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Nacionalismos

López, acólito e indigno.

López, acólito e indigno. La carta que este lunes hemos conocido –firmada por insignes militantes socialistas– y dirigida a López, deja en evidencia la torticera actitud y la denigrante estrategia que el Partido Socialista en Madrid y en Vitoria están desarrollando en la lucha contra el terrorismo. Al grito de todo vale, desde el Gobierno y el PSOE se ha iniciado una ofensiva –a lo bestia– contra el Partido Popular por no seguir las órdenes de Zapatero en los pactos con el nacionalismo y con los terroristas.

Es Zapatero quién ha ejecutado esta directriz general, y es López quién en el País Vasco ha puesto en práctica esta lastimosa gestión de laminar al único partido nacional que queda en España. La carta que se ha hecho pública este lunes con firmas como la de Pagazaurtundua, Savater o Díez demuestra que, en efecto, las propias víctimas y militantes socialistas se sienten traicionadas por sus dirigentes y que no es una exageración decir que Zapatero ha traicionado a las víctimas. Esa afirmación –por desgracia para los ciudadanos españoles– no es una maniobra dialéctica, es la realidad de la situación.

Leída la carta y vistos los firmantes, además de lo dicho hay otra conclusión. Zapatero tiene contestación interna sobre la gestión que está haciendo del País Vasco. A Zapatero se le crítica y a López se le denuncia. No es de recibo para alguien que tenga principios democráticos mostrar el trato que mostró la semana pasada en la entrevista que López tuvo con María San Gil. Ya sabemos donde están los enemigos de López y donde están los amigos. Para este hombre –que ciertamente ha perdido la dignidad política– sus amigos son los proterroristas del Partido Comunista de las Tierras Vascas; y los enemigos son el Partido Popular, una formación constitucional, democrática y que ha luchado con fuerza y valentía contra el terrorismo.

Ahora dirán que estos militantes socialistas que han firmado la citada carta no saben lo que hacen, que están fuera de la realidad o que buscan protagonismo. Todo eso es mentira. Zapatero con la ayuda del acólito López ha iniciado una carrera loca sin dirección ni control. Zapatero está jugando con nosotros, con todos nosotros. Y en el PSOE también lo saben, lo sienten y lo padecen. Estas voces son las primeras en escucharse, pero no serán las últimas.

El PSOE y el modelo territorial.

El PSOE y el modelo territorial.

ESCONDIDO bajo el eufemismo de la España «plural», el Gobierno socialista ha perdido el rumbo en el debate sobre el modelo de Estado. A pesar de las apelaciones abstractas a la solidaridad, está claro que este camino conduce a un salto en el vacío de graves consecuencias para la estabilidad del sistema. Es notorio que la opinión pública muestra una seria preocupación. Y por ello, el Partido Popular, sobre la base de una firme defensa del Estado autonómico, acierta al exigir que se celebre un pleno monográfico en el Congreso de los Diputados.

Por fortuna, no faltan opiniones sensatas en el propio Partido Socialista. Alfonso Guerra ha proclamado en voz alta una verdad evidente: que el estatuto catalán impulsado por Maragall, santo y seña de la oferta de Zapatero, vulnera la Constitución y rompe con la tradición igualitaria del socialismo. La izquierda no puede aceptar unas Comunidades Autónomas «fuertes e insolidarias» y un Estado «anoréxico», se lee en el editorial de la revista «Temas», órgano de expresión del sector llamado guerrista. En el seno del Ejecutivo, Bono ha marcado siempre la distancia y algunos otros ministros apenas ocultan el rechazo que suscita la propuesta de financiación. Asimismo, el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, habla de «no comulgar con ruedas de molino». Manuel Chaves, también del PSOE y presidente de la Junta de Andalucía, afirma que no va a tolerar privilegios, aunque presenta a su vez un proyecto de reforma profunda que incluye elementos muy discutibles. Asegura Maragall que no está pidiendo la Luna, pero que la petición se sitúa «muy arriba». Aun así, CiU, en busca de argumentos para no perder protagonismo, advierte que debe negociarse al alza. Dadas las circunstancias, no se comprende la satisfacción del Gobierno ante el supuesto fracaso del plan Ibarretxe, porque -en la práctica- lo que pretende el tripartito catalán resulta ser bastante parecido.

