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Atentado 11-M

El PSOE impide que declaren ante la Comisión del 11-M Lavandero y Campillo.

Se retrasan las comparecencias de Aznar y Rodríguez Zapatero para investigar la trama asturiana.

Los socialistas consiguen que se cite para el próximo lunes a los mandos de la Guardia Civil de Asturias sin que se haya obtenido previamente el testimonio de quienes los han dejado en evidencia. La mayoría gubernamental también veta una nueva comparecencia del coronel Félix Hernando, jefe de la UCO.

El PSOE rechazó anoche una petición del Partido Popular que solicitaba la comparecencia ante la Comisión del 11-M en el Congreso de los Diputados del guardia civil Jesús Campillo y del confidente Javier Villazón, conocido como Lavandero. Este contó al agente en el año 2001, mucho antes de los atentados islamistas en Madrid, que los también confidentes Antonio Toro y Emilio Suárez Trashorras buscaban a alguien que supiera preparar bombas con teléfonos móviles.

Lo que sí acordó la Comisión ayer fue retrasar unos días las comparecencias de José María Aznar y de José Luis Rodríguez Zapatero, porque los 16 diputados que la integran consideran que, antes que el presidente del Gobierno y su antecesor, deben acudir otras personas para ser preguntadas sobre la trama asturiana relacionada con la venta de los explosivos utilizados para cometer esa masacre.

Esta decisión supone, y así lo dijeron ayer algunos diputados, que la Comisión valora como necesario investigar las últimas revelaciones que ha publicado EL MUNDO sobre esta cuestión. Sin embargo, las personas que están en el origen de esas informaciones no comparecerán.

Los que sí acudirán son los mandos de la Guardia Civil de Asturias, que prestarán declaración en el Congreso sin que previamente lo hayan hecho las personas que los han dejado en evidencia.

El pasado 10 de noviembre, este periódico publicó que en 2001, casi tres años antes de los atentados del 11-M, los confidentes Antonio Toro y Emilio Suárez Trashorras intentaron contactar con alguna persona que supiera preparar bombas con teléfonos móviles.

Otro confidente de la Guardia Civil, Francisco Javier Villazón, Lavandero, contó esa información al agente Jesús Campillo, quien grabó su conversación con él. La cinta fue entregada a un superior y finalmente fue a parar a un cajón. Un año más tarde, al cambiar parte del mobiliario de la comandancia de la Guardia Civil de Gijón, una mesa fue enviada al pequeño cuartel de Cancienes (Asturias) y un agente encontró la grabación en uno de sus cajones.

Ayer, después de todo un día de conversaciones, de dos reuniones de los miembros de la Comisión y de varias comparecencias ante los periodistas para explicar los acuerdos alcanzados, el PP presentó a última hora un escrito en el que solicita que sean citadas siete personas -antes habían pedido sólo dos, y el PSOE otras dos- y que se escuche la citada grabación o, al menos, que se facilite a la Comisión una transcripción de la misma.

La Comisión del 11-M se reunió por la mañana para hablar de las comparecencias de Aznar y de Rodríguez Zapatero. El PP planteó la necesidad de que sean llamadas también otras personas, para que acudan tras la declaración del presidente del Gobierno, con el objetivo de investigar la que se conoce como trama asturiana.El PSOE se negó a que eso ocurra «después» de que acuda Zapatero.Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds también pidió más citaciones y propuso que tengan lugar en los huecos que vayan quedando algunos días.

Por la tarde, en una segunda reunión, los integrantes de esa Comisión acordaron -con las discrepancias de los partidos minoritarios- que sean llamados para el lunes próximo estas personas: teniente coronel de la Guardia Civil José Antonio Rodríguez Bolinaga, hasta el martes jefe de la comandancia de la Guardia Civil de Gijón, que fue destituido anteayer por haber transcurrido más de un mes desde que conoció la existencia de esa cinta hasta que la entregó al juez; el general Pedro Laguna, que era el jefe de Comandancia de Asturias en la época en que se produjeron esas conversaciones relacionadas con los explosivos -ya ha comparecido anteriormente en la Comisión-, y el coronel Luis Antonio Búrdalo de Fuentes, el actual jefe de la Guardia Civil en Asturias, de quien dependía Bolinaga.

