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Atentado 11-M

INVESTIGACIÓN DE LA VENTA DE EXPLOSIVOS EL 11-M. Quién es quién en la trama de Asturias.

INVESTIGACIÓN DE LA VENTA DE EXPLOSIVOS EL 11-M. Quién es quién en la trama de Asturias.

Uno de los mayores interrogantes sobre los atentados del 11-M radica en el cúmulo de fallos que llevó a las Fuerzas de Seguridad a no darse cuenta de la trascendencia de las operaciones delictivas de la 'célula de Avilés'. Los responsables despreciaron los indicios que les habían llegado. Éstos son los principales protagonistas relacionados con la 'trama de explosivos', un eslabón clave para que se pudiera perpetrar la masacre del 11-M.

Pedro Laguna. Máximo responsable de la Guardia Civil de la Zona asturiana cuando se produjo el robo y la transacción de los explosivos teóricamente utilizados en el 11-M. Restó importancia a las investigaciones en torno a Antonio Toro y Emilio Suárez Trashorras, a pesar de la insistencia de sus subordinados. El 11 de junio, tres meses después de los atentados, fue ascendido a general. Actualmente es jefe de la zona de Castilla y León. Bajo su mando estaban la Comandancias de Oviedo y de Gijón.

Fernando Aldea. El jefe de la Comandancia de Oviedo que relevó temporalmente a Laguna como jefe interino de la Zona asturiana. Al asumir el cargo se enteró del informe de alerta remitido el 27 de febrero de 2003 por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) que implicaba a Toro en la venta de dinamita a marroquíes.

Teniente coronel José Antonio Rodríguez Bolinaga: Jefe de la comandancia de Gijón, superior de Jesús Campillo. Ha sido destituido por el Ministerio de Interior por 'falta de confianza' tras conocerse el contenido de la cinta sobre las nuevas revelaciones de la trama de explosivos.

Coronel Luis Antonio Búrdalo de Fuentes. Jefe de zona de la Guardia Civil de Asturias. Tomó posesión de su cargo a finales de octubre en sustitución de Pedro Laguna.

Marful. El capitán de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil indagó sobre Toro y Trashorras y al no sentirse apoyado por el mando transmitió informalmente lo que sabía a la Fiscalía de Avilés. Conversó con el alférez de la UCO 'Víctor' llegando a la misma conclusión sobre el riesgo que implicaban los proveedores de los explosivos. La falta de entusiasmo por el tema llegó a exasperar a este oficial.

Teniente Carlos Montero. Es el superior de la Policía Judicial al que el agente Campillo entregó la cinta grabada a 'Lavandero'. Montero sustituía a Gómez Suárez, que era el teniente de Policía Judicial e Información de Gijón cuando se grabó la cinta, pero en esas fechas estaba destinado en Mozambique.

Gerardo Herrero Montes. Fiscal jefe de Asturias. Fue citado por la comisión para que contase el contenido de la reunión mantenida con Marfur en la primavera de 2003. Herrero Montes aseguró que la Guardia Civil no aportó datos para judicializar la trama de explosivos.

Jesús Villanueva: El jefe del estamento fiscal de Avilés también ha negado que la Guardia Civil le informara de que existía una trama de explosivos en Avilés.

'Víctor': Alférez de la Unidad Central Operativa a quien informaba el confidente Zouhier. Asegura que su confidente negó el 12-M saber algo de los atentados y que dejó la investigación de los sospechosos en manos de la Comandancia asturiana. Otro de los contactos de Zouhier en la Guardia Civil era el agente 'Paco', que ratifica las afirmaciones de su compañero.

Rafá Zouhier:Confidente de la UCO, avisó un año antes de los atentados del 11-M de que Antonio Toro y Emilio Suárez Trashorras ofrecían explosivos a integristas. Se encuentra preso en Aranjuez por colaboración con banda armada como implicado en la trama.

Antonio Toro: Acusado de ofrecer los explosivos a los marroquíes. Las últimas revelaciones sobre la trama de explosivos desvelan que manejaba grandes cantidades de explosivos y que junto a su cuñado Emilio Suárez Trashorras buscaba en 2001 a alguien que supiese hacer estallar bombas con teléfonos móviles, según reveló al agente Campillo un confidente identificado como 'Lavandero'. Cumple actualmente una condena de seis años por narcotráfico, pero en la causa del 11-M se encuentra en situación de libertad provisional.

Emilio Suárez Trashorras: Este ex minero, que fue confidente del comisario de Avilés, Manuel García Rodríguez 'Manolón', está acusado por la Guardia Civil de facilitar a los terroristas los explosivos y de ofrecerles entrenamiento para su utilización, en el marco de una estrecha relación con la célula islamista.

Carmen Toro: Hermana de Toro y esposa de Trashorras, la Guardia Civil considera que representó un papel fundamental facilitando la comunicación entre los restantes miembros de la red. También era confidente de 'Manolón'. Se encuentra en libertad.

'Manolón': Manuel García Rodríguez, jefe del Grupo de Estupefacientes de la Policía de Avilés (Asturias). Es el policía del que fueron confidentes tanto Suárez Trashorras como su esposa, Carmen Toro. 'Manolón' asegura que el ex minero sólo le había mantenido informado de actividades relacionadas con el tráfico de drogas.
Después de los atentados, un comentario de Trashorras sobre una llamada realizada a uno de 'los moritos' en la que éste le dijo que 'si no lo veía en la tierra, lo vería en el cielo', despertó sus sospechas. Informó entonces a la Comisaría General de Información de la Policía y Trashorras fue detenido.

El Gitanillo: G. M. V, un menor de 16 años, es el primer acusado que se sentó en el baquillo por el 11-M. Era socio de Suárez Trashorras en el negocio del tráfico de hachís y se le implica en el robo y transporte de explosivos desde Asturias a Madrid para entregárselo a los presuntos autores de los atentados. Durante el juicio, asumió su responsabilidad aceptando seis años de internamiento.

Nayo: José Ignacio Fernández Díaz, detenido junto a Antonio Toro en la llamada operación antidroga Pípol, había contado en abril de 2002 en dos ocasiones que Toro y Emilio Suárez Trashorras estaban poniendo a la venta grandes cantidades de explosivos. La información fue calificada de 'patraña' por los mandos de las fuerzas de seguridad en su comparecencia ante la comisión del 11-M.

David Robles: Este guardia civil de Cancienes (Comandancia de Gijón) encontró la cinta con las revelaciones que hizo Lavandero al agente Jesús Campillo Veiga y, tras guardarla durante un año, decidió mostrarla a sus compañeros.

Lavandera: 'El atentado del 11-M no se fraguó en desiertos ni montañas, sino en los puticlubs de Gijón'

Lavandera: 'El atentado del 11-M no se fraguó en desiertos ni montañas, sino en los puticlubs de Gijón'

El confidente Francisco Javier Lavandera, conocedor de la trama asturiana del 11-M, asegura en una entrevista publicada hoy por EL MUNDO que ETA era el destino de los explosivos que vendían Antonio Toro y Emilio Suárez Trashorras y se muestra asimismo convencido del origen del atentado: "No se fraguó ni en desiertos ni en montañas. Se fraguó en los 'puticlubs' de Gijón".

Lavandera, que en 2001 denunció a la Guardia Civil que Toro y Trashorras estaban buscando a alguien que supiera "montar bombas con móviles", era testigo protegido hasta que el juez le negó dicha condición por comprarse una pistola y no aceptar el trabajo de "vigilante jurado uniformado en el aeropuerto de Bilbao" que le habían ofrecido.

Él se defiende argumentando que "la mayor parte del dinero" que empleó para adquirir el arma se lo prestó su hermano y que trabajar en ese puesto sería como colocarse "una diana en la frente". Algo que, desde su punto de vista, ya había hecho de forma "inexplicable" la Dirección General de la Guardia Civil al desvelar su identidad.

Entre las afirmaciones del confidente en la entrevista que publica hoy EL MUNDO destacan las siguientes:

"Les dije [a la Policía Nacional y a la Guardia Civil] cómo se llamaban los delincuentes, la ciudad en la que vivían, las matrículas de sus coches, los números de sus teléfonos móviles, los días de la semana en los que paraban en el local de alterne [club Horóscopo], la cantidad de explosivos que vendían y el detalle importante de que trataban de fabricar bombas con móviles. Y la realidad es que no me hicieron ningún caso".

"Las 192 víctimas están ahí y sólo sé que tengo un futuro incierto, que he perdido mi trabajo, que mi mujer está muerta y que me han hundido la vida. Y todo ello por tratar de impedir la masacre".

"Tendrían que recompensarme por lo que denuncié. El 11-M se hubiera podido evitar si me hubieran hecho caso. Si alguien falló no fui yo. Ahora que cada cual asuma su responsabilidad".

"Pienso que el único que quiere saber la verdad sobre el 11-M es el juez Juan del Olmo. Otra cosa es que pueda llegar a saberla algún día".

"Siempre estuve seguro de que [Toro y Trashorras] les vendían explosivos a ETA. Era el terrorismo que había entonces y esta gente estaba buscando terroristas para encajarles su mercancía".

"Algunos piensan que yo tengo más datos de los que he dicho sobre el 11-M, pero no es cierto. Otra cosa es lo de la corrupción policial. Yo le conté al juez con pelos y señales todo lo que sabía. Entonces, en el año 2001, estaba convencido de que aquellos explosivos eran para ETA. Ahora sigo pensando lo mismo".

"Ahora sale Nayo [...] a decir que yo era el intermediario entre ETA y la banda de Avilés, a través de un guardia civil. [...] son intentos burdos de desprestigiarme para que la cinta y las denuncias que yo hice pierdan valor de cara a la opinión pública".

MANIPULACIÓN DEL TERRORISMO (Análisis del 11-M y sus objetivos).

MANIPULACIÓN DEL TERRORISMO (Análisis del 11-M y sus objetivos).