Zapatero ha perdido el control de un proceso que puso en marcha con el deseo de marcar las diferencias con el Gobierno anterior y al amparo de ese optimismo voluntarista que ha convertido en seña de identidad propia. La coalición que gobierna en Cataluña, reproducida en el ámbito parlamentario a escala nacional, no puede funcionar mientras otorgue el poder decisivo a una formación que no oculta su condición de partido «antisistema». El objetivo de llevar a cabo una operación similar en el País Vasco no parece sencillo: todo apunta a que el PSE permitirá gobernar a Ibarretxe sin que se perciban contrapartidas ni beneficios para la estabilidad política y socioeconómica de aquel territorio. Se trata ahora de conseguir un cambio de mayorías en Galicia, en unas elecciones cuya importancia trasciende sin duda el ámbito regional. El PP empieza a mover piezas en el marco de la reforma estatutaria, con una propuesta hábil en la Comunidad Valenciana de la cual los socialistas han tenido que desmarcarse a toda prisa para no estropear su estrategia general.

El Gobierno percibe que la situación se le va de las manos. El más elemental sentido común demuestra que nada se arregla aceptando las reivindicaciones extremistas, como el término «nación» o los privilegios financieros que chocan frontalmente con la Constitución. Por esta vía, la pretendida reforma terminará por derivar en una inaceptable ruptura. En todo caso, es una incongruencia introducir cambios mínimos en la Constitución formal y, en cambio, alterar profundamente la sustancia de la norma fundamental por medio de los nuevos estatutos. La lealtad política exige que quien pretenda cambiar el sistema debe hacer una propuesta inequívoca y someterla a la decisión del pueblo español, titular único de la soberanía nacional, ya sea por la vía de las elecciones anticipadas (como ha propuesto Guerra), ya sea por el mecanismo de reforma agravada del artículo 168, que culmina en un referéndum obligatorio y vinculante. Es imprescindible evitar que el oportunismo político en función de coyunturas electorales decida sobre asuntos que afectan al futuro de la nación y de su expresión jurídica y política en el vigente modelo constitucional, que funciona de forma satisfactoria desde hace ya un cuarto de siglo.

ZP ¿CÓMPLICE DE ETA?

ZP ¿CÓMPLICE DE ETA?

Solo quedan 4 días para las lecciones vascas, y el gobierno sigue permitiendo que el apéndice político de ETA, se llame como se quiera llamar, concurra a las lecciones. No corresponde al gobierno ni al Fiscal General del estado valorar si el PCTV, es un montaje de ETA o es un partido que no tiene cabida en la legalidad constitucional por su connivencia con Batasuna, su obligación es presentar ante los tribunales el cúmulo de pruebas que apuntan a esa dirección, y ya serán ellos quienes hagan las valoraciones.

La pregunta que todo el mundo se hace, es ¿Por qué ZP permite que el PCTV se presente a las elecciones? ¿Se trata solo de una estrategia electoralista para restar votos al PNV? o ¿hay algo más?. Nuevamente desde fuera del PSOE nos dan algún indicio. Otegui ha ofrecido, en nombre de ETA, abrir negociaciones con el gobierno español. El cabecilla para-terrorista ha informado de que ETA estaría formando una mesa para el dialogo y pide a ZP que de una respuesta, en publico o en privado, a la oferta.

Parece pues que el afán de ZP es pasar a la historia como el presidente que puso fin a ETA, y para ello no le importa pagar el precio que sea, ¿es la tolerancia al PCTV una cesión a las peticiones de ETA? ¿Una de las condiciones de ETA, sería contar con presencia en el parlamento vasco? Que ZP está dispuesto a pasar por encima de las victimas de ETA para lograr sus propósitos, es algo que ya ha quedado claro con las maniobras del comisario, perdón alto comisionado, nombrado para anular a la AVT. Lo que no sabemos es si ZP está dispuesto a jugar con la convivencia entre españoles, para asegurarse el reconocimiento y popularidad de acabar con ETA, no por la vía correcta de su rendición, sino por el atajo inmoral de una negociación que salve políticamente a los terroristas. Por lo que se ve sí está dispuesto a arriesgar la unidad de España, permitiendo que se pueda formar una mayoría separatista en el parlamento vasco de imprevisibles consecuencias.