El PP también pidió que sea llamado de nuevo el coronel Félix Hernando, jefe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, pero el PSOE dijo que se negaría a esta última solicitud.

Ante la anunciada negativa de los socialistas a que declare de nuevo Hernando, el PP aumentó su lista de peticiones: solicitó también la presencia del guardia civil Campillo y del confidente Lavandero.

Por la noche, al concluir el Pleno del Congreso, se reunieron los tres integrantes de la Mesa de la Comisión del 11-M para estudiar todas las peticiones: el presidente, Paulino Rivero (Coalición Canaria), Alvaro Cuesta (PSOE) e Ignacio Gil Lázaro (PP).

En las reuniones de la Mesa, cuando se producen tres empates seguidos, no se acepta la petición que se vota. Y eso es lo que ocurrió anoche.

Paulino Rivero siempre se abstiene, porque es el presidente y no quiere inclinarse hacia un partido u otro. Los diputados Cuesta y Gil Lázaro defendieron cada uno sus posturas, con lo que no prosperó la petición del PP de que declaren Hernando, Campillo y Lavandero.

Lo que sí aceptó el portavoz de los socialistas es que el lunes próximo -cuando comparecerán el teniente coronel Rodríguez Bolinaga, el general Laguna y el coronel Luis Antonio Búrdalo- los 16 diputados de la Comisión puedan disponer de una transcripción de la conversación grabada por el agente Campillo a Lavandero.

Las nuevas citaciones obligaron a retrasar las de Aznar y Rodríguez Zapatero. Para ello, Paulino Rivero tuvo que hacer varias gestiones ayer tarde, pues era difícil buscar un hueco en la agenda del presidente del Gobierno y de su antecesor.

Aznar, cuya presencia estaba prevista para el próximo lunes, acudirá el 29 de noviembre. Rodríguez Zapatero declarará el 13 de diciembre.

En ambos casos, el portavoz de cada grupo político podrá preguntar al compareciente durante 40 o 50 minutos. Después, en una segunda ronda, podrá disponer de un tiempo breve para pedir alguna precisión o aclaración.

De esta manera se intenta que el presidente del Gobierno o su antecesor no tengan que estar siete u ocho horas respondiendo a los diputados, como ocurrió con el ex ministro Angel Acebes y con otros comparecientes.

Paulino Rivero explicó que este reajuste del calendario ha sido necesario debido a que en las últimas semanas «se han producido acontecimientos y revelaciones informativas» que obligan a ampliar los trabajos de la Comisión. Se refería, sobre todo, a las informaciones que ha publicado EL MUNDO.

Respecto a la posibilidad de ampliar todavía más el número de comparecientes, cuando concluyan los que están previstos, Rivero indicó que eso parece poco probable, porque la Comisión no debe dilatar sus trabajos excesivamente. Su idea es que concluyan antes de Navidad, aunque los grupos decidirán si solicitan más citaciones o no.

Al portavoz del PSOE, Alvaro Cuesta, le parece que las nuevas comparecencias acordadas ayer son suficientes para llenar las expectativas de la Comisión.

Por una parte, según dijo, la presencia de los mandos de la Guardia Civil permitirá aclarar los puntos oscuros que existen en relación con la trama asturiana. Además, también se garantiza que una representación de la Asociación de Víctimas del 11.M cerrará las declaraciones y que Aznar declarará antes que Rodríguez Zapatero, tal y como los miembros de la Comisión decidieron en su día.

Fractura en la legitimidad de origen (Gobierno PSOE).

Fractura en la legitimidad de origen (Gobierno PSOE).



Es estribillo no cuestionar la legitimidad de origen de este Gobierno. Me place desafinar. La legitimidad tanto de Zapatero como de su gabinete y de sus aliados parlamentarios de ultraizquierda no es plena.

La tesis de su grave fractura en la legitimidad de origen se ha desarrollado en el libro Días de infamia, del 11-M al 14-M. Los datos, por ahora, lejos de desmentirla, no hacen otra cosa que confirmarla. Señaló Karl Popper que la democracia es el sistema en el que se produce la alternancia en el poder sin derramamiento de sangre.

Si bien no se refería al uso de la violencia por grupo terrorista -tal hecho era inédito, y aún inconcebible antes del 11-M- es obvio que la finalidad de la masacre de Atocha fue desalojar al PP del poder, dar el triunfo al PSOE y cambiar la política exterior de España. Contamos con dato contrastable que despeja cualquier duda respecto a que sin los 192 muertos, Zapatero, Llamazares, Carod y demás pancarteros estarían en la oposición.

