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Cultura

El cine y la “expresión de nuestros deseos”.

El cine y la “expresión de nuestros deseos”.

El presidente del gobierno, con ocasión de la entrega de los premios Goya, ha tratado de convencer a los ciudadanos, “sobre todo a los más jóvenes”, de que vean cine español porque expresa “nuestra forma de vivir, nuestros deseos”. Al margen de la cursilería tribal de marras con la que este gobierno quiere interferir emocionalmente en la elección de los ciudadanos a la hora de ir al cine, parecería que Zapatero sólo se acuerda de invocar el sentimiento nacional español cuando se trata de llenar los bolsillos a un sector que, con dignas y honrosas excepciones, se ha caracterizado, más que por la calidad de su obra, por ser una beligerante y sectaria punta de lanza contra el anterior gobierno del PP.

No hay más que comparar la hostilidad que dirigieron al Gobierno de Aznar en las últimas galas de los Goyas con el cálido recibimiento que nuestros titiriteros han brindado a ZP en la ceremonia de entrega de este año. Quienes tanto justifican su descarada politización como una muestra de “responsable compromiso”, han sido nuevamente incapaces de dirigir la menor palabra de condena ni contra la barbarie terrorista de ETA, ni contra el terrorismo islámico. Y eso, a pesar de que, uno en Denia y el otro en Irak, vinieron a coincidir este domingo con la ceremonia. La presidenta de la Academia, Merecedes Sampietro, sólo abogó por la “excepción cultural”, que es como llaman muchos cineastas a sus intereses económicos y a su deseo de que el Gobierno los favorezca poniendo todavía más trabas a sus competidores extranjeros.

Por mucho que los directores de cine que rodaron el “Hay motivo” hayan expresado y, tras el 14-M, visto hacerse realidad, los “deseos” políticos del PSOE, lo cierto es que durante el 2004 el cine español ha perdido unos tres millones de espectadores a favor del cine extranjero. Y eso, a pesar de que Zapatero no ha hecho más que multiplicar las multimillonarias subvenciones al sector desde su llegada al poder.

Incapaces de mejorar la calidad cinematográfica de su obra, parecería que muchos de nuestros cineastas sólo están interesados en que el poder político les evite la competencia y obligue a los ciudadanos a entregarles, como contribuyentes, el dinero que les niegan como espectadores.

De ser cierto que la mayoría del cine español expresa “nuestra forma de vivir y nuestro deseos”, sería un motivo para lamentarlo, vista la sordidez, vulgaridad y marginalidad que caracterizan a muchas de sus obras. Lo que sí es, desde luego, la frase de ZP es motivo seguro para que los ciudadanos se protejan la cartera...

Alfredo Urdaci: «Voy a seguir hablando y poniendo mi voz allí donde lo pueda hacer»

Alfredo Urdaci: «Voy a seguir hablando y poniendo mi voz allí donde lo pueda hacer»

Alfredo Urdaci tiene respuesta para todo y no se arrepiente de nada. Del poder a la rebeldía. Por estos días vuelve a estar en la palestra y no hay medio que se prive de comentar su libro ‘Días de ruido y Furia. La televisión que me ha tocado vivir’ (Plaza y Janes) que salió a la venta el 21 de enero y que esta tarde (Círculo de Lectores de Madrid, 19.30 horas) será presentado oficialmente. Asegura que comenzó a escribirlo el mismo 11 de marzo, cuando España se encontraba convulsionada e impactada con los atentados en la Estación de Atocha.

En poco más de 340 páginas, Urdaci hurga en su memoria dedicando extensos capítulos a quienes fueron sus principales detractores, los socialistas. Muchos personajes cuestionables, otros no tanto, según su relato. Aznar, por ejemplo, también lo presionó. ¿Para qué?, para que la cadena apostara por la serie “Cuéntame”.

¿Cómo está de ánimo?

Muy bien.

¿Leyó lo que publicó en El Mundo Javier Pérez de Albéniz?

No, me lo han comentado... pero no.

Cuenta que pidió estar solo para leer “tamaño suicidio intelectual” y que usted debería “leer más y escribir menos”.

Yo los consejos los admito de los amigos. Nadie me tiene que decir si he de leer o he de escribir. No he leído ese análisis, pero insisto que hay mucha gente a la que le gustaría condenar a algunos periodistas al silencio, pero yo no me voy a callar. Uno puede estar de acuerdo o no con lo que yo escriba, pero voy a seguir hablando y poniendo mi voz allí donde lo pueda hacer.