En todo caso, lo que sí sabemos es que una vez instalados los para-terroristas, una vez más, en el parlamento vasco, no habrá forma de sacarlos de allí, porque ya sabemos el valor que tienen las resoluciones judiciales en las vascongadas nacional-socialistas.

AMENAZA DE ROMPER EL CONSENSO. Maragall acusa a CiU de cobrar comisiones en la adjudicación de obras y Mas le obliga a rectificar.

AMENAZA DE ROMPER EL CONSENSO. Maragall acusa a CiU de cobrar comisiones en la adjudicación de obras y Mas le obliga a rectificar.

El president asegura que Jordi Pujol "se equivocó" nombrando a Mas como conseller en cap

BARCELONA.- Pasqual Maragall ha asegurado en el Parlament que el "problema" de CiU "se llama tres por ciento", en una alusión a un supuesto cobro de comisiones en la adjudicación de obras, una acusación que el líder de CiU, Artur Mas, ha pedido que retire para no poner en peligro "la legislatura" y la reforma estatutaria.

El presidente catalán ha intervenido finalmente en el pleno monográfico dedicado a los desprendimientos del metro en el barrio del Carmelo y, tras una dura intervención del jefe de la oposición, que le ha requerido a participar del debate, Maragall ha afirmado que "hemos llegado al meollo de la cuestión: ustedes tienen un problema y este problema se llama tres por ciento".

Esta afirmación, que en la cámara catalana se ha interpretado como una alusión a supuestos cobros en el pasado de comisiones en la adjudicación de obras públicas, ha sido finalmente retirada por el presidente de la Generalitat a petición de Mas porque "Cataluña tiene ante sí cuestiones muy importantes", con una alusión directa a la reforma del Estatut, que necesita del aval de Convergencia.

La referencia de Maragall "al tres por ciento" en la adjudicación de contratos de obras públicas ha soliviantado a Mas, quien le ha contestado: "Usted ha perdido completamente los papeles".

Mas ha recordado a Maragall que "no olvide" que, en los próximos meses, entre PSC y CiU "hemos de hacer cosas muy importantes al servicio de este país (...) y para ello es muy necesario que entre ustedes y nosotros siga existiendo un cierto círculo de confianza política, que no es de amistad, de intentar hacer cosas juntos al servicio de nuestro país. Le pediría que no se rompa".

"Pero con su última intervención esto se rompe definitivamente. Usted manda la legislatura a hacer puñetas, supongo que es consciente", ha señalado Mas, quien finalmente ha pedido a Maragall que "retire su expresión (sobre el tres por ciento) y podamos restablecer este mínimo de confianza que el país necesita".

Rectificación de Maragall

Ante la amenaza de romper el consenso para reformar el Estatut, Maragall ha accedido a "atender la demanda" de Mas, aunque, ha añadido, "lo hago por una sola razón, que interesa mucho al país, y es que Cataluña tiene de ahora en adelante cosas muy importantes que hacer, y espero de usted y de su grupo que estén en condiciones de cumplir su parte de obligación en los meses que vendrán, en los que se jugará el Estatut de Cataluña, la Constitución Española y, en buena medida, nuestro futuro".

Mas ha agradecido "esta rectificación", de la que ha dicho que es "buena" y "no humilla en absoluto" al presidente catalán, aunque ha insistido en que "si en algún momento ustedes tienen alguna sospecha de lo que sea, hagan el favor de hacer aquello que se ha de hacer, vayan a los tribunales y presenten las demandas que hagan falta".

"Pero dejen de extender por todas partes la sombra de la sospecha, porque ustedes no lo pueden hacer por trayectoria y no lo han de hacer sobre todo mirando hacia el futuro", ha agregado.

Antes de este rifirrafe dialéctico, Mas había retado a Maragall a romper su "silencio absolutamente protegido" en la sesión de este jueves y a subir a la tribuna de oradores para "ratificar lo que dijo el miércoles de que todo esto es culpa de CiU y que nosotros tenemos la desvergüenza de querer que ustedes, pobres angelitos, asuman las responsabilidades de estos demonios con cola que era la gente de CiU".

