lo aseguró en el Club Siglo XXI, en la presentación de la conferencia de la presidenta del PP de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, a la que acompañaron numerosos dirigentes ’populares’ como el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón; los dos portavoces parlamentarios, Soraya Sáenz de Santamaría y Pío García-Escudero; y distintos parlamentarios como Jorge Moragas, Miguel Arias Cañete, Juan Carlos Vera, o Agustín Conde.

  Antes de que comenzara el acto, una nube de periodistas abordó a Rajoy para preguntarle por la decisión de María San Gil de abandonar su cargo al frente del PP vasco, pero el líder de la oposición rehusó hacer declaraciones al respecto.

 UN PARTIDO "UNIDO Y QUE INTEGRE"

 El presidente de los ’populares’ defendió un partido "unido, que integre y que actúe responsablemente". Es más, dijo estar "absolutamente convencido" de que España "necesita un partido moderado, de centro reformista y preocupado por la gente, sus problemas, la economía y cercano a los ciudadanos". "Creo que esto es lo que necesita España y para eso trabajo yo", espetó.

 A continuación, aseguró ser "consciente" de que el partido atraviesa "momentos de incertidumbre" y de que "hay personas que pueden tener dudas" ante esta situación, pero quiso lanzar un mensaje de tranquilidad garantizando que el PP saldrá "adelante".

 "Yo a todas esas personas que están en situación de incertidumbre o que tienen dudas les digo que algunos no hemos cambiado, que algunos tenemos claras las ideas y los principios, que algunos queremos construir y que, como hemos demostrado en otras ocasiones, saldremos adelante --enfatizó--. El PP no le va a fallar a quienes le votaron y yo desde luego de ninguna de las maneras".

 "ME LO HA PEDIDO LA MAYORÍA DE MI PARTIDO"

 Como ya ha venido manifestando estos últimos días, Rajoy recalcó que presentará su candidatura al Congreso Nacional de Valencia porque así se lo han reclamado. "Me lo ha pedido la mayoría de mi partido y me lo sigue pidiendo y yo a la mayoría de mi partido no le voy a fallar, porque llevo en este partido más de media vida, porque en este partido he pasado momentos malos, buenos, felices y momentos que no lo fueron tanto", agregó.

 Asimismo, resaltó que se presentará porque está convencido de que en las próximas elecciones "muchos más votantes" respaldarán al PP y le darán la victoria y porque tiene "claras" las "ideas, convicciones y principios" del PP, que se aprobaron en el Congreso de 1989.

 El presidente de los ’populares’ quiso dejar claro que defiende esos mismos principios que se aprobaron entonces, en contra de la "negociación" con la banda terrorista ETA y del texto del Estatuto catalán que apoyó el gabinete socialista.

 Sin embargo, añadió que si en esta legislatura el Gobierno "rectifica" y "se da cuenta de que se ha equivocado", él lo apoyará. "No puedo decirle que no le apoyo cuando creo que lo hace mal y luego decirle que tampoco le apoyo cuando creo que lo hace bien. Eso es convivencia", exclamó.

 LA CONVIVENCIA EXIGE RESPETO Y DIÁLOGO

 Rajoy aprovechó el título de la conferencia de María Dolores de Cospedal --’España, un modelo de convivencia’-- para recalcar que la convivencia exige "respeto al adversario", algo que, a su juicio, es "compatible con defender los principios en los cuáles uno cree".

 "La convivencia exige diálogo, que no siempre supone acuerdo, la convivencia exige moderación, que no impide cuando las circunstancias así lo exigen pronunciarse con contundencia, la convivencia no excluye la crítica, cuando la critica es precisa pero también la convivencia supone el apoyo que hay que darle al otro cuando el otro lo hace bien", aseveró.

 A continuación, Rajoy acusó al Gobierno socialista de haberse dedicado en la pasada legislatura a "dividir a los españoles" y "aislar a la oposición" y confió en que no se repita en los próximos cuatro años.