¿Por qué no denunció ante la justicia las amenazas contra su integridad física y las de sus hijos que le habría hecho Miguel Ángel Sacaluga, consejero socialista de RTVE y que ahora describe en su libro?

Porque no di crédito a lo que decían. Por una parte pensé que eran frases desafortunadas, que estaba traduciendo mal un mensaje que se me quería hacer llegar de una cierta irritación, un cierto enfado de presión para que nosotros seleccionáramos los mensajes que ellos querían que salieran en los informativos, pero yo estaba convencido de que nadie en este país podía llegar a esos extremos como decir “sabemos donde estudian tus hijos”. A mí me parecía una exageración muy desafortunada y de hecho nadie lo ha hecho, pero yo no le di crédito a que hubiera quien tuviera intención de hacer eso, porque la persona que me lo dice no dice “yo voy a llamar a tu casa”, sino: “hay en mi partido gente que dice esto”.

Entonces ¿por qué ahora le da importancia?

Conforme se acercan las elecciones del 2004 ese tipo de frase se van repitiendo más a menudo y a ello sí que le doy más importancia, pero en ese momento ya queda poco que hacer. Yo no vi que tuviera sentido denunciar públicamente una amenaza y una presión de ese tipo.

¿Y ahora sí, que está fuera de Televisión Española?

Durante este tiempo, reflexionando en la historia reciente de este país, me he acordado como en el año 97 se montó una tremenda cuando un gran empresario de la comunicación como Asensio dijo públicamente que el portavoz secretario de Estado de Comunicación Miguel Ángel Rodríguez, durante una conversación telefónica, le dijo “os vais a enterar”. Bueno, ese “os vais a enterar” provocó una tormenta política de una magnitud tremenda.

Usted dice que cuando se acercaron las elecciones de 2004, sí le dio importancia a esas amenazas que incluían incluso rociarle con gasolina y prenderle fuego, ¿por qué entonces no lo denunció y ahora lo hace en un libro?

Yo a eso no le doy demasiada importancia. Yo cuento en el libro cómo ni siquiera me lo tomo como una amenaza. Hay cosas que, cuando pasa el tiempo, adquieren otro significado. Cuando en mi despacho, en víspera del comienzo de las elecciones oigo la frase “vamos arrastrar tu nombre por toda España” y estoy viendo que en los mítines del PSOE Zapatero me nombra y dice “nunca más un Urdaci”, sé que eso es real.

¿Tiene información de la decisión del grupo parlamentario Popular de leer su libro detenidamente para preparar una ofensiva parlamentaria en contra del PSOE?

Sí, he leído que han preparado una batería de preguntas para la Directora General, basadas en buena parte en los antecedentes que doy en el libro, por ejemplo a que la Directora General, Carmen Caffarel, ordenara la retirada de dos recursos que se habían interpuesto por parte de la casa en contra de la sentencia de la Audiencia Nacional.

¿Ha seguido atentamente todo lo que se ha publicado sobre su libro?

No, todo no.

Pues gran parte de lo publicado en todos los medios, y de todas las tendencias, se refieren a su libro como la expresión de un dolor personal, incluso de un ajuste de cuentas.

En el ajuste de cuentas y en la amenaza siempre hay una desproporción y generalmente son desproporcionados por excesos al castigo...Yo creo que en esto simplemente hay una explicación, puede que en algún momento, y tal vez sea cierto, que haya un resentimiento. Me lo han dicho y puedo compartir que hay un cierto resentimiento contra Juan Menor.

¿Por qué?

No porque siguiera siendo Director de Televisión Española, a mí eso me da exactamente igual. Yo creo que tuvo un comportamiento muy poco coherente. Él es una persona ausente en la casa y que nunca está en los momentos críticos. Él es el responsable de la programación de la película “Asesinato en Febrero” que nos hizo un daño atroz a la credibilidad de los informativos. Él deja que el muerto cuelgue sobre mis espaldas, sin aclarar en ningún momento que esa no era una responsabilidad mía.

Eso le dolió

Sí, sí y no me importa que se note porque yo tengo mi corazón como todo el mundo.

¿No se retracta ni un ápice de todo lo que ha escrito en el libro?

Absolutamente de nada.

