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¿Se tira El País a la piscina del sensacionalismo o sólo se trata de ayudar al Gobierno Zapatero?

¿Se tira El País a la piscina del sensacionalismo o sólo se trata de ayudar al Gobierno Zapatero?

No es el estilo del periódico del Grupo PRISA, pero los deseos de ayudar al Gobierno Zapatero parecen haber pesado más que el criterio periodístico. El País se suma a la campaña iniciada desde La Moncloa y lo hace lanzándose de cabeza a la turbia piscina del sensacionalismo. El mejor ejemplo es la portada de este domingo 11 de diciembre, donde con el anzuelo de que se trata de “los informes confidenciales del Ejército español en Irak”, se titula a toda página: “40 combates en 48 días”.

El objetivo es claro. Se trata de ayudar al atribulado Zapatero a remontar en las encuestas y para ello se recurre, una vez más, a la guerra de Irak. Y con el propósito de transmitir a la ciudadanía lo mal que estaban las cosas cuando gobernaba el PP de Aznar, se resalta que las tropas españolas “vivieron un escenario de guerra abierta”. 

Miguel González, el autor del artículo, ha sido impecable. Como siempre. Lo que choca es la desproporción y la falta de contexto. Para ser equilibrados y no engañar al lector, Jesús Ceberio, Javier Moreno, Félix Monteira o quien se encargue en estos momentos de transición de elaborar la portada dominical de El País tendría que hacer puesto “40 combates en 48 días… y ni una sola baja”.

Que Irak era y es peligroso no ofrece duda alguna. Que los soldados españoles pasaron apuros en los dos últimos meses, tampoco. Pero pretender vender a la ciudadanía que aquello fue para ellos un infierno similar a Vietnam, parece excesivo.

O nuestras tropas están integradas por rambos invulnerables o los milicianos iraquíes eran muy torpes. No se libran 48 combates encarnizados sin sufrir una sola baja mortal.

La suerte es un factor a tener en cuenta, pero los facinerosos que hostigaban los acuartelamientos españoles o los que en alguna rara ocasión dispararon contra los BMR que recorrían las carreteras, contaban con morteros, ametralladoras, lanzagranadas y todo tipo de fusiles. También con explosivos.

Que la revista Interviú, cuyo éxito tiene mucho más que ver con la piel femenina que con el rigor bélico saque cuatro páginas dedicadas a resaltar los horrores padecidos por la Legión en Mesopotamia, se entiende.

Que el semanario de las chicas en cueros publique una serie de fotografías de cadáveres desnudos y afirme que los mataron los españoles, vale. Pero que el sacrosanto El País, un rotativo que pretende seguir los pasos de The New York Times y que en ocasiones ha sido catalogado entre los mejores 10 diarios del mundo, no es lógico.

Choca ver a El País -que por cierto utiliza en su nota una foto cedida por Interviú- siguiendo la ruta, en sentido inverso, que suele marcar Pedrojota Ramírez en El Mundo, pero corren rumores de que bajan las ventas y que en PRISA –además de ayudar a ZP- se quiere invertir la tendencia.

¿Es de recibo abrir el periódico con una historia de hace dos años que no aporta nada nuevo? Por si a algún lector se le ha pasado por alto, viene al pelo recordar que la otra noticia que figura en la parte de arriba de la portada de El País de este domingo 11 de diciembre está relacionada con el Prestige, que se hundió hace exactamente tres años.

La frase que se utiliza en el titular es “Que separen el barco de la costa hasta que se hunda” y procede de una grabación filtrada, correspondiente a una de las primeras conversaciones telefónicas entre la José Luís López Sors, director general de la Marina Mercante, a Pedro Sánchez, jefe del Centro Nacional de Salvamento. Afirma Luís Gómez, el autor del reportaje, que la cinta llega vía Izquierda Unida, pero resulta evidente que salió inicialmente del Ministerio de Fomento.

Volviendo a la “exclusiva” de Irak y a ese gigantesco titular de portada. Los datos usados por Miguel González proceden de un informe hecho por el CNI. No ha cambiado ni una coma, pero tanto él periodista como sus superiores deben saber –a estas alturas- que esos dosieres se elaboran resaltando la faceta heroica: cuanto pero se pinten las cosas, mejor queda uno ante los jefes.

En cualquier caso, era de sobra conocido que las tropas españolas desplegadas en Diwaniya y en Nayaf sufrieron numerosos ataques durante las últimas semanas de su estancia en Irak. Los hostigamientos se incrementaron apenas el presidente Zapatero anunció precipitadamente que el contingente se retiraba, sin esperar a coordinarse ni con los aliados o a que la ONU votase una nueva resolución.