Maragall, que ha asegurado que Jordi Pujol "se equivocó" nombrando a Mas como conseller en cap y "lanzándolo como candidato", ha accedido a intervenir en el pleno y ha acusado al presidente de CiU y al portavoz de su grupo, Felip Puig, de "falta de respeto" y de "malicia".

"Ustedes se han sentido atacados por una acusación que de alguna manera ven como verídica, porque si no, no se entendería el tono de su intervención", ha apuntado Maragall.

Ofendido, el presidente catalán ha denunciado que CiU "ha roto una regla, que en este Parlament se había respetado siempre, que era el respeto entre diputados y al presidente de la Generalitat, y esto algún día les pasará factura".

Los chicos de Carod.

Los chicos de Carod.

Esta vez, otra vez, los "chicos de Carod" se han quitado del medio. Una vez más, los republicanos han desaparecido a la hora de asumir responsabilidades. Han vuelto a tomar el pelo a los del "talante"

Los sucesos del barrio del Carmelo en Barcelona marcan, sin fisuras, la forma de hacer y de gobernar de este Gobierno. Al final –los hechos son tozudos– Madrid y Barcelona tienen el mismo Ejecutivo. Son fórmulas diferentes –de acuerdo– pero tienen resultados similares.

¿De que estamos hablando? Pues sencillamente que el Gobierno de Zapatero y el Gobierno de Maragall tienen un punto en común. Esta unión se llama Esquerra Republicana. Sin ella no pueden gobernar y por ella pasa toda decisión política. Y, además, es tal la dependencia de los independentistas que los socialistas son incapaces de aguantar en el poder sin los caprichos del partido de Carod Rovira.

No podemos olvidar que la crisis del Carmelo, una gravísima crisis por muchos motivos, podría llevarse por delante a algunos responsables políticos. Pero –no tan casualmente– ninguno de ellos pertenece a Esquerra. Esta vez, otra vez, los "chicos de Carod" se han quitado del medio. Una vez más, los republicanos han desaparecido a la hora de asumir responsabilidades. Han vuelto a tomar el pelo a los del "talante".

Y es que los socialistas se han dejado engatusar de nuevo. Los republicanos dan las voces, ponen la pimienta y esquivan las críticas; los socialistas aguantan el chaparrón, se llevan las tortas y previsiblemente las dimisiones. Por estar en el poder pierden la dignidad política y lo que haga falta.

Las negligencias cometidas en el Carmelo tienen una repercusión real y social de gran envergadura. Las cosas se han hecho muy mal, se han cometido errores y se ha buscado el menor coste posible en unas obras que requieren antes que nada seguridad. Pero es que además desde el Gobierno catalán se ha buscado tapar el error con un "apagón informativo" sin precedentes en un sistema democrático. Han pretendido tapar este escándalo con órdenes políticas sobre los medios de comunicación; algo que es de vergüenza ajena.

Pero en Cataluña nunca pasa nada. Es el mundo feliz llevado al extremo. Es el mundo irreal donde todo funciona bien, y cuando algo no funciona se tapa. Eso si, ERC siempre se lleva la mejor parte, mientras que los palos son para los socialistas. De los primeros se puede esperar cualquier cosa, de los segundos sólo podemos decir que les toman políticamente el pelo. Aunque –estarán conmigo– que es de una irresponsabilidad extrema dejarse chotear cuando se está en el poder. Lamentable.

El desastre del Carmelo. Maragall, uno de los responsables.

El desastre del Carmelo. Maragall, uno de los responsables.

Pese a que el desastre del barrio del Carmelo se debe a la negligencia del tripartito catalán, que corrigió el proyecto inicial de las obras del metro, introduciendo una estación de maniobras y mantenimiento, con sus correspondientes túneles, debajo de una zona, donde los estudios geológicos, ya desde 1948, desaconsejaban cualquier obra de envergadura, dada la composición del subsuelo y las numerosas grutas y cavidades que existen en el lugar donde se han producido los hundimientos.

Pese a la imprevisión de la Generalidad y el gobierno estatal, que han tardado 15 días en tomar medidas para solucionar el problema, ha mantenido a los afectados en la zozobra.

