Quien cree en la libertad, simplemente cree en ella, no sólo como el mejor modo de vida sino también como la mejor cura para cualquier mal social. Quien cree que en "algunos casos" es necesario coartar la libertad, definitivamente no cree en ella. Pero no cree en ella para los demás porque se ofendería si alguien pretendiera quitarle la suya. El típico argumento contra la libertad es que "ningún derecho es absoluto", lo cual es cierto.
Pero que la libertad no sea absoluta no le da el derecho a nadie de coaccionar físicamente (por la fuerza policial) a ninguna persona. El libre mercado, por ejemplo, no significa que una persona es "libre" de comprar cualquier cosa; además, hace falta que el vendedor libremente quiera vender la cosa. Pero nadie tiene derecho, si quiero comprar y el vendedor quiere vender, a impedir vía represión policial que se haga la transacción. La libertad significa que nadie reprimirá con la fuerza física la capacidad de las personas de hacer cualquier cosa que no contraríe, o violente, la voluntad de otra persona.
Pero al presidente del Brasil, Luiz Inácio "Lula" da Silva, no le importa y ha presentado un plan que crea un consejo nacional de periodistas para regular a la "ruidosa" prensa nacional, lo que configura la amenaza más seria a la libertad de expresión desde la dictadura militar de dos décadas atrás. Este consejo tendría la autoridad para "orientar, disciplinar y supervisar" a los periodistas, quienes tendrían la obligación de registrarse en el organismo. Las sanciones por las violaciones de las reglas o resoluciones del consejo abarcarían desde multas hasta la revocación del registro oficial de reportero.
El gobierno brasileño también ha preparado una legislación para establecer la Agencia Nacional Audiovisual y Cinematográfica, que tendría la autoridad de juzgar si los programas de televisión están asumiendo la "responsabilidad editorial" y de exigir que aquellos que producen programas de televisión y películas trabajen "en armonía con los objetivos del desarrollo social del país".
"En una sociedad, ningún derecho es absoluto", aseguró Luiz Gushiken, principal asesor de Lula da Silva en materia de comunicaciones. El gobierno ha descrito el alboroto contra la legislación como un ejemplo del tipo de abuso de los medios que el nuevo sistema impediría. "Están tratando de restringir el debate con gritos, de ganar mediante una conmoción, y eso es autoritarismo", manifestó José Dirceu de Oliveira e Silva, jefe de Gabinete de Lula. "¡Ustedes son una banda de cobardes, eh! Cuando apoyen el proyecto del Consejo de Periodismo les doy una entrevista", le dijo Lula a un grupo de periodistas.
El gobierno está frente a una serie de alegatos de corrupción e irregularidades administrativas, sobre las que los medios vienen informando ampliamente, pero ha negado cualquier relación entre esos incidentes y el momento en que se presentan los planes para regular la prensa. "Estamos navegando sobre una ola de acusaciones en Brasil", señaló el ministro de Justicia. "Estas son acusaciones sin una verificación".
Todo esto lo hemos sabido gracias a Larry Rohter, corresponsal del New York Times. Hace cinco meses, Lula intentó expulsarlo del Brasil por publicar una nota sobre su supuesto exceso de consumo de alcohol y ordenó cancelarle la visa de trabajo, pero luego el gobierno tuvo que retroceder debido a la repercusión mundial negativa. La última vez que un gobierno brasileño expulsó a un periodista fue hace más de 30 años, durante la dictadura. Ahora, Lula da Silva volvió a entrar en conflicto con el periódico.
El señor Rohter, en realidad, parece no saber que el proyecto fue propuesto por la Federación Nacional de Periodistas. De hecho, el artículo del New York Times no informa ese detalle, se quejó el secretario de Prensa de la Presidencia de Brasil, Ricardo Kotscho, al periódico. Pero resulta que la Federación Nacional de Periodistas es un sindicato que responde al gobierno y que la idea de "orientar, disciplinar y fiscalizar" a los periodistas surgió después de una ola de denuncias de corrupción contra funcionarios, publicadas por la prensa.