 "Esta legislatura precisa de una rectificación por parte del Gobierno", dijo, para recordar que había ofrecido a José Luis Rodríguez Zapatero alcanzar acuerdos en temas fundamentales como la política antiterrorista, el modelo territorial, la política exterior, la Justicia y la modernización del sistema de protección social.

 Esta línea, prosiguió, es la que debe seguir el Partido Popular en el futuro. "Y la que me gustaría que siguiera también el PSOE, que hoy tiene más responsabilidad porque es el que está al frente del Gobierno de la nación", subrayó.

 DE COSPEDAL "ENORME FUTURO POLÍTICO POR DELANTE"

 El presidente de los ’populares’ tuvo muchas palabras de elogio para De Cospedal, a la que definió como una mujer "preparada, capaz, independiente", "con personalidad y con criterio". "Estoy convencido de que tiene un enorme futuro político por delante y eso será muy bueno para el PP y para toda España", proclamó.

 Además, destacó que tras asumir la presidencia del PP en Castilla-La Mancha "fue capaz en muy pocos meses de reducir a la mitad la diferencia con el PSOE". Y añadió que "su esfuerzo y sus cualidades" fueron "decisivas" en los resultados del partido en las elecciones del pasado 9 de marzo.

Zapatero condena al ostracismo a los ex ministros López Aguilar y Sevilla.

Zapatero condena al ostracismo a los ex ministros López Aguilar y Sevilla.

Saturno sigue devorando a sus hijos. Primero fue Jesús Caldera, que ha salido del Gobierno en contra de su voluntad para poner en marcha un proyecto –la “fábrica de ideas” socialista, como la bautizó José Luis Rodríguez Zapatero– que ni entraba en sus planes ni colma sus ambiciones políticas. Y ahora le siguen Juan Fernando López Aguilar y Jordi Sevilla, dos ex ministros con aspiraciones que en esta legislatura deberán conformarse con un premio de consolación: ser portavoces en alguna comisión del Congreso.

Los tres tienen en común su probada fidelidad al líder, una acreditada capacidad de trabajo y, sobre todo, la paternidad de una criatura política ya marchita –la llamada Nueva Vía– que llevó en volandas a Zapatero desde el gris anonimato parlamentario a las mieles de la Secretaría General del partido y, más tarde, al olimpo de La Moncloa. Pero ahora, sin más explicaciones y contra todo pronóstico, todos ellos han sido condenados al ostracismo de la retaguardia política por su antiguo protegido. Tres muescas más en la leyenda de hombre frío, calculador e intrigante que envuelve ya a Zapatero.

La marcha de Caldera y el nombramiento de Carme Chacón para la cartera de Defensa han sido las grandes sorpresas del nuevo Gobierno. Pero no las únicas. Casi todo el mundo en el PSOE daba por hecho que López Aguilar, sacrificado hace poco más de un año –también en contra de sus deseos– para encabezar la candidatura socialista en las autonómicas canarias, regresaría al Ejecutivo. El nombre del ex titular de Justicia aparecía en todas las quinielas, y él confesaba a sus allegados la ilusión por volver a sentarse en el Consejo de Ministros, en el que siempre desempeñó un papel muy activo, no sólo en los asuntos relacionados con su departamento. Pero Zapatero, que le mantuvo en la incertidumbre hasta el último momento, cortó de raíz sus ambiciones.

Ayer, el nuevo portavoz socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, aseguró que tanto López Aguilar como Sevilla ocuparán algún puesto relevante en la estructura del Grupo Parlamentario, aunque no quiso dar más detalles. Pero todo indica, según las fuentes consultadas, que ambos pasarán a ser portavoces del partido en alguna de las comisiones de la Cámara Baja, y que López Aguilar podría asumir la de Asuntos Exteriores o la mixta Congreso-Senado para la Unión Europea.