Pese a que se ha decretado un apagón informativo, restringiendo la labor de los periodistas, desde al acceso a la zona, el contacto con los afectados, pasando por la creación de un centro de control informativo.

Pese a que las indemnizaciones con que ZP acudió a Barcelona son ridículas, apenas 12.000 euros para quien ha perdido su casa y 1.500 para reponer el ajuar domestico arruinado.

Pese a que el propio Maragall, comparó este desastre con el del Prestige, no hemos visto la movilización popular, ni la creación de plataformas cívicas estilo “Nunca Mais”.

Durante el desastre del Prestige se imputó al gobierno del PP que decidiese erróneamente mandar al barco a alta mar, claro que no contaba, como el tripartito, de un informe que indubitadamente desaconsejase hacer lo que hizo.

Durante el desastre del Prestige se acuso al PP de imprevisión, y eso que sólo tardó una semana en organizar unos trabajos que abarcaban el perímetro, de toda la costa gallega, no un barrio de una ciudad.

Durante el desastre del Prestige se acuso al PP de desinformar, pero no impidió el acceso a la costa de los periodistas con la disculpa del peligro de la contaminación, ni les puso trabas para entrevistar a todo aquel afectado que quería quejarse de su gestión.

Durante el desastre del Prestige, el dinero público fluyó con generosidad hacía los afectados.

Pese a la monumental chapuza, la imprevisión y la ocultación informativa, en relación al desastre del Carmelo, no hemos visto a los organizadores de bullas, a los profesionales de la pancarta ni a los intelectuales comprometidos, preocuparse por el tema. Entendemos, que el hecho de que la responsabilidad en este caso sea del tripartito, es decir de la izquierda, y no del PP, quita mucho interés a la cuestión, y sobre todo, no sirve para montar airadas plataformas en defensa… ¿en defensa de qué?, ¿no será de una opción política contraria a la derecha, en vez de la sociedad civil?.

En los tiempos del Prestige, el escritor Manuel Rivas, criticó que una Junta Electoral retirase una pancarta de “Nunca Mais” del ayuntamiento de Pontevedra, se ha borrado del diccionario la palabra libertad dijo. Quizá habría que cómprale a él y a sus camaradas de la nomenklatura cultural de este país otro diccionario más completo, uno que defina en letras muy grandes lo que significa el vocablo SECTARISMO.

EL 1 DE FEBRERO, Y TAMBIÉN DISCRETO. Zapatero y Carod celebraron otro vis a vis "discreto"

EL 1 DE FEBRERO, Y TAMBIÉN DISCRETO. Zapatero y Carod celebraron otro vis a vis "discreto"

Zapatero aprovechó la presencia de Carod en el Congreso, adonde acudió desde Barcelona para asistir al debate sobre el Plan de Ibarretxe, para hablar con el líder republicano.

¿Otro encuentro discreto más de los muchos que tienen lugar entre dos hombres unidos por los caprichos del destino en alianza o matrimonio, que muchos en la propia casa socialista ven contra naturam? El caso es que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aprovechó la presencia del presidente de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, en el Congreso con motivo del debate sobre el Plan Ibarretxe para mantener un encuentro "reservado" con el viajero a Perpiñán para negociar con ETA. Ocurrió el pasado día 1 de febrero, según confirman a Elsemanaldigital.com fuentes "monclovitas" solventes.

Ahora que tanto el PNV como el PSOE se esfuerzan en enmarcar en la "normalidad institucional" la reunión secreta entre Rodríguez Zapatero y Josu Jon Imaz, salen a la luz otros vis a vis a los que sus protagonistas no les han dado publicidad. "Ni luz ni taquígrafos" parece ser la norma ahora. Evidentemente el cara a cara entre el presidente del Gobierno y el líder de los independentistas no tuvo la duración del celebrado en el Palacio de La Moncloa –cuatro horas según la información del periódico La Vanguardia del viernes pasado–, pero sí sirvió –aseguran los consultados– como toma de contacto sobre la otra gran asignatura del curso, el examen catalán.

