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ZP, a la caza del "top manta" y al asedio de los comedores de Cáritas.

ZP, a la caza del "top manta" y al asedio de los comedores de Cáritas.

En apenas unos años el Gobierno ha pasado del "papeles para todos" a decretar la búsqueda y captura de ilegales con unos métodos que, de haberlos usado Aznar, hubiera ardido Troya.

De las penurias que padecen los inmigrantes, víctimas primeras de la crisis, no es necesario extenderse. Cuando llegaron aquí aún reverberaba el eco del "Papeles para todos" que el primer Gobierno de Zapatero les prometió. Frente a la política "xenófoba" de Aznar, Zapatero se labró la imagen de político sensible y solidario prometiendo ríos de leche y miel para cada "sin papeles". La primera regularización masiva apuntaló ese buenismo demagógico, pese a la fuerte indignación de países como Francia, Alemania e Italia.

Pues bien, cinco años después, el mismo partido en el Gobierno decreta la detención del inmigrante por cupos, como si fuera caza mayor generosamente remunerada a la pieza. Para el acecho, vale cualquier lugar: los locutorios, los colegios a la hora en que los padres va a recoger a sus hijos y hasta los comedores de Cáritas, donde gracias a la Iglesia los ilegales tratan de burlar el hambre, cosa que consiguen. Menos fortuna tienen con la policía, a la que el equipo de Rubalcaba envía allí para engordar el cupo de expulsados. Curiosa evolución de una política de inmigración que empezó en el "papeles para todos" y ha terminado en detenciones a la hora de comer.

No menos lacerante es el comportamiento del Gobierno y del "sindicato de la ceja" hacia los inmigrantes que no tienen dónde caerse muertos. Tras una campaña despiadada, a la que se prestó sin escrúpulo alguno el coro mediático del Gobierno, se modificó el Código Penal para endurecer las penas contra el top manta y lo que era una falta pasó a ser delito penado con cárcel. A día de hoy, unos 60 inmigrantes están en prisión con elevadas penas por haberse atrevido a vender cds piratas para poder comer. Y es ahora, cuando estalla el escándalo, cuando los progres que provocaron el cambio de la ley se colocan al frente de la manifestación para pedir la puesta en libertad de los encarcelados. Eso se llama indignidad.

La paradoja que protagonizan los sindicatos tuvo su más clara expresión este pasado domingo. Cándido Méndez y Fernández Toxo comandaron sus huestes, reducidas al sólo aparato burocrático de UGT y CC OO, por el centro de Madrid para protestar contra el paro. Hasta aquí, nada que objetar; al contrario, ya era hora de que las centrales obreras se dieran por aludidas, pues llevan dos años con la boca cerrada mientras el desempleo se ha disparado hasta los cuatro millones de parados. Lo sorprendente es que los dirigentes sindicales cerraron su manifestación de protesta en la Puerta del Sol, ante los portones del Gobierno de Esperanza Aguirre, como si ella fuera la culpable del desastre. Mientras tanto, en Telemadrid, los sindicatos forzaban arbitariamente la cuarta huelga con apagón total de la televisión.

Asombroso. ¿Se trata de sindicatos o de franquicias del PSOE que, además de darle cariño al líder, hacen méritos para subir la facturación?

España, Campeona de Europa.

España, Campeona de Europa.

La selección española de fútbol derrotó a Alemania con un solitario gol de Fernando Torres en el minuto 33 y se alzó con la segunda Eurocopa de su historia, tras la conquistada en 1964, después de un partido muy serio en el que Alemania inquietó la meta de Casillas durante la primera mitad, pero fue inferior en la reanudación, donde pudo sufrir una derrota mucho más contundente.

Los de Luis Aragonés, que se despide del banquillo nacional con 'broche de oro', vengaron la derrota sufrida en la otra final europea disputada en 1984 ante Francia, tras culminar un torneo de Austria y Suiza, prácticamente perfecto en el que contaron todos sus partidos por triunfos, salvo la victoria conquistada ante Italia desde el punto de penalti.

De este modo, la inteligencia de Fernando Torres, anticipándose al lateral alemán Lahm, tras un pase de Xavi Hernández en el minuto 33, fue suficiente para que los aficionados españoles de todo el país puedan celebrar por todo lo alto, un título de postín que se resistía tras numerosos años de sinsabores.

Sin embargo, el primer 'susto' para los intereses españoles llegó con apenas tres minutos de juego, cuando Sergio Ramos cedió hacia el centro un balón comprometido que Miroslav Klose no supo aprovechar, tras adelantarse a la zaga española, pero marrar en el control, que salió por la línea de fondo demasiado largo.

Y es que de salida, el control del balón, fiel al guión previsto, fue para España, en las botas de la calidad técnica de los Iniesta, Cesc o Xavi Hernández, pero tan sólo buscaron una y otra vez el pase largo hacia los desmarques del solitario Fernando Torres, mientras Alemania supo asumir su mayor peso y experiencia en las finales para tomar el mando poco a poco, encerrando en su campo los diez primeros minutos a los de Luis Aragonés.