Una macrofundación que no dispone de sede ni presupuesto

Sevilla es el otro gran sacrificado. Él fue el primer sorprendido por su abrupta y fulminante salida, hace poco más de un año, del Ministerio de Administraciones Públicas. Zapatero se lo comunicó personalmente sólo unas horas antes de hacer público el nombre de su sustituta, Elena Salgado, y le encargó una tarea que se resistió a aceptar: poner orden en las filas del socialismo valenciano. Sevilla fue, junto a López Aguilar y Caldera, el gran valedor de Zapatero en el 35 Congreso socialista celebrado en 2000, y uno de los más activos en proporcionarle los apoyos necesarios para derrotar a José Bono en aquel decisivo cónclave. Ahora, casi ocho años después, Zapatero le envía a una discreta portavocía del Congreso.

Caldera se esfuerza estos días por reafirmar públicamente su fidelidad a Zapatero, pero tampoco oculta que él se resistió hasta el final a abandonar el Gobierno. Ya en 2004, tras la llegada de su amigo a La Moncloa, éste le negó la vicepresidencia a la que aspiraba, y para la que consideraba que había atesorado méritos más que suficientes. Aquella primera decepción, según aseguran las fuentes consultadas, dejó a Caldera deprimido y desconcertado, hasta el punto de que el ex ministro de Trabajo y Asuntos Sociales se desentendió en un primer momento de los proyectos estrella de la pasada legislatura, como fueron las leyes de dependencia e igualdad. Ambos proyectos fueron pergeñados en su fase inicial desde La Moncloa, y sólo más adelante Caldera les dio el impulso definitivo, lo que le permitió capitalizar ese indudable éxito político. Ahora deberá poner en marcha una macrofundación socialista para la que aún no dispone ni de sede ni de presupuesto.

Rajoy tuvo en vilo a Camps, castigó a Sirera y premió a su otra mujer.

Rajoy tuvo en vilo a Camps, castigó a Sirera y premió a su otra mujer.

 El valenciano no tenía nada claro que fuera a salirse con "la suya" en junio. El líder del PP se sacó la espina con el presidente de los populares catalanes y se dejó cartas por destapar.

Además de la designación de Soraya Sáenz de Santamaría como portavoz en el Congreso, la Junta Directiva Nacional que el PP celebró este lunes deparó más sorpresas. La primera de ellas, en la Mesa de la Cámara Baja. Allí se sentará a partir de este martes Ana Pastor, mujer de confianza de Mariano Rajoy. El nombramiento ha causado cierta sorpresa en las filas populares, puesto que para algunos supone a priori desactivarla de la actividad política. Sin embargo, en el entorno de Pastor consideran que se trata de todo lo contrario: Rajoy buscaba un contrapeso fuerte a José Bono y le ofreció el puesto a alguien de su círculo más próximo. 

Finalmente el presidente de los populares no se decantó por el candidato de Francisco Camps -Esteban González Pons-, pero los buenos resultados obtenidos el 9-M tienen premio para él: el XVI Congreso Nacional de entre el 20 y el 22 de junio se celebrará en Valencia, como el propio Camps había sugerido hace tres semanas, cuando el líder del PP les reunió en Génova para comunicarles que seguía. Sin embargo, el presidente valenciano no las tuvo todas consigo hasta este domingo, cuando el propio Rajoy le llamó para confirmarle que la ciudad del Turia era la elegida, en vez de Madrid.

Medalla también para el barón regional que mayor porcentaje de votos (más del 61%) logró en su tierra para los populares: el murciano Ramón Luis Valcárcel, que presidirá el Comité Organizador de una cita que congregará a 3.025 compromisarios.  

Como otras veces

Se esperaba que Rajoy comenzara a desvelar sus cartas sobre aquello que llamó su "propio equipo" con la designación de los encargados de poner voz a las tres ponencias que se celebrarán en el Congreso. Pero no ha sido así. El líder del PP ha optado por emplear la misma fórmula que en anteriores ocasiones: dejar el protagonismo en manos de los presidentes regionales que hacen labor de oposición en sus respectivas comunidades para publicitarles. Así, serán ponentes los líderes del PP en el País Vasco, Galicia y Baleares, María San Gil, Alberto Núñez Feijóo y Rosa Estarás. El andaluz Javier Arenas no, pero por voluntad propia: ya dijo que no iba a hacer política nacional, así que en su lugar mandará a la diputada onubense Fátima Báñez