EL elemento primordial de toda manipulación del terrorismo consiste en "la táctica de diversión" basada en distraer a la opinión pública de los acontecimientos reales, girando su atención hacia falsos enemigos.
Esta táctica no implica sólo la utilización de macro atentados traumáticos, sino también de una cadencia continuada de pequeñas informaciones, falsas e intoxicadoras, que mantendrán en vilo a la población impactada por el espantoso acontecimiento.

En el caso 11-M los elementos de "distracción" fueron:

a).- Al Quaeda y el hecho de que el gobierno del Partido Popular errara al atribuir, sin tener las pruebas suficientes, la responsabilidad a la banda terrorista ETA. Unido esto a la campaña de desinformación que organizó la desleal oposición y que en otro momento analizaré, se convirtió en el factor esencial que enmascaraba que los atentados (fueran quienes fueran sus responsables) tenían un objetivo inmediato: provocar un cambio de gobierno.

En este sentido puede decirse que, a pesar de que estaba en el corazón de la mayor parte de los españoles la retirada de las tropas de Irak, lo cierto es que los terroristas alcanzaron sus objetivos. Hecho todavía mas evidente por la premura en la vergonzosa retirada de las tropas, que supuso una verdadera puñalada en la espalda a nuestros aliados, que se mofaban de nuestros soldados cacareándoles como si fueran gallinas.

Quien hizo estallar las bombas el 11-M, estaba seguro de que poco después, Zapatero sacaría a nuestras tropas de Irak. El terrorismo había creado una necesidad (para ellos) y una urgencia (para España): la retirada de tropas, lo solucionaba todo. Craso error.
El análisis del problema por parte de los medios afines al Partido Socialista indicaba a la población que los atentados de los trenes de la muerte eran el resultado de nuestra presencia en La Cumbre de las Azores, que nos había hecho perder las buenas relaciones con mundo árabe.

En realidad, el atentado del 11-M tiene poco que ver con nuestra posición en el conflicto de Irak o la Cumbre de las Azores, sino mas bien por el interés de terceros (no necesariamente naciones árabes) en romper la coalición internacional. Esto no sólo lo dice el abajo firmante. Alguien tan poco sospechoso como Fernando Reinares, entre otros intelectuales lo ha afirmado por activa y por pasiva, aunque son sistemáticamente silenciados desde los medios afines a la órbita gobernante.

b).- La estrategia de degradación progresiva de las situaciones.-

Una sola acción provocadora no suele generar el efecto buscado -a no ser que se trate de un macro atentado como el del 11-M-. Esta degradación progresiva se percibe perfectamente desde la fecha de los atentados hasta el 18 de abril. Es decir, al estallido sigue el aviso en forma de artefacto en la vía del AVE (que no estaba siquiera montado), distintos comunicados, progresivamente más amenazantes, para llegar al anuncio de la retirada final de tropas, aprisa y corriendo, el domingo 18 de abril.
Cada episodio aumentó el efecto del anterior y en total los 37 días que median entre el 11-M y el 18 de abril encierran un periodo de manipulación informativa mediante la cual el miedo se apoderó de los españoles.

c) El aprovechamiento por parte de las organizaciones terroristas de las circunstancias preexistentes, por la conspiración.

En toda organización terrorista, una vez manipulada su propia credibilidad, esta viene en función del pasado de alguno de sus miembros. Este es el caso de El Tunecino y de sus compañeros.

Para los atentados del 11-M era preciso contar con algún elemento integrante cuyo nombre hubiera sonado como relacionado con Al Queda. Esto contribuiría a dar la sensación de que esta organización internacional terrorista estaría tras la trama de los sangrientos atentados aún cuando NO EXISTIERAN PRUEBAS OBJETIVAS.

Es en este contexto en el que aparece la figura de Jamal Zougam en el que se unen tres características: CONOCIDO POR SUS TRAPICHEOS, CONOCIDO DE "ABU DAHADA”, Y MENCIONADO EN EL SUMARIO DE LA CÉLULA DE ALQAEDA EN ESPAÑA. La relación de Zougam con todo esto era tenue, pero suficiente par poder afirmarse en los medios de comunicación ZOUGAM = AL QAEDA.

Tras el 11-M el pueblo español estaba dispuesto a aceptar el mensaje de cualquiera que le propusiera liberarse de la presión psicológica que ejercía el terrorismo, tanto nacional como islámico. En este sentido, no hizo falta que Zapatero explicase de nuevo su posición sobre la retirada de las tropas de Irak. “Estaba en el ambiente". Se difundió por los medios afines al PSOE la especie de que, simplemente, retirando las tropas, no volverían a producirse más atentados.

Nadie parecía preocuparse de analizar los porqués del atentado y los PUNTOS NEGROS DE LA VERSIÓN OFICIAL. En realidad, la sociedad española está hoy más inerme que nunca ante el terrorismo: La premura en la retirada de tropas ha evidenciado el terror que causa entre los gobiernos la posibilidad de nuevos atentados... en lugar de querer llegar hasta el fondo de lo que en realidad había ocurrido.

Por primera vez, la sociedad española, cedió al chantaje del terror. En la tarde del 18 de abril, cuando Zapatero anunció apresuradamente la retirada de tropas de Irak, era evidente que había mostrado vulnerabilidad ante el terror: cualquiera que aspire a alterar decisiones importantes, puede aspirar a presionar, igualmente, al gobierno español, mediante el mismo terror.

Este atentado, analizado con la serenidad que da el tiempo transcurrido, es a los ojos de muchos analistas y expertos independientes, una operación psicológica de gran envergadura en la que coinciden los intereses políticos y económicos de personas y países, con los intereses personales de determinados grupos económicos. Son intereses distintos pero que convergen momentáneamente en una necesidad concreta que va a facilitar el camino a los primeros, cuando los segundos obtengan el poder. Poder obtenido gracias a la manipulación del fenómeno terrorista, por unos facilitando la comisión del atentado, y por los otros, obteniendo el rédito que dio en su momento la gestión de la indignación y rabia de la masa, sabiéndola dirigir, hacia quienes había que derrocar y haciéndolos parecer los responsables de la masacre.

Los promotores de la manipulación del terrorismo moderno son buenos conocedores de la psicología de las masas; los profesores Fernando Reinares, Ignacio Sánchez-Cuenca, Francisco J. Llera Ramo, Antonio Elorza, por citar a los de nuestro entorno, son especialistas en el estudio y con el conocimiento necesario para el análisis de este fenómeno que podemos ir resumiendo así:

- El nivel de inteligencia de una masa no es el promedio de la inteligencia de sus miembros sino que se sitúa en el nivel más bajo de todos sus elementos.

- Las masas no admite razonamientos complejos, precisa ideas simples. Ninguna sofisticación mínima en el pensamiento puede ser asumida por las masas.

- La masas se mueven por instintos irracionales y frecuentemente evidencia una cobardía estructural. El carácter emotivo y sentimental de las masas las inhabilita para el análisis racional. Los gestores del terrorismo moderno, sean quienes sean, no pretenden apelar al razonamiento sino a los instintos.

- Las masas se preocupan básicamente por sus necesidades vitales primarias y viven de espaldas a problemas complejos.

- La masa busca el placer y huye del dolor, busca soluciones fáciles y simples a problemas complejos, huyendo de la sofisticación y complejidad.

- Las impresiones grabadas a fuego en el subconsciente de las masas condicionen su comportamiento.

- La capacidad de memoria de las masas es mínima. Aunque sus elementos constitutivos tengan memoria, como entidad colectiva carecen de esa facultad que es sustituida por las impresiones subconscientes.

- Estas interpretaciones subconscientes generan un espejismo entre lo que las masas ven o lo que intuyen. En cualquier caso aceptan fácilmente sugerencias que enlazan con su subconsciente.

- Las masas sufren el fenómeno del contagio: cualquier sugestión que aparezca sobre un sector, es susceptible de ser asumido en poco tiempo por la totalidad de ellas.

Desde este punto de vista, la masa carece de valores más allá de los de la mera supervivencia y de la búsqueda de la seguridad. Las masas, como tales, absorben con facilidad las sugestiones procedentes de la galaxia mediática. Considerada en las individualidades que la componen, el mismo efecto queda asegurado en cuanto se manifiesta el miedo anidado en cada ciudadano y en sus efectos sobre el subconsciente.

OBJETIVOS DEL 11-M

-La creciente influencia de España en África y las excelentes relaciones que el gobierno Aznar había conseguido con Argelia en todos los planos y en detrimento de la "Grandeur francaise”, han sido y son, siempre en opinión de los observadores independientes, el principal motivo de la guerra de “baja intensidad” que mantenía Marruecos con España que se materializo en la retirada de su embajador, sin haber motivo aparente y en la invasión del islote "Perejil". De no haber plantado cara a esa acción de guerra, las consecuencias hubieran sido más trágicas posteriormente. Sin duda.

-Los atentados de Casablanca no sólo hicieron volar por los aires algunos de los símbolos del capital y del poder marroquí, sino que lo hicieron también en medio del proceso de arbitraje por el dominio del Sahara. Estos atentados sirvieron para que el régimen de Mohamed VI -apoyado política y militarmente por Estados Unidos y por Francia- iniciara una brutal campaña de persecución a los sectores islamistas de la sociedad marroquí, que son los que amenazaban la integridad del propio régimen del monarca y de sus objetivos económicos. Al tiempo que se iniciaban los conflictos con España anteriormente descritos.

-Mientras el Gobierno de Aznar aprobaba la entrega de los pozos petrolíferos a REPSOL, el de Mohamed VI, hacia lo propio con varias empresas de Estados Unidos y de Francia (TOTALFINA). Efectivamente, detrás de los conflictos de la isla Perejil y de la retirada del embajador de Madrid, podrían ocultarse problemas derivados por ese control de las regiones petrolíferas.