Si las unánimes previsiones de las encuestas son cuestionables, no lo es el voto CERA, de los emigrantes, emitido por correo antes del día 7, sin el efecto de las bombas. Ahí el PP cosechó amplia mayoría absoluta, con 13 puntos de diferencia. Entre el 11 y el 14-M, el PSOE y Prisa, con la cadena SER en avanzadilla relativista, rompieron la unidad de los demócratas.

Utilizaron, mediante mentiras y manipulación de los sentimientos, en su beneficio no la lucha contra el terrorismo, sino el efecto del terrorismo mismo.

Un hecho ulterior lo confirma: el PSOE y sus mariachis han impedido la más mínima investigación sobre el 13 de marzo, jornada de algarada, en la que, sin pudor, se pusieron en práctica tácticas clásicas de golpe de Estado. No se ha avalado, además, sino que se ha desmentido con la fuerza de la evidencia la grosera acusación rubalcábica de mentira de Estado. Por el contrario, estamos ante una izquierda depravada, que utiliza la mentira como instrumento político, atendiendo a sus orígenes formativos marxistas-leninistas.

El impacto emocional del 11 concentró el voto el 14 en torno exclusivo a la cuestión de Iraq. El vacuo ZP tenía legitimidad para retirar las tropas. Y para...convocar elecciones anticipadas. No para producir cambios irreversibles en la textura social; ni mucho menos para destruir España situándola en almoneda tripartita.

El PSOE odia este debate pues tiene mala conciencia por su victoria ensangrentada. ZP es el primer presidente democrático que debe su poder a los efectos de un atentado. Esa terrible verdad no la esconden carretadas de propaganda. Hay una superioridad moral e intelectual en quienes resistieron al chantaje terrorista. Es imperativo ético combatir democráticamente a este Gobierno.

El PP acusa a Zapatero de contribuir a la confusión entre el 11 y el 14-M telefoneando a periodistas.

ESCÁNDALO EN LA COMISIÓN A LA QUE ASISTIRÁ AZNAR.
El PP acusa a Zapatero de contribuir a la confusión entre el 11 y el 14-M telefoneando a periodistas.
Rajoy y Zaplana dicen tener “la certeza” de que Zapatero llamó a periodistas entre el 11 y el 14-M contribuyendo a “confundir a los medios de comunicación”. Por ello solicitaron la comparecencia de determinados informadores en la comisión de investigación. El PSOE se lo ha negado, así como las de los confidentes policiales. Rajoy dice que ha habido “presiones” sobre los grupos minoritarios para vetar estas peticiones. Según Casimiro García Abadillo, una de esas llamadas fue a Pedro J. Ramírez, director de El Mundo. Le habló de dos terroristas suicidas.

L D (Agencias) El PP solicitó "en el último momento" de la reunión celebrada por la comisión de investigación del 11-M la comparecencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pero como no lo había pedido formalmente por escrito, no se llegó a votar sobre si era o no pertinente recabar su testimonio. El presidente de la comisión parlamentaria, Paulino Rivero, señaló que el PP había planteado mediante una solicitud "in voce" la necesidad de que Zapatero acudiera a la comisión.

Posteriormente, Eduardo Zaplana desveló algo de lo que por el momento no se había hablado: “Zapatero llamó a periodistas durante el 11 al 14 de marzo y contribuyó a confundir a los medios de comunicación”. Por ello, el PP quería que acudieran a testificar los representantes de varios medios.