Daniel Sirera no ha entrado en este grupo, cuando sí lo había hecho en anteriores ocasiones. Se interpreta como un castigo de Rajoy al presidente de su partido en Cataluña por el caso Alicia Sánchez-Camacho. El 9 de marzo se quedó sin acta de diputada porque el PP no obtuvo ni un solo escaño en Gerona, circunscripción que encabezó porque quiso asumir ese riesgo en lugar de permanecer como en 2004 en la candidatura por Barcelona. Muchas voces en el PPC y en Génova le pidieron entonces a Sirera que le cediera su sitio como senador por designación autonómica. Ésta es la condena por su negativa: Sánchez-Camacho será ponente en lugar de Sirera.

Los barones regionales del PP también estarán representados. El cupo de Castilla y León y Juan Vicente Herrera lo cubrirá el secretario general del PPCyL, Alfonso Fernández Mañueco, mano derecha del presidente castellano y leonés. Como también lo son el vicepresidente segundo de la Generalitat valenciana, Gerardo Camps, de Francisco Camps; y la consejera de Hacienda de la Comunidad de Madrid, Engracia Hidalgo, de Esperanza Aguirre. El vicepresidente del Gobierno canario, José Manuel Soria, no mandará emisarios, sino que él mismo será ponente.

El reparto teóricamente equitativo se dejó en el tintero regiones como Extremadura, La Rioja, Asturias, Aragón o Castilla-La Mancha.

 

Zapatero irá ahora contra la Iglesia y contra la judicatura.

Zapatero irá ahora contra la Iglesia y contra la judicatura.

En su primera entrevista tras el 9-M, Zapatero afirmó: “En democracia, valen más los votos que los rezos”. De la Vega señaló a principios de la legislatura que eran sectores “casposos”. Blanco señala la Justicia como su prioridad. Zapatero ya adelantó que “pondría los puntos sobre las íes” a la Iglesia. El nombramiento de Mons. Rouco presagia una legislatura de enfrentamientos. Iglesia y judicatura son las únicas dos instituciones que no se han sometido a los dictámenes del poder.

“El poder absoluto corrompe absolutamente”, decía Lord Acton. Por eso las democracias liberales han hecho un gran esfuerzo en dividir los poderes. La evidencia sin embargo, manifiesta que el poder legislativo y el ejecutivo se confunden. No así el judicial, que sigue su curso, con incursiones más o menos tolerables del poder político.

Y esto nunca lo ha tolerado la izquierda, que entiende poco de instituciones y se aferra a la voluntad del poder. El Derecho es interpretado libremente en función de la voluntad del poderoso. Y la independencia judicial es un lastre para el proyecto político. Por eso, la obsesión del PSOE siempre ha sido la judicatura. La reformaron en 1983 nada más entrar. Y también modificaron los nombramientos de jueces para que la mayoría conservadora del CGPJ no les fastidiara los nombramientos de los jueces cercanos.

Pero ocurrió que el Derecho se rebeló. Y la renovación del CGPJ lleva paralizada más de un año. Lo mismo ocurre con el Tribunal Constitucional, en plena crisis institucional. Así que Pepiño plantea que la prioridad es desatascar la situación. Vía libre al mangoneo socialista.

Porque según señaló De la Vega al principio de la pasada legislatura, jueces y clérigos son sectores “casposos”. Así que ahí está el PSOE con el champú anticaspa dispuesto a modernizar la Justicia. Por eso es necesario ideológico como Bermejo, aunque meta la pata y no gane elecciones. Meter la mano en la Justicia será una de las principales prioridades del Gobierno Zapatero para que a “España no la reconozca ni la madre que la parió”.

Y dentro de esa ‘violación’, el sistema de acceso. Bermejo ya amagó con eliminar las oposiciones. Argumentaba que el memorismo no garantizaba la calidad de los jueces. Es mucho mejor elegirlos por el carnet.