También es conocido que justo en ese periodo fue cuando los milicianos chiíes que seguían al imán Muqtada Al Sader se levantaron en armas, tomaron mezquitas y causaron más problemas a la tropas aliadas.

No hay nada como la hemeroteca, para poner las cosas en contexto. Pues bien, el diario El País, que presenta como una gran revelación que las tropas españolas sufrieron 48 ataques durante los últimos 40 días que estuvieron en Irak, publicó entre el 4 de abril de 2004, cuando estalló la revuelta chií en el sur de y centro del país, hasta el 21 de mayo, cuando cruzó la frontera kuwaití el último soldado, publicó más de medio centenar de artículos en los que –de una forma u otra- se informaba de ataques contra las tropas españolas, se hablaba de hostigamientos con morteros o se describían intercambios de disparos.

En la edición de este domingo, como exclusiva, en primera página y en el segundo párrafo de la nota, se revela que “del lado iraquí se contaron 8 muertos y 23 heridos”. Pues bien, hace un año y ocho meses, el lunes 5 de abril de 2004, El País titulaba en portada “Al menos 20 iraquíes mueren en un enfrentamiento con tropas españolas”. La crónica iba firmada por Ángeles Espinosa y se databa en Nayaf:

"Al producirse los primeros muertos, los policías han salido corriendo y los milicianos del Mahdi han disparado contra las tropas españolas que a su vez han respondido"

El 11 de mayo de 2004, también con arranque en portada y en un artículo titulado “El informe de un alto mando militar en Irak precipitó la decisión de Zapatero” y que firmaba Xavier Vidal Folch, se habla de bombardeos cotidianos:

El repliegue de Irak, bautizado como Operación Jenofonte, es un plan "de combate, de alto riesgo por el entorno hostil, y tan complicado como la entrada, por el peligro de que los múltiples transportes necesarios [hay que recorrer 430 kilómetros hasta Kuwait] nos hagan predecibles", explicó el general José Muñoz, jefe de la Unidad de Repliegue del Contingente Español.

"Nos han bombardeado muchas noches y no hemos tenido bajas", agregó. Desde el 5 de abril se han contabilizado 255 granadas de mortero lanzadas contra las bases españolas, tres emboscadas, un ataque a helicópteros y 10 ataques a convoyes y patrullas. La base Al Andalus, en Nayaf, ya desalojada, fue atacada el 91% de los días, y Base España, en Diwaniya, el 53%.

El 30 de abril y con firma de Juan Miguel Muñoz, enviado especial a Diwaniya, se titula “Lluvia de granadas en Diwaniya”

Ayer, en torno a las 15.15 (dos horas menos en la España peninsular), los altavoces anunciaron el estado de alerta nada más oírse el primer estruendo provocado por el lanzamiento de una granada.

Los insurgentes iraquíes lanzaron media docena de proyectiles contra las instalaciones españolas, situadas a 180 kilómetros al sur de la capital, Bagdad. No atinaron con su objetivo.

El 20 de abril de 2004 y con la firma de Luís Aizpeolea: “Una decisión anticipada por el deterioro de Irak”

En la medianoche del pasado jueves, el socialista José Luís Rodríguez Zapatero encaraba el final de su maratoniana primera sesión de investidura. Fue entonces cuando, al responder a Gaspar Llamazares, líder de IU, el futuro presidente detalló sus planes sobre las tropas españolas destacadas en Irak:
 "Si Naciones Unidas no se hace con el control político y con la dirección militar de la situación en aquel país, las tropas españolas regresarán con nosotros, y puse una fecha límite, que era el 30 de junio. Quiero decir a la Cámara que la situación en Irak se aprecia claramente más deteriorada, que la situación en Irak determina que la misión y los objetivos que se nos habían explicado de nuestras tropas allí, para garantizar la seguridad, en gran medida tienen poco que ver con lo que allí está pasando y lo que tienen que hacer nuestras tropas, pues estamos más cerca de un conflicto abierto que de una misión de seguridad".