Una de las llamadas de Zapatero es a Pedro J. Ramírez

Entre los periodistas que el PP barajaba como comparecientes, pese a que la lista no se ha hecho pública, figurarían José Antonio Sánchez, ex director general de RTVE; José Antonio Ferreras, director de la cadena SER; Daniel Anido, director de Informativos de la cadena SER, Jesús Ceberio, director del diario El País y Pedro J. Ramírez, director del diario El Mundo. En el libro escrito por Casimiro García Abadilllo “11-M. La venganza” (La Esfera de los Libros), se cuenta cómo el entonces candidato a presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, telefoneó precisamente a Pedro J. Ramírez para decirle que su partido descartaba la autoría de ETA y que tenía conocimiento por fuentes fiables de la existencia de dos terroristas suicidas en uno de los trenes de la tragedia. Cuenta el autor que entonces preguntaron a Ángel Acebes por ese dato y que el ex ministro lo negó tajantemente. Minutos después de ese desmentido, la cadena SER informaba con las ya famosas “tres fuentes distintas de la lucha antiterrorista” (nunca del Ministerio del Interior) del supuesto, y al final falso, hallazgo de un suicida. Esa información fue quizá una de las claves que desató las movilizaciones contra el PP y las supuestamente espontáneas manifestaciones en las que todos los asistentes portaban la misma pancarta: la palabra PAZ escrita en rojo y negro y en letras de imprenta.
José María Aznar e Ignacio Astarloa

Por otra parte, el ex presidente del Gobierno José María Aznar comparecerá ante la comisión. Los grupos acordaron por unanimidad recabar su testimonio, tal y como habían solicitado los grupos minoritarios del Congreso. La comisión también decidió citar al ex secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Astarloa, y al comisario europeo de Justicia e Interior, Antonio Vitorino. El PP había subrayado reiteradamente la necesidad de que Astarloa compareciera en el Congreso, y el grupo socialista incluyó su nombre en su lista de diez peticiones de comparecencias.

Un catedrático de Sociología de Haugsburgo

Según informa la agencia EFE, también se ha decidido ya que acudan a la Cámara el fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, Gerardo Herrero; la portavoz de la asociación de víctimas del 11-M, Clara Escribano y los traductores que intervinieron en las conversaciones telefónicas de los implicados en la masacre. Los comisionados han dado el visto bueno también a la petición del PSOE para que comparezca ante el órgano investigador el catedrático de Sociología de la Universidad de Haugsburgo (Alemania) y especialista en terrorismo islámico Peter Wallman. Sin embargo, se niega la entrada a confidentes y a periodistas que podrían aportar datos clave.

Veto a confidentes, periodistas, fiscales, ... "No se quiere investigar"

Sobre la presencia de los confidentes solicitada por el PP, el PSOE votó en todos los casos en contra y los minoritarios se abstuvieron o mostraron su aprobación con matices. Por ejemplo, el líder de IU, Gaspar Llamazares, que propuso que los confidentes realizaran una declaración por escrito o que algunos comisionados acudan a la cárcel. Los servicios jurídicos de la Cámara están estudiando ahora la viabilidad de estos procedimientos.

Ante el veto a las peticiones del PP, el portavoz de los populares, Eduardo Zaplana, ha sido claro a la hora de valorar el comportamiento del resto de grupos: “Es un escándalo sin precedentes”. “No estamos ante una comisión de investigación. Es mentira. No se quiere investigar nada. No se quiere saber la verdad. Es todo absolutamente mentira. Seguir con este juego parece ridículo”. Zaplana explicó que “el Gobierno y sus socios no quiere que se sepa la verdad”. “Estamos ante una burla y ante una mentira. Se han negado y rechazado todas las solicitudes de comparecencias. No quieren que vengan confidentes, no quieren que vengan fiscales, no quieren que vengan representantes de los medios de comunicación, no quieren que vengan políticos”, añadió el portavoz del PP, que advirtió: “Tengan la seguridad de que tendrá consecuencias. No se puede mantener durante más tiempo esta mentira”.

Rajoy acusa a ZP de ocultar su papel entre el 11 y el 14 de marzo

Durante la sesión de control al Gobierno, Mariano Rajoy preguntó al presidente Zapatero por su silencio y falta de concreción en materia económica. Al final de su intervención dijo: “pero en esto sigue usted tan mudo como cuando pretende ocultar a los españoles como ha hecho esta mañana lo que hizo durante los días 11 al 14 de marzo”. ZP respondió que en esos días “gobernaba el PP y esa es la responsabilidad que debe asumir.”

¿Dónde estaba ZP el 13 de marzo?

¿Dónde estaba ZP el 13 de marzo?

Mariano Rajoy ha puesto encima de la mesa una de las claves de la Comisión de Investigación del 11 de marzo. Rajoy ha nombrado a la "bicha". El Partido Popular piensa que hay razones de peso para que Zapatero comparezca en esa Comisión para aportar datos "de evidente interés y trascendencia" sobre lo ocurrido la tarde del sábado 13 de marzo. Una cuestión, que hasta ahora, de forma incomprensible, los populares habían mantenido aparcado y que desde luego no es un fleco anecdótico.