Por lo demás, el respeto del que hacen gala los socialitas por la Justicia, deja mucho que desear. Conviene recordar que De la Vega abroncó sonadamente a la presidenta del Tribunal Constitucional el día de las Fuerzas Armadas. “Apasionada charla”, dice ella. Vale. Después la ningunea cuando pide amparo por el asunto de los ‘Albertos’. Y a los jueces que se les ocurre citar a las testigos de un presunto delito con la Guardia Civil, amenaza al canto: “No vamos a tolerar que ningún poder del Estado viole la confidencialidad e intimidad de las mujeres”. ¡Toma independencia judicial! Por cierto, ¿existe alguna actuación judicial en el ámbito penal en el que a los testigos no les llame a declarar con la Guardia Civil?

Esa es la primera parte. La segunda será la Iglesia. La única que -según Mayor Oreja- denuncia el proyecto laicista del Gobierno. En su primera entrevista tras el 9-M, concedida a Tele 5, Zapatero no ha desperdiciado la oportunidad de empezar atizándole a la Iglesia, que es lo que le va. No precisamente desde los argumentos morales o políticos, sino directamente desde el insulto: “En democracia, valen más los votos que los rezos”. Después dijo eso de que hay que respetar a todos y sonrió mucho, pero este es su auténtico programa. Zapatero ya advirtió en otra entrevista en El Periódico de Cataluña que “pondría los puntos sobre las íes” a la Iglesia. O dicho de otra manera: le exigiría silencio.

Pero el nombramiento de Mons. Rouco como presidente de la Conferencia Episcopal garantiza un choque de trenes. D. Antonio no se va a callar. De momento el trato entre ambos ha sido versallesco. Zapatero felicita a Rouco y Rouco dice que rezará por el nuevo Gobierno. Bien. Pero Zapatero no piensa frenar su proyecto laicista y Rouco no piensa cejar en su denuncia de dicho proyecto. Un proyecto que -por cierto- sigue vigente a pesar de que su gran artífice intelectual, Victoriano Mayoral, haya quedado fuera del Congreso de los Diputados. No era su prioridad. Su prioridad es la Fundación Cibes, el verdadero ‘think tank’ del laicismo español. La Iglesia, por su parte, ‘ora et labora’.

Es verdad que la autoridad de Rouco está relativamente mermada por haber tripitido por sólo dos votos. Cierto. Pero tampoco Zapatero ha ganado con excesiva holgura. Así que uno por otro. Habrá duelo. Porque la Iglesia tiene la obligación de predicar a tiempo y a destiempo. Aunque el Gobierno pretenda denunciar los acuerdos Iglesia-Estado. El catolicismo social español ha estado muy reforzado. A las manifestaciones multitudinarias contra el ‘matrimonio’ homosexual y la Ley de Educación, siguió el ‘Family Day’ del pasado 30 de diciembre. Hay músculo.

Rajoy se mantiene al frente del PP y en junio se presentará a la reelección.

Rajoy se mantiene al frente del PP y en junio se presentará a la reelección.

 FORMARÁ UN EQUIPO PARA GANAR LAS PRÓXIMAS ELECCIONES

El Comité Ejecutivo Nacional del PP recibió a Rajoy con una cerrada ovación en su primera reunión después del 9-M. La incógnita sobre el futuro de Rajoy ha tardado menos de lo esperado en resolverse. El presidente del PP se presentará a la reelección como presidente del PP en un congreso que se celebrará en junio. Todo el aparato del partido, que continúa reunido en Génova, ha dado pleno apoyo a Rajoy por haber crecido en todos los parámetros electorales.

La atención estaba centrada en la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP y Mariano Rajoy ha recabado el apoyo del aparato tras crecer más que ningún otro partido en estas elecciones. La gran incógnita, que era la continuidad de Rajoy al frente del PP, ha tardado apenas unos minutos en resolverse. Mariano Rajoy no sólo no deja el partido sino que va a presentarse a la reelección en el congreso que se celebrará en junio. Lo que aun no ha trascendido es el equipo que acompañará a Rajoy en esta candidatura a la reelección.  