La reacción de la 'Roja' llegó en el minuto 14 con una incorporación por la izquierda de Xavi, que metió un preciso pase al hueco para Iniesta, cuyo centro obligó al veterano Jens Lehmann a demostrar sus reflejos, tras pegar en la rodilla del madridista Christoph Metzelder.

Mucho más cerca de inaugurar el marcador de la final estuvo Torres en el minuto 22, cuando remató a la base del palo derecho germano un centro desde la derecha de Sergio Ramos anticipándose a Mertesacker. Y es que España logró sacudirse con el paso de los minutos la presión alemana, que buscaba el gol sustentado en apariciones, siempre por la izquierda, de su mejor jugador en esta Eurocopa: Lukas Podolski.

Torres consigue la recompensa a su lucha

Sin embargo, fue España la primera en hacer 'sangre' sobre su rival por medio de nuevo del delantero del Liverpool, que esta vez sí logró ver puerta con éxito. La jugada se gestó en el minuto 33, con un pase en corto de Marcos Senna sobre el barcelonista Xavi, que lanzó un envío sobre Torres que peleó con Phillip Lahm hasta adelantarse por velocidad y picar con suavidad sobre Lehmann para enviar el esférico mansamente a la red.

Alemania acusó el golpe e incluso estuvo noqueada en los minutos sucesivos, en los que España, liderada por un infatigable Torres que se fajó con la defensa germana, pudo poner más tierra de por medio, en un golpeo de Iniesta para Silva que, sólo en el segundo palo, se llenó de balón y envió a las nubes según le venía.

Sin embargo, el marcador no se movió antes del descanso y España se fue camino de las duchas a tan sólo 45 minutos del triunfo, de la gloria y, sobre todo, de su segunda Eurocopa, tras la conquistada en 1964. La reanudación trajo relajación para las dos escuadras, que optaron por 'guardar la ropa' recelosas de un gol en contra que trajera un escenario más adverso.

Kuranyi asusta, pero no brilla

En el minuto 53, España despertó con una doble oportunidad para volver a meter presión a Alemania, que sólo supo reaccionar metiendo en el campo a otro sus clónicos 'panzer' Kevin Kuranyi, prácticamente inédito en todo la Eurocopa. Así, un remate cruzado de Xavi 'topó' con las yemas de los dedos de Lehmann que desvió agónicamente a córner, mientras que a la salida del mismo Sergio Ramos estuvo a punto de desviar en el área chica y de tacón un disparo de Silva, que no acertó a rematar según le venía.

El cambio dio más mordiente a Alemania, no por argumentos técnicos sino por empuje. Así, el minuto 59, una dejada en la medialuna del área de Bastian Schweinsteiger propició un 'latigazo' de Ballack de primeras desde fuera del área, que salió rozando el lateral derecho de la red de Casillas.

España, lejos de echarse atrás, contestó con la descarada insolencia propia de una selección más joven que la alemana. De este modo, el largo peregrinar en el desierto de la 'Roja' pudo ver más de cerca su maná con tres ocasiones prácticamente consecutivas en el minuto 66, pero el cabezazo de Ramos tras una falta botada por Xavi, el 'trallazo' de éste mismo a la salida de un saque de esquina y la incursión de Iniesta en el área chica fueron convertidas en simple 'espejismo' por un genial Lehmann.

En el minuto 78, nada más quemar Alemania su último cartucho con la entrada del 'español' Mario Gómez, Rosseti 'echó un cable' a los de Joachim Loew al pasar por alto un despeje con la mano fuera del área de Lehmann. Tres más tarde, Senna estuvo a punto de coronar su sensacional torneo con un gol que diera la puntilla, pero no llegó a rematar en boca de gol una dejada con la cabeza de Güiza, que entró en lugar del 'gladiador' Torres, tras un centro de Santi Cazorla.

De ahí al final, Alemania lo intentó apoyado en el músculo y en balones al área que una y otra vez fueron repelidos con solvencia por la zaga española, la misma que, unida al resto de los 22 integrantes de la expedición española, corrió como loca por todo el césped del Ernst Happel de Viena, nada más decretar el italiano Rosseti el final del encuentro.

Un solitario pitido que dio paso a otro sonido... el estruendo de millones de españoles y al descorchar de otras tantas botellas, todos ellos unidos por el sentir de la 'Roja', por fin, flamante campeona de Europa.

Estatuto del periodista. Periodistas a la catalana.

Estatuto del periodista. Periodistas a la catalana.