El 28 de abril de 2004 y con la firma de Miguel González –autor del reportaje de este domingo- hay un artículo titulado “Las tropas se concentran en Diwaniya y aceleran los preparativos para salir de Irak”, en el que el periodista habla ya de ocho iraquíes muertos y en una sola jornada:

La concentración de las tropas en Diwaniya no garantiza su seguridad. Los últimos enfrentamientos con milicianos del llamado Ejército del Mahdi han causado la muerte de al menos ocho iraquíes. "Estamos intentando cumplir la orden que hemos recibido de repliegue, pero si nos atacan estamos en nuestro derecho de responder", declaró el general José Muñoz. Siete de los atacantes del lunes se entregaron "y el resto, los que combatieron y siguieron amenazándonos con una panoplia de armas inusual, murieron, lo siento mucho", agregó Muñoz.

La lista es muy larga y deja patente que lo que este domingo se presentaba como “revelación”, fue dicho y publicado ya hace año y medio. En descargo de los periodistas de El País, quizá se pueda alegar que no corren buenos tiempos en las encuestas para Zapatero y que alguien, en las alturas, cree que sacando de nuevo a la palestra el desastre del Prestige y los horrores de Irak, se desgasta al PP de Rajoy y se ayuda al señor presidente.

Montilla, Moratinos, Calvo y Espinosa se caen de la "campaña de imagen" del PSOE

Montilla, Moratinos, Calvo y Espinosa se caen de la "campaña de imagen" del PSOE

 CARAVANA DE MINISTROS POR TODA ESPAÑA EXCEPTO EN CATALUÑA
A los intentos de Gobierno y PSOE por desmarcarse de ERC le sigue ahora una campaña que los socialistas inician este viernes con 45 actos para publicitar lo que ha hecho el Ejecutivo hasta la fecha. Sin embargo, no todos los ministros se dejarán ver. Pese al protagonismo que han tenido en los últimos meses, Montilla, Moratinos, Calvo y Espinosa no participarán en la campaña. Además, el intento de mejorar la imagen del Gobierno no llegará a toda España: en Cataluña no hay prevista ninguna intervención.
El objetivo de estos actos consistirá en hablar de los temas que, según fuentes socialistas "realmente interesen a los españoles", como la economía, el empleo, la vivienda, los derechos civiles, las pensiones, la educación, la inmigración o la seguridad. Con ello, el PSOE pretende situar la atención ciudadana en la gestión del Gobierno, para lo que destacarán el crecimiento económico, la subida de las pensiones y el Salario Mínimo Interprofesional, el "modélico" proceso de regularización de inmigrantes o la LOE.
El Gobierno quiere destacar también la lucha "sin cuartel" contra ETA o la aprobación de los Estatutos de Cataluña y Valencia en sus respectivos parlamentos. También enfatizarán el crecimiento del peso político de España en la UE que, según el Ejecutivo, nuestro país ha experimentado, y el multilateralismo como vía para defender la paz en política exterior. La ley del matrimonio homosexual o la actuación en materia de vivienda serán también objeto de análisis en los actos.
Zapatero cerrará la campaña
El titular de Interior será uno de los que tendrá más participación, con tres intervenciones en Granada el día 11 de diciembre, en Guadalajara el 16 y en León el 17. José Bono tendrá dos actos y estará el día 16 en Alicante y el 17, en Puertollano (Ciudad Real). El titular de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, hará campaña los días 9 y 17 de diciembre, primero en Las Palmas de Gran Canaria y después en Santa Cruz de Tenerife. Jesús Caldera, Ministro de Trabajo, explicará la labor del Gobierno y los objetivos futuros en Asturias el día 16 y en Valladolid el día 17.
La ministra de Educación, María Jesús San Segundo, participará en los actos de Almería el 16 y de Murcia el 17. También Jordi Sevilla, el titular de Administraciones Públicas, protagonizará dos actos, uno en Burgos el viernes 16 y otro en La Coruña el sábado 17. Elena Salgado, ministra de Sanidad, participará en la campaña con su presencia en Salamanca y en Cuenca, los días 16 y 18, respectivamente. El resto de ministros participará en un acto. Así, Magdalena Álvarez, titular de Fomento, estará el día 10 en Málaga; María Antonia Trujillo participará el 17 en un acto en Plasencia y Cristina Narbona el 16 en Mérida.
Por su parte, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco participará en cuatro actos: en Lugo el día 9, donde repite el día 17, en Valencia el 15 y en Palma de Mallorca el 16. El portavoz en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, en dos, los miembros de la Comisión Ejecutiva Federal (CEF) en 14 y los secretarios de Estado en cuatro. El domingo 18 José Luis Rodríguez Zapatero cerrará la campaña con un acto en el que se prevé la asistenia de más de 3.000 personas en Torrejón de Ardoz.
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.

