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Nacionalismos

Zapatero cede ante Maragall e insinúa que aceptará sus pretensiones nacionalistas.

EMPIEZA A UTILIZAR EL TÉRMINO NACIONALIDAD
Zapatero cede ante Maragall e insinúa que aceptará sus pretensiones nacionalistas.
El presidente del Gobierno aprovechó su discurso ante los militantes socialistas de Menorca para adelantar los planes del Ejecutivo en el nuevo curso político. Explicó que sus propuestas, que no llegó a concretar, pretenden la “modernización” del país para acabar “con tanta imposición de moral y actitudes carcas”. En medio de su discurso, recurrió al lenguaje de Maragall y Carod al referirse a “cada pueblo, territorio, comunidad y nacionalidad”.

En una cena con militantes socialistas de Menorca, y como cierre de sus vacaciones antes de reunirse con el Rey, Zapatero explicó que los planes del Ejecutivo socialista para lograr la "cohesión territorial" en España "tienen que respetar la diversidad", y en especial todas las lenguas que se hablan en las comunidades históricas, que "tienen que ser defendidas".

En este sentido, abogó por que los ciudadanos puedan sentirse a gusto en cada "pueblo, territorio, comunidad y nacionalidad". Aunque sin citar a Maragall o al ministro Montilla, el presidente del Gobierno utilizó el término nacionalidad en un claro mensaje a los dos líderes catalanes, que presionan para que Cataluña sea reconocida como nacionalidad histórica en la Constitución. "La única bandera en la que se va a envolver el Gobierno de España es en la bandera de la cooperación y el diálogo, del respeto a la diversidad", subrayó Zapatero.


El presidente del Gobierno anunció también que la partida presupuestaria destinada a mejorar el acceso de los ciudadanos a la vivienda subirá más de un 30 por ciento el próximo año y que los fondos dedicados a investigación y desarrollo subirán también el 25 por ciento. Además, subrayó que se cumplirán todas las reformas legales comprometidas por los socialistas con "leyes modernas y presupuestos sociales".

En el único acto público que ha celebrado durante sus vacaciones menorquinas, Zapatero aprovechó para atacar el proceso de renovación en el PP y recuperó la guerra de Irak como argumento contra Aznar.

El rey de Euskal Herria

El rey de Euskal Herria

Ya sabía yo que ser vasco era muy importante, pero no creía que tanto. Resulta que los orígenes de Euskal Herria ya no datan de tiempos de Noé y su nieto Túbal, sino del año 1004 en que se coronó a Sancho III el Mayor, rey de las Españas. Con lo cual, acaban de descubrir que España y Euskal Herria es lo mismo. Y para este viaje, estas alforjas.

Ahora me explico por qué Sabino Arana abogaba por la pureza de la sangre sin contaminación de judíos o árabes. En realidad los nacionalistas son los mayores defensores de la razón de ser de los cristianos viejos, sin mácula de ningún género. Hoy, si estuviéramos en tiempos de los Reyes Católicos, se embarcarían con entusiasmo en la limpieza étnica expulsando a todo aquel que manchara la pureza de sangre que atribuía la hidalguía universal vizcaína a los no mezclados con etnias diferentes. O... ¿acaso ya lo están haciendo hoy? Bueno, no..., porque hoy mismo he visto una dantzari subsahariana.

Por eso, han llegado a la conclusión de que los vascos somos los descendientes del Rey de Pamplona, núcleo cofundador de la España cristiana. Feliz descubrimiento. Por fin.

A esta revelación de última hora se ha llegado tras percatarse de que no era cierto que los romanos no hubieran conquistado tierras vascas, al hallarse evidencias notabilísimas y abundantes de la ocupación romana de los valles por donde pasaba ni más ni menos que la vía que unía Astorga con Burdeos, por donde transcurría el tránsito del comercio romano y de la población autóctona de los Autrigones, Berones y Várdulos entregados de forma entusiasta a la causa de la romanización, que era una civilización claramente superior a la de las tribus preexistentes. De tal forma que ya no cabría mantener ni el mito de Túbal ni el de la no romanización por la feroz resistencia de los vascos.

Derrumbado el mito a fuerza de la contundencia de la evidencia había que encontrar otra excusa identitaria para reforzar la importancia de los vascos en la Historia. Para ello han encontrado en Sancho III el Mayor, Rey de Pamplona y de las tierras no musulmanas de la Hispania postvisigótica. La figura paradigmática para asentar la idea de la Euskal Herria milenaria. Sólo que no se han percatado de que al identificar Euskal Herria con la monarquía de las Españas se convierte a Euskal Herria en la referencia esencial del Antiguo Régimen. Con ello inconscientemente han caído en un mimetismo curioso con el carlismo más rancio.

Ahora sólo les queda reivindicar una línea sucesoria, por lo que yo aconsejaría a los vascos nacionalistas que vayan pensando en darle continuidad a esa línea monárquica con la coronación futura -cuando Euskal Herria sea independiente- de Ibarretxe; dando plena legitimidad a la idea de la Vasconia monárquica milenaria, y mejor aún si, incluso, refundan el nombre de la nación vasca con el nombre de Vasconia Hispaniensis para dar perfección a la tesis fundacional, con lo que dentro de otros mil años podríamos de nuevo festejar y homenajear la instauración de Euskal Herria por Sancho III el Mayor.

De paso podrían consagrar a Aguirre como santo vasco, pues traicionó a Pizarro en la conquista de Perú y después a Pedro de Ursúa, a quien asesinó como lo hizo con su confesor al no querer absolverle, y así de paso podríamos proclamar al Amazonas territorio vascongado, o más bien anexionado a la gran nación de la nueva Euskal Herria.

He dicho. Sin duda sobre historia todo está por descubrir.