Mientras discutimos los dimes y diretes del Estatuto catalán, en la Comisión Constitucional del Congreso se ha empezado a discutir sobre otro estatuto, aprobado por liberticidas de IU y PSOE. Es el estatuto del periodista, una ley de prensa que obliga a que la información sea supervisada por periodistas con una licencia aprobada por el gobierno nacional o regional. Una licencia que, por supuesto, se puede revocar al díscolo. De este modo, la izquierda aprueba un texto fascista con el que pretende convertir a la prensa española en el mismo remanso de paz y falta de crítica al gobierno en que vive la catalana. Un estatuto que ABC califica de “proyecto con ribetes estalinistas” y El Mundo de “retorno a la visión franquista de la profesión periodística”. Ambas críticas son ciertas, pues cierto es que las dictaduras nunca han tenido especial aprecio a la información libre, sean de la ideología que sean. Tampoco Zapatero, por lo que se ve.

Los defensores del engendro intervencionista y liberticida podrán argumentar que el texto no impide el ejercicio de la profesión a quien no tenga permiso, pero lo cierto es que explicita que, al frente de publicaciones, programas audiovisuales y sitios en la red tendrá que haber un director con carné que podrá vetar cualquier contenido de los mismos. Javier Rubio, Federico Jiménez Losantos y César Vidal, por ejemplo, tendrán que ser aprobados por un consejo, en el que los miembros serán escogidos por el Congreso y el Senado, para que Libertad Digital, La Mañana y La Linterna no incumplan la ley. O nombrar director a quien el poder considere suficientemente domesticado, para que les censure.

Por supuesto, un servidor de ustedes y cualquiera que posea una bitácora o sitio periodístico también tendrá que disponer de carné, ya que es el director de “un sitio en la red de carácter periodístico”. Cientos de blogs serían ilegales al día siguiente de aprobarse este texto fascista que promueve la izquierda. Sin embargo, no sé por qué no debo pensar que esta situación de incumplimiento masivo de la legalidad conduciría a la arbitrariedad absoluta; sólo se promoverían acciones contra las bitácoras desafectas, al más puro estilo Conde Pumpido. Aunque deben ustedes saber que el que reprimía la libertad de expresión era, por supuesto, Aznar.

El problema no acaba aquí. Todo medio con más de ocho periodistas en nómina tendrá un consejo de redacción en que los trabajadores podrán ejercer de chivatos de supuesta mala conducta profesional e influir en la línea editorial del periódico. Es decir, ningún propietario de un medio de comunicación podrá decidir la línea editorial de su propio medio sin contar con los periodistas, profesión marcadamente izquierdista en España y casi todo el mundo occidental. De este modo se pretende garantizar que no se diga nada que no sea previamente aprobado por el Politburó.

Es más, por si aún queda algún medio que, pese a todo, persista en hacer información libre y crítica con el poder, el consejo cuya mayoría es nombrada por políticos y sindicatos podrá expropiar parte de los beneficios de aquellas empresas que incumplan el “código deontológico”. Un código que, claro está, deja sitio más que suficiente para una ambigüedad que permita interpretarlo de forma benévola con los buenos y estricta con los malos. Por ejemplo, las informaciones sobre el 11-M de El Mundo y Libertad Digital no serían consideradas "informaciones fundamentadas y contrastadas", pero no les quepa duda de que los terroristas suicidas de la SER lo serían.

No es extraño que IU redacte un estatuto basado en las prácticas soviéticas de los dictadores cubano y venezolano. Lo raro es que lo apoye el PSOE. Claro que, después de este salmantino fin de semana de apoyo incondicional a la violación de los derechos humanos, después de que el dictador bananero Chávez reconozca que es imposible tener “mayor acuerdo moral, ético y político” con Zapatero, habrá que dejar el asombro sólo para los ingenuos voluntarios que queden en España. Pide CCOO el mayor consenso posible para este estatuto. Conmigo que no cuenten, ni para este ni para ningún otro. La mejor ley de prensa es la que no existe.

Islam intolerante. SUENE A TIEMPO EL DESPERTADOR.

Islam intolerante. SUENE A TIEMPO EL DESPERTADOR.

La policía saudí detuvo en la noche del viernes al sábado a 40 cristianos paquistaníes que se encontraban rezando en una casa particular en Riad, la capital del país, según informó el diario saudí Al Yazira.

Las autoridades encontraron grabaciones y libros en el lugar en el que un cura paquistaní oficiaba una misa a la que asistían niños y mujeres.

En Arabia Saudí, con una población de 23 millones de habitantes, hay cerca de seis millones de extranjeros, muchos de ellos cristianos europeos, norteamericanos y asiáticos. El reino saudí prohíbe la práctica de cualquier religión distinta del islam.

Posiblemente no cumpliremos muchos más años, pero nos queda la memoria y toda la Historia para no olvidar de donde venimos. Recordamos, por ejemplo, aquel Occidente que se debatía entre dos modelos, el socialista representado por la URSS y el capitalista de los USA. El mundo protegido por el telón de acero cayó a golpe de maza; el otro mundo, el de aquí, sigue en pie, aunque, bien es cierto, que en medio de un mar arbolado de amenazas.
¡Qué lejos y qué cerca! Sin embargo, otra vez dos mundos antagónicos. Desaparecida la URSS, reaparece el Islam. Occidente y Oriente. De nuevo, frente a frente. Lepanto...