En una parte del libro y describiendo lo sucedido en la Huelga General del 20-J, dice que “fue un gesto de rebeldía, y por tanto un error”. ¿Este libro no es un gesto de rebeldía?

Vamos a ver, quizás esa frase no está completa. Yo me refiero a que es un error, un gesto de rebeldía ante las cámaras. Este libro sí es un gesto de rebeldía.

¿Pero no es un error?

No, yo creo que no. He guardado silencio durante mucho tiempo y creo que tengo derecho a hablar, al derecho de réplica y es mi aportación a esa historia.

Para terminar con el tema del 20-J, ¿por qué al leer Comisiones Obreras, leyó ce-ce-oo-oo?

Eso fue un gesto de rebeldía. Yo vengo del mundo de la radio...

Pero un jefe de informativos de una estación estatal ¿se puede permitir tener un gesto de rebeldía, como usted dice, con un tema tan delicado como lo es una disposición de la Audiencia Nacional y frente a las cámaras?

Por eso te digo que eso fue un error. Hoy probablemente...no, seguramente, no volvería a repetirlo.

Y si hubiese tenido que pronunciar PSOE, ¿cómo lo hubiese leído?

Hubiese dicho PSOE , como decimos UGT. Eso lo cuento en el libro, es un gesto de rebeldía, es una lectura exactamente como a mí me la han planteado de algo que yo no he escrito y que me veo obligado a leer...

No he encontrado en la prensa ningún apoyo a su gestión, ni siquiera por las autoridades del anterior Gobierno.

Yo sólo recibo apoyo de mis amigos.

Se lo pregunto porque nadie de las antiguas autoridades, desde La Moncloa hasta Prado del Rey ha dicho “nosotros apoyamos la gestión realizada por Urdaci”.

Esas cosas son muy delicadas, porque si te ataca la oposición y el Gobierno sale en tu defensa, al final alguien puede interpretar que la oposición tiene razón...es muy delicado. Mira, yo he tenido muy malas relaciones con los enlaces o mensajeros del Partido Socialista en esa época, sin embargo he tenido unas relaciones muy cordiales, muy directas y casi muy fáciles con Izquierda Unida.

¿No se ha sentido abandonado?, ¿poco arropado por la gente que estaba en su posición?

No, no. No esperaba que públicamente dijeran nada.

¿Su libro lo presentará González Ferrari, que fue quien le nombró en mayo del 2000 Director de los Informativos de TVE?

Correcto.

No habrá nadie más presentando su libro ¿por qué? ¿se lo ha pedido a alguna otra persona?

No, no se lo he pedido a nadie más.

¿Directamente se lo pidió a Ferrari?

Se lo pedí directamente a él....vamos a ver, te voy a contar la verdad. Yo se lo pedí pero primero se ofreció él. Para mi Javier González Ferrari es una referencia profesional, lo ha sido siempre. Él ha compartido buena parte de las historias que se cuentan en el libro y yo no podría encontrar alguien que presentara mejor este libro que él. Es un amigo, es como un hermano. Hemos tenido un momento profesional paralelo. Si él estaba yo no necesitaba a nadie más.

¿En el fondo usted siente rabia por todo lo sucedido?, desde el punto de vista humano me refiero.

No, no, sí te diría que es cierto que a mí me ha tocado guiar una casa, una plaza muy difícil y en un tiempo muy complicado, pero no tengo ningún rencor.

¿Qué tirada tiene el libro?

Han sacado 20.000 de entrada y me dicen que en algunos puntos de Madrid está agotado.

¿De qué vive ahora?, ¿cuáles son sus proyectos?

Pues vivo fundamentalmente de escribir, de los libros. De este y dentro de unos meses sale otro sobre los cónclaves de los Papas.

¿Cómo cree usted que pasará a la historia cuando se hable del periodismo español en estos últimos años?

Bueno, depende de quien escriba esa historia...

Se lo pregunto porque...

Mira, para escribir la historia hace falta distancia y hace falta tiempo. Yo creo que ahora mismo no se puede escribir la historia de ese tiempo. Habrá que esperar cinco, siete, probablemente diez años, incluso más, para tener una visión un poco más fría...

Pero usted no ha esperado tiempo para escribir su libro.

Claro, es que este país tiende mucho al olvido...

¿Antes de que se enfríe?