GRAN PARTE DE SUS ESCUELAS ESTÁN RECONOCIDAS OFICIALMENTE. Los Sin Tierra adoctrinan a los niños en el culto a Ho Chi Minh, el Ché y la China comunista La revista Veja informa de que los 160.000 alumnos de entre 7 y 14 años que estudian en las 1.800 escuelas instaladas en campamentos y asentamientos del Movimiento de Campesinos Sin Tierra (MST) de Brasil aprenden a desarrollar conciencia revolucionaria" y a rendir culto a Karl Marx, Ho Chi Minh y Ernesto Ché Guevara. Una pedagoga de la Universidad de Sao Paulo denuncia que los niños que acuden a estos centros están siendo "aprisionados" en un modelo de pensamiento.
Según el semanario, un millar de esas escuelas han sido reconocidas por los consejos regionales de educación oficial, que las equipara con los establecimientos de enseñanza pública incluso a efectos de financiación. Considerado el movimiento social más grande y mejor organizado de Iberoamérica, el MST nació hace 20 años en el sur de Brasil. Los Sin Tierra son conocidos por sus asaltos en masa a haciendas que consideran improductivas.
Honores a la China comunista y al Ché
Veja que reproduce material educativo utilizado en este tipo de centros y que ha visitado dos de ellos, situados en el Estado meridional de Rio Grande do Sul dice que los profesores utilizan una especie de calendario alternativo que incluye, entre otras, la conmemoración de la revolución comunista china y la del natalicio de Ernesto Ché Guevara. Según el susodicho calendario, el Día de la Independencia brasileña (7 de septiembre) es el Día de los Excluidos.
Entre las actividades que desarrollan estos escolares se cuentan la asistencia a manifestaciones contra el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) y los productos transgénicos. Asimismo, se les muestra vídeos en los que se califica a los latifundistas de ladrones que roban el empleo del pueblo.
Veja reproduce la siguiente canción, que entonan los niños con las manos entrelazadas: "Burgueses no toman el azadón/ burgueses no plantan frijol/ y ni se preocupan con nada/ arrasan lentamente la nación".
"Están aprisionando a los niños en un modelo de pensamiento"
En una de las cartillas de educación, el MST subraya que su objetivo es inculcar a sus alumnos "el compromiso con el desarrollo de la consciencia de clase y la consciencia revolucionaria".
Silvia Gasparian Colello, pedagoga de la Universidad de Sao Paulo, las escuelas del MST están aprisionando a los niños en un modelo de pensamiento".
La legislación brasileña preserva la autonomía de las escuelas siempre que cumplan el currículo exigido por los 27 Estados y acaten la Ley de Directrices y Bases de la Educación, cuyos ejes son el pluralismo de ideas y el "aprecio a la tolerancia".
José Fortunati, secretario de Educación de Rio Grande do Sul, afirma que los 4.000 individuos que hacen de profesores en los centros del MST no han completado los cursos de Magisterio, y que en algunos casos incluso carecen de estudios básicos.
Rato subraya que Uruguay crece de forma sólida y más rápido de lo previsto.
El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), el español Rodrigo Rato, inició este martes en Montevideo una visita de pocas horas, en la que subrayó que el país está creciendo de una manera sólida y más rápido de lo esperado, informó la prensa local.
Rato se reunió a primeras horas de la tarde (hora local) con el equipo económico del Gobierno de Jorge Batlle en la sede del Ministerio de Economía y Finanzas. Al término de la reunión, fuentes del Ministerio aseguraron que la opinión del FMI es que "Uruguay está creciendo de manera sólida y más rápido de lo esperado" y que su economía "muestra una perspectiva firme de crecimiento para 2004 y 2005" si se siguen "las actuales políticas", indicó el diario uruguayo "El País".
El rotativo añade que el organismo internacional también alabó los indicadores financieros, que "evolucionan favorablemente". "Crecen los depósitos de la gente en los bancos, el Banco de la República Oriental del Uruguaya (BROU) ha saneado su situación al igual que el Banco Hipotecario del Uruguay (BHU), conjuntamente con la inflación y el precio del dólar, que está bajo control", habría dicho el FMI, según las fuentes consultadas por el "El País".