En su libro The Great Heresies, de plena actualidad, Hilaire Belloc ya predecía un futuro amenazador para Occidente por parte del Islam. Es recomendable su lectura.

Sí, es verdad que son más de dos las civilizaciones enfrentadas a la occidental; no obstante, es el Islam, la que de manera especial preocupa hoy en Occidente, sobre todo, porque en él fe y ley son indisociables. Y en Europa se mantienen recuerdos muy vivos de lo que ello entraña. Perviven no pocos registros de lo que ello supuso y estrechamente ligados a periodos oscuros de las artes, las ciencias y el pensamiento. Eso de religión y política en un mismo todo vigoriza a inquisidores y tiranos.

Islam y política han tendido desde siempre a fundirse en un todo. El Islam de los talibanes de Afganistán y el de la Alianza del Norte (no nos hagamos falsas ilusiones tan sólo porque a los EEUU les pueda convenir), el fanatismo de los imanes iraníes, la rigidez brutal de todos los regímes teocráticos de la península árabe, las persecuciones anticristianas recientes del Pakistán o de Indonesia, o el machismo institucional del Magreb, no constituyen falsas interpretaciones del Islam - como nos cuentan algunos-, sino del Islam tal cual. El Islam nació guerrero. El mismo Mahoma conquistó la península arábica entera en unos pocos años y los cristianos tuvieron buenas razones para sentirse temerosos del Islam. El Islam es la aplicación de la sharia, dogmática e intolerante. No es tampoco equiparable al cristianismo intolerante. El cristianismo, al fin y al cabo, no desfiguró la personalidad profunda de la cultura europea porque supo integrar en sí la sacralidad pagana. Por su parte, la religiosidad musulmana no tiene nada que ver con el ser profundo europeo. El cristianismo, a través del culto a los Santos y a las Vírgenes, ha sido interpretado por diversos estudiosos como una variante de neopaganismo, si bien sublimado y conformado al espíritu europeo tal y como señalan numerosos etnólogos. El Islam, por el contrario, viene imponiéndose desde el exterior, sin adaptación, sin sincretismo y sin compromiso; constituye un factor de desculturización mucho más grave que el que representa el americanismo. Evidentemente, nunca escucharemos nada de todo esto a los imanes residentes en Europa mientras la comunidad musulmana constituya una minoría. La desburkación de su rostro se reserva para mejores tiempos.

Abundan los xenófilos repitiendo que no se dramatice. También existen, aunque se les oiga mucho menos debido a la sordina mediática, los sociólogos que previenen del proceso colonizador a la baja al que se está viendo sometida Europa, de la pérdida de su identidad y de sus tradiciones, así como de la desaparición de sus valores occidentales y de la corrupción de sus raíces populares. Colonización es término preferible al de "inmigración", señala Guillaume Faye, puesto que se trata de la ocupación e instalación definitiva de un pueblo o varios, en casa ajena.

La clase intelecto-mediática, en su discurso monocorde y políticamente correcto, aboga abiertamente por nuestra conformación a los extraeuropeos, a los musulmanes, a que se acepte su irrupción, sus costumbres y hasta sus leyes en abierto choque con la mentalidad occidental, como si en todo ello no estuviese en juego dejar de ser lo que somosónada más y nada menos.

Con el fin de lograr la plena introducción del mundo islámico en nuestra sociedad se persuade a la población para que adopte dos tipos de estrategia: primero su integración y, cuando esta fracasa - siempre lo hace-, el comunitarismo (mantenimiento de culturas diferentes en un mismo espacio) lo que también ha fallado en todas partes, a pesar de los elevadísimos costes económicos que comportan ambas estrategias. Los EE.UU. saben, pero que mucho, de estas estrategias. Especialmente interesante resulta el trabajo de la Universidad de Tennessee The Burden of Brown y del cual es autor Raymond Wolters quien analiza las diferentes estrategias a partir de su impacto en el sistema educativo. De las consecuencias de tal fracaso aún no se han repuesto. Ir contra natura y esperar que todo fluya sin trágicos sobresaltos es pérfida candidez.

No se engañe nadie. Las pretendidas armonía y tolerancia del Islam, aludidas desde las instancias políticamente correctas, no son sino un mito de la imaginación moderna liberal. La España medieval ­tan falsamente evocada como descrita por las figuras de la beautiful people e intelectuales de la party line- fue multicultural en el sentido de ser culturalmente diversa. España fue tierra en la que coexistieron diferentes culturas, pero no en el sentido de experimentar una integración cultural. La tolerancia hacia cristianos y judíos como Pueblos del Libro se alienta en el Corán. Pero en la práctica sólo se dio durante periodos muy breves y escasos. (A los cristianos que vivían bajo la Ley Islámica se les prohibía construir iglesias, tañer las campanas, salir en procesiones, exhibir símbolos cristianos, etc.) Los pogromos en los que la comunidad judía fue diezmada y millares de cristianos vendidos como esclavos en Marruecos no escasearon, señala el medievalista Richard Fletcher en la reciente Spain: A History publicada por Oxford University Press.