Y a mí me apetece dejar mi voz ahí. Es que lo demás hubiese sido callar, estar en silencio cuando tantos han hecho tanto ruido y resulta que el único que no puede hablar ni decir nada, soy yo. Yo dejo mi voz, en un momento no caliente, pero quizás tibio, y cada cual que la juzgue como quiera. Yo soy actor, yo no estoy escribiendo la historia, por tanto no aspiro a escribir la historia del periodismo en esos años.

Pero tal vez el hecho de que sea actor de esta historia implica también que pueda haber una visión poco objetiva

Bueno, yo doy mi visión, no aspiro ni a la objetividad suprema ni a anularme como actor y autor.

La última pregunta: cuándo ganó el PSOE, ¿no era normal que le sacaran del cargo? ¿le dolió? ¿qué fue lo que gatillo...

A mí no me ha dolido...vamos a ver, a ver si dejamos algunas cosas claras..

Vale.

A mí no me ha dolido que me apartaran del cargo. Yo cuento en el libro cómo en junio del año 2003 yo ya he tomado la decisión de que esa es mi última temporada como presentador y como director de los informativos. Por tanto, no me puede doler que me aparten de ese cargo...primero: yo ya había tomado la decisión y segundo, cuando hay un vuelco político en este país por tradición se cambia al Director General de Radio Televisión Española, con lo cual sería una estupidez que a mí me doliera. No tengo ningún sentimiento con respeto a eso. Esa noche alguien me preguntó cómo estaba y le dije “estoy muy bien, muy tranquilo y ahora empiezo a vivir”, porque yo efectivamente me quito una cruz de encima. A mí eso no me duele.

¿Qué le duele?

A mí me duelen algunos comportamientos. Desde el cariño a esa casa, en la que yo he pasado 20 años, me puede parecer lamentable que quien venga haga tabla rasa de todo lo que había antes, cambiar absolutamente todo, los decorados, las cortinas....

Pero ese es un derecho de la nueva autoridad que asume, ¿no?

Sí, y el mío de criticarlo, basándome además en los resultados de audiencia de los telediarios.

Julia Otero y el Gran Wyoming se forran con TVE. PSOE-PRISA paga favores.

A pesar de los pésimos datos de audiencia, Las Cerezas de Julia Otero le van a salir a TVE por 3.120.000 euros (más de 500 millones de pesetas). Otro de los agraciados con contrato millonario es el programa de Wyoming, que costará alrededor de dos millones de euros.

A pesar de los pésimos datos de audiencia, Las Cerezas de Julia Otero le van a salir a TVE por 3.120.000 euros (más de 500 millones de pesetas). Otro de los agraciados con contrato millonario es el programa de Wyoming, que costará alrededor de dos millones de euros.

La periodista gallega Julia Otero y el showman José Miguel Monzón Navarro, más conocido como el Gran Wyoming, están de enhorabuena. Los contratos millonarios firmados por uno y otro con Televisión Española son de los que hacen historia y auguran pasar a los anales del despilfarro del ente público, cuyo déficit se cifra en unos 600 millones de euros y cuya actual directora general, Carmen Caffarel, viene lamentándose de tener "las manos atadas" por el presupuesto económico heredado de la etapa de gobierno del PP para "llevar a cabo" muchos de sus objetivos.

Sin embargo, las cifras comprometidas con las productoras de Otero y Monzón no hablan precisamente de estrecheces, ni dan idea de penurias presupuestarias: nada menos que 3.120.000 euros (unos 518 millones de pesetas) se embolsará Somos.som, la productora de la conocida presentadora radiotelevisiva, por 26 programas de Las Cerezas; la empresa que gestiona el show de Wyoming percibiría alrededor de 1.795.000 euros (en torno a 298 millones de pesetas) por la elaboración de un total de 13 programas de un nuevo espacio de variedades que empezará a emitirse en los próximos días.

El responsable de las millonarias contrataciones es el director de TVE, Juan Menor, confirmado en su cargo por la nueva dirección tras el cambio de Gobierno. Menor, que según fuentes bien informadas de TVE tiene como principal valedor al secretario de Estado de Comunicación, Miguel Barroso, ha sido uno de los escasos supervivientes de la purga interna perpetrada por Caffarel: 58 ceses de directivos en los tres primeros meses desde su llegada a Prado del Rey (16 de los cuales cesaron para ocupar otros cargos).