Este momento histórico que hemos vivido (y que seguiremos viviendo) ha sido definido por algunos como una especie de “guerra de baja intensidad” dentro de la cual habría que incluir los sucesos del 11-M.
Estos mismos analistas, dicen y explican en foros restringidos que: "la famosa reunión de dos dirigentes de ERC (Ezquerra republicana de Cataluña), Josu Ternera / Mikel Antza , tres representantes más del frente militar de esa organización terrorista, varios miembros de un servicio secreto francés, dos miembros de un servicio secreto español (a uno de ellos le conocen en su propia "casa" como "el traidor") y varios españoles más, sin poder precisar número, pero si que pertenecían a la política, en Perpignan, lugar elegido por alguien donde se pactó la desestabilización de España por arriba por el centro y por abajo (textualmente).”

Para los que estamos al tanto de esta trama, fue ahí donde se gestó el famoso "súper misil" que dijo un político español.
Si cabe añadir más cosas al tema, sumemos el misterioso asesinato en Fuengirola del opositor al régimen marroquí Hicham Mandari, en agosto de este año, suceso que pretendió el gobierno fuera silenciado, consiguiéndolo a medias. Que también está relacionado con el 11-M, pues el opositor marroquí LO SABÍA TODO. Y ESTABA DISPUESTO A CONTARLO Y PROBARLO. Por eso lo asesinaron.

Familiares de víctimas en la Comisión 11-M. Impostado dolor y credibilidad.

Familiares de víctimas en la Comisión 11-M. Impostado dolor y credibilidad. Inquietud, malestar y desazón sentí ante la intervención de la señora Manjón en la Comisión del 11-M. La expresión de su dolor no era impostada. Pero sería una canallada no reconocer la objeción de Portero, otra víctima del terrorismo, a su intervención. Sería una desvergüenza intelectual que yo no me detuviera en el déficit de credibilidad que Portero le ha asignado a la señora Manjón por un lado, y por otro sería una falsificación por mi parte no reconocer, como han dicho otras víctimas del terrorismo, que los objetivos políticos expresados por la señora Manjón difieren en un argumento básico de los defendidos por el señor Alcaraz. Mientras que la primera es una militante de un partido político y un sindicato, que han culpabilizado del asesinato al Gobierno, el segundo sólo tiene un carné "político": las fotos de su familia asesinada, en realidad, el señor Alcaraz hablaba como portavoz de una Asociación que exige para ser miembro de su directiva no tener filiación política y sindical. A Portero y a sus compañeros de Asociación, pues, les asisten muchas razones para cuestionar la fiabilidad del 10% de la intervención de la señora Manjón.

Y, sin embargo, siempre es difícil evaluar, incluso políticamente, la actitud de una víctima. Corren siempre el peligro de ser confundidas con sus verdugos. Día intenso, pues, el de la comparecencia de las víctimas del terrorismo en la Comisión del 11-M. Sesión abierta difícil de olvidar. Dos víctimas expresando su dolor, su pasión y su razón. Todo nuestro respeto, comprensión y reconocimiento será poco ante el sufrimiento manifestado por las dos víctimas. Las dos intervenciones surgían de ese hondón del alma que deja el sin sentido, la tragedia, de los terroristas. Pero la política, la posibilidad de construir un mundo genuinamente libre y sin violencia, debe hacernos lúcidos para reconocer que las dos intervenciones tenían objetivos radicalmente diferentes. La señora Manjón consideró seriamente el cierre de la Comisión porque lo fundamental ya se sabía, por el contrario, Alcáraz exigió que la Comisión siguiera investigando lo decisivo: quién fue el autor intelectual.

Los sentimientos no deben impedirnos ver las diferencias, pues que en esos matices se juega la viabilidad democrática, o sea, de que la nación española trate por igual a todas las víctimas del terrorismo. He aquí otro par de ellas para la meditación: Mientras que la señora Manjón sólo parecía pedir compasión, que difícilmente se presta a la deliberación democrática, el señor Alcaraz exigía seguir participando como genuino sujeto político en el proceso democrático. La señora Manjón habló de fracaso del Gobierno, por el contrario, el señor Alcaraz habló de fracaso del Estado, en realidad, de fracaso del Pacto Antiterrorista. En fin, mientras que para el señor Alcaraz sólo los terroristas son los culpables del asesinato, la señora Manjón insinuó que era un fracaso del Gobierno.

Así las cosas, podemos entender la diferencia de trato que le dieron los comisionados, excepto los del PP, a los dos comparecientes. Esta diferencia de trato, sin embargo, es el signo de un fracaso, de una quiebra, de la lucha por su reconocimiento político de estas nuevas víctimas de la democracia de nuestro tiempo. En otras palabras, el principal objetivo de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, a saber, alcanzar el estatuto de sujeto político, más allá del comprensible sentimiento de piedad concreta que le debemos todos los seres humanos a las víctimas de la violencia terrorista, está parcialmente quebrado por la intervención partidista y abstractamente compasiva de la señora Manjón. Cómo recomponer esta quiebra será otro problema más de nuestra democracia que ni Altos Comisionados ni nuevos fiscales resolverán.

ZP en la comisión. Un presidente sin respuestas.

ZP en la comisión. Un presidente sin respuestas. La comparecencia de Rodríguez Zapatero ante la Comisión de investigación del 11 de marzo nos deja un reguero de desasosiego y de preocupación. Zapatero es un presidente sin respuestas ante el atentado terrorista más grave de la historia de España. El jefe del Ejecutivo ha ofrecido la imagen de un político aturdido por los hechos, desbaratado por los olvidos y apabullado por las imprecisiones. Asusta observar –sin tapujos– las evidentes limitaciones políticas del inquilino de La Moncloa. Sobrecoge observar como el guión del presidente es el mismo guión, sin escrúpulos, del Grupo Prisa.

Zapatero ha perdido su gran oportunidad –quizá sea la última– para que como presidente del Gobierno pudiera ofrecer la imagen de seriedad y responsabilidad que tiene la obligación de demostrar. Zapatero ha pasado por la Comisión parlamentaria como la personificación de un político que no tiene el más mínimo interés por investigar lo que ocurrió entre el 11 y el 14 de marzo. Desde luego algo nos ha quedado claro después de escuchar al presidente: este Gobierno no va a hacer nada –políticamente hablando– por aclarar la verdad. Y esa negativa por afrontar la realidad es algo que va a marcar muy negativamente esta legislatura.

Además, junto a este "talante del ocultamiento", Zapatero se ha dejado muchos jirones en el camino de su comparecencia. Son muchos los ejemplos; pero anoten los siguientes. El presidente del Gobierno ha reconocido que la retirada de las tropas de Irak no ha beneficiado a la lucha contra el terrorismo islamista. Zapatero dice haber olvidado si habló con los directores de periódicos sobre los terroristas suicidas. Además, sostiene que durante aquellos días no recibió informaciones de las Fuerzas de Seguridad del Estado, mientras que Rubalcaba o Caldera han dicho repetidas veces lo contrario. Se ha negado a condenar las manifestaciones ante las sedes del PP en la jornada de reflexión. Se ha remitido al azar, la coincidencia en el tiempo y en las formas de las dos caravanas de la muerte. Y concluye diciendo que el día de reflexión comió fuera de Madrid y llegó a su casa muy tarde. ¿Nos lo creemos? Sinceramente, NO.
Zapatero ha demostrado sus verdaderas intenciones sobre el 11 de marzo. Antes no había dudas por los gestos, ahora no las hay por las declaraciones. El presidente del Gobierno no tiene respuestas, y no quiere tenerlas. Algo más que preocupante, simplemente deplorable.

La estrella más brillante de producciones Rubalcaba.

La estrella más brillante de producciones Rubalcaba. Está claro que ZP quiere poner punto final a una Comisión de Investigación del 11-M que deje las cosas tal y como estaban el 14-M La intervención del presidente del Gobierno ante la Comisión de Investigación del 11-M, a pesar de batir todos los récords por su duración, no habrá servido para aclarar ni una sola incógnita de las muchas que quedan por despejar entorno a la autoría y preparación de la mayor masacre terrorista de nuestra historia, pero ha dejado bien claro el compromiso personal del vencedor del 14-M con toda aquella infame campaña desatada por su partido y sus medios de comunicación para lograr que una masacre terrorista tuviera los efectos políticos buscados por quienes la perpetraron. Si para atender al guión de Prisa y Rubalcaba era necesario que ZP no contestara a muchas preguntas o que manipulara los hechos o que sufriera increíbles pérdidas de memoria, habrá que reconocer que el presidente del Gobierno ha hecho todo ello con total desparpajo y desenvoltura.

El presidente del Gobierno ha empezado tratando de parapetarse en el Pacto antiterrorista que él ha violado sistemáticamente, no ya del 11 al 14M sino desde que decidió acabar políticamente con el principal impulsor socialista de esta línea de acercamiento al PP en materia antiterrorista como fue Nicolás Redondo Terreros. ZP ha continuado en esa línea, pero ya con una mentira descarada, como es la de decir que él “siempre” ha expresado su solidaridad y apoyo al Gobierno del PP tras cualquier atentado terrorista. No fue eso lo que hizo su partido del 11 al 14M, que a las pocas horas de la masacre interpelaba al Gobierno por la autoría de la masacre, evidentemente no por el temor de que ningún inocente fuera a ser falsamente imputado o algun culpable exonerado, sino precisamente por la confesa determinación de ZP ante los micrófonos de la SER el mismo 12M de arremeter políticamente contra el Gobierno de la nación y su política respecto a Irak en el caso de que fueran islamistas y no etarras los autores de la masacre.

La determinación del partido de Zapatero por explotar políticamente aquella masacre terrorista contra el partido que en ese momento estaba en el Gobierno y a la cabeza en todos los sondeos de intención de voto del país, fue evidente desde el mismo momento en que el propio Aznar informó de los primeros hallazgos que, sin desbancar a ETA como el principal destinatario de las sospechas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, les obligaban a abrir una nueva línea de investigación que resultó ser, por ahora, la determinante.