Otegi: La tregua de ETA ha facilitado que Cataluña exija ahora ser nación.

Otegi: La tregua de ETA ha facilitado que Cataluña exija ahora ser nación.

 En un libro-entrevista que será presentado este jueves en Durango y cuyos autores son dos periodistas del diario Gara, el dirigente batasuno Arnaldo Otegi vincula la tregua de ETA con las reivindicaciones nacionales de Cataluña y da un voto de confianza a José Luis Rodríguez Zapatero por haber asusmido "la existencia de diferentes nacionalidades en España".

Otegi desvincula la eclosión nacionalista de Cataluña y las reivindicaciones del Estatut con ETA y afirma que ese tipo de análisis «extremados» corresponde a la «derecha española». En cualquier caso, concede a la banda terrorista vasca un papel como desencadenante de debate sobre el modelo del Estado que se está produciendo.

Sostiene el líder de Batasuna que la tregua parcial que ETA declaró en enero de 2004 para Cataluña «ha facilitado» que esa comunidad exija ahora en el Estatuto su reconocimiento como nación al haber reforzado el independentismo, es decir, a ERC.

Sin duda habrá quien diga que Otegi exagera, de manera propagandística, el papel de ETA en el órdago catalán. Pero lo cierto es que los hechos le permiten construir un discurso verosímil. Sus palabras dejan en pésimo lugar al PSC, que queda presentado así como un simple compañero de viaje de la operación diseñada por Carod y ETA en Perpiñán.

A la pregunta de si cree que la tregua que la banda mantiene en Cataluña ha influido en la actual situación, Otegi responde:

«Esa iniciativa ha facilitado un reforzamiento del independentismo en Cataluña y, como consecuencia de ello, un proceso que, desde la visión propia catalana, pone otra vez encima de la mesa la cuestión nacional en el Estado. Ya no es sólo Euskal Herria, sino Euskal Herria y Cataluña».

Tras afirmar que «el proceso que se plantea en Euskal Herria es sustancialmente diferente del catalán», puntualiza que ocurra con el Estatuto y la aceptación o no del término nación «va a ser un termómetro de lo que se podría hacer o no en Euskal Herria».

El líder de Batasuna da la impresión, con algunas de sus palabras, de que las esperanzas de Zapatero de que ETA anuncie el abandono de las armas sin exigir a cambio un precio político son infundadas.

Si el martes era la propia banda terrorista la que advertía de que no renunciará al objetivo de la autodeterminación, ahora es Otegi el que avisa de que «sin Navarra no hay solución, no hay proceso, no hay acuerdo». Y también quien plantea un chantaje al Estado al recordar que «sigue habiendo jóvenes y no tan jóvenes dispuestos a militar en ETA y a practicar la lucha armada».Su opinión sobre Zapatero es bastante positiva:

«Un Gobierno español o un presidente español acepte la evidencia de naciones diferentes a la española es sencillamente una revolución políticaNo ha habido nunca en el Estado ningún presidente del Gobierno que haya aceptado ese término siquiera con ambigüedad, por tanto, para nosotros es importante que ese debate está encima de la mesa y que los catalanes hayan adoptado una decisión así».

No descarta Otegi que, al final y aunque "la pelea será larga", el presiente socialista podría reconocer el derecho a la autodeterminación del País Vasco:

«se puede pensar que, si el señor Zapatero es un estadista, quizás intente conjugar ese proceso de reforma territorial con la solución al conflicto vasco».

Otegi destaca la importancia que tendría una declaración de Downing Street «al estilo español», planteada por algunos dirigentes del PSOE en la que el presidente Zapatero «debería reconocer la existencia de la nación vasca y comprometerse a respetar lo que los partidos políticos acordáramos en una mesa de solución».

Fiel a la línea de ETA, y tras afirmar que Pamplona es "como la Jerusalén de los vascos" y que al igual que entre israelíes y palestinos ellos están «en un proceso de paz por territorios», exige en el libro reclama que Navarra entre en el paquete:

«Nunca vamos a renunciar a que Iruñea sea la capital del estado vasco; sin Navarra no hay solución, no hay proceso, no hay acuerdo».

Otegi, que pasó seis años en prisión por su participación en el secuestro de un alto ejecutivo de la empresa Michelin, justifica la militancia en la banda terrorista alegando que «cuando no dejan ningún tipo de salida, ninguna vía democrática a los pueblos, se producen fenómenos armados; en Euskal Herria y en el resto del mundo, cuando la palabra no tiene validez, bien porque no es escuchada, bien porque si es escuchada no es respetada, los pueblos hablan de otra manera».