"La humanidad ha salido ganando con mi decisión de dejar la medicina para ser artista". La frase se atribuye al amplio repertorio de genialidades de José Miguel Monzón (Madrid, 15/10/1955), el polifacético comediante, licenciado en Medicina, que comenzó su carrera haciendo chistes en un bar de la capital y que alcanzó sus mayores cuotas de éxito profesional al frente del satírico espacio Caiga Quien Caiga.

Wyoming, que ya trabajó en TVE con espacios como El Peor Programa de la Semana, regresa ahora a la pequeña pantalla con un programa en el que, según sus propias palabras, propone un "experimento catódico en el que la risa va a sustituir al grito", donde se entremezclarán entrevistas y actuaciones musicales. Un programa que, en declaraciones de los responsables de TVE, "constituye una de las más atrevidas apuestas de esta temporada".

Presuntos culpables.

Veo la tertulia de María Teresa Campos y me viene a la cabeza un refrán kurdo que dice que la lengua de las viejas es como la lengua de las serpientes. Áspera, húmeda, ponzoñosa, hedionda...

En el debate matutino de Antena 3 despellejan al personal con la colaboración telefónica de los espectadores. La gente llama y de forma anónima dice pestes de alguien que esté de actualidad (ayer le tocó a un alto cargo de la Guardia Civil al que acaban de cesar de su puesto).

La presentadora no exige pruebas de esas calumnias, ni siquiera pide al calumniador que se identifique. Se lava las manos, "cuando usted dice todas esas cosas debe conocer muy bien el tema", y pasa a otro ’informador’ anónimo.

Todos somos culpables... hasta que María Teresa Campos y sus tertulianos digan lo contrario. La presunción de inocencia no tiene razón de ser en esta televisión miserable. Cualquiera que tenga la precaución de llamar desde una cabina y apretarse la nariz con dos dedos puede decir que fulano es un ladrón o que mengana es una golfa. Y no pasa nada. Esto antes era un linchamiento. Ahora prefieren llamarlo magazine matinal...

Cineastas de "Hay motivo". Clan... destinos privilegiados.

Nueve meses ha tardado "Hay motivo" en convertirse en "no hay motivo". Ha sido un embarazo normal y previsible. Gestado cuando mandaba el malvado PP, llega a los cines en la bondadosa era de ZP, por lo que sus autores, cineastas de pro, antes de contra, afirman que todo ha cambiado. Para bien. Imanol Uribe ya no salta "como antes" cuando ve los informativos. Sigfrido Monleón dice que una vez aprobada la adopción por los matrimonios de homosexuales desaparecen las razones que le llevaron a filmar su guión. Icíar Bollaín y Chus Gutiérrez conceden que en la sanidad y la educación, que eran objeto de sus denuncias, no pueden esperarse cambios en tan poco tiempo. Los rebeldes con causa se han vuelto corderos.

Con causa también, pues no han sido pocas las dádivas prometidas por el gobierno para compensar la buena conducta del colectivo. Y ello a pesar –o tal vez porque– los del PP no les escatimaron las subvenciones. Si hay algo contra lo que se rebelan estos cineastas, y otros colectivos de la cultura española, es el mercado. La libertad de elección de los consumidores. No pueden ellos, genios nunca suficientemente reconocidos, someterse al veredicto de esos vulgares parias que son los espectadores.

Conscientes, sin embargo, de que el papel de "rebeldes" y "víctimas" de la represión constituye un buen reclamo en ese mercado que detestan cuando no les favorece, cuidan la pose. Y así, el que ya no salta dice que en marzo la película "se distribuyó de manera atípica, casi clandestina", sin importarle que al mismo tiempo otro del grupo afirme que fueron numerosas las descargas que del producto se hicieron desde Internet. O que el Gran Wyoming sentencie que el cine español es "más contundente que el de Michael Moore, porque el efecto de "Hay motivo" sí fue devastador".

Gracias a estas luminarias nos enteramos de dos cosas, por lo menos: una, que los que escribimos en Internet estamos "casi" en la clandestinidad, y seguro que más que ellos, pues las vicisitudes de "Hay motivo" fueron noticia en toda la prensa escrita y en la tele; y dos, que no se han leído a Tom Wolfe. De haber hecho eso, y haber ojeado algún análisis de las elecciones norteamericanas, sabrían que uno de los problemas de Kerry fue Moore y hubieran puesto las barbas a remojar. Pero el futuro se contempla con cegador optimismo cuando uno está a punto de disponer de un programa en la televisión pagada por todos los españoles. Pagada también por los que saltan ahora al ver los informativos y no darían un duro por los productos que cocina el plantel de "ya no hay motivo".