El Fondo también elogió la política seguida en materia fiscal, que calificó de "sana". Y destacó asimismo que fuera una política de gastos austera y de reformas realizada durante el período pre-electoral.
La apertura de la economía de Uruguay fue otro punto destacado por las autoridades del FMI porque permite vender más y mejor y porque se evita la dependencia regional de insumos, según las mismas fuentes.
REUNION CON CANDIDATOS PRESIDENCIALES
Rato se reunió además con los candidatos a las elecciones presidenciales del próximo octubre y calificó esas conversaciones de "muy productivas" con respecto al marco y dirección de la política económica de los próximos años, ya que existe --afirmó-- un consenso básico sobre la necesidad de continuar con políticas macroeconómicas prudentes.
Rato recordó que el FMI ha brindado un apoyo financiero considerable a Uruguay y manifestó la disposición del organismo a proseguir los esfuerzos conjuntos necesarios para respaldar un crecimiento sostenido y mejorar la calidad de vida de los uruguayos.
Según "El País", al término de la reunión, el FMI vaticinó que "el país no tendrá ninguna dificultad en hacer frente a los compromisos de pagos el año próximo y tampoco en el futuro si se sigue así".
Kirchner demoniza al FMI con el aplauso del Episcopado argentino. Kirchner a Rato sobre su exigencia de un mayor superávit primario: "Ni lo pienses, ni lo sueñes"
"Por suerte voy a hablar primero con Dios porque en un rato me tengo que encontrar con el diablo". Así se despedía el presidente argentino Néstor Kirchner del Episcopado argentino antes de encontrarse con el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo Rato. Los prelados aplaudieron la gracia. Rato pidió un acuerdo amplio y estable con los acreedores privados y una aceptación del acuerdo por un 80% de los bonistas. Exigió un incremento del superávit primario al 4,3%, en línea a lo acordado con Brasil, y demandó una renegociación con las empresas privatizadas.
El presidente argentino había retrasado el encuentro con el Episcopado argentino un día porque en la fecha fijada recibió al futbolista Diego Armando Maradona, que solicitaba salir del país para seguir con su tratamiento médico. Donde esté Maradona que se quite un prelado. Los obispos accedieron al retraso y se reunieron con Kirchner el mismo día en que tenía prevista su reunión con el director gerente del FMI, Rodrigo Rato.
La relación entre la Iglesia argentina y el Gobierno Kirchner está siendo muy tensa en materia de aborto, eutanasia y "matrimonio" homosexual. En cambio, existe una intensa sintonía en lo referente a la política económica. Exactamente, lo contrario a lo ocurrido con el Gobierno Menem.
El caso es que al finalizar el encuentro, Kirchner pidió a los obispos su bendición porque "tras reunirse con los representantes de Dios, se reuniría con el representante de Satanás". Los obispos rieron la gracia y obviamente bendijeron al presidente de la República.
Entonces, tuvo el encuentro con el "representante de Satanás", Rodrigo Rato. El director gerente del FMI le pidió a Kirchner que retomara la normalidad en Argentina.
- "Gran parte de los problemas económicos argentinos tienen su origen en el FMI", respondió Kirchner.
- Sí, pero nosotros ya hemos hecho la autocrítica y eso es el pasado. Es hora de mirar al futuro, señaló Rato.
Dicho y hecho. Las partes comenzaron un diálogo de apenas 50 minutos. Rato exigió un acuerdo "amplio y estable" con los acreedores privados de la deuda soberana. Una "amplitud" que cuantificó en el 80% y que Kirchner prefiere fijar en el 50%. Además, el presidente argentino se quejó de la fortuna ganada por los bolsistas en la década de los 90. Una fortuna que, según Kirchner, supera con creces la actual deuda.
Además, el director gerente del FMI exigió un superávit presupuestario por encima del 3% calculado para 2005. Rato quiere para Argentina un acuerdo similar al alcanzado con Brasil, donde el compromiso gubernamental es de alcanzar un ahorro público del 4,3% del PIB. "Ni lo pienses, ni lo sueñes", fue la cortante respuesta de Kirchner. Rato contestó posteriormente en rueda de prensa que la exigencia de mayores márgenes de ahorro público corresponde al compromiso formulado por el Gobierno Kirchner el pasado mes de marzo.