A tenor de lo hablado por ambos dirigentes en pleno debate sobre supuestas soberanías, y siempre según esas fuentes, la reforma del Estatuto catalán no será de trámite, como pudo calcular Rodríguez Zapatero en un principio. El líder de Esquerra esbozó su habitual "memorial de agravios" de la cuestión catalana, el jefe del Ejecutivo le escuchó amablemente –sonrisa en boca–, pero cómo vería el nivel de reivindicaciones de su interlocutor, que quiso saber incluso bajo qué supuestos los independentistas romperían su acuerdo de apoyo parlamentario al PSOE.

En cualquier caso, el leonés y el aragonés quedaron emplazados en volver a verse en un futuro, tal y como ya adelantó este diario. En algunos despachos de La Moncloa empiezan a temer que la propuesta de reforma catalana será de calibre. Esto es, los amigos del PSC no resolverán la papeleta en casa por mucho que el presidente de la Generalitat de Cataluña, Pasqual Maragall, haya empeñado su palabra en rebajar las pretensiones de Esquerra en sus conversaciones telefónicas con Rodríguez Zapatero. Por tanto, alguien debería empezar a darse cuenta en Madrid, porque el Tripartito no se conformará con que sus papeles se guarden en un cajón.

De momento, José Luis Rodríguez Zapatero busca ganar tiempo. "Nada de forzar la maquinaria. El presidente desea ver qué pasa en las elecciones vascas", subrayan esas fuentes. "Una vez que el PSE esté asentado, en el mejor de los casos en el Gobierno de Vitoria –añaden– se podrán clarificar algunas cuestiones". Eso ¿qué quiere decir? Pues que Rodríguez Zapatero querría huir del debate sobre el modelo de Estado hasta bien entrado el mes de octubre.

Rajoy pedirá que Zapatero explique en el Congreso su reunión secreta con Carod.

Rajoy pedirá que Zapatero explique en el Congreso su reunión secreta con Carod.

El presidente del PP quiere que Zapatero aclare en el Congreso si se reunió de forma secreta con el líder independentista catalán porque considera que los "criterios ciertamente singulares" de Carod pueden aportar algo a la lucha antiterrorista, pese a que "nada tienen que ver" con los principios que inspiran el Pacto contra ETA, o si lo hizo "porque no tiene más remedio". A pesar de que el Gobierno mantiene que informa puntualmente al líder de la oposición, Rajoy ha denunciado la falta de transparencia del Ejecutivo.

En su intervención durante el acto más europeísta del PP en la campaña sobre el referéndum del 20-F, Rajoy anunció que pedirá la comparecencia del presidente del Gobierno en el Congreso para que explique su "reunión secreta" con Carod Rovira y si considera que puede aportar algo a la lucha antiterrorista o si lo hizo "porque no tiene más remedio".

De esta forma se refirió al encuentro secreto mantenido entre Zapatero y el presidente de ERC en el Palacio de La Moncloa para, según los nacionalistas, hablar de terrorismo y el Plan Ibarretxe. Rajoy preguntará a Zapatero qué opina de los "criterios ciertamente singulares" de Carod Rovira sobre cómo luchar contra el terrorismo y si cree que pueden "aportarle alguna idea útil", pese a que "nada tienen que ver" con los principios que inspiran el Pacto Antiterrorista que mantiene con el PP.

A pesar de las últimas maniobras secretas de Zapatero, Rajoy reafirmó en Santiago de Compostela la determinación del PP por seguir "siendo leales" al Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo aunque denunció que tiene "la impresión de que el Gobierno acuerda con todos menos con quien le apoya, que es el PP".

Rajoy puso sobre la mesa que "hablar con Carod Rovira de ETA no es un tema menor", dados los criterios "ciertamente singulares" del independentista catalán, además recordó que el líder de ERC se reunió hace un año con etarras "y pactó con ETA, y como consecuencia de ese acuerdo ETA no atenta en una parte del territorio español".

El jefe de la oposición pedirá a Zapatero en el Congreso que aclare de una vez si convocó a Carod en una reunión secreta en La Moncloa "porque cree que puede aportarle alguna idea útil en la lucha contra el terrorismo o porque no le queda más remedio que hacerlo porque es quien sostiene a este Gobierno, aunque luego vote que no a la Constitución europea o vote que sí al Plan Ibarretxe".