Por manipular, ZP hasta ha llegado a negar en su comparecencia los efectos políticos que los terroristas buscaban y encontraron con aquella matanza. Si los terroristas pretendían culpar al Gobierno de aquella masacre, se pudo comprobar que los socialistas no sólo hicieron lo mismo, sino que, además, le acusaban de mentir y ocultar información a la ciudadanía.

Dice ZP que “no tiene sentido” buscar intencionalidades políticas a los actos terroristas. ¿Pero es que ZP no ha observado acaso la cantidad de gente que los terroristas han masacrado y degollado para tratar de conseguir que otros Gobiernos hagan lo mismo que hizo ZP nada más ganar las elecciones? ¿Es que los terroristas antes o después del 11M no trataban ni tratan de imponernos ya “precios por la paz”? ¿No fue acaso preguntar por el resultado de las elecciones lo primero que hizo Zougam el 18M tras cinco días de incomunicación? ¿Acaso “El Egipcio” no pretendía que Berlusconi cosechara el mismo desastre electoral que el “perro de Aznar”? ¿Acaso este imputado en el 11-M no puso lo ocurrido en Madrid como un “ejemplo” para el resto de Europa?

Tampoco nos podemos creer que Zapatero haya dicho la verdad cuando dice “no recordar” si habló —nada menos— que de la existencia de terroristas suicidas cuando se puso en contacto con los directores de los principales periódicos de nuestro país. Como tampoco nos parece honesto cuando dice que los antecedentes de las intentonas etarras de cometer atentados en Madrid no constituían una razón de peso para que el Gobierno dirigiera inicialmente sus sospechas hacia el terrorismo nacionalista. ¿En qué se basó él, si no es en estos antecedentes, para responsabilizar a ETA de la matanza antes de que lo hiciera representante alguno del anterior Gobierno? ¿Qué valor dar a su desmarque del infame y antidemocrático acoso perpetrado contra las sedes del PP en la misma jornada de reflexión cuando ZP sigue hoy negándose a condenarlo? ¿Qué credibilidad otorgar a sus palabras cuando su propio portavoz, Alfredo Pérez Rubalcaba, acusaba hasta el mismo día de la reflexión al Gobierno de mentir ante las mismísimas cámaras de televisión?

¿Qué honestidad intelectual se puede presuponer de un dirigente que sitúa en el terreno del azar a los datos de una posible conexión entre ETA y los islamistas en base a unos informes elaborados hace sólo unos días y, nada menos, que por Telesforo Rubio, el mismo que preparó su intervención en la sede de Gobelas?

Lo que está claro es que ZP quiere poner punto final a una Comisión de Investigación del 11-M que deje las cosas tal y como estaban el 14-M. Sólo hasta esa fecha estuvieron los socialistas interesados por la verdad, una "verdad" que se limita a un interes por una victoria electoral que los sondeos les negaban tres días antes de las elecciones.

Cien incógnitas que obligan a mantener abierta la Comisión del 11-M.

Ninguno de estos 100 interrogantes tiene que ver ni con que si el Gobierno de Aznar mintió o no mintió, ni con que si la dirección del PSOE manipuló o no manipuló. Allá los políticos si siguen obsesionados por darse de estacazos con un asunto que debería unirles más que ningún otro. Mi catálogo se circunscribe a los hechos que es imprescindible establecer antes de poder empezar a preocuparse de extraer las conclusiones. He aquí, como una honesta contribución más a la búsqueda de la verdad, el libro de ruta de este jeroglífico, envuelto en el misterio y encerrado en el enigma.

1. ¿Quién pretendía «montar bombas con móviles» en 2001? Antes del ataque a las Torres Gemelas, antes de que Irak estuviera en la agenda internacional y de que Aznar se alineara con Bush, estaba en marcha un atentado como el del 11-M. ¿Por encargo de quién? Sería una vergüenza que la Comisión no interrogara a Campillo y especialmente a Lavandero sobre el contexto de lo que hablaron aquel 28 de julio y sobre los detalles complementarios que puedan aportar.

2. ¿De dónde sacaban los asturianos la dinamita? Toro se jactó ante Lavandero de que tenía «1.000 kilos de explosivos para vender a la semana». Luego le enseñó «40 o 50 kilos» en el maletero de su coche. Tras la detención de su socio, Trashorras le dijo que tenía «400 kilos» a los que quería dar salida «urgente, urgente, urgente». ¿Procedía toda esta dinamita de Mina Conchita como la del 11-M o pescaban en otros caladeros? ¿Quién les ayudaba a obtenerla?

3. ¿A quién vendieron la mitad de esos 400 kilos? De la noche a la mañana Trashorras comunicó a Lavandero que ya sólo le quedaba «la mitad más o menos». ¿A quién había colocado 200 kilos de dinamita? Sólo caben tres hipótesis -ETA, algún grupo islamista, o alguna banda de delincuentes comunes-, pero cada una de ellas tendría implicaciones distintas de cara a esclarecer el 11-M.

4. ¿Qué pasó con los 200 kilos restantes? Todo sugiere que se trata de la misma dinamita que Toro ofreció en la cárcel de Villabona tanto a los etarras como a Zouhier. Por las fechas en que se produjo la denuncia, se trataría también de los explosivos que según el delincuente Nayo, la banda tendría escondidos en un zulo para ETA. ¿Llegó a consumarse esa transacción?

5. ¿Se «marcharon los dos para Marruecos»? Ese era, según Lavandero el propósito de Toro y Trashorras, en cuanto el primero saliera de la cárcel de Villabona, porque «tienen todo preparado para dirigir la cosa desde allí». Se supone que «la cosa» era un atentado como el del 11-M. La pregunta es si hicieron el viaje y quién era su anfitrión.

6. ¿Por qué la Policía se burló de la denuncia de Lavandero? Es uno de los pasajes más bochornosos de la cinta grabada por Campillo. «Me tomaron a coña», confiesa el confidente como resumen de su paso por Comisaría. Y encima el propio «jefe de Policía» le contó a Trashorras la denuncia. Urge identificar a los culpables y hacerles pagar por ello.

7. ¿Quién pactó con Toro no incautarle la dinamita? Esto entra ya directamente en la categoría de canallada criminal. Lavandero habla de «un trato para que los explosivos no salgan en la denuncia».Esto ha quedado corroborado por la diligencia policial, publicada en El Comercio, según la cual no se registró el domicilio porque Toro indicó que la droga estaba en el garaje.

8. ¿Quién ayudó a Carmen Toro a ocultar la dinamita? El informe de la Guardia Civil dirigido al juez Del Olmo habla de que «un amigo» auxilió a la hermana del jefe de la banda para trasladar los alrededor de 200 kilos al hórreo de Cogollo. ¿Participó esa misma persona en la posterior venta de los explosivos? La Comisión debe llamar a los mandos policiales e interrogarles sobre todo esto.

9. ¿Por qué no se comprobó a fondo la denuncia de Nayo? Tanto las explicaciones de la Guardia Civil como las de la Fiscalía de Asturias han sido vagas y muy poco convincentes. Debe aclararse por qué no se rastreó el monte en el que según su socio tenían Trashorras y Toro el «zulo para ETA».

10. ¿Qué hizo Trashorras con los pivotes que alquiló por esas fechas? Es significativo que los propietarios de la empresa de construcción que le cedieron dos puntales capaces de soportar miles de kilos de peso lo relacionaran enseguida con la denuncia del abogado de Nayo: «Tal vez nosotros ayudamos con nuestros puntales a soportar la carga de la dinamita en algún zulo».

11. ¿Qué pasó en 2001 con la cinta de Campillo? El propio agente debe explicar ante la Comisión a quién se la entregó físicamente -presuntamente al teniente Montero- y tanto esta persona como sus superiores en la cadena de mando deben aclarar a continuación qué hicieron respecto a su contenido.

12. ¿Se realizaron más grabaciones con las denuncias de Lavandero? El propio confidente y los mandos de la Guardia Civil de Gijón tienen que aclarar este extremo. Si se confirmara que el confidente visitaba la Comandancia reiterando sus denuncias, la responsabilidad por negligencia aumentaría exponencialmente.

13. ¿Cuál fue el verdadero alcance de las pesquisas iniciales de la UCO en Asturias? Las contradicciones entre el coronel Hernando y los mandos asturianos son flagrantes al respecto. Uno y otros deben volver a pasar por el estrado. Este es uno de los puntos en los que el testimonio de Zouhier, testigo presencial, puede ser más útil. Todas estas son cuestiones insoslayables para la Comisión pues afectan a la eficacia de las Fuerzas de Seguridad.

14. ¿Cómo es posible que Laguna no actuara ante tres denuncias coincidentes? A finales de febrero de 2003 contaba con el informe de la UCO -denuncia de Zouhier y diligencias consiguientes-, con el relato del abogado de Nayo y con las actuaciones de la operación Serpiente. Se limitó a convocar una estéril reunión con los jefes de Oviedo y Gijón y a lavarse las manos tras la creación del Grupo de Coordinación con la UCO.

15. ¿Cómo funcionó ese Grupo de Coordinación? Laguna sólo explicó que participaron tres de sus hombres -presuntamente Aldea, Montero y Jambrina- y dos agentes de la UCO -probablemente Víctor y Paco-, pero no dio detalles de dónde, cuándo y cómo se reunían. Hernando directamente engañó a la Comisión ocultando tan trascendental mecanismo de seguimiento de la trama. Es esencial saber si en su seno se cotejó la cinta de Lavandero que tenía Montero con las denuncias que Zouhier hacía a Víctor. Tanto una respuesta como la contraría darían pie a muy graves conclusiones.

