Losantos y Pedrojota bajo el fuego de Prisa y el boicot de Carnicero.
Respecto a este último, el más duro ha sido El Periódico, que, con nombres y apellidos, asegura que dirigentes populares como José María Aznar, Mariano Rajoy, Ángel Acebes, Jaime Ignacio del Burgo y Agustín Díez de Mera han hecho el "ridículo ante la historia".
Pero donde la vendetta llega con toda su fuerza es en la prensa madrileña. Ha llegado el momento de ajustar cuentas, y de qué manera. El País asegura en su editorial El fin de la infamia que "de conspiración nada, de ETA ni rastro" y asegura que la sentencia "desmonta todos los infundios lanzados durante más de tres años". Según el diario de Prisa, el PP "se ha prestado a servir de simple recadero de la prensa sensacionalista y de la radio de los obispos en el seno de las instituciones representativas" y que ha habido "aprendices de brujo que han querido jugar a jueces, policías y periodistas". Lo más llamativo es su conclusión: "Frente a la monstruosidad de un mortífero atentado yihadista, sólo cabe señalar, no sin un punto de orgullo, la solvencia de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y de la justicia de este país. Pero, en lugar de ello, la prensa sensacionalista y el principal partido de la oposición siguieron ayer obstinados en seguir alimentando la nube tóxica que ellos mismos han creado."
Algunos proyectiles también han partido desde la redacción de ABC. Si el pasado miércoles su director, José Antonio Zarzalejos, se congratulaba de la sentencia porque, entre otras cosas, había venido a confirmar "toda una línea informativa y editorial", en su editorial 11-M, conspiración islamista contra España también hay ajuste de cuentas, aunque mucho más matizado. El periódico de Vocento señala que "es rotundamente falso que no se haya investigado a ETA y que, por tanto esta hipótesis siga siendo válida".
No obstante, la descarga gruesa llega en otro párrafo: "ABC es un periódico que hoy no tiene que dar explicaciones a sus lectores por sus informaciones, ni por su línea editorial sobre las investigaciones del 11-M. Otros son los que deben enfrentarse al desmentido de las pruebas judiciales y de la autoridad de los jueces. Ni los insultos ni las descalificaciones recibidas por no secundar las teorías conspirativas apartaron a este periódico del compromiso ético y profesional de informar verazmente a la opinión pública. A ABC le ha bastado ser fiel a sus principios y, por tanto, apelar al Estado de Derecho, respetar la independencia judicial, confiar en las Fuerzas de Seguridad del Estado y reclamar la justicia que desde el primer minuto de la tragedia merecían las víctimas. Otros no han podido con tanto."
Otros llegan incluso al resentimiento más profundo, reclamando el boicot. Basta leer a Carlos Carnicero en Elplural.com, que tras calificar las informaciones de El Mundo como "sarta de manipulaciones, mentiras, montajes e insidias fabricadas por Pedro J. Ramírez, diseñadas por sus colaboradores y elaboradas por los periodistas que han firmado las crónicas", afirma: "Los ministros del Gobierno, el propio presidente, los políticos de los partidos democráticos, las instituciones económicas, deben saber que cada colaboración con El Mundo los estigmatiza también a ellos." O lo que es lo mismo: boicoteen al periódico de Unidad Editorial. Es lo que se entiende tras leer la frase de marras.
Losantos y Pedrojota no se arredran
Sin embargo, los objetivos de esa artillería dialéctica también han respondido. El Mundo señala en su editorial, El final del principio en la investigación del 11-M, que ésta "queda más abierta que nunca tras esta resolución" y recuerda que la sentencia, pese a que algunos pasen de puntillas sobre ello, "deja profundamente tocada la versión oficial de la Fiscalía y el Gobierno", consistente en achacar los atentados a la guerra de Irak: "La sentencia sólo alude a Al Qaeda como un eventual referente ideológico de los autores, desechando los enormes esfuerzos de la Fiscalía para presentar las bombas como una represalia contra ese apoyo a Bush, pues de Irak ni siquiera se habla."
En el mismo periódico, Isabel San Sebastián, en La "X" del 11-M, hace toda una declaración de intenciones: "El Tribunal, cuyo trabajo no merece más que respeto y elogios, ha resuelto todo lo que estaba en su mano. Pero ha dejado una enorme X sobre el vértice de la pirámide. Un signo de interrogación ominoso allí donde tendría que estar el nombre del cerebro de la operación. Tampoco encontramos explicación a la desconcertante abundancia de confidentes policiales entre los condenados. Y eso nos obliga a todos a seguir investigando. Habrá quienes redoblen sus exigencias de carpetazo y nos llamen conspiradores. Si buscar toda la verdad es conspirar, yo acepto gustosa el epíteto."
Pero sin duda el más esperado es Federico Jiménez Losantos, que en Todos absueltos hace unas valoraciones que dan idea de que el locutor de la COPE no piensa apearse de la investigación del 11-M, ya que "el tribunal que se pintaba severísimo ha resultado ser una madre, podríamos decir que la madre de todos los tribunales que han llevado a la Justicia española a su penoso estado actual". Losantos asegura que "la sentencia se ha absuelto a sí misma de la obligación de la coherencia", ya que según la misma, "la mayor matanza con fines políticos de la historia de Europa Occidental fue una letal casualidad provocada por un asturiano confidente de la policía y dos moritos de lance".