En cuanto a la renegociación con las empresas privadas, Rato exige un incremento de las tarifas de las privatizadas y la "normalización" de las relaciones. El Gobierno responde que las tarifas se incrementaron un 64% desde la pesificación y que el incremento tarifario será "gradual". O sea, que hagan sus deberes de inversión "o serán partidas como un queso", en palabras del mismo Kirchner en un momento de calentón.
Lo más llamativo del encuentro de Rato con Kirchner fue su anuncio de estudiar la postergación del pago de 1.000 millones de deuda, que vence este mes de septiembre. Rato anunció que se estudiará "en el marco de la política económica que el FMI estime para Argentina". O sea, ni si, ni no, sino todo lo contrario. Quizás los disturbios ciudadanos animaron al director gerente del FMI a no echar más leña al fuego. En la mañana del miércoles 1, las revueltas piqueteras hacen imposible el tránsito ciudadano en la capital Buenos Aires.
Además, otra bomba "lanzapanfletos" explotó en la sucursal de Patagonia Sudameris de Cabildo, en el barrio porteño de Belgrano. No dejó víctimas, pero destruyó el cajero automático. Es sólo una muestra del grave desorden social en el que vive Argentina con un movimiento piquetero que, en su momento, fue alentado desde el Gobierno, pero que hoy se encuentra absolutamente descontrolado. Mientras tanto, los rumores sobre una posible "pueblada" (revuelta social) siguen en las calles de un país sumido en el más absoluto caos
El Instituto Mexicano del Seguro Social se ha convertido en un gran dolor de cabeza para los mexicanos. Los servicios médicos van de mal en peor, no hay suficientes medicamentos, los quirófanos son obsoletos, el ultrasonido no funciona, los edificios carecen de mantenimiento, las ambulancias son carracas que se quedan a medio camino
La institución fue en otros tiempos un orgullo de los mexicanos, pero ahora no responde a las necesidades de servicios médicos y se le han otorgado tareas colosales como la de hacerse responsable de dar servicios a más de 50 millones de personas, aún los que no trabajan en empresas privadas, como estudiantes, campesinos, vendedores ambulantes, etc.
Los directivos han sido demasiado generosos con las demandas sindicales hasta meter en un gran embrollo las finanzas del Instituto, pues ahora ni siquiera es capaz de cumplir no ya con los derechos de los pensionados externos, sino ni siquiera con los propios trabajadores del IMSS. En pocas palabras, está en quiebra plena y absoluta.
Los ingresos del Instituto Mexicano del Seguro Social, es decir, las cuotas de los asegurados no representan ni el 50% del gasto operativo. Su súper vivencia ha estado sustentada en las transfusiones extraordinarias que recibe del gobierno. Ahora se han querido introducir algunas reformas para paliar los problemas, tales como aumentar la edad de jubilación de los trabajadores del propio IMSS y de que paguen un poco más mientras están activos. Pero eso no resuelve nada. Otros proponen que se le aumente el subsidio gubernamental; que los ingresos petroleros alimenten a la institución moribunda; que paguen todos los informales; que se le permita emitir bonos para financiar sus deudas, etc. Pero aun triplicando el subsidio, ese enfermo ya no responde.
Es muy feo desahuciar a un enfermo, suena muy inhumano, pero aplicar la eutanasia al Seguro Social puede ser una medida para salvar muchas vidas. Nadie quiere asumir los costos políticos de recomendar su liquidación. Al gobierno le tiemblan las manos para desconectarle el oxígeno, mientras que los diputados y senadores prefieren hacerse los disimulados. Sin embargo, el mismo sindicato está dando ahora la oportunidad de resolver el problema.