Analizando el pasado lejano y la reciente historia de Europa se observa que esa concurrencia de culturas tan diversas ­otra vez la diversidad- ha sido fuente inagotable de conflictos, luchas y guerras. En el mejor de los casos, se pudo lograr que dichas culturas, religiones y etnias se soportasen, si bien prácticamente siempre bajo regímenes absolutistas o totalitarios en los que el respeto a los derechos del hombre resultaba algo desconocido. Hoy, nos basta con observar los estados multiculturales de Europa, Indonesia y hasta los mismos USA, para darnos cuenta de que tal falta de homogeneidad, lejos de estimular los avances y la concordia, acelera e incrementa la frecuencia e intensidad de los conflictos que terminan por desembocar en auténticas guerras especialmente sanguinarias.

La Gran Política es materia ignota en la Europa contemporánea, a diferencia de China, India y los Países Islámicos. Desconcierta observar el juego pro americano de multiculturizar Europa que respaldan ciertos sectores tradicionalmente antiamericanos. Izquierda y derecha se muestran infinitamente más preocupados por las respuestas posibles mediáticas, que por las consecuencias que la política inmigracionista actual ejercerá sobre las vidas de las futuras generaciones. También los sectores más radicales de la izquierda fomentan histéricamente la extinción de los pueblos autóctonos de Europa, y cualquier declaración en defensa de los intereses europeos, o duda acerca de la bondad del multiculturalismo, viene inmediatamente acompañada de las conocidas acusaciones de hereje y sacrílego revestidas con las nuevas voces del siglo XXI, como señalaba Oriana Fallaci hace escasas semanas. LíEurope a perdu la mémoire : elle aide les Américains à créer des États musulmans dans les Balkans, facilitant ainsi le retour de líinfluence turque dans la région, et accepte líimplantation sur le sol européen de colonies musulmanes de plus en plus nombreuses. Tout cela dans le contexte díun déclin démographique tel que líEurope níen a jamais connu (Ö) destacaba recientemente un articulista francés.

A todos los pueblos del mundo les está reconocido el derecho a defender sus identidades, fronteras y tradiciones. A todos, menos a los pueblos europeos, les está permitido adoptar políticas de autoprotección. Hace muy pocos años, Glayde Whitney, en su ensayo sobre el eminente científico Raymond Cattle, aseguraba que ello se debe a que estamos viviendo una nueva Inquisición, la cuarta, que de nuevo obliga, a hierro y fuego, a tener fe ciega en los post-modernos dogmas del siglo.

¿Por qué este leit motif en una gran mayoría de los medios de comunicación que, remedando a San Agustín, se urge con toda clase de mensajes a la aceptación el Nuevo Orden como tratando
de asegurar que sólo mediante la revelación, el dogma y la fe puede alcanzarse el conocimiento, despreciando la razón? Los intérpretes actuales de los nuevos dogmas no pertenecen a las órdenes Dominicana ni Agustina, sino a la política-intelecto-mediática global obcecada en extender por el planeta entero esa nueva religión del Globalismo.

En su día, los poderes europeos velaron por la salvaguarda de la identidad de sus pueblos, hoy, sin embargo, no se interesan en hacer lo propio ante el negro diseño social que vuela a círculos sobre nuestras vidas. De esta lápida multicultural que se nos impone, los europeos no extraeremos ningún beneficio.

Un camino de regreso a la Edad Media se ha iniciado en Occidente, un camino acelerado hacia la obscuridad, hacia la noche que siempre precede al despertar.

No soportan la libertad, no quieren Internet.

No soportan la libertad, no quieren Internet.

Hace unos meses, Federico Jiménez Losantos profetizó el invierno mediático que se nos venía encima, una vez más el tiempo le ha dado la razón, y vemos cómo el PSOE intenta dar carta blanca a la legitimación del antenicidio y el cambio de las normas de juego para permitir los monopolios de facto en el sector de la Radio y la Televisión, para poder controlar la libertad de expresión del país.

Poco van a cambiar las cosas, pues antes de esta maniobra del gobierno ya hemos sufrido en nuestras carnes la desinformación y manipulación que sufrimos día a día con temas como el protocolo de Kioto, el problema de Oriente Medio, la Guerra de Irak, el Prestige, el 11-M o más recientemente la catástrofe asimétrica de El Carmelo.