La rebelión en los platós ha durado lo que han tardado sus inspiradores en conseguir prebendas. Son clandestinos, pero del clan destinos privilegiados. No hay motivo para que deban temer sus miembros que su sino sea como el del cineasta holandés Theo Van Gogh, asesinado por denunciar los malos tratos que sufren las mujeres bajo el Islam. Que yo sepa, ninguno de los audaces directores del clan español ha deplorado el asesinato y la intolerable presión que con ese crimen se ejerce sobre la libertad de los creadores. Hay que reconocer que tal denuncia conlleva riesgos. Sería un acto temerario y, peor aún, sin otra recompensa que la moral.

La venganza de Elena Salgado “Monterone”

La venganza de Elena Salgado “Monterone”

A la ministra española de Sanidad, Eleva Salgado, le llaman “Monterone”, el vengativo maldecidor de la celebérrima ópera de Rigoletto. Y esto porque doña Elena no perdona que los populares, al llegar al poder en 1996, le cesaran como gerente del Teatro Real, uno de los cargos más sabrosos del mundillo cultural. Entonces, no sólo se fue a los tribunales (cosa un poquito absurda tratándose de un cargo político), sino que amenazó con vengarse. Y, desde luego, lo está cumpliendo.

La cosa comenzó con la dimisión de la gerente colocada por el Gobierno Aznar, Inés Argüelles. Para ello, Salgado utilizó a su compañera la ministra de Cultura, Carmen Calvo, quien simplemente declaró no tener confianza en Argüelles, pero sin cesarla ni nombrar sucesora. Es la típica técnica del mobbing o acoso laboral. Finalmente, poco antes del verano, Argüelles presentaba su dimisión.

Le sustituía un socialista de pro, el banquero Miguel Muñiz, ex presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y consejero de Caja Madrid. Un banquero no tiene por qué entender mucho de ópera, pero Muñiz está casado con la pianista Rosa Torres Pardo y dos que comparten un mismo colchón se vuelven de la misma condición. Pero las ansias vindicativas de Salgado “Monterone” no terminaban ahí. Salgado no deja de presionar a Muñiz y a su colega Carmen Calvo para que cesen también al director artístico del Teatro Real, Emilio Sagi, y sea sustituido por el mismo director artístico que ella tuvo en su momento, Stéphane Lisser, actual director del festival Aix-en-Provence. La verdad es que el contrato de Sagi debe ser modificado por cuanto le permite estar fuera del Teatro seis meses al año, pero ésta no es la verdadera razón que mueve a Miguel Muñiz; lo que le mueve es la insistencia de su correligionaria Salgado.

Como si se tratara de una empresa privatizada, los socialistas han planteado un ataque en toda regla al corazón del Teatro Real: El patronato. Allí han colocado a Gregorio Marañón (hombre de Prisa y todo un liberal-socialista, que vaya usted a saber qué es eso), a la ex ministra Carmen Alborch, al ex ministro Jerónimo Saavedra, al director de la Residencia de Estudiantes (otro de los centros culturales del PSOE), José García Velasco y al amigo de Elena Salgado, Arnoldo Liberman.

Y a todo esto, ¿tanto le gusta la ópera a doña Elena? Pues, la verdad es que quien le aficionó a la misma fue José Ángel Vera del Campo, crítico musical de, ¿a qué no lo adivinan?, el diario El País.

Y es que el poder económico es importante, pero el cultural no lo es menos.

Polanco mueve hilos, Corcuera teléfonos.

Polanco mueve hilos, Corcuera teléfonos.

Vuelve a la palestra El Semanal Digital con don Jesús Polanco. Si este miércoles hemos sabido que Santillana se hará cargo de la edición especial de El Quijote que la RAE publicará con motivo de su aniversario en 2005, ESD destapa otra de sus futuras intenciones. Se trata de comenzar el cobro por servicios prestados. El Semanal Digital explica que “Polanco tiene encima de la mesa papeles que recomiendan que Canal Plus emita en abierto así como una cierta retirada táctica de Sogecable”. Al parecer, estos temas “son las cuestiones que han estado en un encuentro privado y largo del hombre fuerte del Grupo Prisa con el ministro con más poder del Gobierno, José Montilla”. Lo cierto es que, según esta información “lo que no logró en su día Polanco, espera obtenerlo ahora con la nueva Ley Audiovisual: competir con Antena 3 y Telecinco por la tarta de publicidad una vez que la televisión pública se cierre a los anuncios”.