En efecto, el sindicato del IMSS acaba de anunciar que estallará la huelga si el gobierno no satisface sus demandas. Se han puesto ellos mismos en la mira. En efecto, ya que el gobierno no quiere tomar la responsabilidad de liquidar al IMSS, todo lo que debe hacer es dejar que el sindicato estalle la huelga
Los trabajadores pondrían las banderas rojinegras en todas las clínicas y hospitales. Desde ese momento el gobierno dejaría de gastar en el IMSS. Las cuotas de los trabajadores y el presupuesto que el gobierno dedicaba al IMSS se deben, entonces, colocar en una cuenta bancaria a fin de pagar por los servicios médicos que los asegurados reciban en el hospital privado o en el consultorio privado que libremente elijan. Es decir, los servicios que los trabajadores obtenían en el IMSS ahora los deben buscar en el sector privado. Se trata, en efecto, de sustituir a la burocracia médica, que ha vivido del subsidio, por el sector médico privado que tiene que luchar por el favor del cliente. Ningún derechohabiente quedaría desamparado.
Como el sector privado se vería inundado de todos los pacientes que antes acudían al IMSS, tendrán que contratar a miles de médicos y enfermeras y con ello absorberán a los que estaban en el IMSS. Si en realidad quieren trabajar, nadie tendría que quedar desempleado.
Queda el problema de los que ya están disfrutando de jubilación. Mientras persista la huelga, no se les puede pagar. Los que todavía pueden laborar, deben hacerlo. Los que no tienen posibilidades de trabajar, se les puede sostener hasta el fin de sus días vendiendo los edificios y demás activos del Seguro Social.
Estuve en Venezuela durante el referéndum revocatorio del 15 de agosto. A pesar de haber tenido lugar bajo circunstancias muy intimidatorias y un asfixiante grado de control gubernamental, no puede negarse que Hugo Chávez tuvo apoyo popular para superar la prueba. Los adversarios de Chávez tienen que hacer un profundo examen de conciencia si quieren que sus esfuerzos rindan fruto en el futuro.
No debe, desde luego, quedar duda alguna respecto de la naturaleza de ese régimen. Si no hubiera sido por el valor de más de 3 millones de venezolanos que, en base a la resistencia civil, le han complicado la vida a Chávez, Venezuela, quinto productor de petróleo del mundo y tercer abastecedor de los Estados Unidos, estaría camino de ser un estado totalitario. Tras su llegada al poder en 1999, Chávez echó por tierra la constitución y se hizo una a la medida, utilizando su popularidad para avasallar a la oposición con referendos y elecciones ad hoc, y para reemplazar las instituciones existentes con una Asamblea Nacional controlada, un Tribunal Supremo servil y un Consejo Nacional Electoral sometido. Mediante el uso de matones los "círculos bolivarianos", calcados de los "comités de la revolución" cubanos-, ha intimidado a muchos opositores. Dos matanzas han quedado impunes y hay prisioneros políticos como el alcalde Henrique Capriles, acusado de organizar una manifestación frente a la embajada de Cuba (traté sin éxito de visitarlo en la DISIP, sede de la temible la policía política venezolana).
Sin embargo, Chávez probó el 15 de agosto que tiene una base social considerable. Hay varios factores que explican esto. El más importante es el odio al antiguo régimen, la "república puntofijista", como se conoce a las cuatro décadas de democracia corrompida que van de 1958 a 1998. Un grupo de intereses privados atados al Estado y, en particular, a la industria petrolera (que fue nacionalizada en los años 70) gozó de los beneficios de un sistema que privó del acceso al capital al mayor número. El ejército, al que untaron con el dinero del petróleo, se mantuvo alejado de la política y el pueblo recibió lo poco que el sistema redistributivo le podía ofrecer. Un dato lo dice todo. En el último cuarto de siglo de aquella era, Venezuela acumuló 300 mil millones de dólares, más de dos terceras partes de la deuda total de América Latina a comienzos de los 90. Nada de eso desarrolló al país, y la gente se convenció de que la clase alta y blanca se había robado su riqueza.