Los grandes medios de comunicación, los gigantes multimedia, y todo conglomerado con nombres rimbombantes para aumentar su valor en bolsa, están perdiendo toda capacidad de influencia, básicamente se han convertido en agencias de escupir teletipos, están perdiendo la capacidad de crear opinión, ya nadie les cree; ahora el foco de poder se ha desplazado a Internet, a los medios digitales, a los blogs, donde es el usuario el que tiene la última palabra.

La libertad de expresión en Internet preocupa a los Cebrianes y a los Cebrianitos, que por mucho que ladren, se ven impotentes ante la libertad de la red. Es la típica pataleta del niño malcriado que llora porque no se puede quedar con los juguetes de los demás.

Es preocupante que el Gobierno se empecine en saciar a Polanco y acabar con la pluralidad de la Televisión y la Radio, pero peor es que el actual Gobierno que cuando militaba en las filas de la oposición eran los máximos defensores del movimiento anti-LSSI, y ahora que están en el poder no la “derogan” como han hecho con muchas otras leyes, sino que la modifican para endurecerla aun más, pasando del buen talante y del diálogo del que tanto predican. Pura hipocresía pancartera.

Se me ponen los pelos como escarpias cuando leo artículos que nos cuentan cómo los socios del Gobierno quieren ser los que repartan carnets de periodistas y el secretario de Estado, Barroso, presiona a los grandes anunciantes para que retiren la publicidad de las publicaciones digitales, para asfixiarlas económicamente y Zapatero también.

Lo que realmente me ha llevado al pánico incontrolable, es que tal y como ya se denunció aquí, la ONU continúa en su afán de poner puertas al campo y controlar Internet, la palabra mágica que utilizan es regular, y los liberales sabemos que esa palabra está vinculada con los criminalitus totalitarios, y cuando esa palabra es pronunciada por una organización donde hay más dictaduras que democracias con derecho a voto, carcomida por la corrupción y que dictaduras islámicas encabezan la comisión de Derechos Humanos... llego a la arritmia cardiaca, pensando en que harán con Internet. Por desgracia sólo protestamos los de siempre.

En defensa de los Weblogs. Bitácoras (Weblogs ó blogs) y libertad de expresión.

En defensa de los Weblogs. Bitácoras (Weblogs ó blogs) y libertad de expresión.

El mes de febrero comenzaba con dos artículos de Raúl del Pozo y Carmen Rigalt, ambos el día 1, en El Mundo atacando las bitácoras. Las quejas y lamentos de sus autores eran diferentes, pero ambos con un mismo fin: desprestigiar un fenómeno incontrolable que rompe con el estatus del autor de artículos propio de la prensa en papel . Antes del nacimiento de Internet y, en especial, de los blogs, la propia naturaleza de los medios impresos imponía que la creación opinión escrita dirigida al público tuviera un carácter "elitista".

En la época en la cual la tinta no tenía que competir con los bits, la transmisión de opiniones sobre la actualidad mediante textos estaba profesionalizada y reservada a grupos más o menos reducidos. Eso tenía un doble efecto. Por una parte, el articulista estaba a salvo de críticas ajenas que no fueran de sus propios iguales. Los lectores no tenían más vehículo de expresión que el limitado recurso que representan las cartas al director, cuya publicación además se decide por el propio medio. Por otra, esa estructura elitista permitía mostrar tan sólo opiniones bastante homogéneas. Tan sólo daba voz a personas en la línea de pensamiento de los medios de comunicación. Las ideas que se salían de esas tendencias no tenían cabida y se veían imposibilitadas de llegar a un público diferente al de los amigos y conocidos de quien las tenían. Cada uno de los articulistas de El Mundo protestaba por el fin de uno de estos fenómenos.

En Paseos de en la Red Raul del Pozo de queja: "Hay una grada del siete, un piquete de exaltados, un retén sádico del sabio pueblo español que te zarandea por los blogs y los chats". A lo largo de su columna, este articulista dedica a quienes se atreven a criticarle a él o a otros profesionales de la opinión impresa epítetos tan poco moderados como "francotiradores tribales". Del Pozo ataca a sus críticos de derechas ("conservadores" les llama, como si fuera de la izquierda no hubiera más opciones) y a los de izquierdas. Al menos hay que reconocerle que no es sectario en esta cuestión. Tan sólo le molesta la crítica, que para él es como que te arrastren "por las cunetas". Es que los autores de bitácoras conforman un "guateque de panteras". Esta claro que no le gustan los editores en pijama.

Lo de Carmen Rigalt tiene peor idea. En Libertad en la Red protesta precisamente por el hecho de que exista esa libertad. Lo que comienza como un aparente elogio a la blogosfera termina en una serie de insultos a quienes no piensan como ella. En la línea de Fernando Berlín, lo que realmente le molesta es que las bitácoras –y medios electrónicos como Libertad Digital– hayan roto el tradicional monopolio homogenizador de la opinión. Según Rigalt "se agazapa mucho pensamiento neocon, mucha derecha vergonzosa (y vergonzante), mucho enano infiltrado". Se equivoca. Los que ella define como "neocon" (¿por qué se negará a llamarles liberales?) no se agazapan, se muestran. Además, conforman una derecha nada vergonzosa y menos vergonzante. Esos "enanos infliltrados" han encontrado, como otras personas de todas las ideologías, un lugar donde ejercer su derecho a expresarse. Y eso es lo que molesta a esta articulista.