16. ¿De qué hablaron Víctor y Zouhier los días anteriores al 11-M? El confidente encarcelado, tan explícito en sus cartas sobre casi todo lo demás, parece sufrir amnesia sobre esa docena de contactos con su controlador inmediatamente antes del atentado.Lo que es desde luego inverosímil es, como aseguró Hernando, que le pidieran a un moro madrileño información sobre un skin de Barcelona.

17. ¿Por qué la Guardia Civil no registró la casa de Morata de Tajuña el 6-M? ¿Cómo es posible que cuando cinco días antes de la masacre unos vecinos denunciaron movimientos extraños en la guarida de los islamistas, ningún mando o agente cotejara los datos registrales de la vivienda? Habría descubierto que era propiedad de uno de los encarcelados con Abu Dadah y tirando de ese hilo se habría enterado de que su anterior inquilino, Mustapha el Maymouny era uno de los detenidos por el atentado de Casablanca. Así de sencillo hubiera sido capturar a los terroristas con las manos en los explosivos.

18. ¿Por qué la Guardia Civil tardó luego 14 días más en entrar en la casa? Hasta el 25 de marzo no se produjo la entrada en la vivienda, ya vacía. Sin embargo en el cuartelillo de Morata de Tajuña se habían recibido entre el 11-M y esa fecha dos nuevas denuncias por el comportamiento ruidoso de sus habitantes. Simplemente si la cúpula de la Benemérita hubiera trasladado a ese puesto la información de que algunas de las llamadas de los móviles vinculados a la masacre se habían realizado desde esa demarcación, los agentes podrían haber capturado vivos a los que luego se convertirían en suicidas de Leganés.

19. ¿Por qué el general Varela ocultó a sus colegas la conexión con Zouhier? Sólo cuando el comisario De la Morena cuenta el 18 de marzo en la reunión de coordinación que tienen grabado a un fulano que dice conocer a otro que tiene armas y explosivos el máximo responsable de Información de la Guardia Civil pone las cartas sobre la mesa y admite que se trata de un confidente de la UCO y que su interlocutor es uno de sus agentes. Ni los celos profesionales ni los cotos cerrados explican tan inaceptable conducta en una situación límite.

20. ¿Por qué su amigo Mario transmitió a Zouhier el mensaje de que se fuera de España? Fue un consejo de confidente a confidente pero no surgió por generación espontánea. Muy seguro debía estar Zouhier tras el 11-M para no hacer caso a su amigo. Cuando ya detenido, Mario le llamó a la cárcel, esta vez para transmitirle graves amenazas, también entendió que hablaba de parte de la UCO. ¿Ahora dónde está Mario?

21. ¿Y dónde está Nayo? El paradero de José Ignacio Fernández Díaz es uno de los misterios más inquietantes de este caso. Era socio de Toro y Trashorras, pero no se benefició de sus pactos con la policía. Le dejaron atrás en la cárcel y empezó a contar lo que sabía. Unas versiones le sitúan en Suramérica, exiliado con ayuda policial, otras fuentes dicen que ha vuelto a Asturias y una tercera hipótesis lo sitúa ya criando malvas.

22. ¿Por qué se pincha el teléfono de Zouhier el 12-M? Las explicaciones policiales no son nada convincentes. Resulta muy difícil creer que precisamente ese día, precisamente en un juzgado de Alcalá de Henares lo que se estuviera persiguiendo fuera una trama de tráfico de drogas de poca monta.

23. ¿Por qué la retransmisión en directo del traslado de los explosivos no sirve de nada? Dentro de las mismas escuchas telefónicas realizadas por la Policía -concretamente por la UDYCO- el 28 de febrero quedan registradas las instrucciones de El Chino al islamista El Gnaoui para que acudiera con una «furgoneta» al encuentro de la caravana que trasladaba los explosivos desde Asturias. Habría bastado una simple coordinación con la Guardia Civil para que ambos cuerpos hubieran deducido que se trataba del traslado de la dinamita sobre cuya venta había alertado Zouhier.

24. ¿Por qué la Guardia Civil multa por triplicado a El Chino pero no registra su coche? Iba con documentación falsa y más de 100 kilos de explosivos en el maletero, pero a pesar de que le impusieron tres sanciones los agentes ni comprobaron su identidad ni le pidieron que abriera el capó del Golf. ¿Tenía otro sentido el control del vehículo en plena ruta?

25. ¿Por qué había ingresado Zouhier en la cárcel de Villabona? Las circunstancias del robo cometido por él y la banda en la que estaba infiltrado son lo suficientemente extrañas y rocambolescas como para pensar que la relación con la UCO era ya anterior a esos hechos y se trataba de situarle en un lugar en el que ya estaba Toro y en el que había tanto etarras como islamistas.

26. ¿De quién era el teléfono que Toro le pasó a Trashorras en el locutorio? Zouhier aseguró primero, nada menos que en una carta dirigida al Rey, que se trataba de un teléfono de contacto con ETA. En el reciente careo con Toro admitió, sin embargo, que era una mera deducción porque le veía a menudo con dos etarras en el patio. Lo que no se sostiene es la versión de Toro de que era el teléfono de la mujer del cocinero. ¿Para qué entonces el secreto de mostrar el número a través del cristal en vez de dictarlo en alta voz?

27. ¿Por qué le decía Víctor a Zouhier que en Asturias estaba «todo controlado»? El propio confidente ha apuntado la teoría de que la UCO decidió dejar actuar a Toro y Trashorras cuando descubrió que éste tenía relación constante con la Policía de Avilés. Si esto hubiera sido así se trataría de una patética traslación del viejo dicho de que entre bomberos no conviene pisarse la manguera.

28. ¿Es cierto que la UCO encargó a Zouhier que buscara comprador para la dinamita? Si el confidente concreta y detalla de forma verosímil este aspecto de su versión, estaríamos ante una pauta operativa ya practicada en el pasado por las Fuerzas de Seguridad.Se le da hilo a la cometa para cortar la cuerda y apuntarse el tanto de la eficacia cuando mejor convenga. ¿Se les fue esta vez de las manos tan singular forma de combatir el delito, fomentándolo?

29. ¿Por qué no se respaldó la investigación del capitán Marful? Fue el único mando de la Guardia Civil asturiana que tuvo conciencia de la gravedad de lo que estaba en marcha. Hasta el extremo de llegar a transmitírselo al fiscal en una cafetería. Sin embargo ni siquiera fue incluido en el Grupo de Coordinación. Sus preocupaciones eran para Laguna, Aldea y Bolinaga, simples «marfuladas».

30. ¿Por qué Paco le dice el 12-M a Zouhier: «¡La que habéis liado!»? Ya de por sí es significativo que el capitán de la UCO aparezca en escena al día siguiente del 11-M, pero ese comentario, incluido por el confidente en sus respuestas al cuestionario de Del Burgo, indicaría que los hombres de Hernando supieron desde el primer momento lo que había ocurrido.

31. ¿A que aludía Zouhier en sus insinuaciones del 17-M a Víctor? En esa importante conversación grabada por la policía -¿con o sin conocimiento de los dos interlocutores?- el confidente deja constancia de que él no supo del atentado y por lo tanto no pudo avisar antes del 11-M, pero a la vez sugiere que ya advirtió de dónde salía el humo. «¿No te acuerdas un día que hemos estado tu, yo pues era eso, ¿me entiendes?». ¿No tienen interés los comisionados en saber a qué se refería?

32. ¿Por qué la Guardia Civil arrebató a la Policía la investigación de los explosivos? Hasta muy entrado el mes de abril la indagación sobre la dinamita dependía de la Comisaría General de Información.Todo sugiere que la Benemérita la reclamó para controlar la información sobre lo sucedido entre Zouhier y la UCO.

33. ¿Por qué Víctor habla de cantidades diferentes de explosivos ante el juez y la Comisión? A Del Olmo sólo le dice que Zouhier denunció que los asturianos ofrecían unos pocos kilos de dinamita.Ante la Comisión no puede por menos que reconocer que eran 150.El alférez de la UCO ha achacado luego tal discrepancia al nerviosismo.¿Nerviosismo ante el riesgo de que salgan a la luz todos los aspectos de su conducta?

34. ¿Cuáles eran las actividades de El Chino en el País Vasco? En la misma conversación y tratando de los explosivos que Zouhier había visto en casa de El Chino comenta que éste «conseguía cosas de Bilbao, del País Vasco, lo consiguió desde arriba». Sabemos que allí disparó a un hombre -algo que ni siquiera se han dignado investigar la policía o el juez-, pero poco más de cuál era su actividad y cuáles sus contactos.

35. ¿Fue la Renault Kangoo verdaderamente robada? En su examen pericial se determinó que no había sido forzada. El dueño declaró que hacía tiempo que le habían robado las llaves. Pero lo natural habría sido denunciarlo entonces o al menos haber cambiado inmediatamente la cerradura. ¿Existía algún nexo previo entre este ciudadano o alguien de su familia y alguno de los islamistas?

36. ¿Por qué robó ETA en el callejón de Trashorras el coche que hizo estallar en Santander? ¿O tal vez no lo robó, sino que lo recogió? Este es uno de los interrogantes más cruciales dentro de este largo catálogo de misterios sin resolver. Nadie con un mínimo de autoestima intelectual puede aceptar que se trató de una simple casualidad. Sobre todo si la ponemos en el contexto de todas las demás casualidades.

37. ¿Es cierto que en el garaje de Trashorras se manipulaban los vehículos para ocultar droga o explosivos? Está acreditado que allí se cargaron los explosivos recién recogidos en Mina Conchita. Pero Zouhier aseguró también -en respuesta a Del Burgo- que entre las especialidades de la banda estaba el realizar «zulos en los coches». ¿Salió ya cargado de Avilés el coche bomba que estalló en Santander?