Chávez es hijo de ese resentimiento profundo. Y, en lugar de desmontar el aparato que empobreció al pueblo, lo llevó a su máxima expresión. Por eso se hizo impopular tras los dos primeros años de gobierno. Pero desde entonces la polarización de la sociedad venezolana le ha permitido reposicionarse como el adalid de los pobres y azote de los vestigios del antiguo régimen. El caudillo y este es el segundo factor en su cuestionada victoria- ha volcado un torrente de dinero proveniente de petróleo sobre los "barrios" de Venezuela, a través de una red social que él llama "misiones" y que ofrece desde alimentos hasta becas educativas. Se trata de dádivas, no de inversiones que crean empleo. En realidad, la economía está en ruinas, tras la caída de casi 10 por ciento del PBI en 2003. Decenas de miles de pequeñas empresas han cerrado. Pero mientras el petróleo le suministre a Chávez 20 mil millones de dólares anuales, puede financiar su populismo.
El último factor tiene que ver con la oposición. Acción Democrática y Copei, dos partidos que encarnan el "puntofijismo", son predominantes, junto con otras reliquias como el MAS, por encima de grupos nuevos, como Primero Justicia. La oposición cometió graves errores, como la intentona golpista de abril de 2002 y la huelga petrolera de comienzos de 2003, que convirtió a Chávez en víctima y nubló en la mente popular el hecho de que ha sido este gobierno el que ha creado más de 5 millones de nuevos pobres. La huelga también dio a Chávez el pretexto para purgar PDVSA de todo vestigio de administración racional. Luego la convirtió en fuente de dinero para grupos radicales como los "piqueteros" argentinos, o el MAS en Bolivia.
Con el precio del barril a 47 dólares, Chávez puede estar seguro de que Estados Unidos ansioso de evitar, en plena campaña electoral, nuevos aumentos del precio del crudo- llevará la fiesta en paz. Después de todo, Chávez nunca ha dejado de enviar 1,5 millones de barriles diarios a Estado Unidos, o de pagar deudas, pues sabe que su base de poder depende del ingreso petrolero.
La oposición debe volver a nacer, con un pensamiento radicalmente distinto y caras nuevas. Y demostrar ante los pobres que Chávez ha perpetuado, en lugar de transformar, el antiguo régimen. Si la oposición se recupera de este traspié, deja que la nueva generación tome la posta y pone al descubierto la similitud entre el sistema clientelista y mercantilista de Chávez y el del antiguo régimen, tendrá opción en las presidenciales, dentro de un par de años.
BRASIL, PERÚ Y ARGENTINA IMPULSARON LA INICIATIVA El dictador Fidel Castro fracasa en su intento de que el Grupo de Río incorpore en su seno a Cuba. Según ha admitido el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, la posibilidad de que el Grupo de Río comience un diálogo para el acercamiento de Cuba al mecanismo de mediación ha naufragado este viernes, un día después de que la propuesta fuera formulada. Amorim ha declarado que "hay diferencias (dentro del Grupo de Río) y las decisiones en este foro se toman por consenso, y como no hay consenso, este asunto se ha dejado para otra oportunidad".
El jefe de la diplomacia brasileña, Celso Amorim, en una rueda de prensa, ha declarado, tras la clausura de la XXIII Reunión de Cancilleres del Grupo de Río, que cuando en la inauguración de la cita habló de la posibilidad de un acercamiento con Cuba, "no se trataba todavía de una incorporación" al Grupo de Río, sino apenas del inicio de "un diálogo". Amorim dijo que "se trata de un asunto todavía sensible", en una aparente alusión a los orígenes del Grupo de Río, que nació del antiguo Grupo de Contadora, creado a principios de los años 80 para mediar entre los gobiernos centroamericanos y las guerrillas de izquierda, que contaban entonces con apoyo del régimen cubano.
El subsecretario argentino de Asuntos Latinoamericanos, Darío Pedro Alessandro, reconoció que fue Argentina el país que presentó la propuesta en relación a Cuba y dijo que había contado con "bastante adhesión", pese a que encontró algunas oposiciones insalvables. Uno de los países que respaldaron el acercamiento con Cuba fue Perú, cuyo canciller, Manuel Rodríguez Cuadros, dijo que su gobierno "veía con mucha simpatía la iniciativa" y hasta la consideraba "imprescindible".
Cuba es el único de los países latinoamericanos que no integra este mecanismo de concertación política y la única vez que solicitó incorporarse, en 1988, fue rechazado.