Frente a Rigalt y Del Pozo, yo defiendo las bitácoras y me alegro de su existencia. A pesar de que sea crítico con los blogs, soy un apasionado de ellos hasta el punto de ser autor de uno. La blogosfera permite acceder a opiniones dispersas, debates ideológicos que no se ven reflejados en otros ámbitos y conforma una red de opinión pública que de otro modo no existiría. Es cierto que en el "universo blog" se encuentran a veces radicales enfrentamientos ideológicos –en ocasiones en tono barriobajero– y existen la falta de de consistencia intelectual de algunos de sus miembros (algo que también ocurre entre los articulistas de periódico, por cierto), los personalismos y otros pecados propios del medio. Pero a pesar de todo ello, es donde más y mejor se desarrolla la libertad de expresión en España. Donde ni medios de comunicación, grupos de presión ni poderes públicos pueden coartar opinión alguna. Donde nadie no nada está a salvo de la crítica y donde todos tienen cabida.

Tal vez por todo eso las bitácoras le molestan tanto a Del Pozo y Rigalt.

Problemas laborales. Aumentan los despidos por hablar demasiado en los «weblog».

Problemas laborales. Aumentan los despidos por hablar demasiado en los «weblog».

La libertad de expresión es un arma de doble filo. Lo están descubriendo cada vez más personas, despedidas por lo que escriben en sus weblogs (diarios personales en Internet).

El fallo más común es criticar o hacer chistes sobre jefes y compañeros, confiando en que Internet es tan grande que nunca lo leerán. Delta Air Lines, BlockBuster, la Universidad de Hardvard, Microsoft o Wells Fargo son algunas de las compañías que han echado a empleados por ese motivo. Hay decenas de casos en Estados Unidos y empiezan a darse también en Europa.

Jessica Cutler trabajaba en la oficina del senador americano Mike DeWine. Con el seudónimo Washingtoniene, escribía en Internet un diario personal para sus amigas, donde explicaba detalles sobre sus seis compañeros de sexo, entre ellos un oficial casado de la Administración de Bush, o un miembro del equipo del senador, que la había contratado. Jessica fue despedida.

"Fotografías inapropiadas"

Ellen Simonetti, azafata de Delta Air Lines, publicó en su weblog fotos de ella y sus amigas en una fiesta, con los uniformes de la compañía. Delta la despidió por "fotografías inapropiadas". Simonetti, que sigue manteniendo su diario, descubrió que no era la única.

Simonetti es la primera firmante del manifiesto Freedom to blog, que pide: "Si se quiere disciplinar a un empleado por lo que ha dicho en su diario personal, antes hay que establecer políticas claras sobre este asunto y distribuirlas entre los trabajadores, para que sepan qué pueden y qué no pueden decir. Nadie debe ser despedido por su weblog, a menos que se pueda probar que el trabajador ha causado un daño internacional".

El manifiesto se acompaña de una lista negra de empresas blogofóbicas, como Starbucks, Apple o el ejército de los Estados Unidos. Uno de los primeros casos ocurrió en Microsoft, en octubre de 2003. Michael Hanscom, que trabajaba en la empresa de fotocopias del campus, vio un camión que descargaba ordenadores G5 de Apple. Hizo una foto y la publicó en su weblog con el título: "Incluso Microsoft quiere G5s". Fue despedido por no cumplir las normas de seguridad.

Uno de los primeros despedidos en Europa es Joe Gordon, de Edimburgo. Llevaba 11 años trabajando en la cadena de librerías Waterstone; paralelamente, tenía un diario personal satírico, conocido en ámbitos literarios. En Navidad fue despedido: "Les dije que hacía bien mi trabajo y que no me despedían por eso sino por comentarios que hacía en mi tiempo libre, cuando escribía en mi casa para mi weblog".

Estatuto del periodista: atar en corto a la canallesca.

Estatuto del periodista: atar en corto a la canallesca.

¿Tolerará el gremio periodístico la artimaña legal que se pretende aprobar en el Parlamento con el fin de controlar la profesión? ¿Nos vamos a tragar una ley que ataca frontalmente el derecho a la libertad de información?

Los comités de sabios, consejos audiovisuales y demás organismos reguladores se unen ahora al proyecto de estatuto profesional del periodista en un nuevo intento de crear una jurisdicción especial para los que se encargan de informar. Y esa es una música que nunca suena bien.

¿Reclama la profesión una ley de prensa?