Censuran las preguntas en un acto donde De la Vega hablaba de LIBERTAD DE EXPRESION.

Censuran las preguntas en un acto donde De la Vega hablaba de LIBERTAD DE EXPRESION.

 Todo ocurrió durante un encuentro con escolares en Teruel. La vicepresidenta habló a los estudiantes de la Constitución y de "tolerancia" o "libertad de expresión". Entonces se abrió un turno de preguntas en el que el primero en intervenir fue uno de los profesores del centro. El maestro, dirigiéndose a De la Vega, subrayó la paradoja de que la número 2 del Gobierno Zapatero hubiera hablado de los "derechos fundamentales" recogidos en la Carta Magna a unos alumnos que acababan de dar un "ejemplo de tolerancia" cuando, denunció, "sus preguntas han sido censuradas".

Es muy probable que la vicepresidenta ni supiera que sus estusiastas  "ayudantes" estaban filtrando las preguntas de los chavales, pero lo ocurrido en el salón de actos del Instituto Ibáñez Martín es de aurora boreal.

La vicepresidenta, a quien acompañaban el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, y la alcaldesa de Teruel, Lucía Gómez, hizo un largo discursos en el que citó el artículo 10 de la Constitución en el que recogen "derechos inviolables" como que las leyes no pueden discriminar a la mujer, y también, continuó, el de la libertad de expresión, cuyo límite es "el insulto, la injuria, la difamación", y abrió un turno de preguntas.

En ese momento, un profesor del Instituto Segundo de Chomón, David Prieto, tomó la palabra para afirmar que las preguntas estaban censuradas previamente.

Explicó que desde la Dirección de Educación se le habían pedido que pusiera por escrito qué preguntas se iban a hacer y consideró que era contradictorio este hecho con que la vicepresidenta aludiera a los derechos recogidos en la Constitución.

El presidente del Gobierno de Aragón dijo que los alumnos eran libres para preguntar lo que desearan y la vicepresidenta añadió que "sin censuras". Sin embargo, como ha informado la Cadena COPE, las preguntas que los alumnos dirigieron a la vicepresidenta fueron las que se habían pactado anteriormente.

 El jefe del Servicio Provincial de Educación del Gobierno de Aragón en Teruel, Jesús Rodríguez, admitió en declaraciones a Europa Press que había realizado una selección de las preguntas con el fin de "ordenar el debate". Además, los alumnos que portaban pegatinas con el lema "Teruel existe" no pudieron acceder al acto.

República y cultura.

República y cultura.

Un rasgo del PSOE es su capacidad para corromper cuanto toca. Ha degradado la universidad y la enseñanza, hace tiempo utilizó el Museo del Prado para presentar como una hazaña de “la república” el mayor expolio y saqueo de obras de arte sufrido por España en el siglo XX; y ahora le toca el turno a la Biblioteca Nacional, donde una exposición “informa” sobre los méritos de la república en pro de las bibliotecas y la cultura. Pocas cosas hay más lamentables que la instrumentación de instituciones prestigiosas para manipular la historia y la política.

Hubo durante la república, e incluso durante la guerra, iniciativas de personas y grupos de izquierda por elevar el nivel cultural popular. Y también por salvar el patrimonio cultural y artístico español, pero no de los bombardeos “fascistas”, como se decía, sino de las masivas destrucciones y saqueos organizados por los republicanos y luego por el Frente Popular. El hecho está hoy perfectamente documentado, pero una táctica izquierdista-separatista consiste en repetir tópicos y consignas de forma machacona, haciendo oídos sordos a los desmentidos y derrochando al efecto el dinero público. Saben que quien llegue a más gente gana la batalla de la propaganda, y ellos llegan hoy por hoy a mucha más gente que nadie. Tal situación sólo puede contrarrestarla el esfuerzo tenaz de cuantos respetamos la verdad sobre nuestro pasado, y defendemos la democracia y unidad de España.

Así pues, hubo por entonces iniciativas culturales muy loables, y bien está recordarlas siempre que, por honradez intelectual, se las sitúe en su contexto histórico. Y el contexto izquierdista fue más bien de auténtica barbarie. Ya empezó en 1931 con la “quema de conventos”, cuando ardieron dos importantes bibliotecas y trabajos de investigación, además de escuelas y edificios, pinturas y esculturas de enorme valor. El gobierno republicano lo consintió, y la izquierda justificó la oleada criminal como “obra del pueblo”.