38. ¿Suministró también Trashorras la metralla incluida por los islamistas en las mochilas bomba? Así lo sugiere una declaración de El Gitanillo ante la Fiscalía de Menores en la que asegura haber oído como el minero les decía a El Chino y sus acompañantes en Mina Conchita: «No os olvidéis de coger las puntas y los tornillos».El pacto al que llegó su defensor con la Fiscalía impidió que éste y otros extremos fueran aclarados en su fugaz juicio.

39. ¿Por qué Toro sólo estuvo dos semanas en la cárcel cuando le cogieron in fraganti con un alijo de cocaína? Es uno de los episodios que de forma más flagrante ponen de relieve el trato de favor y la protección de la que venía gozando. Máxime cuando por ese mismo hecho acaba de ser condenado a seis años de cárcel.No es de extrañar que haya miembros de los cuerpos de seguridad en Asturias que crean que los servicios secretos estaban intentando infiltrarlo en ETA.

40. ¿Por qué cambia de repente la dinámica de envíos de dinamita a los islamistas? Desde comienzos de enero los correos de los asturianos trasladaban pequeñas cantidades de explosivos en bolsas de viaje, en autobuses de línea. Sin embargo en algún momento del mes de febrero, coincidiendo con la campaña electoral, los islamistas reclaman un envío masivo e inmediato.

41. ¿Quién y cuándo decide la fecha del 11-M como día de la masacre? Esta pregunta tiene una estrecha vinculación con la anterior.Ni la Comisión Parlamentaria, ni el juez, ni el Gobierno, ni los medios podremos darnos por satisfechos hasta que no seamos capaces de responderla.

42. ¿Por qué salen a la carretera el mismo día las dos caravanas de la muerte? La simultaneidad con la que se producen los acontecimientos en la tarde del 28 de febrero y madrugada del 29 no puede por menos que producir estremecimiento e inquietud. Mientras los islamistas están cargando su dinamita en Asturias dos bisoños etarras están cruzando la frontera con más de 500 kilos de Goma 2. Sólo hace falta añadir la similitud del método usado el 11-M -bombas en mochilas colocadas en trenes- con los planes desbaratados a ETA, para que la sospecha de sincronización sólo pueda ser desbaratada por una investigación muy minuciosa.

43. ¿Cuál era el destino de la caravana de la muerte etarra? Nadie ha sido capaz de aclararlo hasta ahora. Los transportistas eran incapaces de ejecutar un atentado y no hay rastro de que en Madrid hubiera un comando a la espera. En altos círculos de la seguridad del Estado se piensa que la Goma 2 era sólo mercancía.¿Para entregar a quién? En el mapa incautado había marcado un óvalo que incluía a Alcalá y Morata de Tajuña. También es posible que el objetivo del envío etarra fuera precisamente el de ser interceptado.

44. ¿Por qué tenía el lugarteniente de Lamari las direcciones de Parot e Iragi? El hallazgo tiene una gran importancia porque fue un registro inesperado y Beresmail trató de evitar que le sorprendieran con el papel que llevaba en el bolsillo. Luego los dos nombres figuraban además en su agenda. ¿Hasta dónde han llegado los vínculos entre este fanático acuciado por «unas ganas de matar yanquis que mecagüen la leche» -así lo acreditó su admirador y líder de Jarrai Juan Luis Camarero- y dos de los más sanguinarios presos etarras?

45. ¿Mantenía Lamari al corriente a Beresmail de sus planes para el 11-M? Sabemos que le enviaba giros de 150 euros, apañándoselas para no dejar rastro y hacerle llegar mensajes como «Aguanta, hermano». No sabemos si encontró también la manera de hacerle saber lo que tenía entre manos.

46. ¿Por qué los colaboradores de Lamari intimaban siempre con presos etarras? Ocurrió en la cárcel de A Lama, ocurrió en la cárcel de Topas, ocurrió en la cárcel de Puerto de Santa María.En todos los casos -como en el de Beresmail- los miembros del grupo liderado por el argelino y desarticulado en el 97 en Valencia se convertían en hermanos de miembros de la linea dura de ETA.¿Cuándo celebraron juntos el 11-M celebraban un éxito común?

47. ¿Por qué los jueces que excarcelaron anticipadamente a Lamari no recuerdan cuáles fueron sus motivos? Tras el ataque de amnesia que los tres miembros del tribunal parecen haber sentido cuando la inspección del Consejo General del Poder Judicial les preguntó al respecto, tal vez una citación -o al menos solicitud escrita de explicaciones- por parte de la Comisión del 11-M contribuyera a refrescarles la memoria.

48. ¿Cuál era la operación Sable-Samurai que un islamista anunciaba a Urrusolo? En la carta remitida al día siguiente del 11-S por Targu Ismail a su ex compañero de cárcel en Francia, le advertía: «Vamos a hacer esa operación». E ironizaba a continuación: «Esperemos que una hipotética colaboración grupos islámicos-ETA no incluya el préstamo de un terrorista suicida». ¿No se clavó acaso Aznar su propio sable, en un acto casi ritual, cuando difundió la autoría de ETA?

49. ¿Qué quería decir el 11-M Urrusolo cuando escribió: «me he temido lo peor»? Es inevitable poner en relación la carta anterior con la que el histórico etarra envía a su compañera Carmen Guisasola el propio día de la masacre y en la que le dice que «últimamente los derrapes podrían tener consecuencias que nos temíamos». ¿Llama él «derrapes» a las propuestas del sector de ETA partidario de radicalizar la lucha armada?

50. ¿Por qué llevaba uno de los etarras de la caravana de la muerte una foto de Mieres? El conductor de la lanzadera Izkur Badillo llevaba un álbum en la guantera y en él aparecía una imagen de la histórica locomotora que unía Asturias con el País Vasco. No podría haber un símbolo más expresivo de colaboración entre la trama asturiana y ETA. Tal vez por eso la policía exhibió esa imagen en un bloque de viviendas de Mieres en el que sospechaba que había vivido un comando etarra.

51. ¿Por qué Joseba Permach publicó el 11-M un artículo premonitorio en Gara? El dirigente de la ilegalizada Batasuna preconizaba la conveniencia de dar al «Bigotes» -es decir a Aznar- un escarmiento de despedida. ¿Tenía dotes adivinatorias o información privilegiada?

52. ¿Por qué Arnaldo Otegi dio públicamente en la diana esa misma mañana? Cuando todos -incluido Ibarretxe- acusaban a ETA el portavoz abertzale señaló al terrorismo «árabe» y vinculó la masacre con las «tropas ocupantes» españolas en Irak. ¿Tenía dotes adivinatorias o información privilegiada?

53. ¿Por qué se filtraron unas conversaciones entre presos etarras que sabían que les estaban grabando? La entrega a la Cadena Ser de esas transcripciones procedentes de la cárcel de Villabona, en las que se descalifica a EL MUNDO y al PP, tuvo una intencionalidad clara: desacreditar cualquier revelación que conecte a etarras e islamistas. Pero la maniobra fue muy burda pues todos los funcionarios coinciden en que los etarras saben que tienen micrófonos y dicen lo que quieren que se escuche. En todo caso Interior aún debe una explicación.

54. ¿Tenían los detenidos en Irún relaciones con el mundo radical vasco? La policía considera que Adman Waki y -en menor medida- Ibrahim Kassem mantuvieron lazos con tres de los suicidas de Leganés y contribuían desde el País Vasco a financiar a presos islamistas. Parece obvio preguntarse si los capturados esta misma semana estaban en contacto con quienes en su mismo ámbito vital realizan actividades equivalentes en beneficio de los etarras.

55. ¿A quién fueron dirigidas las dos últimas llamadas a tarjetas prepago de Marruecos desde Leganés? Los investigadores han averiguado casi todo lo averiguable en relación a las llamadas enviadas a teléfonos situados en España y el CNI captó con una tecnología especial las despedidas de los suicidas a sus familias. Quedan sin embargo en el misterio esas dos breves conversaciones en las que pudo estar la clave del trágico final del comando. Al cabo de ocho meses Marruecos no ha dado respuesta alguna.

56. ¿Por qué, si los terroristas islámicos pensaban autoinmolarse, no lo hicieron el 11-M en los trenes? Habría sido un método mucho más seguro de causar el mayor daño posible, haciendo coincidir por ejemplo la explosión en el tren que circulaba hacia Atocha con el paso por el túnel de Nuevos Ministerios, con El Corte Inglés encima. ¿O es que la activación de bombas con móviles pretendía causar no sólo un efecto material sino proyectar también una sensación falsa sobre la autoría?

57. ¿Por qué en el momento del suicidio no intentaron morir matando? El fallecimiento del geo hay que atribuirlo más a un desgraciado efecto colateral de la explosión que a un propósito de los islamistas de causar nuevas víctimas. Si lo hubieran pretendido se habrían abalanzado sobre el vecindario o sobre los agentes, o al menos habrían esperado a que estos penetraran en la vivienda. Extraños kamikazes estos cuyo único objetivo era su propia autodestrucción.¿Para que la verdad muriera con ellos?

58. ¿Por qué no volvieron a emplear bombas con móviles en su intento de volar el AVE? El propio 2 de abril un operario descubre junto a la vía del AVE un paquete con 12 kilos de explosivos colocado por los islamistas. Del mismo sale un cable de nada menos que 136 metros. Cuando acababan de demostrar su manejo de la tecnología el 11-M, ¿qué les hizo volver a un método tan aparatoso y poco seguro? ¿Tal vez el que ya no estaba con ellos la persona capaz de «montar bombas con móviles»?

59. ¿De dónde sacó la Guardia Civil que Trashorras instruyó a los islamistas en el manejo de los explosivos? Fue una de las aportaciones más sorprendentes a uno de los últimos informes remitidos a Del Olmo. Sobre todo porque aún no había aparecido la cinta de Cancienes en la que queda en evidencia que los asturianos no sólo pretendían ofrecer la dinamita, sino una especie de «atentado llave en mano». En todo caso no pudo ser Trashorras en persona quien aportara ese know how porque sólo conocía lo más rudimentario.