Pero, ¿cómo se gestaría? ESD cuenta que “la ayuda que Jesús de Polanco, vía Cadena SER, le prestó a José Luis Rodríguez Zapatero en la jornada del 13-M para que éste ganara las elecciones no fue gratis. Ha llegado la hora de pedir. Y lo que quiere es una televisión en abierto. A cambio estaría dispuesto a entregar Sogecable a Telefónica, eso sí, quitando de en medio a César Alierta”. O no conocemos a Polanco, o la salida de Sogecable se cobraría una pieza mayor que la descodificación de Canal Plus. Quizá una con forma de pirulí.

En este orden de cosas, Hispanidad apunta que respecto a Localia, Polanco pretende calcar lo que Berlusconi hizo en Italia con emisoras locales y regionales. "Como la ley le prohibía emitir en cadena, Berlusconi llegó a emitir telediarios con un desfase temporal de minutos en las diversas zonas del país trasalpino". El todopoderoso empresario cántabro espera "que las limitaciones impuestas por el Partido Popular a la emisión en cadena (bastantes suaves, dicho sea de paso) sean solucionadas por el Gobierno Zapatero".

Cambio de rumbo hacia cuestiones más graves. Las investigaciones de El Confidencial nos retrotraen directamente a la etapa más oscura de la democracia española. Aquella del crimen de estado y lucro personal a cuenta de las arcas públicas. Explican en El Confidencial que “los ex ministros del Interior, José Luis Corcuera y José Barrionuevo, y el ex secretario de Seguridad de ambos, Rafael Vera, llevan semanas intentando entrar en contacto con los actuales máximos responsables del Ministerio del Interior”. Y para qué quieren esto señores hablar con los actuales responsables. Pues con un único objetivo que, según EC, es el de “presionarles para que concedan el tercer grado penitenciario al ex general de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo, en prisión por el caso Lasa y Zabala”.

Desde esta sección nos permitimos hacer un pequeño apunte. El día 11 de septiembre el diario El Mundo publicó una fotografía digna de las mejores estampas de épocas pasadas. José Luis Corcuera, Rafael Vera, el general Casinello y José Barrionuevo saliendo de un restaurante madrileño. Nada sabemos de lo que hablaron durante la comida, copiosa, a juzgar por las formas, pero según apuntaba ese diario, entre los temas seguro que estaba el 11-M.

De momento, según confirma El Confidencial, José Luis Corcuera se ha convertido en portavoz de los ex altos cargos socialistas y sus llamadas “han sido hasta el momento al propio ministro del Interior, José Antonio Alonso, y la directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo”. Con el primero no logró hablar, con la segunda, sí. La máquina de Vera coge velocidad, aunque del 11-M todavía no sabemos nada nuevo, todavía.

Sardá y Zapatero.

Sardá y Zapatero

¿Qué opinan de Sardá, personaje también conocido como el pelota del reino, que dice dirigir un programa democrático por rodearse en su mesa de guardias civiles corruptos, cocainómanos confesos, mujeres que se acuestan con futbolistas por fama y por dinero, y demás gentucilla?
Yo le digo al señor Sardá que nuestra democracia, además de este tipo de personas, se compone de políticos serios como el ex presidente Aznar, del cual se ríen cada noche, a pesar de que nos sacara de la ruina en la que nos habían metido los amigos del presentador.
Pero que vamos a esperar de este personaje, al que le huele la boca a una mezcla entre basura y aroma de rosas del trasero de nuestro presidente de gobierno, el grande y magnífico ZP, hombre de talante y habilidoso. Porque hace falta ser muy habilidoso para conseguir en dos meses de gobierno enemistarse con la primera potencia mundial, tanto económica como militar, lograr que USA venda armas a Marruecos (que espero que no sean para jugar a la guerra con España por Ceuta y Melilla), o pasar de jugar en primera a descender a 2ª B gracias a la nueva Constitución Europea. Esto entre otras hazañas.
Por fin entiendo por qué ZP defiende tanto a Don Quijote. A unos les da por pelearse con los molinos de viento y a otros por hacerlo con el país más poderoso de la tierra. Ya sólo le falta el porro y los pantalones de colores para ser como el hippie antisistema de los años 70 en EE UU.