El Grupo de Río es el único mecanismo regional de diálogo y concertación política de Iberoamérica y el interlocutor más representativo de América Latina y el Caribe frente a otros países o grupos de país
Cualquier político que se opone al libre comercio está en contra de los intereses de la gente. Alegan estar protegiendo puestos de trabajo o a los pequeños agricultores, pero sus argumentos en contra del libre comercio son falsos. El Congreso de EEUU promulgó en 1930 la ley Smoot-Hawley, imponiendo aranceles para proteger los empleos. Así comenzó una guerra arancelaria mundial que hizo desaparecer prácticamente todos los empleos en este país que dependían de la exportación o importación de materias primas. Esa ley convirtió la caída de la Bolsa en la Gran Depresión, cuando millones de obreros y agricultores desempleados vagaban por las calles de nuestras ciudades.
La depresión fue aún peor en Alemania, donde la gente, desesperada, apoyó a Hitler, quien comenzó la Segunda Guerra y, entonces, fue el auge industrial de la guerra lo que les dio trabajo a los norteamericanos desempleados.
Supuestamente, aprendimos algo el desastre de Smoot-Hawley. Después de la Segunda Guerra se logró el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT) para fomentar el libre comercio internacional. Eso impulsó el intercambio que ha hecho al mundo más próspero, más seguro y más pacífico.
El libre comercio había sido prohibido bajo el imperio comunista porque la planificación central no podía obtener y manejar la información.
El presidente Clinton sabía que si no se firmaba un Tratado de Libre Comercio para crear más puestos de trabajo en México, los mexicanos se vendrían a trabajar a EEUU. Pero las lecciones políticas son como la comida china, el hambre por votos regresa casi de inmediato.
El presidente Bush apenas llegó a la Casa Blanca violó los acuerdos comerciales para imponer un arancel al acero importado, aumentando el costo de la industria nacional que utiliza acero y aumentando el precio a los consumidores de todo aquello que utiliza ese metal.
El candidato Kerry promete impedir que se pierdan puestos de trabajo en EEUU, pero no explica cómo. Acaso, ¿no se ha dado cuenta que los empleos actuales en Massachusetts y Carolina del Norte (fabricando computadoras, equipos médicos de alta tecnología y ensamblando los BMW) pagan mejores sueldos que los trabajos perdidos en la industria textil?
Las barreras al intercambio comercial protegen los peores puestos de ayer, en lugar de ayudar a los trabajadores a entrenarse para laborar en las industrias emergentes.
En las actuales negociaciones con Australia, el presidente Bush dice que no se puede permitir la importación de azúcar de ese país. Cultivar azúcar cuesta aquí el doble. Las plantaciones de caña de azúcar en Florida y Luisiana contaminan los Everglades y el delta del Mississippi. Ni siquiera los azucareros ganan mucho con los subsidios porque sus costos son altísimos.
Al mismo tiempo, EEUU ha perdido decenas de miles de empleos en la industria de dulces y caramelos porque las empresas mudaron sus instalaciones al exterior, donde compran azúcar barata. México se ha beneficiado porque su producción de azúcar de caña es eficiente y puede luego exportar los dulces a EEUU.
El secreto es que los bajos costos (y, por lo tanto, precios bajos) crean empleo. Cuando Henry Ford diseñó el Modelo T, puso a los autos al alcance del ciudadano promedio y la industria automotriz se convirtió en una inmensa fuente de trabajo. Las computadoras comenzaron destruyendo puestos de trabajo, pero han creado luego una inmensa variedad de productos y servicios, abriendo nuevas fuentes de empleo aquí, en la India y alrededor del mundo.
La productividad y la eficiencia no sólo permiten a la gente disfrutar más la vida, sino que permite invertir en la protección del medio ambiente. Los lugares más peligrosos para las aves y los mamíferos son los países muy pobres, donde mil millones de personas tratan de alimentarse cazando y quemando los campos para luego sembrar.
La próxima vez que oiga a un político prometerle que protegerá su empleo, contéstele que él se debe buscar un trabajo verdadero.