60. ¿Pudo la policía haber detenido a alguno de los suicidas de Leganés o de los que salieron huyendo? Se ha criticado la precipitación con la que se llevó a cabo el asalto, incumpliendo varios de los procedimientos habituales de los GEO. Además se ha conocido ahora que agentes del CNI ya estaban previamente en el barrio, siguiendo al chofer de Lamari, un tal Mohamed Alfalah.

61. ¿Por qué Zougam aguardó en su locutorio a que lo detuvieran el 13-M? Todos los medios de comunicación habían difundido a lo largo del día 12 que se había podido desactivar una mochila bomba y que se estaba investigando la tarjeta del móvil. El archifichado Zougam sabía mejor que nadie que esa pista conducía necesariamente a él y en lugar de salir huyendo permaneció en su sitio. Cuando el lunes le condujeron a la Audiencia lo primero que preguntó fue el resultado de las elecciones.

62. ¿Por qué la reivindicación del 11-M fue primero tan confusa y luego tan clara? Tanto la aparición de la cinta coránica en la furgoneta como la llamada al diario árabe de Londres Al Quds fueron desdeñadas por la policía como pistas islámicas entre otras razones porque Al Qaeda y sus grupos satélites nunca reivindican los atentados hasta semanas después de cometidos. Ahora parece acreditado que fueron dos iniciativas conscientes de los autores del 11-M, pero no se sabe si pretendían alentar la confusión hasta el último momento. En todo caso el vídeo del 13-M al filo del inicio de la jornada electoral tuvo un efecto político fulminante y probablemente deliberado.

63. ¿Qué sensación tuvo Piqué al escuchar la advertencia de Mohamed VI? En junio de 2000 el rey de Marruecos subrayó ante el ministro de Exteriores que España no tenía de momento problemas de terrorismo islámico, pero que no debía descartarlo en el futuro. El contexto de la conversación fue todo menos amistoso. Parece lógico que la Comisión pregunte a Piqué por el sentido que dio entonces y puede dar ahora a esas palabras.

64. ¿De dónde sacó el general Laanigri el papel que mostró a Díaz de Mera? El responsable de los servicios marroquíes lo exhibió ante el aún director general de la Policía como el prestidigitador que saca un conejo de la chistera. «Estación de Alcalá. 7 de la mañana». Evidentemente estaba relacionado con el 11-M. Lo más que llegó a explicar es que se le había incautado a un joven detenido en Marruecos. De esa pista nunca más se supo.

65. ¿Por qué Marruecos puso en libertad a Mohamed Haddad? La policía española pidió su detención, después de que testigos presenciales le hubieran reconocido colocando una de las mochilas en uno de los trenes y un vecino le hubiera visto salir precipitadamente con una maleta de su casa de Getafe. Tan rápidamente como fue capturado se le dejó en libertad. Marruecos dice que se trata de «libertad vigilada», pero España no ha tenido la menor noticia ni de su interrogatorio ni de sus andanzas.

66. ¿Por qué Marruecos no informó de la detención del primo de El Chino? Estaba ya el juez Del Olmo ordenando su busca y captura y la difusión de carteles con su rostro cuando tuvo que enterarse por la Asociación de Derechos Humanos de Marruecos de que Hicham Amidan había sido detenido en secreto en su país. Se sospecha que colaboró a la financiación de los atentados y puede saber mucho sobre lo ocurrido, pero tampoco da la impresión de que vayamos a conocer nunca su versión.

67. ¿Cuáles son las conexiones del 11-M con el atentado de Casablanca? De un lado está la interpretación política: mientras el ministro del Interior de Marruecos negó todo vínculo en la entrevista-alfombra que le hizo un periódico español, el comisario europeo Vitorino dio por hecha tal conexión. Los datos policiales parecen darle la razón: Lamari vivió en Valencia con uno de los implicados en el ataque a la Casa de España y El Tunecino se casó con la hija de otro de ellos.

68. ¿Cuáles son las conexiones del 11-M con el 11-S? Todos los caminos parecen conducir a Abu Dadah, detenido por Garzón como responsable de la célula española de apoyo al atentado contra las Torres Gemelas, pero queda por aclarar si los contactos que mantenía desde la cárcel con Zougam y otros de los «moritos de Lavapiés» sirvieron para planificar la masacre de Madrid.

69. ¿Intervino Al Suri en la planificación u organización del 11-M? El sirio casado con una española Mustafá Setmarian Nasar, más conocido como Al Suri, es el personaje de más nivel dentro de la galaxia Al Qaeda que ha sido relacionado con la masacre.Puesto que los crecientes indicios en este sentido son posteriores a las comparecencias de los altos mandos policiales alguno de ellos debería actualizar la información disponible ante la Comisión.

70. ¿Cuál fue el verdadero papel de El Egipcio? Inicialmente se le consideró como el cerebro del 11-M, dando por buenas sus jactanciosas explicaciones -«fue mi proyecto»- ante un discípulo al que pretendía captar e impresionar. Coincidiendo con su entrega a España se ha rebobinado su relato y resulta que ni siquiera sabía cuántos murieron en Leganés o cuántos habían sido detenidos.Lo que está fuera de duda es que estaba al tanto del atentado y de alguna manera participó en su génesis.

71. ¿Por qué se detuvo precipitadamente a El Egipcio en Italia? Tanto si fue una decisión de las autoridades italianas como si fue inducida desde España, el error no puede ser más patente.Tenía el teléfono pinchado, no mostraba ninguna intención de marcharse y era mucho más locuaz de lo habitual. Habría bastado un poco de paciencia para que la pregunta anterior, y tal vez alguna más, hubieran encontrado respuesta.

72. ¿Por qué a Garzón no le sirvió de nada intervenirle el teléfono? La revelación de que el imam de Villaverde apodado Cartagena facilitó a la policía los números de los móviles de El Egipcio y El Tunecino y de que los agentes se los entregaron al juez Garzón, no ha tenido su lógica secuela. En el entorno del juez estrella se asegura que las conversaciones captadas no llegaron a traducirse del árabe por falta de medios, pero lo pertinente sería que el propio Garzón volviera a la Comisión para aclarar lo ocurrido.

73. ¿Para quién trabajaba de verdad el confidente Cartagena? La policía da por hecho que era un agente doble: es decir que, aunque él lo negara, seguía trabajando para los servicios marroquíes y así cobraba de las dos partes. Hay que preguntarse si el nivel de información que facilitaba a unos y otros era el mismo y si Marruecos supo sacar mejor partido que España de sus confidencias.

74. ¿Cuáles han sido los vínculos del grupo de Achraf con ETA? En las diligencias policiales que recogen las confidencias de Cartagena respecto al grupo que pretendía volar la Audiencia Nacional consta que su líder, Achraf, le confesó haber establecido relación en la cárcel con Rego Vidal, el etarra que intentó matar al Rey en Mallorca con un rifle de mira telescópica. También consta que los islamistas esperaban conseguir los explosivos a través de ETA. Ambos extremos desaparecieron como por arte de magia del auto del juez Garzón.

75. ¿Qué significado tiene que en el sumario de Garzón aparezca un diagrama de cómo fabricar «bombas con móviles»? Fue hallado en enero de 2002 en el domicilio de Najib Chaib, vinculado a los hermanos Chedadi, uno de los cuales fue detenido y luego puesto en libertad en la investigación del 11-M. Al margen de algunos detalles, el esquema anticipa la tecnología empleada dos años después. ¿Tuvo este grupo algún contacto con los asturianos que por esas fechas andaban en lo mismo?

76. ¿Advirtieron los servicios israelíes de la inminencia de un atentado islamista en España? Ni en la comparecencia de Dezcallar ni en las de los máximos responsables del Gobierno del PP se ha ni siquiera mencionado al Mossad. Es evidente que si hay un servicio que pueda estar siguiendo los pasos del terrorismo árabe en Europa es el israelí. En la primera entrega de Los agujeros negros nuestro periódico se hacía eco de la frustración de los agentes judíos por el hecho de que sus muy concretos avisos hubieran sido desoídos.

77. ¿Quién profanó la tumba del geo y quemó su cadáver? Más de medio año después de los hechos las que en medios policiales se anunciaban como «detenciones inminentes» siguen sin producirse.Más bien parece que éste lleva camino de convertirse en un enigma sin resolver y eso alienta interpretaciones enrevesadas y probablemente sin fundamento.

78. ¿Por qué sacó la Guardia Civil de su casa a una funcionaria a las tres de la mañana del 5-M? Su coche tenía la matrícula que había sido doblada en Asturias por la banda de Trashorras y utilizada en el Toyota que transportó la dinamita. El Gitanillo tuvo un accidente cuando fue a Madrid a recogerlo y a alguien se le encendieron las alarmas. La funcionaria fue interrogada sobre un tal «Suárez» y sobre un nombre árabe, probablemente el de El Chino. Todo sugiere que un sector de la Guardia Civil intentó recuperar in extremis el hilo de la cometa que se le había escapado a otro sector.

79. ¿Estuvo Toro en Madrid el 11-M? Está acreditado que llega el día 10 con su amigo Richard y vuelve a estar el día 13 cuando asiste a la celebración de la marisquería La Sirena Verde, pero él asegura que entre medias regresó a Asturias y fue cuando Trashorras le transmitió su sospecha de que la masacre se había cometido con su dinamita. Una versión demasiado ingenua para resultar verosímil.

80. ¿Fue Lofti Svai quien proporcionó a El Chino las armas exhibidas en los dos vídeos del 11-M? Era su socio en la red de narcotráfico que desembocaba en Marbella y por eso su nombre y su voz aparecen en las grabaciones policiales previas a la masacre. Zouhier asegura que de él vinieron tanto la pistola del incidente sangriento en Bilbao como las armas del 11-M.