La iniciativa parlamentaria que ha presentado Izquierda Unida se fundamenta, según la coalición, en “las demandas de las y los profesionales de los medios de comunicación, así como de quienes se encuentran cursando los estudios relativos a esta profesión”, pretensión harto optimista por cuanto la profesión no constituye una suerte de clase o corporación y no existe ni mucho menos consenso entre quienes la ejercen acerca de la necesidad de tal proyecto legislativo.

Tampoco ha habido un proceso de debate previo que permita aseverar a IU que en la elaboración del proyecto de ley “se ha contado con el asesoramiento e inestimable ayuda de los distintos sindicatos de periodistas”, en tanto que tales sindicatos no representan más que a una parte de los profesionales de la información.

Jurisdicción especial

Según los proponentes, el Estatuto del periodista se basa en “un sistema de incompatibilidades y un Código Etico, cuyo control se confía a los Consejos de Información que puedan constituir las Comunidades Autónomas y a un Consejo de Información de ámbito estatal que se crea a partir de la aprobación de la ley.” De modo que, abolidas las jurisdicciones especiales (militar, etc.) por su carácter predemocrático, queremos instituir ahora una jurisdicción especial para los periodistas.

“Código ético” suena muy bien pero no significa absolutamente nada. En España disponemos del mejor código ético que existe, en la medida en que es el mismo para todos los ciudadanos cuando deben responder ante la Ley. Se llama Código Penal. Tal vez haya que incorporar nuevas figuras, delitos no contemplados hasta ahora y que afecten de manera particular a los periodistas. Hágase. Cuantas veces sea necesario. Pero inventar leyes especiales para sectores tan sensibles a la manipulación y la presión política como la prensa es iniciar el camino hacia la censura y el control de la información.

Más organismos de control

En la proposición de IU se habla de Consejos de Información autonómicos y de ámbito nacional. Así pues, de aprobarse la proposición de ley, habrá 18 oportunidades para mediatizar, controlar y censurar el derecho a la libre información. A ello habrá que sumar los Consejos Audiovisuales (también 18) que se superpondrán a los Consejos de Información, con lo que la situación puede llegar a ser surrealista, cuando no ridícula, para los periodistas que trabajen en cadenas de televisión, sometidos a doble observancia. Porque, seamos francos, ¿algún profesional de los medios se toma medianamente en serio la pretendida “independencia” de los susodichos consejos?

¿Quién será periodista según el Estatuto?

El proyecto de ley considera que periodista es cualquiera que se gane la vida informando, pero para ejercer es necesaria una acreditación:

“La condición de periodista profesional se acredita mediante el correspondiente carné expedido por el Consejo Estatal de la Información o sus equivalentes autonómicos. El carné profesional se renovará periódicamente.”

Los 18 controladores tienen la potestad de determinar quién es periodista. Y además tal condición caduca y debe ser renovada periódicamente. Vamos, igual que los médicos o cualquier otra profesión, que cada año deben ser confirmados en su actividad…

18 organismos decidirán en cada ámbito y territorio quién es periodista y esa decisión será revocable. ¿Hace falta argumentar más?

¿Quién no será periodista?

El capítulo de incompatibilidades no es demasiado extenso e igualmente arbitrario:

“El ejercicio de la profesión periodística es incompatible con a) el ejercicio profesional de la actividad publicitaria, de marketing y relaciones públicas; b) la condición de policía, militar, juez o fiscal; c) los ministros y los cargos públicos de libre designación ministerial o por los órganos de gobierno de Comunidades Autónomas y Corporaciones Locales.”
Dado que el proyecto de ley reconoce el carácter de periodista “a todo aquel que tiene por ocupación principal y remunerada la obtención, elaboración, tratamiento y difusión por cualquier medio de información de actualidad”, excluir a tantos niega la propia definición del profesional de la información que recoge el texto propuesto. ¿En nombre de qué no va a poder ser periodista un juez, o un militar, o un publicista? ¿Pero qué clase de caza de brujas subyace en este texto? Doble rasero a la hora de medir, eso es todo.

Control de la actividad privada

El proyecto de ley de IU establece también cómo deben comportarse las empresas de comunicación. La norma pormenoriza quién puede ser director de un medio y de qué forma ha de ser elegido y debe actuar, cuando tales atribuciones deben corresponder a los propietarios de las empresas, dado que estas son de carácter privado. Este no es un estatuto para RTVE, pero los diputados parecen haberlo olvidado.

La proposición de Estatuto de periodista que ayer presentó en el Congreso IU y aplaudió el PSOE supone un paso atrás porque:

Pone en riesgo la independencia de los profesionales de la información.

Les hace depender de unos organismos que serán los únicos con capacidad para otorgar “permisos de trabajo” renovables a los que quieran ser periodistas.

Regula el funcionamiento interno de las empresas privadas de comunicación.

Supone legalizar nuevas formas de control político y censura.

Texto íntegro de la proposición de Estatuto profesional del periodista
El Estatuto del Periodista nos devuelve al franquismo.