Luego el gobierno planeó una expansión de la enseñanza pública, intento muy encomiable, si bien la cifra de escuelas construidas fuera muy inferior a la pregonada por la propaganda y repetida por historiadores descuidados. Pero incluso esa labor modesta, aunque apreciable, quedó en gran medida neutralizada por la prohibición de la enseñanza religiosa, muy especialmente la de los jesuitas, que contaban con centros muy prestigiosos. Por citar un caso harto indicativo, el gobierno cerró el único centro de enseñanza de ciencias económicas de España, en Deusto. Los políticos republicanos entendían poco de economía, cosa nada rara, pero además le mostraban desprecio, bien manifiesto en el fruto de sus medidas, que agravaron la incidencia de la crisis mundial en el país y volvieron el hambre a los niveles de principios de siglo.

El “respeto” por las bibliotecas volvió a manifestarse durante el movimiento guerracivilista de 1934, cuando las izquierdas dinamitaron la de la universidad de Oviedo, e incendiaron el palacio Salazar, en Portugalete, albergue de una espléndida biblioteca y colecciones de arte valiosísimas. Y tan pronto volvieron las izquierdas al poder, en 1936, volvió el destrozo de obras de arte. Calvo Sotelo detalló en las Cortes: “Esculturas de Salzillo, magníficos retablos de Juan de Juanes, lienzos de Tiziano, tallas policromadas, obras que han sido declaradas monumentos nacionales, como la iglesia de Santa María de Elche, han ardido en medio del abandono, cuando no de la protección cómplice del gobierno”. Los diputados de izquierda recibieron sus denuncias con chirigotas y frases como “¡Para la falta que hacían…!”.

Recomenzada la guerra en julio de aquel año, el destrozo de bibliotecas y archivos públicos, eclesiásticos y particulares, se volvió entre las izquierdas un verdadero deporte, cantado por Alberti en unos versos repugnantes. Bibliotecas como la franciscana de Sarriá, con cien mil volúmenes, o la de Guadamur, una de las mayores de Europa conservadas en castillos, quedaron destruidas, y fueron pasto de las llamas otras muchas con decenas de miles de libros, a menudo únicos, conservados de siglos atrás.

Este gigantesco estrago no aparece para nada en la indecente exposición propagandística de la Biblioteca Nacional, donde, para mayor injuria, se presenta como democrático al régimen del Frente Popular, constituido por tales demócratas y amantes de la cultura como los estalinistas, los marxistas del PSOE, los anarquistas, los racistas del PNV o los golpistas de Azaña y de Companys. Todos bajo la protección de Stalin.

Fue Azaña quien mejor retrató a los republicanos y su política: “tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta”. Y también sin ninguna idea clara salvo un anticristianismo obsesivo, no muy diferente en sustancia del odio obsesivo de los nazis a los judíos.
Actitudes tan bien descritas por Azaña, a la vez causante y víctima de ellas, vuelven a imponerse con el desgobierno del Iluminado de la Moncloa: falsificación de la historia, ataque al espíritu reconciliador de la Transición, o degradación de instituciones como la Biblioteca Nacional, que debieran ser instrumentos de investigación de alta calidad, y no sedes de la propaganda más unilateral y ramplona.

¡Viva la Constitución! ¡Viva la libertad! ¡Viva la nación española!

¡Viva la Constitución! ¡Viva la libertad! ¡Viva la nación española!

 ÉXITO DE CONVOCATORIA DEL PP EN DEFENSA DE LA CARTA MAGNA.
Miles de personas, 200.000 según la Comunidad de Madrid, han abarrotado la Puerta del Sol para secundar el llamamiento del PP. 19 militantes populares, uno por cada comunidad y Ceuta y Melilla, han leído artículos de la Carta Magna para dar paso a Rajoy, que ha cerrado el homenaje. Continuamente interrumpido con gritos de "España, España" y "presidente, presidente", el líder de la oposición ha reiterado que "no aceptaremos que la Constitución se convierta en una apariencia o un fantasma de la libertad".

Mariano Rajoy, que reapareció con dos dedos escayolados tras el accidente de helicóptero que sufrió el jueves, ha tenido un recuerdo especial durante su intervención para las víctimas del terrorismo. "Hoy como siempre está con nosotros el recuerdo de los que ya no pueden acompañarnos. De los cientos, cientos y cientos de españoles a los que les han arrancado la vida porque creyeron en la Constitución, defendieron la libertad, escogieron la orilla de la ciudadanía frente al gregarismo fundamentalista; por eso los asesinaron".