81. ¿Fue el guardia civil Pedro García Domingo quien proporcionó a Lofti Svai las armas exhibidas en los dos vídeos del 11-M? Así lo asegura Zouhier quien aporta todo tipo de detalles sobre el alto nivel de vida de este agente dado de baja del servicio por depresión. No es, desde luego, habitual ver a un simple número de la Benemérita al volante de un Porsche.

82. ¿Qué sentido tuvo la celebración de La Sirena Verde? Reunirse a festejar ostentosamente un cumpleaños 48 horas después del 11-M denota ya de por sí una gran falta de sensibilidad. Si entre los reunidos había cuatro personas que han sido vinculadas de una manera u otra con la trama -Zouhier, Lofti, García Domingo y Toro-, la cita adquiere un tinte todavía más macabro. En todo caso pone de relieve la estrecha asociación entre estos personajes.

83. ¿Por qué tenía Carmen Toro un teléfono con un apellido del jefe de los Tedax? Si el juez Del Olmo dio por buena la explicación de que un policía de a pie utilizaba como alias el apellido más característico de su jefe -Manzano-, merece ir al limbo de los crédulos. Más bien parece que Policía y Guardia Civil competían por conseguir información o por borrar huellas de su relación con la trama asturiana.

84. ¿Por qué está Carmen Toro en libertad si, según la Guardia Civil, fue pieza «imprescindible» en el 11-M? Podría pensarse que la Benemérita trataba de devolver con este calificativo alguna de las zancadillas que atribuye a la Policía, pero el informe argumenta muy bien que del móvil de Carmen surgieron llamadas clave a los islamistas y que no era Trashorras quien lo utilizaba pues constantemente su teléfono y el de ella entraban en conexión y nadie habla por el móvil consigo mismo. No se entiende, pues, la falta de medidas cautelares por parte del juez.

85. ¿Intentaron Trashorras y Carmen Toro organizar el asesinato de Lavandero? La escena que describe Zouhier parece extraída de las mejores páginas de Macbeth, pero sólo una investigación a fondo demostrará si dieron algún paso más allá de la mera conjetura homicida. La cinta de Cancienes demuestra en todo caso que ellos tenían motivos para pensar que era Lavandero quien había delatado a Toro.

86. ¿Ha mediado algún tipo de coacción o negligencia en la muerte de la mujer de Lavandero? En Asturias se habla de que ella no pudo soportar las presiones y se relaciona el hecho con las prisas de Campillo por recibir el alta médica y recuperar el arma reglamentaria.Es evidente que la Guardia Civil no debió revelar la identidad del confidente en su desafortunadísima nota pública. Y queda además la duda de si la policía actuó con la suficiente diligencia cuando recibió el aviso de que ella estaba en la playa con intención de suicidarse.

87. ¿Cuál era el verdadero propósito de Bolinaga al retener la cinta en la caja fuerte? Sus contradictorias explicaciones de que no le dio ninguna importancia pero pretendía preservarla frente a cualquier eventualidad, denotan que hubo un propósito deliberado de ocultación que no debería quedar saldado con un mero cambio de destino.

88. ¿Hasta dónde llegan las implicaciones de policías y guardias civiles en las tramas delictivas de Asturias? Todo indica que este es el verdadero trasfondo de las negligencias encadenadas que posibilitaron el 11-M y que hay mandos de ambos cuerpos vinculados a los negocios de los clubes de alterne, la prostitución, la droga y el tráfico de automóviles robados. ¿Se atreverá el Ministerio del Interior a limpiar al fin esos establos?

89. ¿Qué mandos policiales asistieron o aprobaron la cena homenaje a Manolón? Por si los ciudadanos no estuvieran ya suficientemente escandalizados por la incompetencia y estulticia de este policía que despachaba constantemente con Trashorras y vio poco menos que circular ante sus narices la dinamita del 11-M, encima el escarnio de la comida de desagravio por los gemidos arrancados por el tenaz interrogatorio de Del Burgo. ¿Para cuándo las medidas disciplinarias?

90. ¿Recibió Campillo presiones del coronel Búrdalo para que cambiara su versión ante el juez? La divulgación de esa denuncia formulada por personas de su entorno el mismo día en que acudía a la Audiencia Nacional dio sin duda ánimos al agente para sobreponerse al shock de un duro interrogatorio en el que su jefe comenzó leyéndole sus derechos. La Comisión ya ha escuchado al nuevo jefe de la Comandancia, ahora debe oír a Campillo.

91. ¿Para qué quería la Guardia Civil una carta de presentación de Zouhier dirigida a Toro? El episodio no puede ser más chusco.El capitán Paco acompaña a otros dos agentes para convencer al confidente de la UCO preso que interceda por ellos ante el confidente de la Policía entonces en libertad. Hay quien asegura que entre lo que escribió Zouhier y lo que finalmente recibió Toro hubo notables diferencias artesanalmente gestionadas.

92. ¿Fue detenido extrajudicialmente Toro por agentes de la Unidad Central Especial de la Guardia Civil? El episodio se sitúa entre las dos primeras veces que Del Olmo ordena formalmente detenerle.Agentes de la policía judicial de la Benemérita aprovechan una falsedad documental en su vehículo para retenerle durante unas horas sin conocimiento del juez. Significativamente todo termina en una cena de hermandad.

93. ¿Por qué Toro asegura a Fernando Múgica que no es «un delincuente»? Parece lógico que el asturiano imperturbable dijera en los pasillos de la Audiencia Provincial de Oviedo: «No soy el monstruo que habéis pintado», para desmarcarse así del 11-M. Pero negar su condición de delincuente cuando se tiene a las espaldas la operación Pipol o la propia detención in fraganti con cocaína sólo puede tener sentido si incluye un mensaje subliminal sobre sus vínculos con los cuerpos de seguridad.

94. ¿Ha recibido Zouhier malos tratos en la cárcel? La denuncia presentada ante la Asociación de Derechos Humanos incluye detalles tan concretos como el permanecer durante horas atado a la cama o el ser privado del sueño o de las horas de patio. Su compañero de celda corroboró por escrito estos datos y, al parecer, ha sido sancionado y trasladado.

95. ¿Cuándo fue aparcado en Alcalá el segundo coche del 11-M? No es sino tras la denuncia de una vecina en mayo -el propio día de las elecciones europeas- cuando la policía retira el Skoda Fabia con rastros de ADN que permitirán terminar corroborando la participación de Lamari en la masacre. Parte del rastro de los terroristas ha sido ya para entonces eliminado en el túnel de lavado de la empresa de alquiler a la que la policía ha devuelto torpemente el coche sin tan siquiera abrir el maletero. Fue una de las contadas veces en las que el ministro del Interior rompió su silencio sobre el 11-M antes de comparecer ante la Comisión.Pero ni cuando lo hizo ni con posterioridad ha aclarado si el Skoda estaba ya en Alcalá el 11-M o fue colocado días después.

96. ¿Qué sabía Vera el 11-M y cómo lo sabía? Rubalcaba reconoce haber hablado varias veces en esas horas con el que fuera hombre fuerte de Interior durante una década de desmanes. También Ibarra transmitió a Ferraz un claro mensaje: «Vera sabe cosas». Lo importante no es hacer de esta circunstancia un elemento de ataque contra el PSOE sino averiguar cuál era la naturaleza de esa información privilegiada y sobre todo si procedía de su estrecha relación anterior con el coronel Hernando.

97. ¿Por qué se reúnen Barrionuevo, Corcuera y Vera el propio 11-M con Galindo? En principio la tarde de un macroatentado no parece el momento más lógico para que los tres ex altos cargos de Interior ejerciten la obra de misericordia de visitar al cautivo.Máxime si, como en el caso de Vera, andaban ya ocupados en otras gestiones. Lo único que explicaría el viaje a Ocaña sería la necesidad de trasladar, recibir o completar alguna información.

98. ¿Qué sabía la juez Lebert el 12-M y cómo lo sabía? Blanco admite haber recibido aquella noche una llamada de Margarita Robles mientras cenaba con Rubalcaba. Lo que la magistrada le comunicó de parte de su colega francesa dio pie luego a algún incalificable gesto de satisfacción por parte de otro socialista presente de menor rango. Era el convencimiento de que los autores eran islamistas. Lebert decía haber recibido esa noticia de los propios servicios españoles. ¿Por qué no se la transmitieron entonces al Gobierno? ¿O era una atribución falsa para tapar otro circuito de información más sofisticado?

99. ¿Por qué Alonso sostuvo ante la Comisión que El Tunecino fue el «autor intelectual» del 11-M? Desde que hiciera esa manifestación en julio tal teoría ha quedado superada tanto por las confesiones de El Egipcio, como por las imputaciones a Al Suri, como, sobre todo, por la identificación de Lamari como uno de los los suicidas.Como mínimo Alonso tendría que haber rectificado ya o al menos matizado su temeraria y bien poco fundamentada hipótesis. A menos que se abone ahora a la confusa observación de Conde Pumpido en el sentido de que no hubo «autor intelectual» o al inaudito pronóstico de su subordinado Antonio Camacho en el sentido de que nunca se sabrá toda la verdad del 11-M.

100. ¿Por qué, teniendo en cuenta todo lo antedicho, Zapatero dijo el pasado 30 de septiembre, que «los hechos del 11-M están muy claros»? ¡Que Santa Lucía le conserve la vista! A cualquiera que hubiera seguido las revelaciones periodísticas y los propios avatares judiciales del caso, esta afirmación del presidente debió llenarle de estupor. Es inevitable que quien haya tenido la paciencia de llegar hasta el final de este catálogo no exhaustivo de preguntas pendientes de respuesta eleve ese estupor a la categoría de estupefacción. Sin embargo Zapatero completó su diagnóstico con una frase aún más rotunda: «Yo no tengo dudas, ninguna».Beatus ille. Veremos si mañana es capaz de contagiarnos tal estado de bienaventuranza.