En la reunión que continúa en Génova el presidente del PP hace un análisis pormenorizado de los resultados electorales de su partido que, no obstante, fuentes del PP valoran por ser mejores que los de 2004.  Según el Partido Popular, el ambiente es de "tranquilidad" –lógicamente reconocen cierta tristeza– porque el partido "valora bien" los resultados. Tanta es la tranquilidad que, de hecho, ven más expectación fuera que dentro de Génova 13.
Antes de conocerse la decisión definitiva, desde el PP ya se aseguraba que  "a nadie se le ocurre ahora cuestionar el liderazgo de Mariano Rajoy", un liderazgo que interpretan reforzado durante la campaña electoral y con la celebración de los dos careos con el candidato del PSOE y presidente del Gobierno. Otra cosa es que se puedan hacer cambios en los equipos pero la sensación que quiere transmitir Génova 13 es de solidez pétrea en lo que al presidente del partido se refiere. Al menos de momento.
De hecho nadie esperaba en el PP nada traumático como un anuncio personal de abandono al más puro estilo de Joaquín Almunia cuando el PSOE se rompía en mil pedazos . Sí se esperaba el anuncio de un Congreso que, finalmente será en el mes de junio. Esa es la clave. Así, disfrute o no del apoyo mayoritario de los cuadros del PP serán los militantes los que juzguen su liderazgo.

Zapatero gana, Rajoy crece y ambos superan la reválida.

Zapatero gana, Rajoy crece y ambos superan la reválida.
 La derrota del PP ha sido digna, porque ha crecido en votos y en escaños y ha sobrevivido al intento sistemático de laminación llevado a cabo por el Gobierno en estos cuatro últimos años.
Los sonidos democráticos en la madrugada española del 10 de marzo han espabilado a la España dispuesta a descansar para levantarse temprano. Como casi siempre, la fiesta va por barrios. Los españoles han hablado con claridad y han dicho que desean una nueva etapa política. A ello deben dedicarse tanto PSOE como PP, una vez también que han sido capaces de llevarse, ellos dos, la confianza de más del 83% de los españoles.

Esta pasada noche –especialmente desde primera hora del lunes ya-, mientras los socialistas felices se han dedicado a corear "¡España socialista!", "¡Zapatero presidente!" o "¿Dónde está la niña de Rajoy?" y por las calles han apurado su jolgorio dispuestos a prolongarlo hasta el chocolate con churros final, los populares han llorado una derrota agridulce, que naturalmente les llena de incertidumbres, a pesar de que han subido espectacularmente en votos y escaños con respecto a hace cuatro años y, de hecho, han sido quienes más han crecido en escaños en este 9-M, además, también, de haber recortado su diferencia de votos con el PSOE.

Ganó Zapatero; felicidades. Perdió Rajoy; aunque por los resultados obtenidos no debería abrirse ninguna caja de Pandora de consecuencias imprevisibles en el centro-derecha español, porque el PP, perdiendo, insisto, aumenta en votos y en escaños hasta configurar la mayor oposición de nuestra historia democrática. De todas maneras, habrá que esperar y estar atentos a la digestión popular de una derrota que es complicado asimilar. La aparición de Mariano Rajoy en el balcón de Génova anoche debió sembrar de dudas a los fieles de su partido.

Ha sido el colofón de una legislatura montada bajo el imperioso intento de doblegar -casi para exterminar- al adversario político hasta extremos poco reconocibles en nuestra actual democracia. Pero el socialismo no ha conseguido en este aspecto su objetivo. El suelo del PP a estas horas es más firme que nunca y crece; su derrota ha sido digna.

En fin, Zapatero se ha llevado el gato al agua y podrá gobernar respaldado por su más de diez millones y medio de votos y 169 diputados que salen de estas urnas, mientras que Rajoy, que ha obtenido 700.000 votos y 15 escaños menos que su contrincante, deberá prepararse para profundizar en su labor de oposición; el 2012, aunque ahora mismo parezca estar lejano, en realidad está a la vuelta de la esquina.