Desde el estrado instalado en la Puerta de Sol y con la interrupción de las miles de personas que gritaban "España, España", Rajoy aclaró "se lo digo a quien lo tiene que oír, una vez más proclamamos que su muerte no ha sido en vano, que no lo será nunca, que su recuerdo permanecerá con nosotros siempre y que permanecerá mientras estemos vivos, mientras podamos alzar la voz y mientras tengamos fuerza para proclamarlo". 

El mensaje a favor de la Carta Magna ha sido claro: "No defendemos la Constitución con la boca pequeña, la defendemos para que se aplique. Ni aceptamos ni aceptaremos que la Constitución se convierta en una apariencia, una ficción o un fantasma de la libertad, queremos una Constitución real y que su amparo se extienda sin excepciones a cada uno de los españoles y a todos los rincones de España".

Sin referencias concretas a proyectos soberanistas, ha recordado que "los integrantes de la Nación no son las tierras ni la historia, son las personas", "nos importan las tierras y la historia, pero el depositario de los derechos es siempre el individuo", al tiempo que señalaba que "no formamos una Nación de naciones, sino una Nación de personas, de ciudadanos libres e iguales".

Rajoy ha puntualizado que la política actual del Gobierno socialista "no es lo que acordamos en 1978, no es lo que quieren los españoles", y ha advertido que "el futuro común no se construye con radicalismos, intolerancia y mal talante". Además, el jefe de la oposición ha recordado que el acto convocado en Madrid por el PP, en contra de lo que se ha encargado de difundir el Gobierno y el tripartito de la Generalidad de Cataluña, es "para celebrar 27 años de vida constitucional, de libertad y de progreso, para apoyar la Constitución más longeva, la que nos ha proporcionado el periodo más exitoso, para hacerla durar, mantener en pie ese acogedor recinto en el que todos los españoles que lo deseen encuentren refugio".

Y ha cerrado su intervención animando a los asistentes a sumarse a un grito que ha resultado unánime. "Gritad conmigo y que se os oiga en toda España, desde Finisterre al Cabo de Gata y desde el Pirineo hasta Lanzarote. ¡Viva la Constitución! ¡Viva la libertad! ¡Viva la nación española!

CONTRA LA RUPTURA.

CONTRA LA RUPTURA.

Mañana el PP se ha decidido a salir por fin a la calle con un acto a favor del marco de convivencia que diseñó la Constitución de 1978. El PSOE, a través de sus dirigentes, y especialmente de Pepiño Blanco se ha apresurado a decir que se trata de un acto “contra Cataluña, contra la convivencia y contra la Constitución".

Por supuesto quien no esta con el “estatut” que ha redactado ZP y sus amigos separatistas haciendo de los catalanes una clase de ciudadanos aparte del resto de los españoles es que estamos contra Cataluña y contra la convivencia nacional. Quienes no queremos ver como España se divide en 17 taifas, que acabaran con la soberanía nacional, la igualdad y solidaridad, es que no creemos en al convivencia de todos los españoles. Quienes no queremos negociar con ETA, que los asesinos dicten la política a seguir en Vascongadas ni sacar sus presos a la calle, es que no queremos la paz ni acabar con el terrorismo. Quines defendemos que para cambiar la Constitución e imponer un nuevo tipo de régimen, se debe consultar al pueblo conforme ordena la propia constitución, es que estamos contra esa misma constitución. Este el inmoral mundo al revés del PSOE.

El gobierno socialista se ha permitido el lujo de frivolizar con algo tan importante como es la forma del estado, la soberanía nacional y la propia unidad nacional. Si simplemente nos encontrásemos con una contienda electoral sus pactos con el separatismo no tendrían consecuencias ni muy importantes ni muy graves. Los ciudadanos sabrían elegir. Pero cuando se esta intentado reformar la constitución por la puerta de atrás para imponer un nuevo modelo territorial, es preciso rectificar el rumbo que están tomando los acontecimientos.

Es preciso salvaguardar la unidad de España y la prospera convivencia que representa. Es preciso garantizar la igualdad entre todos los españoles y la solidaridad entre sus tierras. Para ello se convoca la concentración del día 3 de diciembre. Si el PSOE no esta allí para defender ese marco constitucional, solo se debe a su postura. Solo a este PSOE de Zapatero le incumbe la responsabilidad de aparecer como el instrumento de desunión, no al Partido Popular.