¿Donde estaba Zapatero el 13 de marzo? ¿Qué hacía el secretario general del PSOE, mientras Pérez Rubalcaba rompía el día de reflexión? ¿Desde qué despacho de la calle Ferraz, Zapatero seguía por televisión la intervención del ahora portavoz parlamentario socialista calificando de mentiroso al Ejecutivo Aznar? ¿Cuándo y cómo pactaron Zapatero y Rubalcaba esas palabras, sin precedentes, en la democracia española? ¿En qué momento Zapatero dió luz verde para que un miembro de su partido hablará en público en el día de reflexión? Son muchas preguntas, que por el momento no tienen respuesta y que tampoco habían sido planteados por el PP en la Comisión de Investigación.

Por todo ello, que Mariano Rajoy haya planteado la posibilidad de que Zapatero acuda a declarar es una buena noticia para todos. Hasta ahora el presidente del Gobierno había estado parapetado detrás de sus fieles. Blanco, Rubalcaba o Fernández de la Vega habían servido de parachoques en una triste noche para la democracia española. Zapatero estaba allí, y eso no se puede enterrar. Es muy bueno que José María Aznar acuda a la Comisión para dejar su testimonio. Pero lo que parece obligatorio es que Zapatero no se quite del medio. El actual presidente del Gobierno, no es ajeno a todo lo que pasó. Rubalcaba no actuó por libre, y el entonces candidato al menos estaría informado de como se rompía el día de reflexión. En resumen, Zapatero tiene mucho que decir y explicar. ¿Donde estaba el 13 de marzo?

La Policía grabó las órdenes de "El Chino" para trasladar a Madrid la dinamita de Asturiasl.

EN LOS DÍAS EN QUE SE PUSO EN MARCHA LA CARAVANA DEL 11-M
La Policía grabó las órdenes de "El Chino" para trasladar a Madrid la dinamita de Asturias.
El último auto del juez del Olmo remitido a la comisión desvela que la Policía grabó las conversaciones que mantuvo “El Chino” con otro terrorista el mismo día que la caravana del 11-M salió de Avilés. Jamal Ahmidan dio órdenes a Otman el Gnaoui para reunirse en Burgos y trasladar a la furgoneta Kangoo los explosivos escondidos en dos coches procedentes de Asturias. El Mundo explica que este dato del auto pasó inadvertido por el alud informativo que provoco, un día después, la comparecencia del jefe de la UCO.

(Libertad Digital) En el auto, remitido a la comisión el 19 de julio, el magistrado Juan del Olmo explica por primera vez, según El Mundo, que en las investigaciones autorizadas por dos juzgados de las localidades madrileñas de Parla y Alcalá de Henares sobre un caso de tráfico de drogas “no sólo se intervino el teléfono de Rafa Zouhier”. Además de las conversaciones del confidente, también fueron grabadas las de Otman el Gnaoui, detenido el 31 de marzo por colaboración o pertenencia a organización terrorista.

Desde su número de teléfono 606547560, El Gnaoui mantuvo varias conversaciones con Jamal Ahmidan, “El Chino”, los mismos días en los que se producía el traslado de la dinamita desde Asturias a Madrid. En una de ellas, “El Chino” explica a su interlocutor que tiene que usar una furgoneta y recoger a otro terrorista en la casa de Morata de Tajuña para dirigirse hasta Burgos. Allí se encontrarían con los ocupantes de otros dos vehículos, un Volkswagen Golf y un Toyota Corolla, que viajaban con la dinamita desde Avilés. Cargarían los explosivos y regresarían a Morata con la Kangoo. Desde allí, una vez preparadas las mochilas-bomba se trasladaron a las inmediaciones de la estación de tren de Alcalá de Henares.

En otra conversación entre “El Chino” y El Gnaoui hablan de un pasaporte falso y de la utilización de una fotografía para ese documento. El juez sostiene en su auto que El Gnaoui viajó a Burgos junto a Rachid Oulad Akcha y Asir Rifaat Anouar, dos de los terroristas que se suicidaron en Leganés. Allí se reunieron con el propio Jamal Ahmidan, Mohamed Oulad y Abdenabi Kounjaa.