Zapatero no condena el sarao anti-COPE pilotado por dos diputados de ERC.

Zapatero no condena el sarao anti-COPE pilotado por dos diputados de ERC.

 

 TEXTO ÍNTEGRO DE LA PETICIÓN Y SUS FIRMANTES

El periodista Carlos Herrera ha anunciado en Onda Cero que se adhiere al manifiesto en el que se denuncian los ataques a la Cadena COPE. Otras personalidades como Alberto Recarte, Juan Velarde, Ángel Acebes, José Raga, Eduardo Zaplana, Gabriel Albiac, José Alcaraz, Gotzone Mora o Esperanza Aguirre y numerosos colaboradores de periodicos digitales han firmado ya el manifiesto. Mientras, Rodríguez Zapatero se niega a condenar el ataque de ERC a la sede de la COPE.


 El diputado de ERC, Joan Puig, el mismo que organizó el asalto a la piscina de Pedro J. Ramírez, acompañado del también diputado Joan Tardá, han supervisado el acto de sabotaje en la sede en Madrid de la Cadena COPE.
Todo el mundo tiene derecho a manifestarse, pero con previa autorización, sin anarquías. Si los diputados (por los de ERC) que tienen que dar ejemplo de respeto a las leyes, no lo hacen........
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó este miércoles en los informativos de Antena 3 que "no le gustan los actos de protesta contra los medios de comunicación".
Rodríguez Zapatero, preguntado por la directora de Informativos de la cadena, Gloria Lomana, no desautorizó, sin embargo, el encadenamiento de cinco militantes de ERC a las puertas de la cadena Cope para pedir su cierre.

En la primera entrevista concedida en lo que va de su mandato, Zapatero añadió que tampoco le gustan "los insultos ni en el debate político ni en los medios de comunicación", aunque - añadió el presidente del Gobierno - respeta la libertad de expresión y de manifestación, pero con respeto.

Durante la sesión de control del Parlamento, celebrada los miércoles, el presidente eludió, a preguntas del presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, pronunciarse sobre los actos de jóvenes miembros de ERC en las puertas de la cadena de la Conferencia Episcopal en Madrid.
En una de las tardes más crispadas y tensas que se recuerdan en los pasillos del Congreso, sólo había un tema en boca de políticos y periodistas: los incidentes protagonizados por ERC a las puertas de la sede de la cadena Cope.
Aunque el Reglamento del Congreso no permite cambiar las preguntas en la sesión de control, la dirección del PP, antes de entrar en el Hemiciclo, tenía ya decidido que era el tema del día. Tanto su líder, Mariano Rajoy, como sus dos primeros espadas, Eduardo Zaplana y Angel Acebes, no lo obviaron en sus intervenciones.

Rajoy fue el primero en abrir fuego, al calificar los incidentes de la mañana como «un grave atentado contra los derechos constitucionales de un medio de comunicación y, por tanto, al derecho a la libertad de información que reconoce la Constitución, con la aprobación de dos diputados que le están apoyando a usted», dijo.

El líder del PP condenó los hechos e instó al presidente del Gobierno a que también los condenase, «porque su obligación como presidente es garantizar la libertad y que no haya coacción a que los ciudadanos puedan ejercer libremente sus derechos. Hágalo, porque es su obligación».

Zapatero obvió el tema en su primera respuesta, y Rajoy volvió a la carga en su réplica: «Tenemos un presidente del Gobierno que no defiende los derechos constitucionales de los ciudadanos españoles, y para no generarse problemas con los dos diputados de ERC que atentan contra la libertad de los ciudadanos y de los medios de comunicación, prefiere callarse».

Rajoy exigió otra actitud a Zapatero e, incluso, le pidió que, al menos, «afeara» a los dos diputados de ERC su «antidemocrática conducta».

Pero Zapatero, más allá de calificar de «exageradas» las afirmaciones de Rajoy, ni condenó ni afeó. Lo más que dijo es que unas cosas le gustan más y otras menos, en una explicación un tanto barroca: «Todos los diputados de esta Cámara», dijo el presidente, «que representamos la legitimidad popular, tenemos como obligación la defensa de los derechos fundamentales, y yo tengo la presunción a favor de todos los diputados que representan a los ciudadanos y que están trabajando en la defensa de las actitudes y de los derechos fundamentales y libertades públicas de todos los españoles, más allá de que me gusten unas cosas más que otras». Y ahí se quedó.