Un mando policial se niega a aclarar si visitó al PSOE antes de ir a la comisión.

Un mando policial se niega a aclarar si visitó al PSOE antes de ir a la comisión.

El PP tiene constancia de que Telesforo Rubio acudió a la sede de Gobelas el pasado 28 de junio

Nuevo capítulo. El PSOE vuelve a estar bajo sospecha. A la llamada del diputado Sanjuán al portero que descubrió la furgoneta de Alcalá, se sumó ayer, la sospecha de que el comisario general de Información, Telesforo Rubio, preparó su intervención ante la comisión del 11-M en la sede socialista de Gobelas. El alto mando policial se negó a contestar a dos preguntas del popular Jaime Ignacio del Burgo sobre su posible participación en el programa electoral de ZP y su «visita» a la citada sede del PSOE.

Madrid.-El comisario general de Información, Telesforo Rubio, se negó ayer a contestar a dos preguntas del Grupo Popular para aclarar su relación con el PSOE. El presidente de la Comisión del 11-M, Paulino Rivero, llegó a retirar la palabra al diputado popular Jaime Ignacio del Burgo e indicó a Rubio que sólo tenía que contestar a preguntas objeto de la investigación que se está realizando.
El interrogatorio de Jaime Ignacio Del Burgo a Rubio fue el siguiente:
D. B.¿Ha pertenecido usted al PSOE?
T. R. No, no pertenezco a ningún partido político.
D. B. ¿Ha participado en la elaboración del programa del PSOE?
T. R. No sé, ¿por qué me pregunta eso?
D. B. ¿Usted ha estado en la sede socialista de Gobelas el 28 de junio, o se ha reunido o hablado con algún diputado que no es de la cadena del Ministerio de Interior para esta comparecencia? ¿Ha estado desde el 11-M, antes del 11-M y después de 11-M, con su cargo o antes de su cargo de comisario en la sede socialista de Gobelas?
T. R. No sé a lo que se refiere.
A partir de este momento, se organizó un cierto revuelo en la Comisión al intervenir varios grupos, PNV, PSOE e IU, para indicar a Rubio que no contestara a las preguntas porque eran de carácter personal. Primero, el socialista Álvaro Cuesta indicó al presidente que «el compareciente debía ser protegido conforme al objeto de la convocatoria». Después, Olabarría, del PNV, se erigió en abogado defensor y espetó que las preguntas eran de naturaleza persona, «cargas de intencionalidad política». Llamazares, pos su parte, indicó que no se deben responder preguntas de carácter personal porque, de lo contrario, «nadie va a querer comparecer en esta comisión».
El popular Martínez Pujalte replicó que se trataba de cuestiones relevantes, ya que existía el precedente de que un miembro de la Comisión había telefoneado a un compareciente. Añadió que el compareciente podía o no contestar con libertad a la pregunta, pero subrayó que era importante saber el dato que se le preguntaba. En este ambiente de confusión, el presidente de la comisión llegó a retirar la palabra al grupo popular, pese a que no había finalizado su turno, lo que provocó la protesta airada de Martínez Pujalte, que lo calificó de «manipulación», al tiempo que se levantaba de su asiento en un gesto de protesta hacia la presidencia.
Finalmente, Jaime Ignacio del Burgo pudo retomar la palabra, y el comisario general de Información señaló que «a preguntas personales no contesto».
Después, LA RAZÓN pudo saber que el PP tiene constancia de que el citado día 28, Telesforo Rubio había visitado, en efecto, la sede del PSOE. Así lo reconocieron fuentes del grupo de Eduardo Zaplana.
Al margen de esta polémica y al comienzo de la reunión, Del Burgo formuló una serie de cuestiones en las que puso de relieve la nula experiencia de Rubio en la lucha antiterrorista, tanto de ETA como islamista. La intervención del popular provocó que el socialista Cuesta hiciera una defensa cerrada, «por vergüenza torera» de la profesionalidad del comisario general de Información, y le pidió disculpas por lo que consideró un «menosprecio a su persona».
Antes, Telesforo Rubio Muñoz había subrayado que era policía desde los 19 años y que su única relación con el terrorismo de Eta había sido, al principio de su carrera, en que había estado como policía básico en Navarra.